·MISA DEL DÉCIMO OCTAVO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

DOMINGO 18° DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

(Semidoble - Ornamentos verdes)

El día 15 de septiembre, al recordar y venerar la Iglesia los siete Dolores de la Virgen María nuestra Madre, aplicábale el canto de alabanzas que se oyó en Israel al proclamar a Judit honra y prez de aquel pueblo escogido de Dios. En María tenemos a la nueva Judit, que corta la cabeza al gran príncipe de los Asirios, el demonio infernal, y que desde los orígenes de la humanidad aparece como la mortal enemiga de la serpiente, Que acabará por aplastarla con su inmaculada planta.
   Por estos días nos recuerda la Iglesia en las lecciones de maitines estas mismas gloriosas páginas de la epopeya israelita, por ser presagio de lo que más tarde había de suceder en un orden espiritual y más elevado. La liberación del pueblo judío de la servidumbre asiria, después de haber ayunado Judit, figuraba la liberación del pueblo querido de Dios, del pueblo cristiano, obrada por Jesús en la Pascua después del ayuno cuaresmal*. Así que en Judit (femenino de Judá) tenemos también una expresiva figura de Jesús, oriundo de la raza y tribu de Judá.
   Es muy oportuna esta misa en torno de las Témporas, que son tiempos de perdón, por serlo de oración y de penitencia, por los cuales se deja Dios doblegar y vencer de los míseros mortales. De ese perdón y de esa regaladísima paz, propia de la casa del Señor (Gr.), se goza en la santa Iglesia, debido al poder grande que Cristo concedió a todos los sacerdotes en virtud de su ordenación de ese poder de las llaves en virtud del cual el sacerdote nos dice lo mismo que Jesús: "Perdonados te son tus pecados".Y, en efecto, por esa mágica palabra quedamos libres de su peso, y curados además de nuestra espiritual parálisis (Ev.). Los nuevos ungidos del Señor serán también los encargados de predicarnos la doctrina salvadora de Cristo (Ep.), y de celebrar el Santo Sacrificio; preparando de esa manera a la humanidad para que pueda presentarse confiada ante el Supremo Juez de vivos y muertos (Ep.). Precisamente, durante estos últimos domingos, la Iglesia insistirá a menudo en el pensamiento de la venida de Jesucristo, cuando a imitación del señor de la parábola evangélica, volverá a pedirnos cuenta, de como hemos empleado el tesoro que un día nos confió para que negociáramos. Otros conceptos de la Epístola de hoy son para ser meditados, ¡Qué cuenta tan estrecha deberá rendir el cristiano, nadando como nada en un río de gracias! Y ¡cómo dilapidamos la rica herencia, cómo despreciamos las facilidades para salvamos, predicaciones, sacramentos!... Si se hubiesen dado a otros, ¿no hubiera sido mayor su fruto? 
   El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses

Introito. Ecles.  36,18. 

    INTROITUS - Da pacem, Dómine, sustinéntibus te, ut prophétae tui fidéles inveniántur: exáudi preces servi tui, et plebis tuae Israël. -Ps.121, 1. Laetátus sum in his, quae dicta sunt mihi : in domum Dómini íbimus.V. Glória.   Introito - Da paz, Señor, a los que en Ti esperan para que tus profetas (tus nuevos sacerdotes) sean hallados fieles; oye los ruegos de tu pueblo Israel. Ps. Me he regocijado al oír lo que se me ha dicho: iremos a la Casa del Señor. V. Gloria al Padre

Oración-Colecta

   ORATIO - Dírigat corda nostra, quaesumus, Dó mine, tuae miseratiónis operátio: quia tibi sine te placére non póssumus. Per Dóminum. 

   R. Amen   

    Rogámoste, Señor, que tu gracia dirija nuestros corazones; pues sin Ti no podemos serte gratos. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.

   R. Amen.

Conmemoración

Epístola

   Después de dar gracias a Dios por los favores concedidos a la Iglesia de Corinto, San Pablo les enseña que la manera de enriquecerse espiritualmente es uniendo todas sus palabras, pensamientos y acciones a las de Jesucristo, de suerte que su vida se manifieste, por decirlo así, en nosostros.

EPISTOLA

Lectio Epistolae beati Pauli Apostoli ad Corinthios (1, 1 4-8)  - Fratres: Gratias ago Deo meo semper pro vobis in gratia Dei quae data est vobis in Christo Iesu: quiod in omnibus divites facti estis in illo, in omni verbo, et in omni scientia: sicut testimonium Christi confirmatum est in vobis: ita ut nihil vobis desit in ulla gratia expectantibus revelationem Domini nostri Iesu Christi, qui et confirmabit vos usque ad finem sine crimine, in die adventus Domini nostri Iesu Christi 

 

   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Corintios: Hermanos:  Doy continuas gracias a Dios, por vosotros, por la gracia de Dios, que se os ha dado en Jesucristo: porque en Él habéis sido enriquecidos con toda suerte de bienes, en toda palabra y en toda ciencia; habiéndose así verificado en vosotros el testimonio de Cristo: de manera que nadaos falta en ninguna gracia, a vosotros que estáis esperando la manifestación de Nuestro Señor Jesucristo(1), el cual os confortará todavía hasta el fin, para que seáis hallados irreprensibles en el día del advenimiento de Nuestro Señor Jesucristo.
    GRADUALE (Ps. 121 ) - Laetátus sum in his, quae dicta sunt mihi: in domum Dómini íbimus. V. Fiat pax in virtúte tua, et abundántia in térribus tuis.

Alleluia, alleluia. V.(Ps. 101) - Timébunt gentes nomen tuum, Dómine: et omnes reges terrae gloriam tuam, Alleluia.

   Gradual - Me he regocijado al oír lo que se me ha dicho: iremos a la Casa del Señor V. Haya paz en tus fortalezas, y abundancia en tus torres.
Aleluya, aleluya - V.  Temerán, Señor, las naciones tu nombre, y todos los reyes publicarán tu gloria, Aleluya. 

Evangelio

      Jesús sana de alma y cuerpo a un tullido, demostrando con este doble milagro su divinidad, divinidad que también resplandece en la Iglesia al perdonar continuamente los pecados, en nombre de Jesucristo.

USequéntia sancti Evangélii secúndum Mathaeum (9, 1-8)

   In illo témpore: Ascendens Jesus in navículam, transfretavit, et venit in civitatem suam.Et ecce offerebant ei paralyticum iacentem in lecto. Et videns Iesus fidem illorum dixit paralytico: Confide fili remittuntur tibi peccata tua Et ecce quidam de scribis dixerunt intra se: Hic blasphemat. Et cum vidisset Iesus cogitationes eorum, dixit: Ut quid cogitatis mala in cordibus vestris? Quid est facilius dicere: Dimittuntur tibi peccata tua; an dicere surge et ambula? Ut sciatis autem, quia Filius hominis habet potestatem in terra dimittendi peccata, tunc ait paralytico surge tolle lectum tuu, et vade in domum tuam. Et surrexit et abiit in domum suam. Videntes autem turbae timuerunt et glorificaverunt Deum, qui dedit potestatem talem hominibus.

Credo.

  U Continuación del Santo Evangelio según En aquel tiempo: Entrando Jesús en una barca pasó a la otra ribera, y fue a su ciudad. Cuando he aquí que le presentaron un paralítico, postrado en su camilla. Y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, ten confianza, que perdonados te son tus pecados. Y luego, algunos de los escribas interiormente se dijeron: Este hombre blasfema. Y conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil decir: Perdonados te son tus pecados; o bien: Levántate y anda? Pues, para que sepáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra de perdonar los pecados, dijo entonces al paralítico: Levántate, toma tu camilla, y vete a tu casa(2). Y se levantó y se fue a su casa. Y cuando esto vieron las gentes, temieron, y alabaron a Dios, que dio tal poder a los hombres. - Credo.   
    OFFERTORIUM - Santificávit Móyses altáre Dómino, ófferens super illud holocáusta et ímmolans víctimas; fecit sacrifícium vespertínum in odórem suavitátis Dómino Dómino Deo in conspéctu filiórum Israel.   Ofertorio -  Moisés consagró un altar al Señor; ofreciendo sobre él holocaustos y sacrificando víctimas; ofreció al Señor Dios un sacrificio vespertino en olor de suavidad, a vista de los hijos de Israel.

Oración-Secreta

    Dus, qui nos per hujus summae divinitátis partícipes éfficis: praest, quaesumus: ut, sicut tuam cognóscimus veritátem, sic eam dignis móribus assequámur. Per Dominum.    Oh Dios, que por el sagrado intercambio de este Sacrificio, nos haces participantes de tu augusta y única divinidad; concédenos que así como conocemos tu verdad, la acreditemos también con una conducta digna. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.  

Conmemoración

Prefacio de la Santísima Trinidad

    Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:

   Sanctus, Sanctus, Sanctus...

 

 

   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  (Ps. 95). - Tollite hóstias, et introíte in átria ejus: adorate Dominum in aula sancta ejus.
   Comunión. - Tomad vuestras ofrendas, y entrad en sus atrios: alabad al Señor en su santa morada.

Oración-Postcomunión

     Grátias tibi reférimus, Dómine, sacro múnere vegetáti, tuam misericordiam deprecántes: ut dignos nos ejus participatióne perfícias. Per Dóminum   Fortalecidos, Señor, con este don sagrado, dámoste gracias; implorando tu misericordia para que cada día nos hagas más dignos de seguir participando de este Sacramento. Por Nuestro Señor Jesucristo.

 Conmemoración



  • (* ) Para comprender la misa de este Domingo 18º preciso es recordar que antiguamente no tenía otra que el Sábado de Témporas, misa nocturna que por ser tan larga se prolongaba hasta el amanecer del Domingo, habiendo tenido lugar las Ordenaciones de los sagrados ministros durante las santas vigilias, en modio de los cánticos y lecturas litúrgicas.

  • (1)    Esta manifestación de Jesucristo, que los corintios esperaban, era su segunda venida, al fin del mundo, para juzgar a los hombres, venida que nosotros también esperamos.

  • (2) Con este milagro demostró Jesucristo, por una parte, su poder divino sobre el alma y el cuerpo, curando a ambos, y por otra, la realidad de la eficacia del perdón de los pecados en la Confesión. La curación externa es demostración del perdón interior.

·EL SANTO DEL DÍA ES:

28 de Septiembre

SAN WENCESLAO Duque, Mártir

Porque son vírgenes,
siguen al Cordero doquiera que vaya.

(Apocalipsis, 14, 4)

 San Wenceslao, duque de Bohemia, tan grande respeto tenía por el Sacramento del Altar, que personalmente preparaba el pan y el vino destinados al santo Sacrificio, y por la noche se levantaba para ir descalzo, aun en pleno invierno, a visitar las iglesias de su capital. Nada le dolía tanto como ver que se derramase la sangre de sus súbditos. Atacado un día por Radislao, príncipe vecino, le propuso, para evitar efusión de sangre, dirimir sus diferendos mediante un combate singular. Al lanzarse sobre él su adversarío, vio a dos ángeles que lo defendían, y, cayendo a los pies del santo, le propuso la paz. Su hermano Boleslao atrajo al duque a su casa y lo mató alevosamente cuando iba a la iglesia a oír misa, el 28 de septiembre del año 938, a la edad de 31 años.

MEDITACIÓN: SOBRE LA MANERA DE VIVIR SANTAMENTE EN EL MUNDO
   
I. Para vivir santamente en el mundo, hay que observar los mandamientos y evitar todo lo que pueda ofender a Dios. ¿Te atreverías a decir que ello es imposible, cuando ves a San Wenceslao practicar en el trono las más eminentes virtudes, y conservar intacta su virginidad hasta la muerte? ¿Cómo te conduces con respecto a Dios? ¿No es verdad acaso que el menor de tus cuidados es el de agradarle? Piensas en hacer fortuna, en vivir cómodamente, y no piensas en servir a Dios y conquistar su amistad. Que en adelante tu única ocupación consista en hacer la voluntad del Señor.
   
II. Obra en todo siguiendo a tu conciencia; es un secreto monitor que te recordará tus deberes. Si nadie te reprocha el infeliz estado en que vives, tu conciencia te lo advertirá. De tiempo en tiempo escucha lo que te dice. No busques en hacerte de gran reputación en el mundo, sino más bien trabaja por contentar a Dios y a tu conciencia. Nada haré según la opinión del mundo y sí todo según mi conciencia. (Séneca)
   
III. Para vivir santamente en el mundo, también es preciso cumplir nuestros deberes para con el prójimo. Tienes parientes, amigos y servidores; debes ocuparte de ellos. Dios te lo manda. Si se condenan como consecuencia de tu debilidad en corregirlos, o de los escándalos que les das, responderás de ello ante Dios. Haz toda clase de esfuerzos para ganar la estimación de las personas virtuosas; en cuanto a los impíos, el aborrecimiento con que te persiguen constituye tu gloria: él es una prueba de tu virtud; porque no te pareces a ellos te aborrecen. Torturad, perseguid, condenad: vuestra injusticia es la prueba de nuestra inocencia. (Tertuliano) 

La preocupación por el personal de servicio
Orad por las personas constituidas en dignidad

ORACIÓN
    Oh Dios, que, al conceder al bienaventurado Wenceslao la palma del martirio, lo habéis trasladado de un trono terrenal a la gloria del cielo, dignaos, por su intercesión, preservarnos de toda adversidad y hacernos participar de su gloria. Por J. C. N. S. Amén.

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·EL SANTO DEL DÍA ES:

27 de Septiembre

SANTOS COSME y DAMIÁN, Mártires


Curad enfermos, resucitad muertos,
limpiad leprosos, 
lanzad demonios,
 dad gratuitamente lo que gratuitamente habéis recibido.

(Mateo, 10, 8)

   Los dos hermanos, Cosme y Damián, originarios de Arabia, fielmente observaron este consejo divino. Médicos, cuidaban gratuitamente a los enfermos, y su fe, mucho más aun que su ciencia, obraba curaciones maravillosas, espirituales y corporales. Cuando estalló la persecución de Diocleciano, fue imposible para hombres tan eminentes y distinguidos escapar a las investigaciones. Fueron detenidos por orden de Lisias, gobernador de Cilicia, y, después de diversos tormentos, fueron decapitados, sin duda en el año 303.

MEDITACIÓN: CADA CUAL EN SU POSICIÓN DEBE TRABAJAR POR EL CIELO

I. Cada cual quiere descollar en su posición; para lograrlo no hay trabajo que se ahorre; si no alcanza para ello el día, se trabaja durante la noche. En cambio, en la profesión de cristiano, ¡cuán raro es este celo! ¡Cuántos hay, asimismo, que tienen miedo de parecer cristianos; que retroceden, no delante de las amenazas de un perseguidor, sino ante los sarcasmos de cristianos como ellos! ¡Extraña ceguera! ¡El artesano ejerce públicamente su oficio por humilde que sea, y no se avergüenza de su dignidad de cristiano! Nadie reconoce en ti a un cristiano. (Tertuliano)
   
II. Debes cumplir tus deberes de estado cristianamente, es decir, de la manera como Dios lo quiere. Para esto, ofrece a Dios, por la mañana, el trabajo de todo el día, protestando que por obedecerle vas a trabajar. Si eres fiel a esta práctica, te cuidarás durante el día de no manchar con el pecado el trabajo que has consagrado al Señor.
   
III. No te contentes con ofrecer tus acciones a Dios, esfuérzate por hacer todos los días alguna cosa por Él, con la única mira de agradarle. Trabaja en la gloria de Dios o en el alivio de los pobres: no hay profesión ni oficio que no nos brinde ocasiones para ello. Da a los pobres a fin de darte a ti mismo: lo que les des no lo perderás, lo que les rehúses pasará a mano de otro. (San Pedro Crisólogo).

La caridad
Orad por los pobres.

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

ORACIÓN
    Haced, os lo suplicamos, Dios omnipotente, que honrando el nacimiento al cielo de vuestros santos mártires Cosme y Damián, nos veamos libres por su intercesión de todos los males que nos amenazan. Por J. C. N. S. Amén.


  • Patronos de la Asociación de Médicos Católicos de Buenos Aires y de otras agrupaciones similares.

·26/IX SANTOS JUAN DE BREBEUF, ISAAC JOGUES Y COMPAÑEROS, Mártires

26 de Septiembre

SANTOS JUAN DE BREBEUF, ISAAC JOGUES Y COMPAÑEROS, Mártires del Canadá


  La evangelización del Canadá comienza en los primeros años del siglo XVII. Llegó entonces a aquellas tierras -y las exploró en sucesivos viajes- Samuel de Champlain, seguido de un tropel de aventureros, con el propósito de fundar un establecimiento permanente bajo la soberanía francesa para dedicarse al lucrativo comercio de pieles, Así se fundaron primeramente Port-Royal (Annápolis) en Nueva Escocia y Quebec en las orillas del río San Lorenzo; poco más tarde, Trois-Rivieres y Montreal.   Aquellos aventureros del primitivo Canadá francés eran, en su mayor parte, de confesión calvinista. No obstante, en 1615, Champlain hizo venir algunos franciscanos recoletos, que comenzaron a predicar el Evangelio, y uno de ellos, fray José Le Caron, adentrándose por las enormes selvas deshabitadas que cubrían la región de los lagos, alcanzó el país de los indios llamados hurones, De este modo iba a quedar señalado el primer objetivo de las misiones canadienses.
   Las tierras de la orilla meridional del San Lorenzo y del Ontario estaban habitadas por las temibles tribus iroquesas. Los algonquinos vivían en la otra orilla, En medio de estas dos grandes familias indígenas rivales se hallaban aisladas otras tribus de pieles rojas, numéricamente menos importantes; entre ellas, los hurones. Todos los indígenas de aquellos parajes practicaban la vida nómada, como corresponde a los pueblos cazadores. Los hurones, aunque sin abandonar la vida errante, cultivaban temporalmente algunas parcelas y se hallaban iniciados en la evolución al sedentarismo, propio de la vida agrícola. Por eso, ellos parecieron el objetivo inmediato más propicio a la obra misional.
   Cuando en 1623, llamados por los misioneros franciscanos, llegaron al Canadá los primeros jesuitas, uno de los cuales era el gran apóstol San Juan de Brébeuf, se aplicaron con todo ardor a la misión de los hurones, región que Brébeuf alcanza en 1626, después de vencer incontables dificultades que oponían el clima, la tierra y los indios.
   Entre tanto, Richelieu había decidido quebrantar el poderío de los hugonotes en Francia, que se sublevaron y resistieron con las armas en La Rochela y en Provenza, hasta ser sometidos por la fuerza (1627-1629). Un apéndice de esta lucha tocaba al Canadá. En 1627 Richelieu anuló los privilegios comerciales de los hugonotes de Quebec y fundó la Compañía de los Cien Asociados, para la explotación colonial de Nueva Francia. Los calvinistas de La Rochela habían llamado en su auxilio a Inglaterra, que, en efecto, hizo la guerra al Gobierno de Luis XIII. De tal manera, una expedición militar inglesa se apoderó de Quebec en 1629 e hizo prisioneros, sin distinción, a católicos y hugonotes, Entre los prisioneros se hallaban los padres jesuitas de la misión.
   Pero en 1632 Francia recobra el Canadá (tratado de Saint-Germain-en-Laye). Los jesuitas vuelven a la obra interrumpida y ahora con mayor denuedo, dirigidos por el padre Paul Le Jeune, primero, y luego por los padres Jerónimo Lalemant y Paul Ragueneau, como superiores. Se abre en Quebec un "seminario" para la formación cristiana de los niños y jóvenes indígenas, que serían allí reunidos: intento vano o prematuro, porque los niños pieles rojas huyen pronto al campo, incapaces de acomodarse a la vida sedentaria y ordenada de aquel centro escolar. Se diseminan los misioneros por las tierras de los hurones, fundándose una serie de "casas" o bases de actividad apostólica (San José, San Ignacio, San Luis, Santa María, esta última cuartel general de la misión en plena selva). Allí pondrán de relieve el temple y celo misionero un grupo de jesuitas, que tienen que vencer los obstáculos de la naturaleza inclemente y sobreponerse a la animosidad de los indios hostiles y al recelo de los que se titulan amigos.
   En este medio se acrisolan y fortalecen las almas heroicas del padre Brébeuf, el fundador de la misión huronesa, y de sus compañeros. Día a día, obscuramente, sin actos ostentosos que exhibir, aislados en las inmensidades de bosques y praderas que el hombre blanco ignora (porque están lejanas las factorías de los traficantes), ellos cumplen el mandato divino del apostolado con espíritu ignaciano. Cientos de kilómetros recorridos de poblado en poblado, de campamento en campamento, para llevar a todas las gentes la voz del Evangelio, tras ardua preparación. Ha sido preciso estudiar sobre el terreno las costumbres de los indígenas, adaptarse a ellas, conocer su lengua y modos de expresarse, el mundo de sus representaciones mentales, para que disciernan la nueva religión que se les predica y los ritos mágicos o supersticiones que practican. El sentido de la eficacia de la Compañía de Jesús está presente en los métodos misionales. Se trata de reducir a los salvajes a la vida sedentaria; para convidarles a ello habrá que derrochar paciencia y generosidad. El padre Le Jeune, en su Relación de 1634, advirtió cuán inútil era intentar la conversión de los nómadas y cuán impensable la sedentarización de los indígenas sin un gran esfuerzo de caridad, ayudándoles. a trabajar la tierra.
   El sufrimiento físico, las epidemias y la muerte violenta acechan a los misioneros a toda hora; pero la muerte no puede acobardar a quienes han de tener talla de mártires. En uno de aquellos días de su continua azarosa existencia, el padre Brébeuf ha hecho voto formal y ofrenda de su vida: "Dios mío y salvador mío, ¿qué podré ofrecerte a cambio de todo lo que Tú has sufrido por mí? Quisiera alejar de Ti el cáliz e invocar tu nombre... Mi Señor Jesús, yo hago voto solemne de no rechazar de mi parte la gracia del martirio si, en tu bondad infinita, un día cualquiera me la llegaras a conceder a mí, tu indigno servidor... Y en consecuencia, Jesús mío, yo te ofrezco alegremente desde hoy mi sangre, mi cuerpo y mi alma, de suerte que yo pueda morir sólo por Ti, si Tú me concedes esta gracia, Tú que te has dignado morir por mí. Hazme capaz de vivir de tal manera que Tú puedas finalmente otorgarme esta muerte".
   Eran éstos los deseos más sublimes del padre Brébeuf y de los otros compañeros de la Compañía de Jesús, deseos que un día no lejano se verían cumplidos. Sentio me vehementer impelli ad moriendum pro Christo. También el padre Isaac Jogues había suplicado: "Señor, dame a beber abundantemente el cáliz de tu pasión"; y una voz interior le advirtió que su súplica había sido escuchada. Jesús, su amigo, aceptó pronto la oblación ofrecida. juzgó digna de coronarse con la palma del martirio la vida de aquellos soldados de su milicia, que no sólo habían probado virtudes heroicas en la resistencia al sufrimiento del cuerpo, sino también en la práctica de la humildad, de la obediencia y de la caridad.
   Cuando la hora trágica del exterminio llegó para el pueblo de los hurones, a su lado pereció un grupo de jesuitas que no quiso rehuir el peligro anunciado, ni abandonar a sus ovejas. Precisamente esa hora terrible se descargó sobre las misiones del país hurón cuando su estado, en apariencia floreciente, hacía concebir lisonjeras esperanzas a los misioneros.
   Los iroqueses habían desencadenado desde 1642 una guerra implacable, armados por los colonos holandeses establecidos en Nueva Amsterdam, la factoría de la desembocadura del río Hudson (más tarde Nueva York). Las tribus algonquinas y huronesas, aliadas de los franceses, padecieron un feroz ataque. Bajo la amenaza que se cernía, el padre Jogues se ofreció a llevar un mensaje a Quebec desde la misión de Santa María. La flotilla en que viajaba fue capturada por los iroqueses y el padre Jogues y el hermano Renato Goupil, que le acompañaba, quedaron prisioneros. Goupil perdió la vida el 29 de septiembre de 1642, a manos de un indio enfurecido, al verle cómo predicaba a sus verdugos; Jogues soportó un cautiverio de trece meses, durante los cuales padeció bárbaras crueldades, verdadero primer martirio no consumado entonces con la entrega de la vida, pero sus manos mutiladas constituyeron vivo testimonio del sacrificio exigido a aquellos apóstoles. Rescatado en 1643 por un capitán holandés y tras una corta estancia en Francia, el padre Jogues vuelve en 1644 al Canadá, donde prosigue su labor de misionero en Montreal. Dos años después se le pide que lleve a cabo una gestión de paz entre los iroqueses. El recuerdo de las torturas sufridas no le hizo vacilar: "Sí, reverendo padre -escribe a su superior-, yo quiero únicamente lo que Dios quiere, aun a riesgo de mil vidas".
   Pero no era aquella su hora. El martirio le aguardaba más tarde, cuando fue destinado a tantear, con el hermano Juan Lalande, la evangelización de los iroqueses, aprovechando la transitoria calma conseguida aquel año. El padre Jogues se llenó de alegría: "Me tendría por feliz si el Señor quisiere completar mi sacrificio en el mismo sitio en que comenzó". Allí, en efecto, le fue dado sufrir en su cuerpo torturas salvajes, hasta que el 18 de octubre de 1646 era degollado. Al día siguiente se consuma el martirio de Lalande, ejemplo de vida humilde y callada al servicio de la obra misional.
   Los iroqueses habían aniquilado primeramente a los algonquinos. Tras la pausa de 1646, volvieron a la guerra. En 1648 alcanzaron el país hurón. El 4 de julio de aquel año arrasaron la misión de San José, donde el padre Antonio Daniel, el dulce amigo de los niños, sufrió la muerte; asaeteado por las flechas de los indios, fue rematado a tiros de arcabuz. En la primavera del siguiente año el paso desolador de los iroqueses arrollaba las misiones de San Ignacio, San Luis y Santa María. El padre Brébeuf y el padre Gabriel Lalemant, hechos prisioneros por los salvajes, padecieron atroz martirio, cuyos detalles espeluznantes se resiste a describir la pluma. Por fin, el 7 de diciembre de 1649 le tocaba el turno a la misión de San Juan Bautista, donde el padre Carlos Garnier fue muerto en la refriega, mientras exhortaba a los cristianos a recibir la muerte con alegría Su compañero de misión, el padre Natalio Chabanel, había dejado poco antes San Juan Bautista para dirigirse a San José. Las últimas palabras que de él sabemos son éstas: "Esta vida vale poco; en cambio, la felicidad del cielo no me la podrán arrebatar los iroqueses". Pero no fueron los indios enemigos y feroces los que consumaron su martirio. Al padre Chabanel le fue dado probar, junto al dolor físico de la agonía, la hiel amarga del "martirio del corazón", porque fue precisamente un hurón apóstata quien le ocasionó la muerte.
   La corona de aquellos héroes de la fe se adornó luego con la veneración de las gentes del Canadá y con los celestiales favores alcanzados por su mediación. De este modo, el 29 de junio de 1930 estos ocho santos mártires de la primitiva iglesia canadiense fueron solemnemente canonizados.
 VICENTE PALACIO ATARD 

·EL SANTO DEL DÍA ES:

26 de Septiembre

SANTOS CIPRIANO Y JUSTINA, Mártires

Yo me voy, y vosotros me buscaréis,
y moriréis en vuestro pecado.

(Juan, 8, 21)

   Santa Justina de Antioquía rehusó casarse con un joven pagano. Fue éste a consultar a un mago célebre, llamado Cipriano, sobre los medios que debía emplear para vencer a la doncella. Cipriano empleó todos los secretos de su arte; pero el demonio le confesó que ningún poder tenía sobre los cristianos. Esta respuesta lo convirtió; hasta llegó a ser obispo de Antioquía. Padeció con Santa Justina garfios de hierro, azotes y pez hirviendo; finalmente fueron decapitados.

MEDITACIÓN: SOBRE EL APLAZAMIENTO DE LA CONVERSIÓN

 I. No difieras tu conversión de día en día: Dios, que promete perdonar al arrepentido, no ha prometido esperar al pecador que difiere su conversión. La vida es tan incierta que una pronta conversión es absolutamente necesaria; porque de esta conversión depende una eternidad de dicha o de infortunio. El negocio de la salvación es tan importante, que no debe ser dejado para mañana. El día de mañana no pertenece al cristiano. (Tertuliano) 

II. Pero aun cuando estuvieras seguro de llegar a extrema vejez, no seria ello razón para diferir hasta entonces tu conversión. En efecto, el cuerpo debilitado por la edad y la enfermedad no buscará sino el descanso, los malos hábitos se habrán convertido en segunda naturaleza; acaso Dios retire las gracias que hoy menosprecias. Sin duda que el perdón está prometido al que se arrepiente; ¿pero pretenderás hacer entonces penitencia?
   
III. Esperas para convertirte el momento de tu muerte: pero ¿quién te ha dicho que no morirás de muerte repentina e imprevista? ¿Quién te ha asegurado que conservarás el uso de tu razón? Suponte que goces en ese supremo momento del pleno uso de tus facultades, ¿qué clase de penitencia es la que consiste en dejar el pecado cuando ya no se lo puede cometer? Imita a aquel cortesano que, después de haber leído la vida de San Antonio, dijo a uno de sus amigos: "Voy a servir a Dios; ahora mismo comienzo y en este lugar; si no quieres imitarme, por lo menos no te opongas a mi resolución".

La penitencia
Orad por la conversión de los pecadores.

ORACIÓN
    Haced, Señor, que experimentemos los efectos incesantes de la protecci6n de vuestros bienaventurados mártires Cipriano y Justina, puesto que no cesáis de mirar con bondad a los que favorecéis con tan poderoso socorro. por J. C. N. S. Amén.

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·EL SANTO DEL DÍA ES:

25 de Septiembre

SAN FERMÍN, Obispo y Mártir


Ya es hora de despertarnos.
(Romanos, 13, 11)

   San Fermín se asoció a los trabajos de San Honesto de Nimes, apóstol de Navarra. Una vez consagrado obispo, predicó el Evangelio en Albi, en Agen, después en Auvernia, en Anjou, en Beauvais, y por último en Amiens, donde estableció su sede. Mucho hubo de sufrir por la fe y, después de crueles torturas, fue decapitado, alrededor del año 287 aproximadamente, por orden del prefecto Rictio Varo. Uno de los sucesores de San Fermín, llamado el Confesor, hizo edificar una iglesia sobre su tumba en San Acheul.


MEDITACIÓN LA VIDA DEL HOMBRE ES UN SUEÑO

I. Nuestro sueño no es a menudo sino una ilusión continua y si es imagen de la muerte, no lo es menos de nuestra vida. Durmiendo tememos lo que no hay que temer de modo alguno. Nos parece ver espectros, ladrones, naufragios, que carecen de realidad. Eso es lo que hacemos durante nuestra vida: tememos la pobreza, la deshonra, la enfermedad, los sufrimientos. ¡Pobre durmiente! despierta, e iluminado por las luces de la gracia y de la fe, verás que el pecado es lo único que hay que temer. Todo lo que pasa nada es. (San Gregorio).
   
II. Durante el sueño no tememos lo que hay que temer. Si un enemigo viene a degollarnos. no experimentamos ningún espanto porque no lo vemos. Así le sucede al pecador: no teme ni a Dios, ni a la muerte, ni al pecado, ni al infierno, porque no los ve. Tranquilo respecto a lo por venir, no teme sino el mal que ve y que siente, no piensa sino en lo presente, lo por venir no le inspira ninguna inquietud.
   
III. Los pecadores no se despiertan, en su mayoría sino en la hora de su muerte; ven entonces que sus temores fueron infundados y sus placeres llenos de ilusiones; pero es demasiado tarde para abrir los ojos. Salgamos, pues, desde ahora de nuestro sopor; trabajemos a fin de que no se nos puedan aplicar aquellas palabras del rey profeta: Los dichosos del siglo han dormido su sueño y no han encontrado nada en sus manos.

El pensamiento de la muerte
Orad por los agonizantes.

ORACIÓN
    Dios omnipotente. mirad nuestra debilidad; ved cómo el peso de nuestros pecados nos abruma. y fortificadnos por la gloriosa intercesión de San Fermín, vuestro mártir y pontífice. Por J. C. N. S. Amén.


HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

25/IX EL SANTO NIÑO DE LA GUARDIA, Mártir

25 de Septiembre

EL SANTO NIÑO DE LA GUARDIA, Mártir


ALTAR DE CONMEMORACIÓN Y CULTO AL NIÑO ASESINADO EN LA GUARDIA, TOLEDO.LORENZANA SOLICITÓ A FRANCISCO DE BAYEU QUE, ADEMÁS, CONFECCIONARA LOS FRESCOS QUE HAY EN LA CATEDRAL DE TOLEDO CONMEMORANDO EL ASESINATO Y MARTIRIO DEL PEQUEÑO SAN CRISTÓBAL.

EL SANTO NIÑO DE LA GUARDIA

   El Santo Niño de la Guardia, era un inocente chiquillo de tres a cuatro años, de nombre Cristóbal, hijo de Alonso de Pasamontes o Alonso Martín de Quintanar y de Juana la Guindera, quien, según algunos era ciega.

   Entre febrero y marzo de 1489, atrayéndolo con engaños, varios judíos lo raptaron y escondieron en la Hoz de La Guardia, dehesa próxima a la ribera del Algodor. Los raptores, como se acercaba la semana en que los cristianos conmemoraban la crucifixión de Jesús, pensaron que era buena ocasión para repetir en aquélla indefensa criatura la pasión de Cristo. Se trasladaron, en efecto, los verdugos a una de las cuevas que se abren en el accidentado terreno del término de La Guardia, en carreocaña o carrocaña (e. d. carrera o camino de Ocaña), amparados en el secreto de la noche del Viernes Santo de 1489, a la luz de una candela, y tapada la boca de la caverna con una manta o una capa, realizaron en el niño toda clase de perfidias. La sentencia inquisitorial condenatoria de uno de los cómplices, el mozo judío Yucé Franco, zapatero de Tembleque, nos describe que extendieron los brazos y piernas del niño en dos palos puestos a manera de cruz, le azotaron, escupieron y abofetearon, poniéndole una corona de hierbas espinosas en la cabeza, que también le colocaron las espaldas y plantas de los pies. Finalmente, le vaciaron toda la sangre del cuerpo, y, abriéndole el pecho, le sacaron el corazón guardándolo en salmuera. 

   Durante el crimen ritual, usaron una hostia consagrada, que, rescatada del equipaje de Yuce en el momento de su detención, se conserva  aún en el Convento de Santo Tomás, en España, dentro de un envase a modo de relicario.

   Todos los participantes confesaron por separado la misma historia, con los mismos detalles y la misma narración de los hechos. Si la historia de Yuce fuese falsa, esta sincronía "telepática" no hubiera podido conseguirse ni con la más larga y dolorosa jornada de tortura y dolor.

   Los relatos coincidía también con los registros que se tenían del estado del cuerpo del niño y la disposición de sus espantosas heridas.

   Este crimen dio pie al inicio de un espectacular juicio del Santo Oficio, cuyo jurado sería integrado por altísimos representantes de la cultura y la intelectualidad española, hombres nobles y de carácter intachable, todos ellos miembros de la Universidad de Salamanca. Ávila se convirtió en el epicentro de las crónicas de entonces. Las muchedumbres siguieron atentamente el desarrollo del caso y al saberse sus escalofriantes detalles, hubo varios intentos de revueltas antijudías  que, afortunadamente para ellos, lograron ser detenidas por dictados reales.

   El crimen, como bien lo señaló el sabio judío I. Loeb, no es uno de tantos crímenes rituales que durante la Edad Media se atribuyó a los judíos, a quienes se acusaba de muerte de niños cristianos. El caso del Santo Niño es muy distinto

   Su culto comenzó muy temprano, pues ya en las visitas eclesiásticas a partir de 1501 hallamos referencias a los santuarios constituidos en los lugares donde el tierno niño padeció o fue enterrado y La Guardia le tomó por Patrón, celebrando fiesta solemne así en el día de los Santos Inocentes como el 25 de marzo o en la semana de quasimodo (primera de Pascua); sólo desde 1580 se votó para que su fiesta se celebrase en adelante el 25 de septiembre de cada año. También las autoridades religiosas dieron reiteradas pruebas de devoción hacia el mártir; así el cardenal Siliceo, que en 1547 alegaba en abono de su Estatuto de limpieza la crucifixión de aquél, y el cabildo de la Iglesia primada, que en 1613 pedía a varios cardenales y a la Congregación de Ritos licencia para rezar al inocente mártir a lo menos en todo el arzobispado toledano. Al arzobispo Alonso de Fonseca se debe el encargo del antiguo retablo que se puso en la cueva de la crucifixión, así como a Lorenzana el haber mandado pintar, de la diestra mano de Bayéu, el martirio del niño en los claustros de la iglesia capitular. Consta asimismo de la admiración que le profesaron monarcas como Fernando V, Carlos I y Felipe II. 

   El Papa Pío VII canonizó al niño asesinado como San Cristofer, autorizando su culto en la Iglesia de Toledo. Existe un altar en su honor y el pueblo de La Guardia guarda su memoria hasta nuestros días. Su tragedia y su alma se recuerdan como la del "Santo Niño de La Guardia".



   Se le atribuyen muchísimos milagros, como la devolución de la vista a su madre ciega, las cuatro curaciones obradas con ciertas personas de Alcázar de Consuegra al comenzar el 1492; un tullido, una mujer con la boca torcida hacía más de dieciocho años, un sordo total y una pobre ciega, aparte de otros mil prodigios referentes a niños quebrados y enfermos de todas clases cuya curación detallan los rótulos que sobre cada caso penden del santuario de La Guardia.

   Hoy se conservan en la Ermita unos versos compuestos por Don Diego Gracian, secretario de Carlos V, en un viaje del emperador a la ermita; estos versos escritos en latín, traducidos dicen así:

"Pasado con el cuchillo el tierno pecho,
saliéndole la sangre apresurada,
dijo el Niño: si en tanto amor estrecho
buscas mi corazón, furia malvada,
búscale al otro lado, no al derecho".

   Dichos versos datan, de febrero de 1539, en que el "Emperador visitaba la Ermita".

   Tras la crucifixión y muerte, le arrancaron el corazón; y ello sucedió el 31 de marzo de 1491. Y Benito García de las Mesuras partió para Zamora donde se encontraba la Sinagoga más importante de Castilla, pero al pasar por Avila fue detenido.

   Son muchos los milagros del Santo Niño de la Guardia, y existen testimonios de los mismos, que han consolidado la fe de sus devotos.

HOY FESTEJAMOS:

24 de Septiembre

NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED


Lleguémonos confiadamente al trono de la gracia:
a fin de alcanzar misericordia, y hallar gracia
para ser socorridos en tiempo oportuno.

(Hebreos, 4, 16)

   En el tiempo en que los sarracenos oprimían a España y llevaban en esclavitud a gran número de cristianos, la Madre de Dios, compadecida de sus males y peligros, apareció durante la misma noche a San Pedro Nolasco, a San Raimundo de Peñafort, y a Jaime, rey de Aragón, conjurándolos a establecer una Orden religiosa para la redención de los cautivos. Ésta fue la Orden de la Merced, o de la Redención, fundada en Barcelona en 1223, y que prestó inmensos servicios a la Iglesia y a la sociedad. Para agradecer a la Santísima Virgen, la Iglesia estableció esta fiesta.

MEDITACIÓN: SOBRE NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES
   
I. Desde que María, consintiendo en el sacrificio del Redentor en la cruz, llegó a ser la cooperadora de la Redención, nada desea más que ayudar a los pobres pecadores. Por cargados de crímenes que estemos, apenas recurramos a Ella con el deseo de corregirnos, nos acogerá bondadosamente y nos obtendrá el perdón. Cuanto más desgraciados somos, con tanto mayor razón es nuestra reina. Vos sois la Reina de la misericordia, y ¿quién tiene necesidad de misericordia sino los miserables? (San Bernardo).
  
II .La Santísima Virgen no se contenta con retirarnos del abismo del pecado, sino que nos impide recaer en él. Recurrir a María es un medio infalible para vencer los asaltos del infierno, porque Ella es temible como un ejército en orden de batalla. ¿Te cuidas de recurrir a Ella en las tentaciones? Acuérdate de las circunstancias en las que has sucumbido y verás que, precisamente, son aquéllas en que descuidaste invocar su socorro. En tus peligros, en tus angustias, en tus dudas, piensa en María, invoca a María: que su nombre no se aleje de tus labios ni de tu corazón. (San Bernardo).
  
III. Pero sobre todo es en la hora de la muerte cuando María cuida de sus servidores. Si el demonio, en esa hora tremenda, redobla sus esfuerzos para perdernos, María redobla su solicitud para asegurar nuestra salvación. Es entonces sobre todo cuando para nosotros es reina de misericordia. Una madre de la tierra tiene para con su hijo moribundo menos ternura que María para con sus servidores. Invócala, pues, durante tu vida a fin de que tengas la dicha de morir uniendo en tus labios el nombre de María al de Jesús. ¡Oh Soberana, salid al encuentro de mi alma a su salida de este mundo, y recibidla en vuestros maternales brazos! (San Buenaventura) .

La frecuente invocación del nombre de María
Orad por los pecadores endurecidos.

ORACIÓN
    Oh Dios, que por intermedio de la gloriosa Madre de vuestro Hijo, habéis enriquecido a vuestra Iglesia con una familia religiosa consagrada a la redención de los cristianos caídos en poder de los infieles, dignaos, en vista de sus méritos y de su intercesión, conceder a los que la honran piadosamente como la fundadora de esta gran obra, la gracia de quedar libres de las cadenas del pecado y de la cautividad del demonio. Por J. C. N. S. Amén.




  • (1) El Ejército argentino tiene a la Virgen de la Merced como excelsa Patrona y a Ella le entregó su bastón de mando el general Belgrano.

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·EL SANTO DEL DÍA ES:

23 de Septiembre

SAN LINO, Papa y Mártir

(78 d.C)


Los enemigos del hombre serán
las personas de su misma casa.

(Mateo, 10, 36)

   San Lino, sucesor inmediato de San Pedro, tenia una fe tan viva, que echaba a los demonios y resucitaba a los muertos. Expidió un decreto ordenando que las mujeres llevasen velo en la iglesia. Su constancia en la fe le valió el titulo de mártir. Murió hacia el año 78.

MEDITACIÓN: SOBRE TRES CLASES DE ENEMIGOS DEL HOMBRE

I. El hombre tiene enemigos invisibles; son los demonios. Por medio de sus sugestiones malas se esfuerzan por arrastrarlo a su pérdida eterna. Sírvense del atractivo del oro y de los placeres, de la pompa, de los honores, en una palabra, de las creaturas para inclinarnos al mal. Cuántas veces habría ya caído yo en las redes de este espíritu maligno, si mi ángel bueno no hubiese desviado mis pasos de ellas. ¿Le he agradecido este beneficio?

II. Nuestros servidores, nuestros parientes y nuestros amigos a menudo son nuestros más crueles enemigos. El amor carnal y desordenado que nos profesan, nos hace mayor mal que el odio de los demonios. Ellos se oponen a los designios de Dios sobre mí, y sus caricias a menudo tienen más poder para apartarnos del bien y empujarnos al mal, que las amenazas y los suplicios de los tiranos. ¿Parientes crueles, amigos infieles, por qué queréis la pérdida de aquellos a quienes amáis? ¡La perfidia ajena nos ha perdido, nuestros parientes nos han dado muerte! (San Cipriano)

III. Tú mismo eres el más cruel de tus enemigos. Tu cuerpo hace guerra a tu espíritu, tu espíritu la debe hacer a tu cuerpo. Tu cuerpo quiere gozar de los placeres y de los bienes de esta vida, y tu alma suspira por los bienes de la eternidad. Este combate debe durar mientras dure la vida. Cuídate de ti, y no te engañes: la concupiscencia morirá sólo cuando mueras tú, y es preciso combatirla siempre. La concupiscencia puede ser debilitada en esta vida, no puede ser destruida. (San Agustín).

La fortaleza
Orad por las vírgenes.

ORACIÓN
Mira con benevolencia, ¡oh Pastor eterno!, a tu grey, y por la intercesión de tu bienaventurado mártir y sumo pontífice Lino, a quien has constituido pastor de toda la Iglesia, guárdala por siempre bajo tu protección. Por N.S.J.C. Amen.
    

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa