25/XII/+2018 3ª MISA- MISA DEL DÍA DE NAVIDAD

3ª MISA
MISA DEL DÍA
DE NAVIDAD
 
 
Esta 3ª Misa propiamente del día de Navidad, celebra la revelación del Salvador a todas las naciones y a todos los hombres, y la realeza universal de Cristo. Los hombres y las naciones, en uso de su libre albedrío, hácense rebeldes al yugo de este suavísimo Dominador y parecen querer independizarse de su autoridad; pero eso no impide que el día de hoy, quiéranlo o no, hombres y naciones proclamen al hijo de Dios, y en su honor y por respeto a Él suspendan sus negocios, cierren sus parlamentos, sus oficinas y sus escuelas, se dirijan saludos y felicitaciones y hagan de la Navidad una de las fechas más alegres y más gloriosas del año. Alegrémonos, pues, y regocijémonos, sean cuales fueren y lo justificadas que fueren nuestras actuales pesadumbres. Demos tregua a la tristeza. ¡Paso a las inefables y cristianas alegrías de la Navidad!
  
   INTROITUS Is. 9, 6 - Puer natus est nobis, et fílius datus est nobis: cujus impérium super húmerum ejus: et vocábitur nomen ejus, magni consílii Angelus.
   Ps. 97, 1.
 Cantáte Dómino cánticum novum, quia mirabília fecit.
   V. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sæcula sæculórum. Amen.
   Introito - Un niño nos ha nacido y un Hijo se nos ha dado; El cual lleva sobres sus hombros el principado; y será llamado su nombre Ángel del gran consejo. Ps. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque hizo maravillas. V. Gloria al Padre.
  Oración-Colecta
  ORATIO  Concéde, quæsumus, omnípotens Deus: ut nos Unigéniti tui nova per carnem Natívitas líberet; quos sub peccáti jugo vetústa sérvitus tenet. Per eúmdem Dóminum.   Concédenos oh Dios omnipotente, que seamos liberados por la nueva natividad corporal de tu Unigénito Hijo, nosotros a quienes la antigua servidumbre nos mantiene bajo el yugo del pecado. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor
Epístola
   Interpretando magistralmente varios textos bíblicos, San Pablo demuestra la divinidad del Mesías y su superioridad sobre los Ángeles, su majestad soberana no obstante su actual estado de niño impotente, y su inmutabilidad y eternidad en tanto que todo lo demás perece.
   EPISTOLA   Lectio Epístolæ beáti Páuli Apóstoli ad Hebræos. Heb. 1, 1-12
   Multifáriam, multísque modis olim Deus loquens pátribus in prophétis: novíssime diébus istis locútus est nobis in Fílio, quem constítuit herédem universórum, per quem fecit et sæcula: qui, cum sit splendor glóriæ, et figúra substántiæ ejus, portánsque ómnia verbo virtútis suæ, purgatiónem peccatórum fáciens, sedet ad déxteram majestátis in excélsis: tanto mélior Angelis efféctus, quanto differéntius præ illis nomen hereditávit. Cui enim dixit aliquándo Angelórum: Fílius meus es tu, ego hódie génui te? Et rursum: Ego ero illi in patrem, et ipse erit mihi in fílium? Et cum íterum introdúcit primogénitum in orbem terræ, dicit: Et adórent eum omnes Angeli Dei. Et ad Angelos quidem dicit: Qui facit Angelos suos spíritus, et minístros suos flammam ignis. Ad Fílium autem: Thronus tuus, Deus, in sæculum sæculi: virga æquitátis, virga regni tui. Dilexisti justítiam, et odísti iniquitátem: proptérea unxit te Deus, Deus tuus, óleo exsultatiónis præ particípibus tuis. Et: Tu in princípio, Dómine, terram fundásti: et ópera mánuum tuárum sunt cæli. Ipsi períbunt, tu autem permanébis; et omnes ut vestiméntum veteráscent: et velut amíctum mutábis eos, et mutabúntur: tu autem idem ipse es, et anni tui non defícient.
   Lección de la Epístola del Apóstol Pablo a los Hebreos (I, I-12) Habiendo Dios hablado muchas veces y de muchas maneras a os padres antiguamente por los profetas, últimamente en estos días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo, por quien hizo también los siglos. El cual siendo el resplandor de la gloria y la figura de su sustancia, y sustentándolo todo con la palabra de su poder, habiendo hecho la purificación de los pecados, está sentado a la diestra de la Majestad de las alturas: hecho tanto más excelente que los Ángeles cuanto que heredó más excelente nombre que ellos. Porque ¿A quién de los Ángeles dijo jamás: Tú eres mi Hijo y yo te he engendrado? Y otra vez: Yo le seré a él Padre, y él me será a mí Hijo, Y otra vez, cuando introduce al primogénito en la redondez de la tierra dice: Y adórenle todos los Ángeles de Dios. Así mismo a los Ángeles dice: El que hace a sus Ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego; mas al Hijo: Tu trono, oh Dios, permanecerá por los siglos de los siglos; vara de equidad es la vara de tu reino. Tú has amado la justicia y has aborrecido la maldad; por eso te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría con preferencia a tus compañeros. Y: Tú, señor, en el principio fundaste la tierra: y obra de tus manos son los cielos. Ellos perecerán, mas tú permanecerás, y todos se envejecerán como vestidura: y los mudarás como un manto, y serán mudados: mas Tú el mismo eres, y tus años no acabarán.   
Salmodia
  GRADUALE Ps. 97, 3 et 2 - Vidérunt omnes fines terræ salutáre Dei nostri: jubiláte Deo, omnis terra. V.Notum fecit Dóminus salutáre suum: ante conspéctum géntium revelávit justítiam suam.   ALLELÚJA, allelúja. V. Dies sanctificátus illúxit nobis: veníte, gentes, et adoráte Dóminum: quia hódie descéndit lux magna super terram. Allelúja.    Gradual -  Vieron todos los confines de la tierra la salvación de nuestro Dios: alégrate en Dios, toda la tierra. V. El Señor nos dio a conocer su Salvador: a la vista de las naciones descubrió su justicia   Aleluya, aleluya. V. Un día santo nos ha amanecido: venid, naciones, y adorad al Señor; porque hoy ha bajado a la tierra una gran lumbrera. aleluya
Evangelio
   Generación del Verbo en su doble naturaleza divina y humana, su actuación en la creación, su encarnación y su venida al mundo para iluminarlos y hacer de los hombres hijos de Dios.
    Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem. Joann. 1, 1-14   In principio erat Verbum et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum. Hoc erat in principio apud Deum. Omnia per ipsum facta sunt, et sine ipso factum est nihil quod factum est; in ipso vita erat, et vita erat lux hominum; et lux  in tenebris lucet, et tenebræ eam comprehenderunt. Fuit homo missus a Deo cui nomen erat Joannes. Hic venit in testimonium, ut testimonium perhiberet de lumine, ut omnes crederent per illum. Non erat ille lux, sed ut testimonium perhiberet de lumine. Erat lux vera quæ illuminat omnem hominem venientem in hunc mundum. In mundo erat, et mundus per ipsum factus est et mundus eum non cognovit. In propria venit, et sui eum non receperunt. Quotquot autem receperunt eum, dedit eis potestatem filios Dei fieri; his qui credunt in nomine eius, qui non ex sanguinibus, neque ex voluntate carnis, neque ex voluntate viri, sed ex Deo nati sunt. (Hic genuflectitur) Et Verbum caro factum est, et habitavit in nobis: et vidimus gloriam ejus, gloriam quasi Unigeniti a Patre, plenum gratiæ et veritatis.
Credo.
      Principio del Santo Evangelio según San Juan -  En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios. El estaba en el principio en Dios. Por Él fueron hechas todas las cosas: y sin Él no se ha hecho cosa alguna de cuantas han sido hechas: en Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres; y esta luz resplandece en medio de las tinieblas, mas las tinieblas no la han recibido. Hubo un hombre enviado de Dios, que se llamaba Juan. Este vino como testigo para dar testimonio de la luz, a fin de que por él todos creyesen. No era él luz, sino el que había de dar testimonio de la luz. Era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba y el mundo fue hecho por él, mas el mundo lo le conoció. Vino a los suyos, y los suyos no le recibieron. Pero a todos los que le recibieron, que son los que creen en su nombre, dioles potestad de llegar a ser hijos de Dios: los cuales nacen no de la carne, ni de la concupiscencia de la carne, sino de Dios (se hace genuflexión) Y EL VERBO SE HIZO CARNE Y HABITÓ EN MEDIO DE NOSOTROS; y nosotros hemos visto su gloria, gloria como de Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Credo.   
  OFFERTORIUM Ps. 92, 1-2 - Tui sunt cæli, et tua est terra: orbem terrárum, et plenitúdinem ejus tu fundásti: justítia et judícium præparátio sedis tuæ.
   Ofertorio Tuyos son los cielos y tuya es la tierra: Tú cimentaste el orbe de la tierra y toda su redondez: la justicia y la equidad son el apoyo de tu trono . 
Oración-Secreta
    Obláta, Dómine, múnera, nova Unigéniti tui Nativitáte sanctifica: nosque a peccatórum nostrórum máculis emúnda. Per eúmdem Dóminum.   Santifica, Señor, los dones que te ofrecemos en la nueva Natividad de tu Hijo Unigénito, y líbranos de las manchas de nuestros pecados. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor 
Prefacio de propio de Navidad
    Vere dignum et justum est, aequum et salutare nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Quia per incarnati Verbi mysterium, nova mentis nostrae oculis lux tuae claritatis infulsit: ut dum visibiliter Deum cognoscimus, per hunc in invisibilium amorem raplamur, et ideo cum Angelis et Archagelis, cum Thronis et Dominationbus, cumque omne militia coelistis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar ¡Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Por cuanto, por el misterio de la Encarnación del Verbo, ha brillado a los ojos de nuestra alma un nuevo resplandor de tu gloria: para que, al conocer a Dios visiblemente, seamos por Él arrebatados al amor de las cosas invisibles. Y por eso, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo si cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
 COMMUNIO Ps. 97, 3 - Vidérunt omnes fines terræ salutáre Dei nostri.   Comunión. - Vieron todos los términos de la tierra la salvación de nuestro Dios. 
Oración-Postcomunión
    Præsta, quæsumus, omnipotens Deus: ut natus hódie Salvátor mundi, sicut divinæ nobis generatiónis est auctor; ita et immortalitátis sit ipse largítor: Qui tecum.   Rogámoste, oh Dios omnipotente, que el Salvador del mundo, nacido hoy, así como es el autor de nuestro nacimiento a la vida divina, sea también para nosotros el dador de la inmortalidad. Él, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.   
Último Evangelio

   Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthæum. Matth. 2, 1-12   Cum natus esset Jesus in Béthlehem Juda in diébus Heródis regis, ecce Magi ab Oriénte venérunt Jerosólymam, dicéntes: Ubi est qui natus est rex Judæórum? Vídimus enim stellam ejus in Oriénte, et vénimus adoráre eum. Audiens autem Heródes rex, turbátus est, et omnis Jerosólyma cum illo. Et cóngregans omnes príncipes sacerdótum, et scribas pópuli, sciscitabátur ab eis, ubi Christus nascerétur. At illi dixérunt ei: In Béthlehem Judæ: sic enim scriptum est per Prophétam: Et tu Béthlehem terra Juda, nequáquam minima es in princípibus Juda: ex te enim éxiet dux, qui regat pópulum meum Israël. Tunc Heródes, clam vocátis Magis, diligénter dídicit ab eis tempus stellæ, quæ appáruit eis: et mittens illos in Béthlehem, dixit: Ite, et interrogáte diligénter de púero: et cum invenéritis, renuntiáte mihi, ut et ego véniens adórem eum. Qui cum audíssent regem, abiérunt. Et ecce stella, quam víderant in Oriénte, antecedébat eos, usque dum véniens, staret supra, ubi erat puer. Vidéntes autem stellam, gavisi sunt gáudio magno valde. Et intrantes domum, invenérunt púerum cum Maria matre ejus, (hic genuflectitur) et procidéntes adoravérunt eum. Et apértis thesáuris suis, obtulérunt ei múnera, aurum, thus, et myrrham. Et respónso accépto in somnis, ne redírent ad Heródem, per áliam viam revérsi sunt in regiónem suam.    Continuación del Santo Evangelio según San Juan - Habiendo nacido Jesús en Belén de Judá, reinando Herodes, he aquí que unos Magos vinieron de Oriente a Jerusalén, preguntando: ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque nosotros hemos visto su estrella en Oriente y venimos a adorarle. Oyendo esto el rey Herodes turbóse y con él toda Jerusalén. Y convocando a todos los príncipes de los sacerdotes y a los escribas del pueblo, les preguntaba en donde había de nacer el Cristo: A lo cual ellos respondieron: En Belén de Judá, que así está escrito en el Profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ciertamente la menor entre las principales ciudades de Judá, pues de ti es de donde ha de salir el caudillo que rija mi pueblo de Israel,. Entonces Herodes, llamando en secreto a los Magos, averiguó cuidadosamente de ellos el tiempo en que la estrella se les apareció. Y encaminándolos a Belén, les dijo: Id, e informaos puntualmente sobre el Niño; y en habiéndole hallado, dadme aviso; para que yo también vaya a adorarle. Luego que oyeron ellos esto, partieron. Y he aquí que la estrella que habían visto en Oriente, iba delante de ellos, hasta que, llegando sobre el sitio en que estaba el Niño, se paró. A la vista de la estrella se regocijaron en extremo: y entrando en la casa hallaron al Niño con María su Madre, y postrándose (se arrodilla) le adoraron; y abiertos sus tesoros, le ofrecieron presentes de oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un aviso para que no volviesen a Herodes, regresaron a su país por otro camino.

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INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa