·EL SANTO DEL DÍA ES:

20 de Mayo

SAN BERNARDINO DE SIENA, Confesor


En todas las cosas muéstrate dechado de buenas
obras, en la pureza de la doctrina, en la integridad
de vida, en la gravedad de conducta.

(Tito, 2, 7).

  La modestia y la pureza de San Bernardino eran tan continuas, que toda conversación indecente cesaba acercándose él. Todos los días visitaba una capilla de la Santísima Virgen, diciendo que iba a ver a su  Madre. Abandonó el mundo para combatirlo y, durante dieciséis años, ni un día pasó sin predicar. La devoción que tenía al Nombre de Jesús hacía que lo llevara siempre sobre su corazón. Murió en el año 1444.

MEDITACIÓN: SOBRE LA VIDA DE SAN BERNARDINO
  
I. Desde tierna edad descolló por un gran amor a la pureza. Su modestia era un freno que retenía a los más disolutos. Reprendía modestamente a los que tenían conversaciones indecentes. ¿Qué haces tú cuando delante de ti se pronuncian palabras demasiado libres? Si tienes autoridad sobre el culpable, repréndele su falta; si no, que tu silencio y tu actitud severa se lo hagan comprender. ¿Se podría decir de ti lo que Tertuliano decía de sí mismo: Mi sola presencia hace avergonzar al vicio?
    
II. Todos los días visitaba el santo una capilla de la Santísima Virgen. ¿Qué devoción practicas tú en honor de María? Te has comprometido a servirla; sé, pues, fiel en observar lo que le has prometido, y no pases ni un solo día sin tributarle tus homenajes, sea en una de sus iglesias, sea en tu casa, ante su imagen. Jesús nada rehúsa a María, y María nada rehúsa a sus servidores.
   
III. Tenía el Santo una singular devoción al Nombre de Jesús: sin cesar lo pronunciaba, y lo llevaba escrito sobre su corazón. Pronuncia tú, a menudo, este adorable Nombre, pero hazlo con devoción. En tus tristezas y tentaciones sírvete de él como de un escudo y de una espada, para rechazar y vencer al demonio. ¡Cuán dulce y consolador es el Nombre de Jesús! ¿Estás triste? Llama a Jesús en tu corazón. Que de tu corazón pase su Nombre a tus labios y la nube se disipará. (San Bernardo).

La modestia
Orad por los predicadores.

ORACIÓN
   Señor Jesús, que habéis concedido a San Bernardino, vuestro confesor, un amor tan grande por vuestro Santo Nombre, dignaos, por sus méritos y su intercesión, difundir en nosotros el espíritu de vuestra divina caridad. Vos que, siendo Dios, vivís y reináis por los siglos de los siglos.  Amén.


*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)



HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:
  • Santa María de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba
  • San Austrillo o Austregisilo de Bourges,
  • Santa Basilia o Basilisa, Mártir
  • San Baudilio, Mártir
  • Beata Columba de Rieti
  • San Etelberto, Mártir
  • San Talaleo

EL SANTO DEL DÍA ES:

 21 de Mayo
SAN HOSPICIO O SOSPIS, Recluso

 

   Vestido de áspero cilicio, rodeado de cadenas de hierro y atado a una de ellas, dentro de una torre, comiendo solo un poco de pan con unos dátiles y algunas raíces de yerbas y bebiendo solo agua, vivía en la ciudad de Niza un varón santísimo llamado Hospicio o Sospis. Junto a esta torre había un monasterio cuyos monjes dirigía el siervo de Dios. Agradó tanto al Señor su gran penitencia y vida encerrada, que hizo por él grandes maravillas. Tuvo espíritu de profecía con que muchos años antes que viniesen los fieros Longobardos a Francia, lo anunció; y así aconsejó a los monjes que se fuesen a vivir a otro lugar; y a los vecinos de Niza que se ausentasen, porque los bárbaros destruirían su ciudad y otras seis poblaciones. Todo fue así como el santo Hospicio lo profetizó. Llegaron también los Longobardos a la torre del santo, y quitando tejas y rompiendo el techo entraron, y como vieron a aquel hombre rodeado de cadenas, dijeron: «Este es, sin duda, algún insigne malhechor»; y por un intérprete le preguntaron que «por qué estaba de aquel a manera preso» El santo respondió, «porque soy el hombre peor del mundo»: y diciendo y haciendo, uno de los bárbaros sacó la espada para cortarle la cabeza; pero al ir a descargar el golpe, se le quedó seco el brazo y cayó la espada en tierra. Entonces el soldado se echó a los pies del santo, confesando su culpa; y el santo le echó la bendición sobre el brazo y le sanó; con que reducido el bárbaro, se convirtió y se hizo monje. Así predicándole a Jesucristo desde sus cadenas redujo a muchos de aquellos bárbaros. Curaba toda suerte de enfermedades, sanaba mudos, ciegos y tullidos, y lanzaba los demonios con poderosa virtud. Pasada la furia de los Longobardos, los monjes volvieron a su monasterios y cuando el glorioso Hospicio conoció que se acercaba su muerte, de la que tuvo divina revelación, llamó al prior y le dijo: «Trae las herramientas necesarias y rompe esta pared, y dile al obispo que venga a sepultar mi cuerpo, porque mi hora es llegada, pues dentro, de tres días dejaré este mundo y me iré a gozar del eterno descanso». Luego avisaron al obispos Niza, rompieron las paredes, entraron dentro y halaron al santo lleno de gusanos y le desataron de sus cadenas. «Ciertamente, les dijo, ya soy desatado de las prisiones del cuerpo y me voy a reinar ron Cristo». Pasados tres días se postró en oración y después de orar un grande espacio con mucha abundancia de lágrimas, se puso sobre un es caño, y tendiendo los pies y alzando las manos al cielo, entregó su espíritu al Se ñor. Luego que hubo muerto, desaparecieron los gusanos que roían sus carnes y quedó el cadáver hermoso y resplandeciente: por lo cual el obispo lo hizo sepultar con grande pompa y solemnidad.

REFLEXIÓN

  Hemos visto en el glorioso San Hospicio otro santo Job: pues comiendo sus carnes los gusanos, estaba tan alegre y contento, cual pudiera estar otro cualquiera gozando de los regalos y delicias del mundo. "Oh padre, le dijo uno de los que entraron a verle cuando estaba para morir: ¿Y cómo es posible que puedas sufrir estos gusanos?": A lo que respondió el santo: "Porque me conforta aquel Señor por quien yo padezco". ¡Oh si nosotros pusiésemos también en el Señor nuestro amor y confianza! ¡Qué ligeros y suaves nos parecieran los trabajos y dolores que para nuestro bien el Señor nos envía!

ORACIÓN

Te rogamos, Señor, que nos recomiende la intercesión del bienaventurado Hospicio penitente, para que alcancemos por su patrocinio lo que no podemos conseguir por nuestros merecimientos. Por J. C. N. S. Amén.


*Flos Sanctorum de la Familia Cristiana, P Francisco De Paula Morell, S. J., Ed. Difusión, S. A., Buenos Aires, 1943.


HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

EL SANTO DEL DÍA ES:

 19 de Mayo

SAN PEDRO CELESTINO, Papa y Confesor

 Sed perfectos como vuestro
 Padre celestial es perfecto.

(Mateo, 5, 48).

 San Pedro Celestina mostró desde su infancia que había nacido para el cielo, pues, desde entonces, decía a su madre: Quiero ser un buen servidor de Dios. Después de haber estudiado las ciencias humanas, se retiró a la soledad para conversar familiarmente con los habitantes del paraíso. Jesucristo, su Santa Madre y su buen Ángel a menudo se le aparecían. Su fama de santidad lo elevó al trono de San Pedro; pero su humildad hízole dejar la primera dignidad del mundo para volver a su querida soledad. Murió santamente, después de haber fundado la orden de los Celestinos.


MEDITACIÓN: SOBRE LOS TRES GRADOS QUE HAY QUE SUBIR PARA LLEGAR A LA PERFECCIÓN
   
I. Todos debemos tender a la perfección cada cual en su estado. Tú, que estás en el mundo, observa por lo menos los mandamientos de Dios y de la Iglesia, no cometas nunca pecado mortal alguno y practica buenas obras: he ahí lo que Dios te pide; si lo haces, te salvarás. ¿Hay acaso algún mandamiento de Dios que no puedas cumplir? Tu avaricia y tus pasiones exigen de ti cosas mucho más difíciles, y tú las obedeces. Es el demonio quien manda, ¡Y se le escucha! (Tertuliano).
   
II. Para ser perfecto, no hay que contentarse con guardar los mandamientos, también hay que seguir los consejos que Jesucristo ha dado en el Evangelio: vivir en la pobreza, en la castidad y en la obediencia; éstos son tres votos que nos desapegan del mundo y de nosotros mismos para unirnos estrechamente al Señor. ¿Tú, a quien Dios ha concedido la gracia de llamar a su casa, con cuánta fidelidad cumples lo que le has prometido tan solemnemente?
   
III. Las almas que quieren llegar a la cumbre de la perfección no sólo siguen los mandamientos y los consejos evangélicos. Son también fieles a las inspiraciones secretas por las cuales Dios les manifiesta su voluntad. Dios tiene grandes proyectos sobre ti: escucha lo que te dice en el fondo del corazón, no resistas las gracias particulares que te concede. No basta, evitar el mal, es preciso también hacer el bien. Aquél que conoce el bien y no lo practica, comete pecado. (Santiago).

El deseo de la perfección
Orad por la Orden de los Celestinos.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis elevado al bienaventurado Pedro Celestino al sumo Pontificado, y le habéis enseñado a preferir una vida humilde al brillo de la dignidad suprema, concedednos la gracia de despreciar, siguiendo su ejemplo, todas las grandezas del mundo, y llegar felizmente a las recompensas prometidas a los humildes. Por J. C. N. S. Amén.
   


*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·EL SANTO DEL DÍA ES:

18 de Mayo

SAN VENANCIO, Mártir


Lo que es agradable a Dios, es que, con la mira de
agradarlo, suframos los males y las penas que se nos
hace sufrir injustamente.

(1 Pedro, 2, 19).

   San Venancio, después de haber sufrido los tormentos más espantosos, fue arrojado a un estercolero. Curado milagrosamente por un ángel, se presentó nuevamente ante el juez que lo había condenado. Mientras el santo hablaba, cayó el juez boca arriba y expiró exclamando: "El Dios de Venancio es el solo Dios verdadero, destruid vuestros ídolos". Los leones a los que fuera arrojado como alimento, en seguida, posternáronse a sus pies, mientras el santo predicaba la fe a los espectadores. En fin, después de haber sido arrastrado por entre zarzales y precipitado desde lo alto de una roca sin que sufriese mal alguno, fue decapitado a la edad de 17 años.

MEDITACIÓN: UN MÁRTIR ES UN EXCELENTE PREDICADOR

I. El cristiano que sufre generosamente por la causa de Jesucristo es motivo grande de júbilo para Dios y los elegidos. Es un espectáculo digno de toda la Corte celestial, ver un hombre que desafía las amenazas, los suplicios, los halagos de los tiranos, e imita, tanto cuanto puede, a Jesús crucificado. ¿No se abrieron acaso los cielos para que los bienaventurados fueran espectadores del martirio de San Esteban? No depende sino de mí proporcionar a Dios este espectáculo tan agradable a sus ojos: basta, para esto, sufrir con alegría todo lo molesto que me acaece.
   
II. El mártir tiene oyentes en la tierra: son los infieles a quienes su heroísmo atrae a la verdadera fe. Así fue como Menas convirtió a Hermógenes. ¡Gran Dios! ¿Se puede acaso dudar de vuestra bondad, cuando se ve a los mártires colmados de consuelos en medio de los tormentos? ¿Se puede por ventura dudar de vuestro poder, cuando se contemplan los milagros que realizan? Si los mártires no experimentasen alivio alguno en sus suplicios, no soportarían con tanta paciencia la amargura de sus tribulaciones; todos podían comprender la violencia de sus torturas, muy pocos la dulzura de sus consolaciones. (San Agustín) .
   
III. En fin, este excelente orador toca y con mueve los corazones de los fieles. Los cristianos más cobardes, a la vista de la sangre de los mártires, sentían renacer su coraje. Y aun hoy, ¿se puede acaso leer las vidas de estos ilustres atletas sin desear servir a un Dios tan bueno, y sufrir algo por su amor? Los mártires nos hablan todavía desde el cielo; nos ad vierten no perdamos, en la tranquilidad de la paz, la fe y la amistad de Dios que conservaron ellos en me dio de las pruebas de la persecución.

La paciencia
Orad por los países infieles.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis consagrado este día por el triunfo del bienaventurado Venancio, vuestro mártir, escuchad las plegarias de vuestro pueblo, y haced que honrando sus méritos, aprendamos a imitar su constancia. Por J. C. N. S. Amén.

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:


TIEMPO PASCUAL:

DOMINGO INFRAOCTAVA DE LA ASCENCIÓN

(Doble - Ornamentos blancos)


El día de la Ascensión nos llenábamos de alegría por el triunfo de Cristo, que es también el nuestro; pero hoy su ausencia arroja sobre nosotros un velo de melancolía. Él ha subido a los Cielos, y, aunque es verdad que prometió no dejarnos huérfanos, el Espíritu Consolador no ha venido todavía. Llena de nostalgia, la Iglesia "eleva su voz hacia Él y busca su rostro" (Introito). Antiguamente le buscaba hasta de una manera sencilla, reuniéndose como lugar de estación en la iglesia de Santa María "ad Mártyres", en el viejo Panteón de Agripa, donde se guardaba el lienzo de la Verónica. Es una Misa llena de calor, de añoranza y de esperanza. San Pedro nos habla del poder de la caridad (Epístola), que realiza la unidad de los que creen en Cristo. El Evangelio nos prepara a recibir el Espíritu Santo, que es el que ha de infundir en nosotros el temple viril de los mártires. La Iglesia ama y padece. En el amor se verá si vive en nosotros el Espíritu de Dios; pero el amor se prueba en las contradicciones y en los sufrimientos. En la prueba recordemos las palabras de Cristo: "Padre: cuando estaba con ellos, Yo los guardaba; pero Yo vuelvo a Ti. No te ruego que los saques del mundo, sino que los libres del mal" (Comunión).

Introitos. 26, 7, 8 Y 9 

 INTROITUS -  Exaudi, Domine vocem meam, qua clamavi ad te, alleluia: tibi dixit cor meum, quaesivi vultum tuum, Domine, requiram: ne avertas faciem tuam a me. Sed haec locutus sum Ps. 26. Dominus illuminatio mea, et salus mea: quem timebo? V. Gloria Patri.Introito - Oye, Señor, mi voz que te implora, aleluya: mi corazón te dijo: busqué tu rostro, bus- caré, Señor, buscaré tu rostro; no apartes de mí tu cara, aleluya, aleluya.- Salmo El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? Gloria al Padre, etc

Oración-Colecta

  ORATIO - Omnipotens sempiterne Deus, fac nos tibi semper et devotam gerere voluntatem et majestati tuae sincero corde servire. Per Dominum.   

   R. Amen   

     Oh Dios Omnipotente y Sempiterno, haz que esté siempre nuestra voluntad a la tuya sometida, y que sirvamos a tu Majestad con un corazón sincero. Por Nuestro Señor, etc.

   R. Amen.

2ª Oración-Colecta (de la Ascensión)

  ORATIO - Concéde, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, qui hodiérna die Unigénitum tuum Redemptórem nostrum ad cælos ascendísse crédimus; ipsi quoque mente in cæléstibus habitémus. Per eúndem Dóminum.

   R. Amen   

 

    Rogámoste, suplicantes, oh Dios omnipotente, que a los que creemos que, en este día, subió al cielo tu Unigénito y redentor nuestro, nos concedas la gracia de vivir también con Él espiritualmente en el cielo. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

   R. Amen.

Epístola

   Movidos por la caridad, debemos obrar todos con miras al bien común, poniendo en juego las propias facultades y las gracias particulares que hemos recibido de Dios, para que en todo sea Él honrado. 

   EPISTOLA

   Lectio Epistolae beati Petri Apostoli (I, 4, - 7-11)  - Carissimi: Estote prudentes, et vigilate in orationibus. Ante omnis autem, mutuam in vobismetipsis caritatem continuam habentes quia caritas operit multitudinem peccatorum. Hospitales invicem sine murmuratione: unusquisque, sicut accepit gratiam in alterutrum illam administrantes sicut boni dispensatores multiformis gratiae Dei: si quis loquitur, quasi sermones Dei: si quis ministrat, tamquam ex virtute, quam administrat Deus: ut in omnibus honorificetur Deus per Jesum Christum Dominum nostrum.

 

   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pedro (4,7-11) - Carísimos: Sed prudentes, y velad orando. Pero ante todo, amaos siempre unos a otros; porque la caridad cubre muchedumbre de pecados. Practicad la hospitalidad unos con otros, sin murmuración. Cada cual, según la gracia que recibió, comuníquela a los demás, como buenos dispensadores de la gracia de Dios, que es de múltiples formas. Si alguno habla hágalo de modo que parezca que habla Dios por su boca;. quien ejerce algún ministerio, sea conforme a la virtud que Dios da: para que en todo sea Dios glorificado(1), por Jesucristo, Nuestro Señor. 

Salmodia

    Allelúja, allelújaV. (Ps. 46)     Regnavit Dominus super omnes gentes: Deus sedet super sedem sanctam tuam.

   Alleluia V. Joann XIV9 Non vos relinquam orphanos: vado, et venio ad vos, et gaudebit cor vestrum, alleluia.

     V. Aleluya, Aleluya - Reina el Señor sobre todas las naciones; Dios está sentado en su santo trono. Aleluya. V. "No os dejaré huérfanos: Voy, y vengo a vosotros, y vuestro corazón se regocijará." Aleluya.                  

Evangelio

    Asistidos por el Espíritu Santo Consolador, que Jesús va a envirle del Cielo, la Iglesia y sus ministros se dedicarán a dar testimonio de Dios, mal que pese a sus enemigos y perseguidores, los cuales, tan cegados estarán a veces en su sectarismo, que decretarán martirios y destierros, creyendo honrar así a la misma Religión.
 

   Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joanem. Jo. XV, 26-27; XVI, 1-4 - In illo témpore: Dixit Jesus Discipulis suis: Cum venerit Paraclitus, quem ego mittam vobis a Patre, Spiritum veritatis, qui a Patre procedit, ille testimonium perhibebit de me: et vos testimonium perhibebitis, quia ab initio mecum estis. Haec locutus sum vobis, ut non scandalizemini. Absque synagogis facient vos: sed venit hora, ut omnis, qui interficit vos, arbitretur obsequium se praestare Deo. Et haec facient vobis, quia non noverunt Patrem, neque me. Sed Haec locutus sum vobis: ut, cum venerit hora eorum, reminiscamini, quia ego dixit vobis.

   Credo.

  Continuación del Santo Evangelio según San Juan (XV, 26-27; XVI, 1-4) - En aquel tiempo:  Dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando viniere el Consolador, que yo os enviaré del Padre, el Espíritu de Verdad que del Padre procede, El dará testimonio de mí, y vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. Esto os he dicho para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas(2) mas, llega la hora en que cualquiera que os diere muerte, pensará hacer un servicio a Dios(3). y esto os harán, porque no conocieron al Padre ni a mí. Mas, esto os lo he dicho, para que cuando viniere la hora, os acordéis de que ya os lo tenía anunciado." Credo.   
    OFFERTORIUM Ps. 46  Ascendit Deus in jubilatione: et Dominus in voce tubae, alleluia.   Ofertorio -  Subió Dios entre voces de júbilo, y el Señor al son de trompeta. Aleluya.              

Oración-Secreta

    Sacrificia nos, Domine, immaculata purificent: et mentibus nostris supernae gratiae dent vigorem. Per Dominum.      Purifíquenos Señor, este sacrificio inmaculado, y dé a nuestras almas el vigor de la gracia celestial. por Nuestro Señor, etc.

Oración-Secreta (de la Ascensión)

    Súscipe, Dómine, múnera, quæ pro Fílii tui gloriósa Ascensióne deférimus: et concéde propítius; ut a præséntibus perículis liberémur, et ad vitam perveniámus ætérnam. Per eúndem Dóminum.  Recibe, oh Señor, los dones que te ofrecemos para honrar la gloriosa Ascensión de tu Hijo, y concédenos la gracia de vernos libres de los peligros presentes, y de llegar a la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

Prefacio propio de la Ascensión
(Hasta la Vigilia de Pentecostés)

    Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: per Christum Dominum nostrum. Qui post resurrectionem suam omnibus discipulis suis manifestus apparuit, et ipsis cernentibus est elevatus in caelum , et nos divinitatis suae tribueret esse participes. Et ideo cum Angelis et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus, cumque omni militia caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:

   Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.

   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, ¡Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios!,  por Jesucristo nuestro Señor, El cual, después de su Resurrección, se apareció visiblemente a todos sus discípulos y subió al Cielo ante sus ojos, para hacernos partícipes de su Divinidad. Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO - Pater, cum essem cum eis, ego servabam eos, quos dedisti mihi, alleluia: nunc autem ad te venio: non rogo, ut tollas eos de mundo, sed ut serves eos a malo, alleluia, alleluia.
   Comunión. - ¡Padre! mientras estaba con ellos, yo guardé lo que Tú me diste," aleluya; "mas, ahora vengo a Ti; no te pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal," aleluya, aleluya.

Postcomunión

     POSTCOMMUNIO - Repleti, Domine, muneribus sacris, quaesumus; ut in gratiarum semper actione maneamus. Per Dominum.
   Alimentados Señor, con tus sagrados Dones, te pedimos la gracia de permanecer siempre agradecidos por tan insigne beneficio. Por Nuestro Señor, etc.

  • (1) Esta hermosa frase de San Pedro: ut in omnibus honorificetur Deus: "para que en todo sea Dios honrado", que San Benito estampó en su Regla, reemplazando "honorificetur" por "glorificetur" (sea glorificado", viene siendo, desde tiempo inmemorial, el tema de la Orden Benedictina, del que es un calco feliz el "Ad Majorem Dei Gloriam" de la Compañía de Jesús.

  • (2) Os echarán, por consideraros apóstatas de su religión, excomulgados y personas que hay que repeler.

  • (3) Hoy también, los perseguidores del clero y de las Órdenes Religiosas quieren hacer creer al vulgo ignorante y crédulo que, al despojarlos de sus bienes y expulsarlos de sus casas e iglesias, hacen una obra de civilización y de cultura y hasta de depuración religiosa. Sin llegar a este extremo, muchos buenos cristianos, al criticar sin escrúpulos a los mandatarios de la Iglesia, también quieren hacer creer que lo hacen por celo santo.

EL SANTO DEL DÍA ES:

17 de Mayo

SAN PASCUAL BAILÓN, Confesor


Quien conserva su vida, la perderá, y quien perdiere
su vida por amor mío, la volverá a hallar.

(Mateo, 10, 39).

   Nació San Pascual de padres piadosos, pero tan pobres, que no pudieron enviarlo a la escuela. Encargado de cuidar los rebaños, tomaba consigo un libro, y rogaba a las personas que encontraba le enseñasen sus letras por amor a Dios. Por este medio, en poco tiempo llegó a leer y se perfeccionó así en el conocimiento de la religión. Después de haber consultado a Dios, creyóse llamado al estado religioso; y como estaba resuelto, decía, a morir pobre como había nacido, entró en un convento franciscano, donde quiso, por humildad, ser admitido en calidad de hermano lego. La Santísima Virgen, por quien tenía tierna devoción, obtúvole varias señaladas gracias, pero, fue célebre sobre todo por su amor al Santísimo Sacramento. Murió en Villarreal, cerca de Valencia, el 17 de mayo de 1592, alrededor de los 52 años de edad.

MEDITACIÓN: SOBRE LA SALUD y LA SANTIDAD
   
I. Amamos naturalmente la vida y tememos la muerte; así, nada ahorramos por conservar la salud del cuerpo: nos dejamos sangrar, cortar los miembros, ayunamos, tomamos medicinas amargas. ¿No serías un gran santo si hicieses por el cielo una parte siquiera de lo que haces por la tierra? Pero, ¡ay!, uno hace todo por el cuerpo y nada por el alma; hacemos todo por conservar una vida que nos es común con los animales, y nada por vivir eternamente. Cada día declinamos, cada día nos morimos, y nos creemos eternos. (San Jerónimo).
   
II. Debes moderar ese deseo que tienes de vivir mucho tiempo. Por corta que sea tu vida, bastante larga será si la quieres emplear bien. Cuanto más se prolongue tu vida tanto más terrible será la cuenta que debas dar a Dios. Y no te quieras persuadir de que al envejecer te harás más virtuoso: el agotamiento de tus fuerzas, las enfermedades y los hábitos más inveterados, te harán más difícil que nunca la práctica de la virtud.
   
III. Si amas la vida y la salud, ama la virtud y la santidad. La sobriedad, el ayuno, la templanza, mucho más sano te habrán de conservar que las prescripciones y regímenes de los médicos. Reprime tus pasiones: la intemperancia y los excesos han hecho morir a una infinidad de personas; el ayuno y la austeridad han hecho vivir a los antiguos anacoretas hasta una extrema vejez, sin enfermedades y sin incomodidad. En fin, las enfermedades son a me nudo el castigo de tus pecados al mismo tiempo que un remedio para las llagas de tu alma. Dios las envía para curarte, pero lo hace según su juicio, sin consultar al enfermo. (San Agustín).

La mortificación
Orad por las vírgenes.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis adornado al bienaventurado Pascual, vuestro confesor, con un amor ardiente por los misterios adorables de vuestro cuerpo y de vuestra sangre, concedednos el vigor espiritual que él bebía en este banquete divino. Por J. C. N. S. Amén.




*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)


HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·TIEMPO PASCUAL:

DOMINGO INFRAOCTAVA DE LA ASCENCIÓN

(Doble - Ornamentos blancos)


El día de la Ascensión nos llenábamos de alegría por el triunfo de Cristo, que es también el nuestro; pero hoy su ausencia arroja sobre nosotros un velo de melancolía. Él ha subido a los Cielos, y, aunque es verdad que prometió no dejarnos huérfanos, el Espíritu Consolador no ha venido todavía. Llena de nostalgia, la Iglesia "eleva su voz hacia Él y busca su rostro" (Introito). Antiguamente le buscaba hasta de una manera sencilla, reuniéndose como lugar de estación en la iglesia de Santa María "ad Mártyres", en el viejo Panteón de Agripa, donde se guardaba el lienzo de la Verónica. Es una Misa llena de calor, de añoranza y de esperanza. San Pedro nos habla del poder de la caridad (Epístola), que realiza la unidad de los que creen en Cristo. El Evangelio nos prepara a recibir el Espíritu Santo, que es el que ha de infundir en nosotros el temple viril de los mártires. La Iglesia ama y padece. En el amor se verá si vive en nosotros el Espíritu de Dios; pero el amor se prueba en las contradicciones y en los sufrimientos. En la prueba recordemos las palabras de Cristo: "Padre: cuando estaba con ellos, Yo los guardaba; pero Yo vuelvo a Ti. No te ruego que los saques del mundo, sino que los libres del mal" (Comunión).

Introito. s. 26, 7, 8 Y 9 

 INTROITUS -  Exaudi, Domine vocem meam, qua clamavi ad te, alleluia: tibi dixit cor meum, quaesivi vultum tuum, Domine, requiram: ne avertas faciem tuam a me. Sed haec locutus sum Ps. 26. Dominus illuminatio mea, et salus mea: quem timebo? V. Gloria Patri.Introito - Oye, Señor, mi voz que te implora, aleluya: mi corazón te dijo: busqué tu rostro, bus- caré, Señor, buscaré tu rostro; no apartes de mí tu cara, aleluya, aleluya.- Salmo El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? Gloria al Padre, etc

Oración-Colecta

  ORATIO - Omnipotens sempiterne Deus, fac nos tibi semper et devotam gerere voluntatem et majestati tuae sincero corde servire. Per Dominum.   

   R. Amen   

     Oh Dios Omnipotente y Sempiterno, haz que esté siempre nuestra voluntad a la tuya sometida, y que sirvamos a tu Majestad con un corazón sincero. Por Nuestro Señor, etc.

   R. Amen.

2ª Oración-Colecta (de la Ascensión)

  ORATIO - Concéde, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, qui hodiérna die Unigénitum tuum Redemptórem nostrum ad cælos ascendísse crédimus; ipsi quoque mente in cæléstibus habitémus. Per eúndem Dóminum.

   R. Amen   

 

    Rogámoste, suplicantes, oh Dios omnipotente, que a los que creemos que, en este día, subió al cielo tu Unigénito y redentor nuestro, nos concedas la gracia de vivir también con Él espiritualmente en el cielo. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

   R. Amen.

Epístola

   Movidos por la caridad, debemos obrar todos con miras al bien común, poniendo en juego las propias facultades y las gracias particulares que hemos recibido de Dios, para que en todo sea Él honrado. 

   EPISTOLA

   Lectio Epistolae beati Petri Apostoli (I, 4, - 7-11)  - Carissimi: Estote prudentes, et vigilate in orationibus. Ante omnis autem, mutuam in vobismetipsis caritatem continuam habentes quia caritas operit multitudinem peccatorum. Hospitales invicem sine murmuratione: unusquisque, sicut accepit gratiam in alterutrum illam administrantes sicut boni dispensatores multiformis gratiae Dei: si quis loquitur, quasi sermones Dei: si quis ministrat, tamquam ex virtute, quam administrat Deus: ut in omnibus honorificetur Deus per Jesum Christum Dominum nostrum.

 

   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pedro (4,7-11) - Carísimos: Sed prudentes, y velad orando. Pero ante todo, amaos siempre unos a otros; porque la caridad cubre muchedumbre de pecados. Practicad la hospitalidad unos con otros, sin murmuración. Cada cual, según la gracia que recibió, comuníquela a los demás, como buenos dispensadores de la gracia de Dios, que es de múltiples formas. Si alguno habla hágalo de modo que parezca que habla Dios por su boca;. quien ejerce algún ministerio, sea conforme a la virtud que Dios da: para que en todo sea Dios glorificado(1), por Jesucristo, Nuestro Señor. 

Salmodia

    Allelúja, allelúja. V. (Ps. 46)     Regnavit Dominus super omnes gentes: Deus sedet super sedem sanctam tuam.

   Alleluia V. Joann XIV9 Non vos relinquam orphanos: vado, et venio ad vos, et gaudebit cor vestrum, alleluia.

     V. Aleluya, Aleluya - Reina el Señor sobre todas las naciones; Dios está sentado en su santo trono. Aleluya. V. "No os dejaré huérfanos: Voy, y vengo a vosotros, y vuestro corazón se regocijará." Aleluya.                  

Evangelio

    Asistidos por el Espíritu Santo Consolador, que Jesús va a envirle del Cielo, la Iglesia y sus ministros se dedicarán a dar testimonio de Dios, mal que pese a sus enemigos y perseguidores, los cuales, tan cegados estarán a veces en su sectarismo, que decretarán martirios y destierros, creyendo honrar así a la misma Religión.
 

   Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joanem. Jo. XV, 26-27; XVI, 1-4 - In illo témpore: Dixit Jesus Discipulis suis: Cum venerit Paraclitus, quem ego mittam vobis a Patre, Spiritum veritatis, qui a Patre procedit, ille testimonium perhibebit de me: et vos testimonium perhibebitis, quia ab initio mecum estis. Haec locutus sum vobis, ut non scandalizemini. Absque synagogis facient vos: sed venit hora, ut omnis, qui interficit vos, arbitretur obsequium se praestare Deo. Et haec facient vobis, quia non noverunt Patrem, neque me. Sed Haec locutus sum vobis: ut, cum venerit hora eorum, reminiscamini, quia ego dixit vobis.

   Credo.

  U Continuación del Santo Evangelio según San Juan (XV, 26-27; XVI, 1-4) - En aquel tiempo:  Dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando viniere el Consolador, que yo os enviaré del Padre, el Espíritu de Verdad que del Padre procede, El dará testimonio de mí, y vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. Esto os he dicho para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas(2) mas, llega la hora en que cualquiera que os diere muerte, pensará hacer un servicio a Dios(3). y esto os harán, porque no conocieron al Padre ni a mí. Mas, esto os lo he dicho, para que cuando viniere la hora, os acordéis de que ya os lo tenía anunciado." Credo.   
    OFFERTORIUM Ps. 46  Ascendit Deus in jubilatione: et Dominus in voce tubae, alleluia.   Ofertorio -  Subió Dios entre voces de júbilo, y el Señor al son de trompeta. Aleluya.              

Oración-Secreta

    Sacrificia nos, Domine, immaculata purificent: et mentibus nostris supernae gratiae dent vigorem. Per Dominum.      Purifíquenos Señor, este sacrificio inmaculado, y dé a nuestras almas el vigor de la gracia celestial. por Nuestro Señor, etc.

Oración-Secreta (de la Ascensión)

    Súscipe, Dómine, múnera, quæ pro Fílii tui gloriósa Ascensióne deférimus: et concéde propítius; ut a præséntibus perículis liberémur, et ad vitam perveniámus ætérnam. Per eúndem Dóminum.  Recibe, oh Señor, los dones que te ofrecemos para honrar la gloriosa Ascensión de tu Hijo, y concédenos la gracia de vernos libres de los peligros presentes, y de llegar a la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

Prefacio propio de la Ascensión
(Hasta la Vigilia de Pentecostés)

    Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: per Christum Dominum nostrum. Qui post resurrectionem suam omnibus discipulis suis manifestus apparuit, et ipsis cernentibus est elevatus in caelum , et nos divinitatis suae tribueret esse participes. Et ideo cum Angelis et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus, cumque omni militia caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:

   Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.

   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, ¡Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios!,  por Jesucristo nuestro Señor, El cual, después de su Resurrección, se apareció visiblemente a todos sus discípulos y subió al Cielo ante sus ojos, para hacernos partícipes de su Divinidad. Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO - Pater, cum essem cum eis, ego servabam eos, quos dedisti mihi, alleluia: nunc autem ad te venio: non rogo, ut tollas eos de mundo, sed ut serves eos a malo, alleluia, alleluia.
   Comunión. - ¡Padre! mientras estaba con ellos, yo guardé lo que Tú me diste," aleluya; "mas, ahora vengo a Ti; no te pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal," aleluya, aleluya.

Postcomunión

     POSTCOMMUNIO - Repleti, Domine, muneribus sacris, quaesumus; ut in gratiarum semper actione maneamus. Per Dominum.
   Alimentados Señor, con tus sagrados Dones, te pedimos la gracia de permanecer siempre agradecidos por tan insigne beneficio. Por Nuestro Señor, etc.

  • (1) Esta hermosa frase de San Pedro: ut in omnibus honorificetur Deus: "para que en todo sea Dios honrado", que San Benito estampó en su Regla, reemplazando "honorificetur" por "glorificetur" (sea glorificado", viene siendo, desde tiempo inmemorial, el tema de la Orden Benedictina, del que es un calco feliz el "Ad Majorem Dei Gloriam" de la Compañía de Jesús.

  • (2) Os echarán, por consideraros apóstatas de su religión, excomulgados y personas que hay que repeler.

  • (3) Hoy también, los perseguidores del clero y de las Órdenes Religiosas quieren hacer creer al vulgo ignorante y crédulo que, al despojarlos de sus bienes y expulsarlos de sus casas e iglesias, hacen una obra de civilización y de cultura y hasta de depuración religiosa. Sin llegar a este extremo, muchos buenos cristianos, al criticar sin escrúpulos a los mandatarios de la Iglesia, también quieren hacer creer que lo hacen por celo santo.

·EL SANTO DEL DÍA ES:

17 de Mayo

SAN PASCUAL BAILÓN, Confesor

 Quien conserva su vida, la perderá, y quien perdiere
su vida por amor mío, la volverá a hallar.

(Mateo, 10, 39).

   Nació San Pascual de padres piadosos, pero tan pobres, que no pudieron enviarlo a la escuela. En cargado de cuidar los rebaños, tomaba consigo un libro, y rogaba a las personas que encontraba le enseñasen sus letras por amor a Dios. Por este medio, en poco tiempo llegó a leer y se perfeccionó así en el conocimiento de la religión. Después de haber consultado a Dios, creyóse llamado al estado religioso; y como estaba resuelto, decía, a morir pobre como había nacido, entró en un convento franciscano, donde quiso, por humildad, ser admitido en calidad de hermano lego. La Santísima Virgen, por quien tenía tierna devoción, obtúvole varias señaladas gracias, pero, fue célebre sobre todo por su amor al Santísimo Sacramento. Murió en Villarreal, cerca de Valencia, el 17 de mayo de 1592, alrededor de los 52 años de edad.

MEDITACIÓN: SOBRE LA SALUD Y LA SANTIDAD

   I. Amamos naturalmente la vida y tememos la muerte; así, nada ahorramos por conservar la salud del cuerpo: nos dejamos sangrar, cortar los miembros, ayunamos, tomamos medicinas amargas. ¿No serías un gran santo si hicieses por el cielo una parte siquiera de lo que haces por la tierra? Pero, ¡ay!, uno hace todo por el cuerpo y nada por el alma; hacemos todo por conservar una vida que nos es común con los animales, y nada por vivir eternamente. Cada día declinamos, cada día nos morimos, y nos creemos eternos. (San Jerónimo).

   II. Debes moderar ese deseo que tienes de vivir mucho tiempo. Por corta que sea tu vida, bastante larga será si la quieres emplear bien. Cuanto más se prolongue tu vida tanto más terrible será la cuenta que debas dar a Dios. Y no te quieras persuadir de que al envejecer te harás más virtuoso: el agotamiento de tus fuerzas, las enfermedades y los hábitos más inveterados, te harán más difícil que nunca la práctica de la virtud.

   III. Si amas la vida y la salud, ama la virtud y la santidad. La sobriedad, el ayuno, la templanza, mucho más sano te habrán de conservar que las prescripciones y regímenes de los médicos. Reprime tus pasiones: la intemperancia y los excesos han hecho morir a una infinidad de personas; el ayuno y la austeridad han hecho vivir a los antiguos anacoretas hasta una extrema vejez, sin enfermedades y sin incomodidad. En fin, las enfermedades son a me nudo el castigo de tus pecados al mismo tiempo que un remedio para las llagas de tu alma. Dios las envía para curarte, pero lo hace según su juicio, sin consultar al enfermo. (San Agustín).

La mortificación
Orad por las vírgenes.

ORACIÓN

   Oh Dios, que habéis adornado al bienaventurado Pascual, vuestro confesor, con un amor ardiente por los misterios adorables de vuestro cuerpo y de vuestra sangre, concedednos el vigor espiritual que él bebía en este banquete divino. Por J. C. N. S. Amén.

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:


*
Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)


·EL SANTO DEL DÍA ES:

16 de Mayo

SAN UBALDO, Obispo y Confesor


 Amadísimos, os conjuro para que
 como extranjeros y peregrinos,
os abstengáis de los deseos carnales,
que combaten contra el alma.

(1 Pedro, 2,11).

   Tal fue la austeridad de este santo obispo de Gubbio, en Umbría, que puede decirse de él que sin cesar llevaba en su cuerpo la mortificación de Jesucristo. Este espíritu de penitencia, unido a un ardor insaciable por la oración, le hicieron adquirir una admirable dulzura. No sólo soportaba en silencio los ultrajes, sino que, a las injurias, respondía con una acrecienta da benevolencia y caridad. Sabiendo que llegaba al término de su peregrinación redobló su celo por las almas que le habían sido confiadas. Enfermo ya de muerte, continuó instruyendo a su pueblo y, el 16 de mayo de 1160, emprendió vuelo hacia la patria celestial.

MEDITACIÓN: NUESTRA VIDA ES UNA PEREGRINACIÓN
   
I. El cielo es nuestra patria; el mundo, el lugar de nuestra peregrinación o, más bien, de nuestro destierro. No hacemos sino pasar por este mundo, como un viajero por una posada; después de nuestra muerte en él ya no se piensa en nosotros. ¿Por qué, pues, amamos tanto este exilio? ¿Por qué tenemos tan poco amor por nuestra patria? ¿Piensas con frecuencia en el cielo, donde Dios, que es tu Padre, te espera? Cada día prepárate para la muerte, que es donde acaba el camino de esta vida.
   
II. Un viajero no se recarga de cosas inútiles, no levanta casa en los lugares por donde pasa, no se afana por ser en ellos tenido por liberal y magnífico. Las riquezas y los honores te embarazan y te retrasan. ¿Por qué te esfuerzas en brillar en esta vida? En el cielo es donde debes edificar morada y juntar tesoros, porque allí es donde habitarás eternamente. El hombre es tanto más feliz en esta vida cuanto más se aliviana por la pobreza y no gime bajo la carga de las riquezas. (Minucio Félix).
  
 III. Ni los lugares más agradables retienen al viajero; su patria lo atrae con tal encanto que todo lo demás no hace sino aumentar su nostalgia. ¿Por qué te detienes en los placeres de esta vida? Piensa en los del cielo. Si Dios te envía aflicciones, es para que el mundo no te seduzca con sus encantos falaces. Sírvete del mundo, pero no te dejes encadenar por él. La vida es un hospedaje: entraste en él sólo por un momento y para partir. (San Agustín).

El pensamiento del cielo
Orad por los peregrinos.

ORACIÓN
   Os suplicamos, Señor, que nos concedáis el auxilio de vuestra misericordia, y que, por la intercesión del bienaventurado Ubaldo, vuestro confesor pontífice, vuestra clemente mano nos ponga a cubierto de las emboscadas del demonio. Por J. C. N. S. Amén.
   


*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa