TIEMPO PASCUAL:

QUINTO DOMINGO DESPUÉS DE PASCUA

(Doble - Ornamentos blancos)

   Los misterios de Pascua y la Ascensión son dos temas que aparecen íntimamente unidos en la liturgia de hoy. Unos días más, y el tiempo pascual, en el más riguroso sentido de la palabra, habrá concluido. En el Introito de la Misa sigue dominando el claro júbilo pascual. No nos cansamos de ensalzar al Señor por las grandezas que ha obrado en nosotros, al redimir nuestras almas. Pero nuestro canto no basta; tenemos que comprender la grandeza de nuestro estado de cristianos y debemos vivir de acuerdo con él (Oración). Como un espejo, debemos tenerlo constantemente delante de nosotros, para reproducir en todo momento los rasgos de heroísmo y de virtud que él nos imprime (Epístola). Aquí está la piedra de toque de la verdadera fe. ¡Amor al prójimo y ruptura con el mundo, con el pecado! Cristo nos da el ejemplo en el Evangelio del día. Nos anuncia que se va al Padre; pero no va a vivir y a gozar sólo para Sí. Quiere ser allí nuestro Mediador; quiere que le presentemos nuestras necesidades y que le pidamos el remedio de ellas. No olvidemos que dentro de unos momentos se va a presentar entre nosotros en el altar.

IntroitoPs. 48, 20
 INTROITUS Ps. 48, 20 -  Vocem jucunditátis annuntiáte, et audiátur, allelúja: annuntiáte usque ad extrémum terræ: liberávit Dóminus pópulum suum, allelúja, allelúja. Ps. 65, 1-2  Jubiláte Deo, omnis terra, psalmum dicite nómini ejus: date glóriam laudi ejus. Glória Patri.   Introito - Con voz de júbilo, anunciad y haced saber esta nueva, aleluya. Llevad la hasta los últimos confines de la tierra, y decid: El Señor redimió a su pueblo, aleluya, aleluya." Que toda la tierra cante alegre a Dios; Cantad salmos a su Nombre ; dadle gloria alabanzas. Gloria al Padre, etc.
Oración-Colecta
  ORATIO - Deus, a quo bona cuncta procédunt, largíre supplícibus tuis: ut cogitémus, te inspiránte, quæ recta sunt; et, te gubernánte, éadem faciámus. Per Dóminum nostrum.   R. Amen       Oh Dios, de quien todos los bienes proceden: suplicámoste humildemente, te dignes inspirar nos santos pensamientos, y nos los hagas poner por obra, con el auxilio de tu gracia(1). Por Nuestro Señor. etc.   R. Amen.
Epístola
   Todo lo bueno nos viene de Dios y a Él se lo debemos pedir, y en especial le debemos pedir la gracia de obrar siempre en consonancia con nuestra fe, ya que la fe sola, sin las obras no puede salvarnos; Por más que en tiempo de los Apóstoles lo enseñaran algunos gnósticos y ahora lo enseñen los protestantes y prácticamente lo confiesen muchos católicos tibios.
   Léctio Epístolæ beáti Jacóbi Apóstoli. Jac. 1, 22-27   Caríssimi: Estote factores verbi, et non auditóres tantum: falléntes vosmetípsos. Quia si quis audítor est verbi, et non factor: hic comparábitur viro consideránti vultum nativitátis suæ in spéculo: considerávit enim se, et ábiit, et statim oblítus est, qualis fúerit. Qui autem perspéxerit in legem perféctam libertátis, et permánserit in ea, non audítor obliviósus factus, sed factor óperis: hic beátus in facto suo erit. Si quis autem putat se religiósum esse, non refrénans linguam suam, sed sedúcens cor suum, hujus vana est relígio. Relígio munda, et immaculáta apud Deum et Patrem, hæc est: Visitáre pupíllos, et víduas in tribulatióne eórum, et immaculátum se custodíre ab hoc sǽculo.   Carísimos: Poned en práctica la palabra divina, y no os contentéis con oírla, engañándoos a vosotros mismos. Porque el que se contenta con oír la palabra de Dios y no la practica, parécese al hombre que contempla en un espejo su rostro nativo; y que, luego de mirarse, se va y se olvida al punto de cómo es. Mas, quien contemplare atentamente la ley de la perfecta libertad, y perseverare en ella, no haciéndose oyente olvidadizo, sino ejecutor de la obra, éste será por su hecho bienaventurado. y si alguno se precia de tener religión, sin refrenar su lengua, engaña su corazón, y la religión suya es vana. La religión pura y sin mácula delante de Dios Padre, consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y en preservarse de la corrupción de este siglo.. 
Salmodia
   Allelúja, allelúja. Resurréxit Christus, et illúxit nobis, quos redémit in sánguine suo. Allelúja. Joann. 16, 28 - Exívi a Patre, et veni in mundum: íterum relínquo mundum, et vado ad Patrem. Allelúja.   Aleluya, aleluya. Cristo resucitó, y se apareció a nosotros, a quienes redimió con su Sangre. Aleluya. Salí del Padre, y  vine al mundo. Ahora dejo el mundo, y vuelvo al Padre. Aleluya. 
Evangelio
   Antes de marcharse definitivamente al Cielo, de donde ha venido, Jesús da a sus discípulos, y a nosotros por ellos, algunas normas sobre sus relaciones filiales con el Padre Celestial, sobre todo en lo tocante a las peticiones.
 U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem. Joann. 16, 23-30
   In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Amen, amen dico vobis: si quid petiéritis Patrem in nómine meo, dabit vobis. Usque modo non petístis quidquam in nómine meo: Pétite, et accipiétis, ut gáudium vestrum sit plenum. Hæc in provérbiis locútus sum vobis. Venit hora, cum jam non in provérbiis loquar vobis, sed palam de Patre annuntiábo vobis. In illo die in nómine meo pétitis: et non dico vobis, quia ego rogábo Patrem de vobis: ipse enim Pater amat vos, quia vos me amátis, et credidístis, quia ego a Deo exivi. Exívi a Patre, et veni in mundum: íterum relínquo mundum, et vado ad Patrem. Dicunt ei discípuli ejus: Ecce nunc palam lóqueris, et provérbium nullum dicis. Nunc scimus, quia scis ómnia, et non opus est tibi, ut quis te intérroget: in hoc crédimus, quia a Deo exísti.
Credo.
     Continuación del Santo Evangelio según San Juan (16,, 23-30) - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: En verdad, en verdad os digo: que si algo pidiereis al Padre, en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora, nada le habéis pedido en mi nombre(2). Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo. Estas cosas os he dicho usando de comparaciones. Va llegando el tiempo en que ya no os hablaré con parábolas, sino que abiertamente os anunciaré las cosas de mi Padre. . Entonces le pediréis en mi Nombre, y no os digo que rogaré al Padre por vosotros, pues el mismo Padre os ama, porque vosotros me amasteis y habéis creído que yo salí de Dios. Salí del Padre, y vine al mundo: otra vez dejo el mundo, y voy al Padre. Dícenle sus discípulos: "Ahora, sí que hablas claro, y no dices ningún enigma. Ahora conocemos que sabes todas las cosas, y no es preciso que nadie te pregunte. En esto creemos que has salido de Dios. Credo.   
    OFFERTORIUM - Ps. 65, 8-9 et 20   Benedícite, gentes, Dóminum Deum nostrum, et obaudíte vocem laudis ejus: qui pósuit ánimam meam ad vitam, et non dedit commovéri pedes meos: benedíctus Dóminus, qui non amóvit deprecatiónem meam, et misericórdiam suam a me, allelúja.   Ofertorio -  Bendecid, naciones, al Señor Dios nuestro, y haced que se oiga la voz de su alabanza. El ha dirigido mi alma por los senderos de la vida, y ha preservado mis pies de todo desliz; bendito el Señor, que no rechazó mi oración, y no apartó de mí su misericordia, aleluya.
Oración-Secreta
   Súscipe, Domine, fidélium preces cum oblatiónibus hostiárum: ut, per hæc piæ devotiónis offícia, cæléstem glóriam transeámus. Per Dóminum.  Recibe, Señor, las oraciones de los fieles, con la oblación de las hostias(3), a fin de que pasemos a la gloria celestial, por medio de estos piadosos testimonios de nuestra devoción. Por Nuestro Señor, etc.   
Prefacio propio de Pascua
      Vere dignum et justum est, aequum et salutare: Te quidem, Domine, omni tempore, sed in hac potissimum die (in hoc potissimum) gloriosius praedicare, cum Pascha nostrum immolatus es Christus. Ipse enim verus es Agnus, qui abstulit peccata mundi. Qui mortem nostram moriendo destruxit, et vitam resurgendo reparavit. Et ideo cum Angelis et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus, cumque omni militia caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.   Verdaderamente es digno y justo, debido y saludable, que en todo tiempo, Señor, te alabemos; pero principalmente con mayor magnificencia en éste, en que Jesucristo inmolado es, nuestra Pascua. Porque El es el verdadero Cordero que quita los pecados del mundo. El cual muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, reparó nuestra vida. Por esto, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, can tamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  Cantáte Dómino, allelúja: cantáte Dómino, et benedícite nomen ejus: bene annuntiáte de die in diem salutáre ejus, allelúja, allelúja.   Comunión. -  Cantad al Señor, aleluya: cantad al Señor y bendecid su nombre: pregonad con gusto un día y otro día la manera como nos ha salvado, aleluya, aleluya.
Oración-Postcomunión
     POSTCOMMUNIO -   Tríbue nobis, Dómine, cæléstis mensæ virtúte satiátis: et desideráre quæ recta sunt, et desideráta percípere. Per Dóminum.    Concédenos, Señor, a los que hemos sido saciados con el alimento de la mesa celestial, la gracia de desear lo que es justo y bueno y de saborear eso mismo que deseamos. Por Jesucristo Nuestro Señor.  



  • (1) Sin Dios no podemos pensar ni obrar rectamente, pero, inspirados por Él y por Él dirigidos, podemos elevarnos hasta el Cielo y aspirar hasta el heroísmo. Sin Dios nada, con Dios todo. ¡Qué bofetón a la suficiencia humana!
  • (2) Pedir a Dios algo en nombre de Jesucristo, su Hijo, es, en primer lugar, poniéndolo a Él como mediador, y, en segundo lugar, apoyando nuestra oración en sus méritos y en los derechos de hijos de Dios que Él nos ha conquistado; pues en Cristo y por Cristo somos lo que somos y aspiramos a la gloria del Cielo. Pedir en nombre de Jesucristo es también pedir teniéndolo a Él con nosotros, por el estado de gracia; pedir cosas buenas y conducentes a nuestra salvación; pedir con fe y confianza; pedir, en fin, razonable y filialmente.
  • (3)Alude a las ofrendas de pan, vino, aceite, etc., y hasta dinero, que los antiguos hacían en el Ofertorio, en señal de gratitud. Así se unían todavía más personalmente al sacrificio del altar.

EL SANTO DEL DÍA ES:

10 de Mayo

SAN ANTONINO o ANTOLÍNObispo y Confesor

 
 No queráis amontonar tesoros para vosotros en la tierra,
donde la herrumbre y la polilla los consumen,
y donde los ladrones los desentierran y roban.

(Mateo, 6, 19).

 Antonino, que entró en la orden de Santo Domingo a la edad de doce años, fue un modelo de humildad, de recogimiento y de mortificación. Jamás comió carne, y, enfermo o sano, dormía sobre una tabla. Fue menester que el Papa Eugenio IV lo amenazase con excomunión para hacerle aceptar el arzobispado de Florencia y se supo ganar el cariño de sus gentes por su bondad y caridad, pues daba a los pobres todo lo que caía en sus manos. Pero también sabía exigir, y combatió los juegos de azar, la usura y la brujería que se practicaba en esta ciudad. No quiso mas riquezas que la virtud; todo lo que poseía dábalo a los pobres, llegando al ex tremo de vender, para socorrerlos, parte de los muebles y de la ropa. Fundó el famoso convento de San Marcos en Florencia y encargó a Fray Angélico, su compañero de noviciado y afamado pintor, la pintura de todos los ahora célebres cuadros en este convento. A pesar de su mala salud, fue nombrado Arzobispo de Florencia. Murió en mayo de 1459, a los 70 años de edad.

MEDITACIÓN: SOBRE LOS BIENES DEL MUNDO

I.  Los bienes de la tierra, las riquezas, los placeres, los honores, no merecen tus afanes, pues no podrían hacerte mejor de lo que eres; por lo contrario, son los instrumentos de todos los crímenes. Más humilde serías, más sobrio y más casto, si fueses menos rico. La aflicción, la enfermedad y las humillaciones te hacen practicar muchas virtudes en las que ni siquiera pensarías faltándote aquéllas.
    
II. Por otra parte, esos bienes no te pueden hacer dichoso, porque están inficionados del temor de perderlos, y porque son imperfectos y no pueden, en con secuencia, satisfacer plenamente tus deseos. Estuviste acaso alguna vez contento, verdaderamente, aun en el momento de mayor prosperidad? ¿Tus placeres más dulces no tuvieron amargura, tus más hermosas rosas sus espinas? Salomón poseyó inmensas riquezas, gustó todos los placeres, y exclama: Vanidad de vanidades, y todo vanidad. (Eclesiastés).
   
III. Busca, pues, los tesoros del paraíso: son perfectos, no tienen mezcla de amargura alguna, no hay temor de perderlos y satisfacen plenamente nuestros deseos en toda su amplitud. Los Ángeles se ríen de nosotros cuando nos ven afanarnos tanto por edificar casas de barro que deberemos abandonar al día siguiente. Se sobrecogen de tristeza cuando ven que nos entregamos a placeres que nos rebajan al nivel de los animales. ¡Oh cristiano, espera y busca bienes más grandes! Coheredero de Jesucristo, ¿cómo regocijarte asociándote a los placeres del irracional? Eleva tus esperanzas hacia el soberano bien. (San Agustín).

El desprecio del mundo
Orad por las congregaciones religiosas.

ORACIÓN
   Señor, haced que seamos ayudados por los méritos de San Antonino, vuestro confesor pontífice, a fin de que os encontremos misericordioso con nosotros, así como os reconocemos admirable en vuestro proceder con él. Por J. C. N. S. Amén.



*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·EL SANTO DEL DÍA ES:

09 DE MAYO

SAN GREGORIO NACIANCENO, Obispo, Confesor y Doctor


  Ceñid vuestras cinturas y tened en vuestras manos
las lámparas encendidas.

(Lucas, 12, 35). 

   San Gregorio Nacianceno, yendo a Atenas a estudiar filosofía, fue sorprendido en el mar por una tempestad tan violenta que prometió a Dios abandonar el mundo si escapaba del naufragio. Su voto fue escuchado y Gregorio, en compañía de San Basilio, compañero suyo de estudios en Atenas, retiróse a la soledad. Dormía en el desnudo suelo, llevaba cilicio, mortificaba su cuerpo con continuos ayunos y vigilias. Fue arrancado de su retiro, nombrándoselo patriarca de Constantinopla. Murió alrededor del año 390, a edad muy avanzada.  

MEDITACIÓN: SOBRE EL BUEN EJEMPLO
   
I. Da buen ejemplo a los demás, lleva en tu mano la lámpara encendida, alumbra a tu prójimo y, con tus buenas acciones, abrasa su corazón con el amor de Dios. Es ésta una obligación que te impone la caridad; si faltas a ella, si te haces para el prójimo ocasión de escándalo, serás doblemente castigado. ¿Cómo te atreves a escandalizar a tu hermano, por quien dio su vida Jesucristo? San Francisco de Asís predicaba con su modestia; los apóstoles conquistaron más almas para Jesucristo con su paciencia que con sus predicaciones, y eso que sus palabras ardían en el fuego del Espíritu Santo.
   
II. Cuando veas las faltas de tu prójimo, vuélvete sobre ti mismo y examina si no incurres en iguales pecados. Si nada te reprocha tu conciencia, agradece a Dios, y considera la fealdad de aquellos peca dos para que les tengas aversión; reconocerás mejor su enormidad en otro que no en ti mismo. Huye de las ocasiones en que aquel desventurado naufragó, porque quien ama el peligro en él perecerá. Dichoso aquel que no se detuvo en el camino de los pecado res. (Salmo).
   
III. Mira el ejemplo que te dan tantas almas santas. ¡Cuántas veces ves todos los días a personas que viven en la austeridad y en la humildad, que trabajan celosamente por la salvación de las almas! ¡Cuántos y cuántas jóvenes que tienden al cielo con esfuerzo continuo! Exclama con San Agustín: ¡Yérguense los ignorantes y se ganan el cielo, y nosotros, con toda nuestra ciencia, yacemos en la carne y en la sangre!

Huir de las malas compañías
Orad por la conversión de los pecadores.

ORACIÓN
   Oh Dios, que disteis al bienaventurado Gregorio a vuestro pueblo para que lo instruyera acerca de los caminos de la salvación eterna, haced, os lo suplicamos, que después de haberlo contado en la tierra como doctor y guía, merezcamos tenerlo como intercesor en el cielo. Por J. C. N. S. Amén.



*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

EL SANTO DEL DÍA ES:

 07 de Mayo

SAN ESTANISLAO, Obispo y Mártir


  Va a venir tiempo en que quien os matare se persuada
hacer un obsequio a Dios.

(Juan, 16, 2).

   San Estanislao, obispo de Cracovia, reprendió valientemente al rey Boleslao por su mala vida. Este príncipe, para vengarse, sobornó a dos falsos testigos y los hizo declarar que el santo poseía un terreno que no le pertenecía. San Estanislao resucitó a quien se lo había vendido, y con este testimonio irrecusable confundió a sus acusadores. Este milagro no convirtió a Boleslao; irritado éste porque el santo lo había excomulgado, le dio muerte con sus propias manos en momentos en que celebraba el Santo Sacrificio de la misa. Sucedió en 1079.

MEDITACIÓN: SOBRE LOS PELIGROS QUE SE HALLAN EN EL MUNDO

I. Ese hombre a quien San Estanislao resucitara, prefirió morir nuevamente volviendo al purgatorio antes que vivir entre tantas ocasiones de condenarse. Y, en verdad, tenía razón, pues hay peligro de condenarse en todas las edades y en todas las condiciones. ¿Cuál es tu edad, cuál es tu condición? ¿En qué estado de vida te alistaste? Ten cuidado con los peligros que te amenazan. Si aún estás libre de todo compromiso, elige el género de vida más seguro y más libre de las ocasiones de ofender a Dios.
   
II. No hay sitio en este mundo donde no se pueda ofender a Dios. Adán pecó en el paraíso terrenal, y los ángeles pecaron en el cielo. Se ofende a Dios en los poblados, en la soledad, en las cabañas de los pastores, en los palacios de los magnates, en las iglesias y en las casas consagradas a Dios. En todas partes encuéntrase al demonio, en todas partes se llevan sus cadenas. Y nos holgamos en este camino en el que estamos siempre expuestos a caer en el precipicio; en este mar, en el que somos incesantemente azotados por la tempestad, sin saber a qué puerto arribaremos, ni en qué escollo naufragaremos.
   
III. Para estar seguro entre tantos peligros, apártate de la multitud, gusta de la soledad: es el ambiente de la virtud. Si no puedes llegar a tanto, frecuenta a los hombres lo menos posible, y acuérdate que Dios está en todas partes. Si quieres cometer pecados busca un lugar en donde no te pueda ver Dios, y haz entonces lo que quieras. (San Agustín).

La huida del pecado
Orad por por las almas del purgatorio.

ORACIÓN
   Oh Dios, en cuyo honor sucumbió el glorioso obispo Estanislao bajo la espada de un impío, haced, , os lo suplicamos, que todos los que imploren su socorro consigan el saludable efecto de su pedido. Por J. C. N. S. Amén.
  

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·HOY CONMEMORAMOS:

06 DE MAYO

SAN JUAN FRENTE A LA PUERTA LATINA


Mi cáliz sí que lo beberéis; pero el asiento a mi diestra
o siniestra no me toca concederlo a vosotros, sino
que será para aquellos a quienes ha destinado mi Padre.

(Mateo, 20,23).
 
   Estas palabras de Jesucristo anunciando al discípulo muy amado que bebería, también él, el cáliz de dolor, cumpliéronse cuando Domiciano lo hizo venir de Éfeso a Roma para martirizarlo. Fue llevado fuera de la ciudad, frente a la puerta llamada Latina, y se lo sumergió en una caldera llena de aceite hirviendo; pero salió el santo de ella como de un baño refrescante, más fuerte y vigoroso de lo que entrara. Domiciano desterró al santo Apóstol a la isla de Patmos, donde compuso el Apocalipsis.

MEDITACIÓN: SOBRE LA LEGÍTIMA Y SANTA AMBICIÓN

I. No busques los honores y las dignidades de este mundo, son pesadas cargas que abrumarán tu flaqueza. Huye de esos honores; no viniste a este mundo para mandar a los hombres, sino para obedecer a Dios. La cuenta que deberás rendir por ti mismo es ya bastante pesada, no te recargues sin necesidad con el alma de tu prójimo. Con todo, si Dios te llama a esas dignidades, obedece; Él te dará las gracias necesarias para llevar la carga que te haya puesto sobre los hombros.
   
II. Tu ambición debe limitarse a desear los primeros lugares en el cielo e imitar, en la medida de tus fuerzas, a los santos más grandes del paraíso. No digas con algunos cristianos cobardes: "Bastante es para mí si Dios quiere colocarme en el pórtico del paraíso"; aspira a la más alta perfección que puedas. No podrás amar a Dios y al prójimo con exceso; nunca se harán demasiados esfuerzos para llegar al cielo. Alma cristiana, eleva tus pensamientos, la tierra no es digna de ti. El mundo no está hecho para ti, no ames, pues, al mundo; no es digno de ti, vales mucho más. (San Bernardo).
   
III. Ardientemente desea sufrir por Jesucristo, beber su cáliz, ser humillado como Él: es un honor que puedes perseguir ardorosamente con toda intrepidez. Si conocieses las recompensas que están preparadas para las humillaciones y los sufrimientos, los buscarías con más ahínco que el que ponen los ambiciosos para conseguir las posiciones más brillantes. Fue un honor el que hizo Jesús a su discípulo predilecto, haciéndole beber del cáliz en que había bebido Él mismo.

El amor a los sufrimientos
Orad por la conversión de los infieles.

ORACIÓN
   Oh Dios, que veis cuán turbados estamos por los males que nos rodean por todas partes, haced que seamos protegidos por la gloriosa intercesión de vuestro Apóstol y Evangelista San Juan. Por J. C. N. S. Amén.

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

EL SANTO DEL DÍA ES:

05 de Mayo

SAN PÍO V, Papa y Confesor

Haga cada cual la oferta conforme lo ha resuelto en
su corazón, no de mala gana, o como por fuerza;
porque Dios ama al que da con alegría.
(2 Corintios, 9, 7).

   Este santo Papa desplegó un celo constante por la propagación de la religión, una valentía infatigable por el restablecimiento de la disciplina eclesiástica, una vigilancia asidua para la extirpación de la herejía, una caridad inextinguible por el alivio de los pobres y una fuerza invencible en el sostenimiento de los derechos de la Santa Sede Apostólica. Por revelación conoció la victoria obtenida contra los turcos en Lepanto. En esta memorable ocasión fue cuando mandó añadir a las letanías de la Virgen, la invocación: Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.

MEDITACIÓN: SOBRE LA ALEGRÍA ESPIRITUAL

I. Servid a Dios con alegría y no con tristeza. Esta alegría contribuye a la gloria de Dios, porque los hombres alaban su bondad cuando a sus servidores los ven alegres, aun en medio de sus austeridades. Los incita a la virtud, haciéndoles ver que no es tan difícil de practicar como se lo imaginan. Resúltanos ventajosa también a nosotros y mucho, porque con ella no se siente el peso de una carga, que se lleva con ganas. Alégrate, pues, en Nuestro Señor, a fin de que todos los que te vean conozcan que lo sirves de corazón y no por fuerza.

II. Para desterrar la tristeza de tu corazón, des tierra de él el pecado, purifica tu conciencia. Por el pecado entraron todos los males en el mundo y la tristeza en nuestra alma. Aun cuando la pureza de conciencia no produjese otro fruto que esta alegría de corazón que la acompaña, estaría ya suficiente mente recompensada, tal como el solo pensar de una mala conciencia es ya un castigo del crimen. Nada, es más triste que la ventura de los malvados. (San Agustín).

III. Para conversar y aumentar esta alegría, piensa en Dios y en el paraíso. Dios ve tus trabajos. Él te prepara una corona de gloria. Que esta alegría se refleje en tu rostro y en tus palabras. Sabe que la virtud no tiene enemigo mayor que la tristeza, y que no tenemos armas más poderosas para repeler a nuestros enemigos y para sus golpes, que la alegría que se tiene en Dios. (San Juan Crisóstomo).

La alegría espiritual
Orad por los que están tristes.

ORACIÓN

   Oh Dios, que para destruir a los enemigos de la Iglesia y restaurar el culto divino, elevasteis al bien aventurado Pío al sumo pontificado, haced que protegidos por su intercesión, de tal modo nos adhiramos a vuestro servicio que, triunfando de las emboscadas de todos nuestros enemigos, gocemos de inalterable paz. Por J. C. N. S. Amén.



*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

TIEMPO PASCUAL

CUARTO DOMINGO DESPUÉS DE PASCUA

(Doble - Ornamentos blancos )

   En el Introito continúa vibrante y jubilosa la nota pascual: "Cantad al Señor un cántico nuevo". Pero los misterio pascuales siguen desarrollándose a través de la liturgia. El Domingo pasado nos preparaba ya para la Ascensión de Cristo. Hoy da un paso más; y nos habla de las operaciones del Espíritu Santo en ella, en el mundo y en nuestras almas. Toda la Misa es una descripción de esta actividad del Espíritu. Él es el que ha obrado las cosas maravillosas que se cantan en el Introito; Él es el que mantiene,  entre los que han creído, la unidad del místico Cristo; el que impide que los corazones vacilantes naufraguen, agitados por las vicisitudes del mundo (Oración); Él es la óptima dádiva y el don perfecto, que descienden del Padre de las luces (Epístola). Él es, finalmente, el que convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio, pues pondrá delante de él, como en un espejo, su malicia, juntamente con la belleza de la verdad, la justicia de la causa de la Iglesia y el castigo que le amenaza por no creer en ella. Reconozcamos, llenos de agradecimiento y ansiosos de su venida, las maravillas que este Divino Espíritu ha realizado sobre nosotros: "Aleluya. La diestra del Señor ha ejercitado su poder; la diestra de Dios me ha levantado. La diestra de Dios, dice San Agustín, es el Espíritu Santo.

Introito
    INTROITUS Ps. 97-  Cantate Dómino cánticum novum, allelúia: quia mirabiília fecit Dóminus, allelúia: ante conspéctum gentium revelávit justitiam suam, alleuia, alleluia. - Ps Salvavit sibi déxtera ejus: rt btschium sanctum ejus.   V. Gloria Patri.   Introito - Cantad al Señor un cántico nuevo, aleluya; porque ha hecho maravillas el Señor aleluya; ha manifestado su justicia ante las naciones, aleluya, aleluya.- Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. Gloria al Padre, etc.
Oración-Colecta
    ORATIO - Deus, qui fidelium mentes unius efficis voluntatis: da populis tuis id amare quod precipis, id desiderare quod promittis: ut inter mundanas varietates, ibi nostra fixa sint corda, ubi vera sunt gaudia. Per Dominum.   R. Amen    Oh Dios, que unes las almas de los fieles, haciendo de ellas como una sola voluntad concede a tus pueblos amar lo que mandas, y desear lo que prometes; para que en medio de la inestabilidad de las cosa humanas, tengamos fijos nuestros corazones, allí donde están los verdaderos goces(1). Por Nuestro Señor, etc   R. Amen.
Epistola
   Todo lo bueno nos viene de Dios y a Él se lo debemos pedir, y en especial le debemos pedir la gracia de obrar siempre en consonancia con nuestra fe, ya que la fe sola, sin las obras no puede salvarnos; Por más que en tiempo de los Apóstoles lo enseñaran algunos gnósticos y ahora lo enseñen los protestantes y prácticamente lo confiesen muchos católicos tibios.
   Lectio Epistolæ beati Jacobi Apostoli. I, 17-21 - Carissimi, Omne datum óptimum, et omne donum perfectum desursum est, descendens a Patre luminum, apud quem nom est transmutatio, nec vecissitudinis abumbratio. . Voluntarie enim genuit nos verbo veritatis, ut simus initium aliquod creaturae ejus. Scitis, fratres mei dilectissimi. Sit autem omnis homo velox ad audiendum; tardus autem ad loquendum, et tardus ad iram. Ira enim viri justitiam Dei non operatur. Propter quod abjicientes omnem immunditiam, et abundantiam malitiae, in mansuetudine suscipite insitum verbum, quod potest salvare animas vestras.   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Gálatas - Toda dádiva preciosa y todo don perfecto de arriba, viene descendiendo del Padre de las luces, en quien no cabe mudanza, ni sombra de variación. Porque de su voluntad nos ha engendrado con la palabra de la verdad, a fin de que seamos como las primicias de sus nuevas creaturas. Bien lo sabéis, hermanos míos muy queridos. Y así sea todo hombre pronto para escuchar , y refrenado en la ira. Por- que la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Por lo cual, dando de mano a toda inmundicia y exceso vicioso, recibid con docilidad la divina palabra, que ha sido como ingerida en vosotros, y que puede salvar vuestras almas. 
Salmodia
      Alleluia, alleluia. V.Ps. 117, 16 - Dextera Domini fecit virtutem; dextera Domini exaltavit me Alleluia. v. Rom. 6, 9. Christus resurgens ex mortuis, jam non moritur: mors illi ultra non dominabitur. Alleluia.      La diestra del Señor ha ejercitado su poder; la diestra del Señor me ha levantado. Aleluya. Cristo, resucitado de entre los muertos, ya no muere; la muerte no tendrá ya dominio sobre Él. Aleluya.
Evangelio
   Jesús anuncia a sus discípulos y la Iglesia nos la anuncia hoy a nosotros- su próxima y definitiva partida de este mundo, pero para nuestro bien completo; pues es para su glorificación en el Cielo y para enviarnos desde allí al Espíritu Santo, el Divino Consolador, cuya misión sobre el mundo esboza.
USequéntia sancti Evangélii secúndum Joanem. 16, 5-14. - In illo tempore: Dixit Jesus discipuli suis: Vado ad eum, qui misit me: et nemo ex vobis interrogatme: Quo vadis? Sed quia haec locutus sum vobis, tristitia implevit cor vestrum. Sed ego veritatem dico vobis: expedit vobis ut ego vadam: si enim non abiero, Paraclitus non veniet ad vos: si autem abiero, mittam eum ad vos. Et cum verit ille, arguet mundum de peccato, et de justitia, et de juicio. De peccato quidem quia non crediderunt in me: de justitia vero, quia ad Patrem vado, et jam non videbitis me: de judicio autem, quia princeps hujus mundi jam judicatus est. Adhuc multa habeo vobis dicere: sed non potestis portare modo. Cum autem venerit ille Spiritus veritatis, docebit vos omnem veritatem.  Non enim loquetur a semetipso: sed quaequmque audiet, loquetur, et quae ventura sunt, annuntiabit vobis. Ille  me clarificaabit: quia de meo accipiet et annuntiabit vobis.
    Credo.
  Continuación del Santo Evangelio según San Juan (16,16-22) - En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos : "Me voy a Aquél que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: ¿Adónde vas?' Mas, porque os he dicho estas cosas, vuestro corazón se ha llenado de tristeza. Pero Yo os digo la verdad; os conviene que Yo me vaya, porque si Yo no me voy, el Paráclito no vendrá a vosotros; pero si me voy, os le enviaré. y cuando El venga, convencerá al mundo en orden al pecado, en orden a la justicia, y en orden al juicio. En orden al pecado, por cuanto no han creído en mí; respecto a la justicia porque Yo me voy al Padre, y ya no me veréis; y tocante al juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado(2). Aun tengo otras muchas cosas que deciros, mas, por ahora, no podéis  comprenderlas. Mas, al venir el Espíritu de Verdad, El os enseñará todas las verdades, pues no hablará de por sí(3), sino que dirá las cosas que habrá oído, y os anunciará las venideras. El me glorificará, porque recibirá de lo mío, y os lo anunciará."  Credo.   
    OFFERTORIUM Ps. 65, 1-2 et 16  Jubilate Deo, universa terra, psalmum dicite nomini ejus: venite, et audite, et narrabo vobis, omnes qui temetis Deum, quanta fecit Dominus animae meae, alleluia.   Ofertorio -  Cante a Dios, toda la tierra; cantad salmos a su nombre. Venid, y oíd, vosotros todos los que teméis a Dios, y os contaré cuan grandes cosas ha hecho el Señor a mi alma, aleluya.
Oración-Secreta
    SECRETA - Deus, qui nos per hujus sacrificii veneranda commercia, unius summae divinitatis participes efficisti: praesta, quaesumus: ut, sicut tuam cognoscimus veritatem, sic eam dignis moribus assequamur. Per Dominum nostrum.    Oh Dios que por la sagrada recepción de este Sacramento, nos hiciste partícipes de tu Naturaleza Divina; haz, te suplica mos, que después de haber conocido tu verdad, nos hagamos dignos, por la santidad de nuestra vida, de gozarla eterna mente. Por Nuestro Señor, etc.   
Prefacio propio de Pascua
      Vere dignum et justum est, aequum et salutare: Te quidem, Domine, omni tempore, sed in hac potissimum die (in hoc potissimum) gloriosius praedicare, cum Pascha nostrum immolatus es Christus. Ipse enim verus es Agnus, qui abstulit peccata mundi. Qui mortem nostram moriendo destruxit, et vitam resurgendo reparavit. Et ideo cum Angelis et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus, cumque omni militia caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.   Verdaderamente es digno y justo, debido y saludable, que en todo tiempo, Señor, te alabemos; pero principalmente con mayor magnificencia en éste, en que Jesucristo inmolado es, nuestra Pascua. Porque El es el verdadero Cordero que quita los pecados del mundo. El cual muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, reparó nuestra vida. Por esto, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, can tamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  Johann, 16, 8. - Cum venerit Paraclitus Spiritus veritatis, illi arguet mundum de peccato, et de justitia, et de judicio, alleluia, alleluia.   Comunión. -  Cuando viniere el Espíritu Consolador convencerá al mundo en orden al pecado, a la justicia, y el juicio,  aleluya, aleluya.
Oración-Postcomunión
     POSTCOMMUNIO - Adesto nobis, Domine Deus noster: ut per haec, quae fideliter sumpsimus, et purgemur a vitiis et a periculis omnibus eruamur. Per Dominum.     Asístenos, Dios  nuestro, a fin de que, en virtud de los misterios que con fe hemos recibido, seamos purificados de nuestras culpas, y libertados de todos los peligros.
Por Nuestro Señor, etc. 




  • (1) Sabiendo que todo cambia en este mundo y que hoy están en el destierro los que un día estuvieron en el trono, y viceversa, y que hoy abundan en riquezas los que antes casi mendigaban, y viceversa, nuestra felicidad debe estribar en los verdaderos e imperecederos goces del Cielo, a los que se llega amando y observando los divinos preceptos. Todo lo demás es edificar sobre arena y tejer tela de arañas.
  • (2) Pasaje bastante oscuro, pero en el cual está resumida la acción del Espíritu Santo sobre el mundo. Este será por Él iluminado, y se convencerá de tres verdades: 1ª que el mundo es esclavo del pecado, del pecado original y del actual, de cuyo yugo sólo por los méritos de Jesucristo puede ser liberado; 2ª que Jesucristo es justo y es Dios, habiendo demostrado Este su santidad y divinidad resucitado y volviendo a su Padre, de donde salió; 3ª, que el demonio ha sido derrotado por la muerte de Jesucristo.
  • (3) El Espíritu Santo es el Mensajero divino de Dios Padre y de Dios Hijo, y el Iluminador de las inteligencias.

EL SANTO DEL DÍA ES:

03 de Mayo

SAN  ALEJANDRO I, Papa y Mártir
SANTOS EVENCIO Y TEÓDULO,
Mártires


   San Alejandro I, Papa y mártir, fue natural de Roma, e hijo de un ciudadano romano llamado también Alejandro. Sucedió en la silla pontifical al Sumo Pontífice Evaristo, el año 107. Fue Alejandro en la santidad admirable, y en la fe, constancia y celo muy esclarecido. Era mozo de treinta años cuando comenzó a gobernar la Iglesia; pero su vida y doctrina suplían bien el defecto de su edad.

   Convirtió con su predicación y trato celestial a muchos senadores y gran parte de la nobleza de Roma, y entre ellos a un prefecto llamado Hermes, con toda su casa y familia, que fueron en número de mil doscientas cincuenta personas, por lo cual fue preso por mandato de un gobernador llamado Aureliano; y echado en la cárcel, hizo muchos y grandes milagros entre los cuales fue uno, que estando en ella aherrojado, vino a él de noche un niño con una hacha encendida en sus manos, que le dijo: "Sígueme Alejandro; y habiendo hecho oración, y entendido que era el Ángel del Señor, le siguió, sin que las paredes, ni puertas, ni guardias le impidiesen la salida de la cárcel; y el niño le guió hasta la casa de Quirino, tribuno, en la cual estaba preso Hermes, que deseaba mucho verse con San Alejandro, y había prometido a Quirino que por más que estuviese preso vendría a su casa.

   Cuando se vieron se abrazaron los dos santos mártires, y derramaron muchas lágrimas de consuelo, animándose el uno al otro a padecer por Jesucristo. Esto espantó mucho al tribuno Quirino; el cual había oído algunas razones a Hermes, y el modo con que él se había convertido a la fe de Cristo, y visto que San Alejandro con el tacto de sus cadenas había sanado a una hija suya llamada Balbina, que estaba gravemente enferma de lamparones, se convirtió también él a la fe de Jesucristo con su hija y todos los presos que estaban en la cárcel; y el Santo Pontífice Alejandro mandó a Evencio y a Teódulo, sacerdotes, que habían venido de Oriente, que los bautizasen.

   Vino esto a noticia de Aureliano; enojóse sobre manera, y habiendo mandado atormentar a los que en la cárcel se habían bautizado, mandó traer delante de sí a Alejandro con los dos presbíteros Evencio y Teódulo, y después de haber entre ellos mediado algunas palabras, dijo Aureliano: Dejémonos de pláticas, y tratemos de lo que hace el caso; e hizo que los verdugos desgarrasen a Alejandro, y le extendiesen en el potro, y atormentasen con uñas aceradas sus carnes, y quemasen los costados con hachas encendidas. En este tormento estaba callado; y le preguntó Aureliano: ¿Por qué callas? ¿Por qué no te quejas?; respondió Alejandro: Cuando el cristiano ora, con Dios habla.

   Por el mismo tormento pasaron Evencio y Teódulo. Era Evencio de 81 años, y se había bautizado de 11, y ordenado sacerdote de 20; y como los Santos Mártires con los tormentos creciesen en la fe y amor de Dios, y Aureliano no podía ablandarlos a su voluntad, mandó encender un horno y echar en él a Alejandro y Evencio, y a Teódulo poner a la boca de él, para que viendo como se abrazaban y temiendo semejante castigo, sacrificara a los dioses; pero Teódulo no sólo no se espantó por ver en el fuego a sus santos compañeros, antes encendido del amor divino se dejó caer con ellos, que desde el horno le llamaban, y le decían que allí donde estaban no había dolor ni tormento, sino refrigerio y holganza; y así fue, porque las llamas no los dañaron, antes salieron del horno más resplandecientes, como el oro sale del crisol.

   No se ablandó con este milagro el duro y rebelde corazón del tirano, antes mandó degollar a Evencio y Teódulo, y con unas leznas de acero muy agudas punzar, atravesar por todos los miembros de su cuerpo a Alejandro, para que muriera más cruelmente; y tras este tormento, siendo degollado dio su bendita alma a Dios el día 3 de mayo del año 115, imperando Adriano, el cual por haber sido apoderado de Trajano, se llamó Trajano Adriano, lo que motiva que algunos autores, engañados de la semejanza del nombre, escriban que fuese martirizado en el tiempo de Trajano.

   Los cuerpos de San Alejandro y sus compañeros fueron enterrados fuera de la ciudad en la vía Nomentana, a siete millas de Roma, y después se trasladaron a la Iglesia de Santa Sabina, que es convento de los Padres de Santo Domingo.

   Fue Alejandro celocísimo del culto divino: ordenó que en la Misa se consagrase pan sin levadura, para denotar la puridad del Santísimo Sacramento y por imitar a Cristo Nuestro Señor, que en la institución de este sagrado ministerio, la noche de la cena, así lo hizo. Dio por ley que en la consagración del cáliz se mezclase una poca de agua con el vino, para significar la unión de Cristo con su Iglesia, y representar la Sangre y el agua que salieron de su costado.

   Y cuando decimos que San Alejandro ordenó estas ceremonias sagradas, no queremos dar a entender que él las instituyó de nuevo, porque los Apóstoles las usaron, sino lo que ellos aprendieron de Cristo, y enseñaron a la Iglesia, este Santo Pontífice lo aprobó y estableció con sus cánones.

   Mandó que ningún clérigo pudiese decir más de una Misa cada día. Pronunció excomunión contra los que impidiesen a los legados apostólicos que puedan hacer lo que el Sumo Pontífice les fuere mandado. Celebró tres veces órdenes en el mes de diciembre, y en ellas consagró cinco obispos, seis presbíteros y dos diáconos. Escribió tres epístolas, que se hallan en el primer tomo de los Concilios, de los cuales se sacan los decretos y ordenaciones que hemos referido, y otra muy importante de bendecir el agua con sal, y con las ceremonias que hoy día celebra la Iglesia, y tenerla en los templos, casas y aposentos contra las tentaciones y asechanzas de los demonios, que continuamente nos persiguen e infestan: la cual costumbre ha preservado en la Iglesia Católica desde sus principios, y el Señor ha hecho innumerables milagros de muchas y diversas maneras por medio del agua bendita, sanando todo género de enfermedades, apagando fuegos e incendios, sosegando las tormentas del mar y temblores de la tierra, y tempestades del aire, y rayos del cielo, y librando las almas y cuerpos de los demonios.

INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa