TIEMPO DE CUARESMA:

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA


ESTACIÓN EN SANTA MARÍA "IN DOMINICA"
(Doble de 1ª clase - Ornamentos morados)

Háblanos hoy el Breviario del patriarca Jacob, modelo que es de entera confianza en Dios, aun en medio de los mayores contratiempos.
   Jacob, por la bendición de su padre Isaac, fue constituido como heredero de las divinas promesas hechas antes a Set, a Noé, a Abrahán y a Isaac, las cuales sólo tuvieron cabal cumplimiento en Jesucristo.
   Toda la vida de Jacob es figurativa de Cristo y de su Iglesia en el misterio pascual. Dice S. Agustín Que el hecho de la bendición Que Isaac concedió a Jacob tenia un sentido simbólico, por cuanto las pieles del cabrito representaban los pecados, y Jacob revestido de esas mismas pieles era imagen de Aquél que, no teniendo pecados propios, cargó con los ajenos. (Mait.). Simbolismo que todavía recuerda el Pontifical romano al obispo, cuando se pone los guantes para celebrar misa.
   Jacob fué el suplantador de su hermano Esaú, pues le ganó su derecho de primogenitura. Jesús, a su vez, suplantó al demonio, príncipe como se llamaba de este mundo, arrebatándole su presa con un arte y astucia divinas: ars ut artemfalleret.
   
Jacob en su lucha con el Ángel salió al fin vencedor, y desde entonces le mandó Dios Que se llamase Israel, o sea, fuerte contra Dios. Pero más fuerte aún fue Cristo Jesús. el cual, con los dolores y luchas a brazo partido con el ángel malo, lo venció y, lo que es más, logró desarmar a Dios mismo, atándole las manos de su justicia para que no descargase sobre la tierra culpable los golpes merecidos de su ira.
   Además, Jesucristo es nuestro hermano mayor y nuestro capitán.
   Debemos escuchar sus palabras, porque Él nos ha elegido para ser su propio pueblo.  Claramente nos inculca todo esto la Epístola de hoy.
   Jesús se aplica también a si mismo la aparición de la escala de Jacob, para demostrar que en medio de las persecuciones se ve continuamente protegido por la divinidad y por los Ángeles (Juan 1, 51). Dice también S. Hipólito que "así como Esaú urdía la muerte de su hermano, así el pueblo judío tramó la muerte de Cristo y de su Iglesia. Jacob hubo de huir muy lejos; y Cristo a su vez, rechazado por la incredulidad de los suyos, hubo de fugarse a Galilea, en donde le fue dada por esposa la Iglesia, proveniente de raza gentílica". Mas al fin de los tiempos estos dos pueblos, judío y gentil, llegarán a reconciliarse. También el Evangelio de hoy tiene un precursor en la visión de Jacob.
Él vio la gloria de Dios, y también los Apóstoles la vieron en la Transfiguración, y más tarde cuando se les apareció inundado en divinales efluvios después de resucitado.
   Hagámonos dignos de contemplarle cuando la Iglesia y su liturgia nos le presenten radiante de gloria el santo día de Pascua, preludio de la Pascua eterna y de la visión beatifica que no tendrá fin, y que colmará plenamente las ansias más hondas y más nobles de nuestro ser.
     El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses
IntroitoS. 90, 15 y 16. 
    INTROITUS Eminíscere miseratiónum tuárum, Dómine, et misericórdiæ tuæ, quæ a sæculo sunt: ne umquam dominéntur nobis inimíci nostri: líbera nos, Deus Israël, ex ómnibus angústiis nostris. Ps. ibid., 1-2 Ad te, Dómine, levávi ánimam meam: Deus meus, in te confído, non erubéscam. Glória Patri.   Introito - Acuérdate, Señor, de tus bondades y de tus eternas misericordias; a fin de que nunca nos dominen nuestros enemigos. Dios de Israel, líbranos de todas nuestras angustias. -Ps. A Ti, Señor, levanté mi alma; Dios mío, en Tí confío, no sea confundido. Gloria al Padre. V. Gloria al Padre.
    El Gloria in excelsis no se dice en el Tiempo de Cuaresma, salvo en las fiestas.
Oración-Colecta
   ORATIO - Deus, qui cónspicis omni nos virtúte destítui: intérius exteriúsque custódi; ut ab ómnibus adversitátibus muniámur in córpore, et a právis cogitatiónibus mundémur in mente. Per Dóminum.   R. Amen       Oh Dios, que nos ves privados de toda virtud; guárdanos interior y exteriormente, para que seamos fortalecidos contra toda adversidad en el cuerpo, y limpios de malos pensamientos en el alma. Por nuestro Señor Jesucristo.  R. Amen.
Epístola
   Exhortación a la castidad, virtud obligatoria para todos, con arreglo al propio estado, y necesaria para dignificar el cuerpo, el cual no nos lo ha dado Dios para entregarlo a la inmundicia, sino para que lo usemos para nuestra santificación.
EPISTOLALéctio Epístolæ besti Pauli Apóstoli ad Thessalonicénses. 1 Thess. 4, 1-7.  - Fratres: Rogámus vos, et obsecrámus in Dómino Jesu: ut, quemádmodum accepístis a nobis, quómodo opórteat vos ambuláre et placére Deo, sic et ambulétis, ut abundétis magis. Scitis enim quæ præcépta déderim vobis per Dóminum Jesum. Hæc est enim volúntas Dei, sanctificátio vestra: ut abstineátis vos a fornicatióne, ut sciat unusquísque vestrum vas suum possidére in sanctificatióne, et honóre; non in passióne desidérii, sicut et Gentes, quæ ignórant Deum: et ne quis supergrediátur, neque circumvéniat in negótio fratrem suum: quóniam vindex est Dóminus de his ómnibus, sicut prædíximus vobis, et testificáti sumus. Non enim vocávit nos Deus in immundítiam, sed in sanctificatiónem: in Christo Jesu Dómino nostro.

   Lección de la Epistola del Apóstol S. Pablo a los Tesalonicenses: - Hermanos:  Os rogamos y exhortamos en nuestro Señor Jesucristo, que así como habéis aprendido de nosotros de qué manera habéis de portaros y agradar a Dios, así también sigáis para ir adelantando. Porque ya sabéis qué preceptos os he dado en nombre de nuestro Señor Jesucristo. Ésta es la voluntad de Dios, a saber: vuestra santificación: que os abstengáis de la fornicación, y que sepa cada uno de vosotros que su propio cuerpo es un vaso de santificación y de honor, que no debe entregar a sus pasiones, como hacen los gentiles, que no conocen a Dios; y que nadie oprima, ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todas estas cosas, como ya antes os lo hemos dicho y protestado. Porque no nos llamó Dios a la inmundicia, sino a la santidad, en Jesucristo Señor nuestro.
    Graduale Ps. 24, 17-18Tribulatiónes cordis mei dilatátae sunt: de necessitátibus meis éripe me, Dómine. Vide humilitátem meam, et labórem meum: et dimítte ómnia peccáta mea.   Tractus Ps. 105, 1-4 Confitémini Dómino, quóniam bonus: quóniam in sæculum misericórdia ejus. V.Quis loquétur poténtias Dómini: audítas fáciet omnes laudes ejus? V. Beáti qui custódiunt judícium et fáciunt justítiam in omni témpore. V. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui vísita nos in salutári tuo.   Gradual - Las tribulaciones de mi corazón se han multiplicado; sácame de mis necesidades, Señor. Mira mi abatimiento y mi trabajo; y perdona todos mis pecados.   Tracto - Alabad al Señor, porque es bueno y eterna su misericordia. V. ¿Quién podrá pregonar las maravillas del Señor y hacer oír todas sus alabanzas? V. Bienaventurados los que observan la ley y practican la justicia en todo tiempo. V. Acuérdate de nosotros, Señor, por el amor que tienes a tu pueblo; visítanos enviándonos tu Salvador.
Evangelio
      Escena de la Transfiguración del Señor en el monte Tabor, donde los Apóstoles Pedro, Juan y Santiago, deslumbrados por los divinos resplandores de su Maestro, se asustan y caen por tierra.
U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum. Matth. 17, 1-9
   In illo témpore:Assúmpsit Jesus Petrum, et Jacóbum, et Joánnem fratrem ejus, et duxit illos in montem excélsum seórsum: et transfigurátus est ante eos. Et resplénduit fácies ejus sicut sol: vestiménta autem ejus facta sunt alba sicut nix. Et ecce, apparuérunt illis Móyses et Elías cum eo loquéntes. Respóndens autem Petrus, dixit ad Jesum: Dómine bonum est nos hic esse: si vis, faciámus hic tria tabernácula, tibi unum, Móysi unum et Elíæ unum. Adhuc eo loquénte, ecce, nubes lúcida obumbravit eos. Et ecce vox de nube, dicens: Hic est Fílius meus diléctus, in quo mihi bene complácui: ipsum audíte. Et audiéntes discípuli, cecidérunt in fáciem suam, et timuérunt valde. Et accéssit Jesus, et tétigit eos dixítque eis: Súrgite, et nolíte timére. Levántes autem óculos suos, néminem vidérunt nisi solum Jesum. Et descendéntibus illis de monte, præcépit eis Jesus, dicens: Némini dixéritis visiónem, donec Fílius hóminis a mórtuis resúrgat.

Credo.

  Continuación del Santo Evangelio según San Juan   En aquel tiempo: Continuación del S. Evangelio según S. Mateo. En aquel tiempo: Tomó Jesús consigo a Pedro y a Santiago y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; alli se transfiguró en su presencia, resplandeciendo su rostro como el sol, y quedando sus vestiduras blancas como la nieve. Y en esto se aparecieron Moisés y Elias, hablando con Él. Tomó entonces Pedro la palabra y dijo a Jesús: Señor, bueno es que permanezcamos aquí; si quieres, hagamos aqui tres tiendas, una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías. Estaba Pedro aún hablando, cuando vino una nube resplandeciente a cubrirlos. Y de pronto se oyó una voz desde la nube que decía: Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo todas mis complacencias.. escuchadle. Y al oír esta voz los discípulos cayeron sobre su rostro en tierra, y tuvieron grande miedo. Mas Jesús se acercó a ellos y los tocó y les dijo: Levantaos, y no temáis. Y alzando ellos sus ojos no vieron a nadie sino sólo a Jesús. Y al bajar ellos del monte, les mandó Jesús diciendo: No digáis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.Credo
    OFFERTORIUM Ps. 118, 47 et 48 - Meditábor in mandátis tuis quae diléxi valde: et levábo manus meas ad mandáta tua, quae diléxi.   Ofertorio -  Meditaré en tus preceptos, que mucho amé; y alzaré mis manos que sólo ansían obrar según tus amables preceptos.
Oración-Secreta
    Sacrifíciis præséntibus, Dómine, quæsumus, inténde placátus: ut et devotióni nostræ profíciant et salúti. Per Dóminum nostrum Jesum Christum Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte.    Rogámoste, Señor, atiendas propicio al Sacrificio presente; a fin de que nos aproveche para nuestra devoción y salvación. Por nuestro ;eñor Jesucristo., etc.  
Prefacio de Cuaresma
    Vere dignum et justum est aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui corporali jejunio vitia comprimis, mentem elevas, virtutem largiris et praemia: per Christum Dominum nostrum. Per quem majestatem tuam laudat Angeli, adorant Dominationes, tremunt Potestates. Coeli, coelorumque Virtutes, ac beata Seraphim, socia exsultatione concelebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admitti jubeas depercamur, supplici confessione dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.   Sanctus, Sanctus, Sanctus...

   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Que con el ayuno corporal reprimes las pasiones, elevas el espíritu, nos enriqueces de virtudes y premios, por Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, la adoran las Dominaciones y se sobrecogen de respeto las Potestades. Los Cielos y las Virtudes celestiales y los bienaventurados Serafines la ensalzan con el mismo júbilo. Por lo que te pedimos te dignes escuchar juntamente con las suyas nuestras voces, al prorrumpir en esta respetuosa alabanza: Santo, santo, santo, etc.
   COMMUNIO Ps. 5, 2-4 - Intéllige clamórem meum: inténde voci oratiónis meae, Rex meus et Deus meus: quóniam ad te orábo, Dómine.   Comunión. - Escucha mi clamor: presta oidos a la voz de mi oración, Rey mío y Dios mío; porque a Ti, Señor, te invocaré.
Oración-Postcomunión
     Súpplices te rogámus, omnípotens Deus : ut, quos tuis réficis sacramentis, tibi étiam plácitis móribus dignánter deservíre concédas. Per Dóminum nostrum.   Rogámoste humildemente, que pues nos alimentas con tus Sacramentos, nos concedas también servirte dignamente con las santas costumbres que te agradan. Por nuestro Señor Jesucristo.
 
  • (1)   La fornicación y todo género de impurezas y deshonestidad están vedados a todos, hombres y mujeres, sin excepción alguna, en virtud del sexto y noveno Mandamiento de la Ley de Dios. El cuerpo nos lo ha dado Dios para que lo usemos santamente para aquello a que Dios mismo lo ha destinado al crearlo. El hombre sensual, empero, no quiere frenar ni negar nada, ni aún lo más bajo y repugnante, a su cuerpo, so pretexto de que todo es natural, y hasta necesario para la salud. ¡Error, funesto error, que está ahogando a la humanidad en un mar de cieno, y convirtiendo al mundo en un inmenso hospital de enfermos de sida, sifilíticos, y toda clase de enfermedades graves y repugnantes.

EL SANTO DEL DÍA ES:

01 de Marzo

SAN ALBINO, Obispo y Confesor

No tenéis que pensar que Yo haya venido
a traer la paz a la tierra; no he venido
a traer la paz, sino la guerra.
(Mateo, 10, 34).

    San Albino fue un generoso soldado de Jesucristo. Luchó contra el mundo, y para vencerlo abrazó la vida religiosa. Nombrado, posteriormente, obispo de Angers por inspiración del Cielo, usó de toda su influencia para combatir el vicio dondequiera lo encontraba. Tan venerado era en la corte del rey Childeberto que, cuando a ella iba, el rey mismo salía . a su encuentro. Murió hacia el año 554.

MEDITACIÓN: LA VIDA ES UNA GUERRA

I. Hemos de luchar en esta vida contra las potencias invisibles del infierno. Estemos alertas en todo tiempo y en todo lugar; pues los demonios vigilan siempre para atacarnos con ventaja, vigilemos también nosotros para defendernos victoriosamente. Sus armas son invisibles, nos atacan mediante malos pensamientos; defendámonos con las armas espirituales de la fe y de la confianza en Dios, e invoquemos a menudo el Santo Nombre de Jesús. El enemigo vigila sin cesar para perdernos, y nosotros no queremos salir de nuestro sueño para defendernos. (San Agustín).
   
II. Hay también otros enemigos, visibles, que son más peligrosos que los demonios. Guárdate de ellos, para ti los hombres son crueles enemigos; atacan tu virtud con sus malos ejemplos y sus perniciosos consejos, con sus burlas amargas, con el atractivo de las voluptuosidades que exponen ante tu vista. Tus parientes, tus amigos, serán a menudo los enemigos que más trabajo te darán, y que opondrán más obstáculos a tu santificación; ármate de valor y rompe sus lazos.
   
III. Tú mismo eres el más cruel de tus enemigos: tienes un cuerpo que está en inteligencia con el demonio para perder tu alma. Es preciso abatir este enemigo mediante las austeridades, las mortificaciones. Rehúsa a tus sentidos los placeres ilícitos que te pidan; tampoco les concedas todos los permitidos; así es como sujetarás tu carne a la razón, y tu razón a Dios. ¿Obras así? ¿Concedes a tu cuerpo todo lo que desea? Si estás en paz con tu cuerpo, haces guerra a Dios. La carne lucha sin cesar contra el espíritu; no cesemos pues de luchar contra la carne. (San Agustín).

La fortaleza 
Orad por la extirpación de las herejías

ORACIÓN
      Haced, Os suplicamos, Dios todopoderoso, que esta piadosa solemnidad de vuestro bienaventurado servidor Albino, confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de devoción y el deseo de la salvación Por J. C. N. S. Amén.

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·EL SANTO DEL DÍA ES:

 28 de Febrero

SAN ROMÁN Y SAN LUPICINO, Abades


Haced penitencia, porque está cerca
el reino de los cielos. 

(Mateo, 3,2)

   San Román se había retirado, con su hermano Lupicino, al monte Jura, para hacer penitencia. Fue allí tan cruelmente tentado y atormentado por el demonio, que abandonó el yermo para volver al mundo; mientras lo hacía dio en el camino con una dama venerable que lo exhortó a la perseverancia. Volvió sobre sus pasos, y permaneció en esa soledad durante el resto de su vida, atrayendo a ella a muchos santos varones. Murió hacia el año 460. Sobrevivióle su hermano unos 20 años.

MEDITACIÓN: SOBRE LA PENITENCIA

I. Haz penitencia; ¿acaso no eres un pecador? y ¿qué más necesario para un pecador que la penitencia? ¿Por qué diferirla de hoy a mañana? El reino de los cielos está cerca; acaso mueras pronto, y si no pagaste tus deudas, ¿qué harás? ¿Qué mortificaciones hiciste? Te quieres convencer de que se ha de dejar la penitencia para los que se metieron en un convento; y yo te digo que las personas de mundo la necesitan más que los religiosos, porque más caen en pecado.
   
II. Pero, ¿cómo hacer Penitencia? Has abandonado a Dios para amar a las creaturas; desásete de las creaturas para amar sólo a Dios. Castiga tu cuerpo con austeridades, pues ofendió a Dios con el pecado. No te engañes en esto, la penitencia debe afligirte; debe arrancarte, si es posible, suspiros del corazón y lágrimas de tus ojos, por no decir sangre, de tus venas.
   
III. Persevera en este áspero ejercicio hasta el fin de tu vida. Estuvo San Román a punto de perder el fruto de sus trabajos por no haber tenido coraje para atacar desde un principio, y vencer, las dificultades que encontraba en la penitencia. ¡Cuán agradables te resultarán esos esfuerzos y sufrimientos si de tiempo en tiempo consideras las espantosas austeridades de tantos insignes ermitaños, si piensas en lo que Jesucristo sufrió por ti! Busquemos hasta el fin de nuestra vida aquello que nos procurará felicidad sin fin. (San Euquerio).

La esperanza
 Orad por los peregrinos.

ORACIÓN
   Haced, Señor, que la intercesión de los santos Román y Lupicino, abades, nos haga agradables a Vuestra Majestad, y que obtengamos por sus oraciones las gracias que no podemos esperar de nuestros méritos. Por J. C. N. S. Amén.
   
*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:
  • San Hilario, Papa
  • Mártires de la Peste de Alejandría
  • San Proterio, Patriarca de Alejandría, Mártir
  • Beata Vilana de Florencia, Matrona
  • Beata Eduviges de Polonia, Matrona
  • Beata Antonia de Florencia, Viuda
  • Beata Luisa Albertoni, Viuda

·EL SANTO DEL DÍA ES:

24 de Febrero

SAN MATÍAS, Apóstol


Cayó la suerte a Matías, con lo que fue agregado
a los once Apóstoles.

(Hechos de los Apóstoles, 1, 26)

   San Matías fue elegido por los apóstoles después de la Ascensión del Salvador para reemplazar al pérfido Judas. Congregados, los fieles oraron al Espíritu Santo para que les diese a conocer la persona que Él había destinado para este ministerio; en seguida, echaron suertes, y cayó la suerte a Matías. El nuevo Apóstol predicó el Evangelio a los pueblos de la Judea y de la Etiopía; su celo le atrajo el odio de los judíos, que lo lapidaron y le cortaron la cabeza.

MEDITACIÓN: SOBRE LA VOCACIÓN
   
I. Dios nos destina a cada uno un género de vida en el que quiere que nos salvemos. Es un gran Rey que quiere servidores de toda suerte de estados, condiciones y empleos. ¿Es Dios quien te ha hecho abrazar el estado de vida en que te encuentras alistado? ¿No es acaso la vanidad, el deseo de amontonar riquezas o de gozar de placeres? Si por desgracia es así, corrige la mala intención que has tenido, y promete a Dios buscar en adelante sólo su gloria y su voluntad. En cuanto a ti, que aun estás libre a este respecto, sigue el camino que el Señor te indique.
  
II. Pídele a Dios te haga conocer su santa voluntad a fin de escoger un género de vida en el que puedas trabajar para su gloria y tu salvación. No consultes ni la carne, ni el mundo, ni tus placeres, ni tus intereses; es a Dios a quien se debe pedir consejo. Las oraciones, las mortificaciones, las comuniones, los retiros te facilitarán esta importante elección. Observa la misma regla en tus acciones particulares de cierta importancia: pide consejo a Dios, Él te ilustrará con sus divinas luces.
 
III. Sigue las inspiraciones del Cielo, una vez que las hayas conocido bien. Si San Matías no hubiera querido someterse a su elección para el apostolado, hoy no se celebraría su fiesta. Si durante la vida menosprecias a Dios que te llama, Él se burlará de ti en la hora de tu muerte; es lo que declara en el libro de los Proverbios: Te llamé, y no has querido escucharme, me reiré de ti en tu último día, y te haré objeto de irrisión.

La obediencia a las inspiraciones de Dios
Orad por los justos perseguidos.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis puesto a San Matías en el número de vuestros Apóstoles, haced, por su intercesión, que sin cesar experimentemos los efectos de vuestra inagotable misericordia. Por J. C. N. S. Amén.


*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:
  • Santos Montano, Lucio y Compañeros, Mártires
  • San Pretextato, Obispo de Rouen, Mártir
  • San Etelberto de Kent

HOY FESTEJAMOS:

22 de Febrero

LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO EN ANTIOQUÍA


Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia;
y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella;
y a ti te daré las llaves del reino de los cielos.
(Mat., 16, 18-19)

   La Iglesia celebra en este día la toma de posesión, por San Pedro, del obispado de Antioquía. Bien merecido tenía esta ciudad de que su primer obispo fuese el Príncipe de los apóstoles y Vicario de Jesucristo, pues en ella los fieles hacíanse cada vez más numerosos, y allí, por vez primera, tomaron el bello nombre de cristianos que han conservado después. San Pedro trasladóse posteriormente a Roma y estableció en ella su sede episcopal definitiva.

MEDITACIÓN: SOBRE LA SANTA IGLESIA
   
I. Hay una sola Iglesia, porque hay un solo Dios, y tú tienes la dicha de estar en esta Iglesia. ¿Has agradecido a Dios esta merced ? Puesto que hay una sola Iglesia, es menester que los hijos de esta Iglesia tengan un solo corazón y una sola alma, a imitación de los primeros cristianos. ¿Qué haces tú para mantener la paz y la caridad con tu prójimo? En el amor al prójimo es donde se conocerá si eres discípulo de Jesucristo.
  
II. La Iglesia es santa, porque Jesucristo su cabeza es santo, porque sus primeros fundadores son santos, porque un gran número de sus miembros son santos, en fin, porque su doctrina, sus ceremonias, sus sacramentos son santos. He aquí una buena cantidad de medios y de motivos para que te hagas santo. ¿Eres digno hijo de esta Iglesia? Compara tu vida con la de los primeros cristianos que, perseveraban noche y día en oración, y entregaban sus bienes a los apóstoles para que los distribuyesen a los pobres.
  
III. Se la llama católica, es decir, universal, por que está esparcida por toda la tierra y porque admite en su seno a toda clase de personas. Se la llama apostólica, porque viene de los apóstoles que la establecieron en el mundo mediante su santidad, su doctrina y la efusión de su propia sangre. Si quieres ser digno hijo de la Iglesia católica, abre tu corazón, ama a todos en Jesucristo. Jamás hagas algo que deshonre el título que llevas. Recuerda de qué cabeza y de qué cuerpo eres miembro. (San León).

El celo por la salvación de las almas
Orad por toda la Iglesia.

ORACIÓN
   Oh Dios, que al confiar a San Pedro, vuestro Apóstol, las llaves del reino de los cielos, le disteis el poder de atar y desatar, concedednos por su intercesión la gracia de ser librados de las cadenas que nos sujetan al pecado. Vos, que siendo Dios, vivís y reináis por todos los siglos de los siglos. Por J. C. N. S. Amén.
  



*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

    ·EL SANTO DEL DÍA ES:

    21 de Febrero

    SAN EUQUERIO, Obispo y Confesor


    Todos los que quieren vivir virtuosamente
    según Jesucristo, han de padecer persecución.
    (2 Tes, 3, 12)

       San Euquerio es movido por la gracia y abandona el mundo; pero es sacado de su retiro y es nombrado obispo de Orleáns. Demasiado amaba la gloria de Dios, como para que pudiera vivir en paz con el mundo, que es el enemigo de Jesucristo. Por su justicia fue pronto perseguido y desterrado a Colonia, más tarde a Lieja. Obtuvo el permiso de retirarse al monasterio de San Trond, donde murió en el año 743. Obró gran número de milagros sobre su tumba.

    MEDITACIÓN: SOBRE LAS PERSECUCIONES

    I. La virtud es perseguida en el mundo; no es su centro, ni el lugar de su reposo. Prepárate a sufrir los insultos de los hombres, si quieres vivir como servidor de Jesucristo. El discípulo no es más que su maestro. ¡Qué dicha para mí, dulce Jesús mío, ser maltratado como Vos, y Por amor Vuestro! ¡Oh mundo infiel, cuán agradables me resultan tus persecuciones, Pues me hacen amigo de Dios! ¡Oh siglo, qué culpable que eres! ¡Para hacer felices a tus amigos, los haces enemigos de Dios! (San Bernardo).
       
    II. No te inquietes por lo que el mundo diga de ti; el mundo es un insensato que no juzga sino Por pasión. Trata de contentar a Dios y a tu conciencia, y deja que hable el mundo y sus adoradores. Empero, combate con tus palabras sus falsas máximas, y con la santidad de tu vida sus malos ejemplos; prepárate a sufrir afrentas, burlas y calumnias, que son la copa que prepara para los discípulos de Cristo, y di con San Pablo: Si yo agradase a los hombres, no sería servidor de Jesucristo.
       
    III. Persevera constantemente en la práctica de la virtud, sin mirar nunca atrás; resiste todos los ataques del mundo, es el modo de vengarte noblemente de este enemigo de tu virtud; dejará de atacarte cuando reconozca que eres invencible. Ruega a Dios por aquellos que te proporcionan la ocasión de practicar la paciencia. Tus oraciones y tus buenos ejemplos harán, con harta frecuencia, que tus perseguidores te admiren y te imiten.

    El desprecio del mundo
    Orad por las congregaciones religiosas.

    ORACIÓN
       Dios todopoderoso, haced que la augusta solemnidad del bienaventurado Euquerio, Vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de devoción y el deseo de nuestra salvación. Por J. C. N. S. Amén.  


    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

    EL SANTO DEL DÍA ES:

    20 de Febrero

    SAN EUQUERIOObispo y Confesor

    Todos los que quieren vivir virtuosamente
    según Jesucristo, han de padecer persecución.
    (2 Tes, 3, 12)

       San Euquerio es movido por la gracia y abandona el mundo; pero es sacado de su retiro y es nombrado obispo de Orleáns. Demasiado amaba la gloria de Dios, como para que pudiera vivir en paz con el mundo, que es el enemigo de Jesucristo. Por su justicia fue pronto perseguido y desterrado a Colonia, más tarde a Lieja. Obtuvo el permiso de retirarse al monasterio de San Trond, donde murió en el año 743. Obró gran número de milagros sobre su tumba.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LAS PERSECUCIONES

    I. La virtud es perseguida en el mundo; no es su centro, ni el lugar de su reposo. Prepárate a sufrir los insultos de los hombres, si quieres vivir como servidor de Jesucristo. El discípulo no es más que su maestro. ¡Qué dicha para mí, dulce Jesús mío, ser maltratado como Vos, y Por amor Vuestro! ¡Oh mundo infiel, cuán agradables me resultan tus persecuciones, Pues me hacen amigo de Dios! ¡Oh siglo, qué culpable que eres! ¡Para hacer felices a tus amigos, los haces enemigos de Dios! (San Bernardo).
       
    II. No te inquietes por lo que el mundo diga de ti; el mundo es un insensato que no juzga sino Por pasión. Trata de contentar a Dios y a tu conciencia, y deja que hable el mundo y sus adoradores. Empero, combate con tus palabras sus falsas máximas, y con la santidad de tu vida sus malos ejemplos; prepárate a sufrir afrentas, burlas y calumnias, que son la copa que prepara para los discípulos de Cristo, y di con San Pablo: Si yo agradase a los hombres, no sería servidor de Jesucristo.
       
    III. Persevera constantemente en la práctica de la virtud, sin mirar nunca atrás; resiste todos los ataques del mundo, es el modo de vengarte noblemente de este enemigo de tu virtud; dejará de atacarte cuando reconozca que eres invencible. Ruega a Dios por aquellos que te proporcionan la ocasión de practicar la paciencia. Tus oraciones y tus buenos ejemplos harán, con harta frecuencia, que tus perseguidores te admiren y te imiten.

    El desprecio del mundo
    Orad por las congregaciones religiosas.

    ORACIÓN
       Dios todopoderoso, haced que la augusta solemnidad del bienaventurado Euquerio, Vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de devoción y el deseo de nuestra salvación. Por J. C. N. S. Amén.  


    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

    EL SANTO DEL DÍA ES:

    19 de Febrero

    SAN GABINO, Mártir

    † martirizado hacia el año 295

    Resultado de imagen para san gabino martir
    No me avergüenzo del Evangelio.
    (Romanos, 1, 16)
     
       San Gabino, después de la muerte de su esposa, fue ordenado sacerdote. Fue de gran ayuda para el gobierno de la Iglesia, al lado de San Cayo, su hermano, que Sucedió al Papa Eutiquio. Recorría los bosques, penetraba en las cavernas, donde la persecución obligaba a refugiarse a los cristianos; con frecuencia pasaba las noches en el hueco de las rocas, y, para fortificar a esos generosos atletas, allí ofrecía el Sacrificio divino. Su celo le mereció la palma del martirio.

    MEDITACIÓN: SOBRE EL EVANGELIO
      
    I. Un cristiano debe creer todo lo que se dice en el Evangelio; debe escuchar cada una de sus palabras como si Jesucristo mismo le hablase, dice San Agustín. ¿Crees verdaderamente en todas las Verdades del Evangelio? ¿Crees que Jesucristo ha muerto por ti, que existe un infierno para los pecadores y un paraíso para los justos? ¡Ah! si tuvieses fe viva, si creyeses firmemente en estas verdades, ¿qué no harías para ganar ese paraíso y para evitar ese infierno?
       
    II. No basta creer lo que nos enseña el Evangelio, es preciso que nuestra fe vaya acompañada de buenas obras, que mostremos con nuestros actos que creemos en el Evangelio. Crees por el testimonio del Evangelio que los pobres y los afligidos son bienaventurados, y rehúyes la pobreza y las aflicciones. ¡Veneras la cruz en los altares, y sientes horror por ella en tu corazón! ¿Hasta cuándo tus acciones desmentirán tu creencia? Toma el Evangelio, examina sus principales máximas: verás en este espejo el miserable estado de tu alma, y confesarás, con San Jerónimo, que nada es más fácil que parecer cristiano y nada más difícil que serlo en realidad. Lo que es grande, es ser cristiano, no el parecerlo. (San Jerónimo).
       
    III. No hay que avergonzarse de tomar la defensa del Evangelio contra los infieles, los herejes, los impíos y los malos cristianos. Debes estar pronto para derramar toda tu sangre por el Evangelio, y temes a menudo decir una palabra, exponerte a una burla por defenderlo contra un libertino. No me avergüenzo del Evangelio. (San Pablo).

    La fe
    Orad por los que sufren persecución.

    ORACIÓN
       Dios todopoderoso, haced, os suplicamos, que celebrando el nacimiento al cielo del bienaventurado Gabino, vuestro mártir, seamos fortificados por sus oraciones en el amor de vuestro Nombre. Por J. C. N. S. Amén.




    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)



    HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:
    • Beato Álvaro de Córdoba, Confesor
    • San Auxibio, Obispo
    • San Quodvultdeus, Obispo
    • San Beato de Liébana
    • San Bonifacio, Obispo de Lausana
    • San Conrado de Piacenza
    • Beato Álvarez o Álvaro de Córdoba

    ·EL SANTO DEL DÍA ES:

    18 de Febrero

    SAN SIMEÓN, Obispo y Mártir

    La cruz de Jesucristo es la puerta del paraíso.
    (San Juan Crisóstomo).
       
       Este santo, que era pariente de Jesucristo según la carne, y que tuvo el honor de morir en una cruz como Él, nos enseña que las cruces son favores conque Jesús honra a los que ama. Sucedió el santo a Santiago como obispo de Jerusalén, y después de haber dado admirables pruebas de su celo por la salvación de las almas, rubricó su paciencia padeciendo el suplicio de la cruz.

    MEDITACIÓN: SOBRE LAS TRES CLASES DE CRUCES

    I. Nos atraemos cruces y aflicciones por nuestra imprudencia o por nuestros pecados; debemos soportar con paciencia esas aflicciones, puesto que nosotros somos su causa. Entra en ti mismo cuando estés afligido: pregúntale a tu alma por qué está triste, y a menudo encontrarás que tus cruces no son sino castigo de tu orgullo y de tu avaricia, o de algún otro pecado. Acúsate entonces a ti mismo por tus sufrimientos; cesa de ser pecador, y cesarás de ser desgraciado. En todas tus penas pregúntale a tu alma; interrógala: ¿No te sucede esto sino porque has abandonado al Señor tu Dios? (San Jerónimo).
       
    II. A veces soportamos cruces que no hemos merecido; nos asemejamos entonces al santo varón Job. Si tus enemigos te calumnian, si tus amigos te, traicionan, si la pobreza, la enfermedad o la deshonra te hacen gemir y pasar la vida en la tristeza, agradece a Dios de que te haya hecho partícipe de sus sufrimientos y de su cruz. ¿De qué te quejas, si te trata como trató a sus mejores amigos, como su Padre Eterno lo trató a El mismo? Sufre con Jesús y como Jesús.
       
    III. Los santos no esperan los sufrimientos; los piden y los buscan, corren a ellos como el avaro a su tesoro; ¡Y tú, por lo contrario, los huyes! No te engañes, nunca entrarás en el cielo sin la cruz; porque la cruz de Jesucristo es la puerta del paraíso. (San Juan Crisóstomo).

    El amor a la cruz
    Orad por los afligidos.

    ORACIÓN
       Dios todopoderoso, mirad nuestra debilidad, ved cuán agobiados estamos bajo el peso de nuestros pe cados, y fortificadnos por la intercesión de San Simeón, vuestro pontífice mártir. Por J. C. N. S. Amén.

    HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:


    ·TIEMPO DE CUARESMA | MIÉRCOLES DE CENIZA

     MIÉRCOLES DE CENIZA

    "MEMENTO HOMO, QUIA PULVIS ES, ET IN PULVEREM REVERTERIS"
    Génesis (3, 19).


       La liturgia de este día es doble: imposición de la ceniza (1) y sacrificio eucarístico. Tenemos ahí el vestigio de una antigua ceremonia. La ceniza se imponía en la iglesia de la Colecta o reunión, es decir, la de Santa Anastasia; el sacrificio se celebraba en la iglesia de la Estación, la de Santa Sabina, que se alzaba en el Aventino, Llevando la ceniza sobre sus cabezas, el Papa y los cristianos de Roma iban desde Santa Anastasia hasta Santa Sabina, con los pies descalzos, implorando misericordia, para empezar los ejercicios de la milicia cristiana con el santo ayuno de la Cuaresma y para luchar contra los espíritus del mal con las armas de la abstinencia. (Bendición de las cenizas). Es un resto de la penitencia pública a que se sometía a los pecadores en los primeros siglos. Antes de ser apartado de los fieles, el pecador era salpicado con ceniza, símbolo de penitencia, y vestido con el humilde hábito penitencial. Al suprimirse el uso de la penitencia pública, alrededor del año 1000, la ceremonia se extendió a todos los cristianos. Todo cristiano fervoroso debe presentarse con humildad y espíritu de penitencia a recibir la ceniza y a escuchar las graves palabras que pronuncia el sacerdote al imponerla: «Acuérdate, hombre, que eres polvo y al polvo has de volver». Los textos de la Misa están inspirados todos en esta idea de la penitencia. Dios es siempre misericordioso para con todos los que se convierten a Él. (Introito); pero importa rasgar los corazones más que los vestidos (Epístola). El que ayune generosamente, no por agradar a los hombres (Evangelio); el que reciba con la debida piedad las venerables solemnidades del ayuno (Oración), ese podrá cantar: «Te exaltaré, Señor, porque me recibiste y no alegraste a mis enemigos sobre mí. Clamé a Ti y me sanaste» (Ofertorio).

    1º - Bendición de la Ceniza.
       Antes de la Misa conventual o parroquial se bendice la ceniza, sacada de los ramos benditos del año anterior. Los ministros del altar usan ornamentos morados, cual corresponde a ese rito penitencial. Tanto los textos como el canto que los acompaña son una exhortación a la compunción del corazón y a la penitencia y enmienda de la mala vida pasada. Asistamos con devoción y santa tristeza a esta ceremonia venerable que nos introduce en el ayuno de la sagrada Cuaresma, y al llegarnos el turno para recibir la ceniza bendita, inclinemos humildemente la cabeza, y acatemos con resignada sumisión la sentencia de muerte que, en nombre del Creador, nos dicta a cada uno hoy la Santa Iglesia
       El sacerdote, revestido de capa morada, o sin casulla, procede a la bendición de la ceniza. El Coro empieza cantando:
        Antífona Ps. 68, 17. Exáudi nos, Dómine, quóniam benígna est misericórdia tua: secúndum multitúdinem miseratiónum tuárum réspice nos, Dómine. Ps. ibid., 2 Salvum me fac, Deus: quóniam intravérunt aquæ usque ad ánimam meam. V. Glória Patri.Repetitur Exáudi nos.   Antífona - Escúchanos, Señor, ya que tu misericordia es benigna: vuelve a nosotros, Señor, tus ojos, inmensamente compasivo como eres y bondadoso. Ps. Sálvame, Dios mío: Porque las aguas de la tribulación han anegado mi alma. V. Gloria al Padre. - Se repite: Escúchanos.
       Se repite: Exáudinos 
       Luego el sacerdote dice:
       V. Dóminus vobíscum
        REt cum spíritu tuo   
        V. El Señor sea con vosotros
        RY con tu espíritu 
    1ª Oración (2)
       Omnípotens sempitérne Deus, parce pæniténtibus, propitiáre supplicántibus: et míttere dignéris sanctum Angelurn tuum de cœlis, qui bene+dícat, et sanctí+ficet hos cíneres, ut sint remédium salúbre ómnibus nomen sancturn tuum humíliter implorántibus, ac semetípsos pro consciéntia delictórum suórum accusántibus, ante conspécturn divinæ cleméntiæ tuæ facínora sua deplorántibus, vel sereníssimam pietátem tuam supplíciter obnixéque flagitántibus: et præsta per invocatiónem sanctissimi nóminis tui; ut, quicúmque per eos aspérsi fúerint, pro redemptióne peccatórum suórum, córporis sanitátem, et ánimæ tutélam percípiant. Per Christum Dóminum nostrum.    R. Amen.    Oh Dios eterno y todopoderoso, sé propicio a los que te ruegan, perdona a los pecadores arrepentidos: y dígnate enviar del cielo a tu santo Ángel, que ben + diga y santi + fique estas cenizas, para que sean remedio saludable para todos aquellos que humildemente invocan tu santo nombre, confiesan que son pecadores, y, arrepentidos de sus faltas, se postran delante de Ti implorando tu misericordia: concédeles, por la invocación de tu santísimo nombre, que todos los que fueren espolvoreados con estas cenizas, en remisión de sus pecados, consigan la salud del cuerpo y la protección
    del alma. Por Jesucristo Nuestro Señor. R. Así sea.
    2ª Oración
       Deus, qui non mortem, sed pæniténtiam desíderas peccatórum: fragilitátem conditiónis humánæ benigníssime réspice; et hos cíneres, quos causa proferéndæ humilitátis, atque promeréndæ véniæ, capítibus nostris impóni decérnimus, bene+dícere pro tua pietáte dignáre; ut, qui nos cínerern esse, et ob pravitátis nostræ deméritum in púlverern reversúros cognóscimus; peccatórurn ómnium véniam, et prǽmia pæniténtibus repromíssa, misericórditer cónsequi mereámur. Per Christum Dóminum nostrum.       R. Amen.    Oh Dios, que no quieres la muerte, sino la conversión de los pecadores: mira con suma compasión la condición de la humana flaqueza, y dígnate, misericordioso, ben + decir Tú mismo estas cenizas, que vamos a recibir sobre nuestras cabezas en señal de la humildad cristiana y prenda del perdón que esperamos para que, reconociendo que somos polvo y en polvo debemos convertirnos, merezcamos alcanzar de tu misericordia el perdón de todos los pecados y el galardón prometido a los que hacen penitencia. Por Jesucristo Nuestro Señor. R. Así sea.
    3ª Oración
       Deus, qui humiliatióne flécteris, et satisfactióne placáris: aurem tuæ pietátis inclína précibus nostris; et capítibus servórurn tuórum, horurn cínerum aspersióne contáctis, effúnde propítius grátiam tuæ benedictiónis: ut eos et spíritu compunctiónis répleas, et quæ juste postuláverint, efficáciter tríbuas; et concéssa perpétuo stabilíta, et intácta manére decérnas. Per Christum Dóminurn nostrum.       RAmen       Oh Dios, que te dejas vencer por la humillación y te aplacas por la penitencia: escucha misericordiosamente nuestros ruegos y derrama generoso la gracia de tu bendición sobre las cabezas espolvoreadas de ceniza de tus siervos; de suerte que los llenes del espíritu de compunción y a la vez atiendas eficazmente sus justas peticiones, disponiendo, además, que duren para siempre, firmes e intactas, las gracias por Jesucristo N. Señor. R. Así sea.
    4ª Oración
       Omnípotens sempitérne Deus, qui Ninivítis in cínere et cilício pæniténtibus, indulgéntiæ tuæ remédia præstitísti: concéde propítius; ut sic eos imitémur hábitu, quátenus véniæ prosequámur obténtu. Per Christum Dóminum nostrum.   RAmen       Oh Dios omnipotente y eterno, que concediste los remedios de tu perdón a los ninivitas mientras hacían penitencia en la ceniza y el cilicio: haz de modo que nosotros tan fielmente les imitemos en la penitencia, que alcancemos también la gracia de tu perdón. Por Jesucristo Nuestro Señor, que contigo vive y reina. R. Así sea. R. Así sea.
    2º - IMPOSICIÓN DE LA CENIZA
       Terminadas estas Oraciones, el Celebrante rocía la Ceniza con agua bendita y la inciensa. Luego el Sacerdote más digno le impone la Ceniza en la cabeza, y si no hay otro Sacerdote, se la impone él a sí mismo. Entre tanto, se acercan los fieles al comulgatorio, y, de rodillas, reciben del Celebrante la Ceniza en la cabeza (3) con esta fórmula:
       Meménto, homo, quia pulvis es, et in púlverem revertéris.   Acuérdate, hombre, que eres polvo, y que en polvo has de convertirte (4).
       Entre tanto, canta el coro:
       Antiphona Joël. 2, 13 - Immutémur hábitu, in cínere et cilício: jejunémus, et plorémus ante Dóminum: quia multum miséricors est dimíttere peccáta nostra Deus noster.    Antífona - Cambiemos nuestro vestido por la ceniza y el cilicio: ayunemos y lloremos en la presencia del Señor; pues es nuestro Dios inmensamente misericordioso para perdonarnos los pecados.
       Alia antiph. Ibid. 17 et Esth. 13, 17 Inter vestíbulum et altáre plorábunt sacerdótes minístri Dómini, et dicent: Parce, Dómine, parce pópulo tuo et ne claudas ora canéntium te, Dómine.      Otra Antífona - Entre el vestíbulo y el altar, llorarán los sacerdotes, ministros del Señor, diciendo: Perdona, Señor, perdona a tu pueblo; y no cierres la boca de los que a Ti claman, oh Señor.
    Responsorium Esth. 13 et Joël. 2
       Emendémus in mélius, quæ ignoránter peccávimus: ne súbito præoccupáti die mortis, quærámus spátium pæniténtiæ, et inveníre non possímus. * Atténde, Dómine, et miserére: quia peccávimus tibi. VPs. 78, 9 Adjuva nos, Deus salutáris noster: et propter honórem nóminis tui, Dómine, líbera nos. Atténde, Dómine, et miserére: quia peccávimus tibi. V. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto. Atténde, Dómine.        Enmendémonos y mejorémonos en aquello en que por ignorancia hemos faltado: no sea que, sorprendidos por la muerte, busquemos el tiempo de arrepentirnos y no podamos encontrarlo. Óyenos, Señor, y ten piedad, porque hemos pecado contra Ti. V. Ayúdanos, oh Dios Salvador nuestro; y líbranos por la gloria de tu nombre. Óyenos, Señor. Gloria al Padre. Óyenos, Señor.
       Terminada la imposición de la Ceniza, dice el Sacerdote:
       V. Dóminus vobíscum
        REt cum spíritu tuo      
        V. El Señor sea con vosotros
        RY con tu espíritu 
    Oración final
       Concéde nobis, Dómine, præsídia milítiæ christiánæ sanctis inchoáre jejúniis: ut contra spiritáles nequítias pugnatúri, continéntiæ muniámur auxíliis. Per Christum Dóminum nostrum.   RAmén.        Concédenos, Señor, la gracia de comenzar, con los santos ayunos, la carrera de la milicia cristiana (5): a fin de que, luchando contra la perversidad de los espírítus malignos, seamos protegidos por las armas de la continencia. Por Jesucristo Nuestro Señor. RAsí sea.
    Y sigue la Misa:
    3º - MISA 
    ESTACIÓN EN SANTA SABINA , 
    (Semidoble de 2ª clase - Ornamentos morados )
    Introito - Sap. 11, 24-25 et 27
       Miseréris omnium, Dómine, et nihil odísti eorum quæ fecísti, dissímulans peccata hóminum propter pœniténtiam et parcens illis: quia tu es Dóminus, Deus noster. Ps. 56, 2 Miserére mei, Deus, miserére mei: quoniam in te confídit anima mea.    V. Glória Patri.    De todos, Señor, te compadeces, y nada aborreces de lo que creaste, disimulando los pecados de los hombres y perdonándoselos en atención a su penitencia; porque Tú eres el Señor, Dios nuestro. PsCompadécete de mí, oh Dios, compadécete de mí:   porque en Ti confía mi alma. V. Gloria al Padre.
    Oración-Colecta
       Præsta, Dómine, fidélibus tuis: ut jejuniórum veneránda solémnia, et cóngrua pietáte suscípiant, et secura devotióne percúrrant. Per Dóminum.      RAmén.      Concede, Señor, a tus fieles, la gracia de empezar con piedad sincera la venerable solemnidad de los santos ayunos y de observarlos hasta el fin con una constante devoción. Por Jesucristo N. S. 
    CONMEMORACIONES
    Epístola
       Llamamiento a la penitencia y a la conversión íntima y sincera de todos los hombres, aun de los más impíos, que suena, después de los desenfrenos y alborotos del Carnaval, a un misericordioso pregón venido de ultratumba. 
    EPISTOLA Léctio Joélis Prophétæ. Joël. 2, 12-19  - Hæc dicit Dóminus: Convertímini ad me in toto corde vestro, in jejúnio, et in fletu, et in planctu. Et scíndite corda vestra, et non vestiménta vestra, et convertímini ad Dóminum Deum vestrum: quia benígnus, et miséricors est, pátiens, et multæ misericórdiæ, et præstábilis super malítia. Quis scit, si convertátur, et ignóscat, et relínquat post se benedictiónem, sacrifícium, et libámen Dómino Deo vestro? Cánite tuba in Sion, sanctificáte jejúnium, vocáte cœtum, congregáte pópulum, sanctificáte ecclésiam, coadunáte senes, congregáte párvulos, et sugéntes úbera: egrediátur sponsus de cubíli suo, et sponsa de thálamo suo. Inter vestíbulum et altáre plorábunt sacerdótes minístri Dómini, et dicent: Parce, Dómine, parce pópulo tuo: et ne des hereditátem tuam in oppróbrium, ut Dóminéntur eis natiónes. Quare dicunt in pópulis: Ubi est Deus eórum ? Zelátus est Dóminus terram suam, et pepércit pópulo suo. Et respóndit Dóminus, et dixit pópulo suo: Ecce ego mittam vobis fruméntum, et vinum, et óleum, et replebímini eis: et non dabo vos ultra oppróbrium in géntibus: dicit Dóminus omnípotens.

       Lección del Profeta Joel - Esto dice el Señor: Convertíos a mí de todo vuestro corazón, con ayuno y con llanto y con gemidos. Y rasgad vuestros corazones y no  vuestros vestidos (6), y convertíos al Señor Dios vuestro: porque es benigno y misericordioso, paciente y clementísimo, y su bondad sobrepasa nuestra malicia. ¿Quién sabe si se inclinará a piedad y os perdonará, y os dejará gozar de la bendición y el poder ofrecer sacrificios y libaciones al Señor, Dios vuest tro? Tocad la trompeta en Sión, santificad su santo ayuno, convocad a junta, congregad al pueblo, purificad toda la gente, congregad los ancianos, juntad los párvulos y los niños de pecho; salga el esposo de su lecho, y la esposa de su tálamo. Entre el vestíbulo y el altar, llorarán los sacerdotes, ministros del Señor y dirán: Perdona, Señor, perdona a tu pueblo, y no  abandones tu heredad al oprobio, para que la dominen las naciones. Porque dirían las gentes: ¿En dónde está el Dios de ellos? Mas el Señor miró con amor a su tierra, y perdonó a su pueblo. y habló el Señor, y dijo a su pueblo: Yo os enviaré trigo, y vino, y aceite, y os llenaréis de todo eso: y nunca ya más permitiré que seáis el escarnio de los gentiles: dice el Señor omnipotente.
       Graduale Ps. 56, 2 et 4   Miserére mei, Deus, miserére mei: quoniam in te confídit ánima mea. Misit de cælo, et liberávit me, dedit in oppróbrium conculcántes me.   
    Tractus Ps. 102, 10
       Dómine, non secúndum peccáta nostra, quæ fécimus nos: neque secúndum iniquitátes nostras retribuas nobis. VPs. 78, 8-9 Dómine, ne memíneris iniquitátum nostrárum antiquárum: cito antícipent nos misericórdiæ tuæ, quia páuperes facti sumus nimis. Hic genuflectitur V. Adjuva nos, Deus salutáris noster: et propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos: et propítius esto peccátis nostris, propter nomen tuum.
       Gradual - Compadécete de mi, oh Dios, compadécete de mí; porque en Ti confía mi alma. V. Envió del cielo su socorro y me libró: cubrió de oprobio a los que me pisoteaban.   Tracto - No nos trates, Señor, como lo merecemos por los pecados que hemos cometido, ni nos castigues con arreglo a nuestras iniquidades. V. No te acuerdes, Señor, de nuestras culpas pasadas, sino adelántate Tú en seguida con tu misericordia, por que hemos quedado empobrecidos hasta el extremo. (Aquí se arrodilla). V. Ayúdanos, oh Dios, Salvador nuestro; y, por la gloria de tu nombre, líbranos, y perdona nuestros pecados, por causa de tu nombre.
    Evangelio
          El ayuno cuaresmal que hoy  iniciamos los cristianos solemnemente, para ser agradable a Dios y provechoso a nuestras almas debe revestir, según este Evangelio, las siguientes cualidades: Humilde sinceridad de corazón, santa alegríia espiritual y ausencia de vana ostentación. Haciéndolo así, acumularemos tesoros preciosos en el Cielo; de otro modo, la mortificación del ayunador no será recompensada.
    USequéntia sancti Evangélii secúndum Matthaeum 6, 16-21
       In illo témpore: dixit Jesus discípulis suis: Cum jejunátis, nolite fíeri sicut hypócritæ tristes. Extérminant enim fácies suas, ut appáreant homínibus jejunántes. Amen dico vobis, quia recepérunt mercédem suam. Tu autem, cum jejúnas, unge caput tuum, et fáciem tuam lava, ne videáris homínibus jejúnans, sed Patri tuo, qui est in abscóndito: et Pater tuus, qui videt in abscóndito, reddet tibi. Nolite thesaurizáre vobis thesáuros in terra: ubi ærúgo, et tinea demolítur: et ubi fures effódiunt, et furántur. Thesaurizáte autern vobis thesáuros in cœlo: ubi neque ærúgo, neque tínea demolítur; et ubi fúres non effódiunt, nec furántur. Ubi enim est thesáurus tuus, ibi est et cor tuum.
    Credo.

      Continuación del Santo Evangelio según San Mateo   En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuando ayunéis no os pongáis tristes, como los hipócritas, los cuales desfiguran su rostro para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo, que ya recibieron su paga. Mas tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava bien tu cara, para que no conozcan los hombres que ayunas (7), sino solamente tu Padre, que está en lo más secreto, y tu Padre que ve lo más oculto te lo premiará. No amontonéis tesoros en la tierra, donde el orín y la polilla los roen, y donde los ladrones los desentierran y los roban. Mas atesorad para vosotros tesoros en el cielo, en donde ni los consume el orín ni la polilla, y donde los ladrones no los desentierran ni los roban. Porque en donde está tu tesoro, allí está también tu corazón.Credo
        OFFERTORIUM Ps. 29, 2-3) - Exaltábo te, Dómine, quoniam suscepísti me, nec delectásti inimicos meos super me: Dómine, clamávi ad te, et sanásti me.   Ofertorio -  Yo te ensalzaré, Señor, porque me has amparado, y no has permitido se burlen de mi mis enemigos: Señor, a Ti clamé y me sanaste.
    Oración-Secreta
        Fac nos, quǽsumus, Dómine, his munéribus offeréndis conveniénter aptári: quibus ipsíus venerábilis sacraménti celebrámus exórdium. Per Dóminum nostrum. Per..    Haz, oh Señor, te rogamos, que nos preparemos debidamente para ofrecer estos dones, con los que damos principio a la celebración del venerable sacramental de la cuaresma. Por Jesucristo Nuestro Señor Por nuestro Señor Jesucristo., etc.  
    CONMEMORACIONES
    Prefacio de Cuaresma
        Vere dignum et justum est aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui corporali jejunio vitia comprimis, mentem elevas, virtutem largiris et praemia: per Christum Dominum nostrum. Per quem majestatem tuam laudat Angeli, adorant Dominationes, tremunt Potestates. Coeli, coelorumque Virtutes, ac beata Seraphim, socia exsultatione concelebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admitti jubeas depercamur, supplici confessione dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.   Sanctus, Sanctus, Sanctus...

       Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Que con el ayuno corporal reprimes las pasiones, elevas el espíritu, nos enriqueces de virtudes y premios, por Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, la adoran las Dominaciones y se sobrecogen de respeto las Potestades. Los Cielos y las Virtudes celestiales y los bienaventurados Serafines la ensalzan con el mismo júbilo. Por lo que te pedimos te dignes escuchar juntamente con las suyas nuestras voces, al prorrumpir en esta respetuosa alabanza: Santo, santo, santo, etc.
       COMMUNIO  1, 2 et 3. - Qui meditábitur in lege Dómini die ac nocte, dabit fructum suum in témpore suo.   Comunión. - El que medita la ley del Señor día y noche, dará su fruto a su tiempo.
    Oración-Postcomunión
         Percépta nobis, Dómine, prǽbeant sacraménta subsídium: ut tibi grata sint nostra jejúnia, et nobis proficiant ad medélam. Per Dóminum. Per Dóminum nostrum.    Haz, oh Señor, que el sacramento que acabamos de recibir nos fortalezca: a fin de que nuestros ayunos cuaresmales te sean a Ti gratos y a nosotros nos sirvan de
    medicina saludable. Por nuestro Señor Jesucristo. 
    Oración sobre el pueblo (8)
       A continuación el Celebrante dice: Orémus y el Diácono (y si la Misa es rezada, o sin ministros, el mismo Celebrante) añade: 
     
         Humiliáte cápita vestra Deo.     Inclinántes se, Dómine, majestáti tuæ, propitiátus inténde: ut qui divíno múnere sunt refécti, cæléstibus semper nutriántur auxíliis. Per Dóminum.     Humillad vuestras cabezas ante Dios.      Atiende, Señor, propicio, a los que se inclinan ante tu Majestad, para que los que han sido alimentados con el don divino, sean siempre fortalecidos con auxilios celestiales. Por Jesucristo Nuestro Señor. 


    NOTAS
    • (1) La ceniza es símbolo de penitencia, y bendita pr la Iglesia, se trueca en un sacramental que nos mueve a desarrollar en nosotros el espíritu de humildad y de sacrificio.
    • (2) Quien lea con atención ésta y las siguientes Oraciones de la Bendición de la Ceniza, observará cómo está expresado en ellas el significado penitencial y purificador de la misma.
    • (3) Las mujeres deben levantarse los velos o los sombreros, para facilitar al Sacerdote la imposición de la ceniza en la cabeza.
    • (4) Polvo somos, efectivamente, puesto que del limo de la tierra salió Adán y de Adán descendemos todos, y en polvo hemos de convertirnos, al poco tiempo de ser encerrados en el ataúd y depositados en el cementerio. ¿Y por qué se ensoberbece y presume tanto el hombre? ¿y por qué mima e idolatra tanto al cuerpo? y ¿por qué ordena toda su vida, y su talento, Y sus riquezas, y sus inventos para complacerlo y regalarlo?
    • (5) Si, como dice Job, "la vida del hombre es una milicia sobre la tierra", es principalmente en la Santa Cuaresma cuando el cristiano verdadero debe combatir contra el demonio (con oración y humildad), contra el mundo (con menosprecio de él y alejándose de sus pompas, fiestas y vanidades) y contra la carne (con ayunos, abstinencias, trabajo más rudo y madrugadas).
    • (6) Los judíos acostumbraban a rasgar los vestidos y a mesarse los cabellos cuando recibían alguna mala noticia o se sentían presa de algún gran dolor.
    • (7) Nada hay tan antipático y mezquino como el ayunador cuaresmal cariacontecido y gemebundo, que, más que un cristiano, hijo amante de Dios, semeja un esclavo atormentado.
    • (8) Esta "Oración sobre el pueblo" es hoy un agregado propio y exclusivo de las misas feriales de Cuaresma, mientras que antigua mente era un complemento final de todas las synaxis, y especial mente de las presididas por el Papa o el Obispo. La Iglesia las ha conservado únicamente en las ferias de Cuaresma, por ser ellas, entre todas, las que tienen un carácter más solemne y episcopal.

    INTRODUCCIÓN

    Acerca de la Santa Misa