22/V SANTA RITA DE CASSIA, Viuda

22 de Mayo

SANTA RITA DE CASSIA, Viuda


   "¿Quién eres Tú, Señor?"

   Pregunta acuciante y angustiosa que nos hacemos muchas veces en la vida ante el roce de Dios. Porque, como dice Müller, "Dios es, en verdad, nuestro único tú en el cielo y en la tierra".

   Nos hacemos esa pregunta siempre que Él se cruza con nosotros y tenemos la sensación de lo trascendente sobre nuestra pobre barraca humana. Entonces la presencia de Dios "se hace carne y habita entre nosotros". Como niños medrosos en la noche clamamos: "¿Quién eres Tú, Señor?", sin atrevernos a creer que es Él quien se ha metido de rondón en nuestras vidas. Dios mismo asiste emocionado a nuestro asombro y se cumplen aquellas palabras de Martín Descalzo en uno de sus poemas: y Dios posó su mano sobre el alma del hombre, y todos los rincones comenzaron de pronto a tener su sentido.

   Dios tiene infinitas maneras de hacerse presente. Pero casi siempre se le adivina. Y, dentro de esas infinitas maneras, tiene como modos que le son más propios y característicos. Hay un estilo de Dios.

   Uno de los rasgos que le distinguen, una de las formas de hacerse presente es la de tomarse "revanchas a lo divino". Entonces Dios es más grande, más majestuoso, más inaccesible a nuestra raquítica talla que cuando despide rayos desde el Sinaí. Porque entonces es el Dios del Evangelio, el Dios que, a fuerza de ser bueno, hace el milagro de hacernos buenos a nosotros.

   ¡Revanchas de Dios! ¿Quién no las ha experimentado en su vida personal y no las ha presenciado en el mundo y en la Iglesia?

   Los santos suelen ser las figuras representativas de esas "revanchas a lo divino" porque sólo ellos se prestan a colaborar con absoluto desinterés en los planes de Dios.

   Un escenario: Italia. Una época: últimas décadas de la Edad Media. Unos personajes: Urbano VI, el antipapa Roberto, Pedro de Luna...

   Las ausencias de los papas en Roma por la falta de seguridad de Italia y por la lucha de los partidos en Roma provocan el cisma de Occidente, con todas sus consecuencias de relajación, indisciplina y desorientación de los espíritus.

   Wenceslao tenía entre sus manos el Imperio de Occidente. Manuel Paleólogo había sucedido a su padre en el Imperio de Oriente, que había entregado al sultán Bayaceto. Casia, después de su rebelión a la Santa Sede, se vio obligada a combatir con los güelfos.

   La Iglesia tenía razón para llorar su unidad rota, las costumbres licenciosas de sus hijos, la servidumbre de los papas al poder real.

   Los derechos de Dios son conculcados. Urge una revancha por parte de Dios, pero Él se la toma a lo divino.

   Para confundir a los fuertes y "a los que son" saca de "los que no son" una espada que ha quedado blandiéndose en los siglos sobre aquel gris informe de tormentas y vejaciones. La saca de Roca Porrena, aldeílla próxima a Casia, perteneciente a la Umbría, para que tenga sólo la luz y la fuerza recibidas de Dios.

   Rita de Casia es una revancha a lo divino contra los abusos del Medioevo italiano.

   Es una manera de hacerse Dios presente. Bien se podían preguntar en Italia ante aquélla niña ignorante y extraordinariamente poderosa: "¿Quién eres Tú, Señor?".

   Se sentía a su contacto el contacto de Dios.

   Vivió Rita setenta y seis años. Y fue santa en todas las penosas alternativas de su vida. Pasó por todos los estados: matrimonio, viudez, consagración a Dios en el claustro.

   Dice Thomas Merton que "cada llamada especial confiere al hombre un lugar particular en el misterio de Cristo, le otorga algo que hacer por la salvación de la Humanidad". Pues bien; a Santa Rita le otorgó Dios mucho quehacer por la salvación de la Humanidad al hacerla pasar sucesivamente por todos los estados.

   Nace la niña el 22 de mayo de 1381 de una madre estéril. Sin duda, Amada Ferri, como Sara o Isabel, dio saltos de júbilo al sentir sus entrañas fecundas. Y se siguen los prodigios que, contemplados hoy desde la atalaya de su santidad, son como lucecillas de Dios en el camino doloroso de su vida. ¿Qué le cuesta a Dios rebasar el orden de la naturaleza por amor a sus escogidos o por amor a cualquiera de sus hijos? Lo raro es que no lo rebase mas veces. ¿Será porque nuestra fe no es ni como un grano de mostaza?

   Y, como a todos, le llegó a Rita esa edad en que canta la sangre en las entrañas, y los dientes en sonrisas blancas, y la mirada en una luz nueva... Trece años. Sus padres la casaron. Con ello su carrera hacia Dios se hizo más consciente, más crucificada.

   Los procesos de canonización recorren esos caminos intrincados y luminosos. ¡Cuántas virtudes! ¡Cuánta maravilla! ¡Cuánto de Dios! Me estremecía tenerlos en las manos, porque allí se me hacían vida fresca e inmolada desde el amanecer hasta el ocaso. Y era mucho el peso de tanta santidad.

   Santa Rita vive su matrimonio ungida con la mirra más amarga. Fernando Pablo es cruel. Y la reduce a una vida dura y penosa. Así dieciocho años. Hasta que él muere asesinado. Los santos aman con una intensidad y con una pureza extraordinarias, porque su amor es la quintaesencia del amor, y el corazón de la Santa sufre.

   La encina nacida entre los riscos de la Umbría tiene estremecimientos terriblemente dolorosos. Es fuerte, pero se siente sacudida hasta las raíces más íntimas de su ser. Sus hijos Juan Santiago y Pablo María quieren vengar la muerte de su padre. Ella ofrece sus vidas antes de que lleguen a consumar el crimen y mueren los dos. No quedan ya lágrimas en los ojos de aquélla mujer, que templa su fortaleza en la Madre de un Hijo que murió por todos. Ahora ya puede realizar sus primeras aspiraciones; consagrarse totalmente a Dios en el retiro de un convento de agustinas. Pero es rechazada porque no es virgen.

   ¡Qué madurez maravillosa la de Rita! Huele su campo a espigas granadas y en la quietud serena de sus treinta y dos años puede ya contemplar su vida fecunda a lo humano y a lo divino.

   Es preciso que vuelva Dios a intervenir con un prodigio para que Rita sea admitida en el convento. Tres santos la introducen en él milagrosamente. Tommaso Nediani describe así este pasaje de la vida de la Santa:

   "Non c'e nessuno a la finestra e la via è silente e deserta, ma una gran luce meridiana tiene il cielo. Infine ella vide, no, non sogna, è ben desta: i suoi Santi Patroni in una luminosa aureola d'oro, Yaustero Giovanni Battista nella pelle di camello, Sant'Agostino nel ieratico paludamento episcopale, e San Nicole da Tolentino nel nero saio agostiniano, che I'invitano ad andare con loro."

   Viene después la época de intensas efusiones divinas. El dolor pasado ha concentrado y purificado el amor, y ahora su unión con la voluntad divina, su oración, su amor a la Eucaristía, su entrega al prójimo, su fortaleza, su prudencia, su justicia, alcanzan unas cimas insospechadas.

   Hemos dicho que Santa Rita era "una revancha a lo divino". Allí, en un rincón de la Umbría, como un gigante, mientras la Iglesia se desangra, lucha ella las grandes batallas de Dios. Porque estas batallas no se ganan con fuego y con acero, sino con la sangre del propio corazón a costa de un holocausto secreto y constante.

   Allí vivió pobre, obediente y casta. Bien se le podían aplicar aquellas palabras de San Agustín: "Custodi obedientiam, ut percipias sapientiam et percepta sapientia, noli deserere obedientiam" (S. AUGUST., In Ps. 118, XXII, 12). Ella adquirió esa sabiduría ignorada, pero nunca abandonó la obediencia. Penetró hondamente el misterio de la cruz. Como Francisco de Asís, se ve sellada con uno de los estigmas de la Pasión: una espina en la frente, que le produce dolores insoportables y el martirio de ser enojosa a los demás por el repugnante olor que despedía.

   ¿Alucinación? ¿Histerismo? ¿Fantasía?

   No; es el misterio de la cruz incorporado a su vida, que es ya un tejido indescifrable de dolores. Pero esta crucifixión interior no se manifiesta al exterior más que por un derroche casi infinito de dulzura y de caridad. El amor ha llegado a su plenitud y se desborda en entregas.

   Va a Roma. Aquella Roma combatida recibiría con la visita de la Santa un impacto nuevo.

   No faltan en el último período de la vida de Rita detalles deliciosamente poéticos. Cuando su alma es como una viña cargada de frutos maduros, en un día blanco y adusto de enero, fue a visitarla una amiga. Al despedirse le dijo que si quería algo para su aldea.

   -Sí  le contestó-. Os ruego que, apenas lleguéis al pueblo, vayáis al huerto de mi casa, cortéis allí una rosa y me la traigáis.

   También le pidió dos higos maduros.

   La mujer creyó que la Santa deliraba. No sabía que los delirios de los santos, Dios los hace realidades. En el jardín encontró milagrosamente florecida una rosa y maduros los higos.

   ¡Qué significativo es este pasaje de su vida! Tiene conmovedoras resonancias del Cantar de los Cantares, cuando el Esposo, ansioso ya de la plena posesión de la Esposa, le canta:

   "Levántate, amiga mía, esposa mía, y ven, que ya ha pasado el invierno y han cesado las lluvias. Ya, han brotado en la tierra las flores.... ya ha echado la higuera sus brotes... Levántate, amada mía, esposa mía, y ven" (3, 10-13).

   ¡Qué importa que la naturaleza esté de invierno, si el alma de Rita está como los trigales, rojos y granados por el sol!

 El 22 de mayo, al cumplir cabalmente setenta y seis años, en el año de gracia de 1457, entregó a Dios su espíritu.

   Sirvió de edificación en su muerte, como había servido en su vida, porque la muerte de los justos es preciosa a los ojos de Dios.

   Fue santa hasta la hora de nona... y ¡qué difícil resulta eso a la frágil naturaleza humana!

   Una santa de la Edad Media que podría emplazarse muy bien en el siglo XX.

   Una maravillosa conjugación de valores divinos y humanos, de estados de vida.

   La noche de la fe de los santos, y por extensión de los cristianos, es la contrapartida más lograda a la noche de desesperanza y angustia de la época actual.

   Los modernos pensadores hablan de "un hálito oscuro" que impregna los años que están por vivir. Ese vaho todo lo vuelve negro y amargo, monótono y vacío. Es el paso de la angustia, que troncha de raíz la vida del espíritu.

   En cambio, en las noches de la fe, aunque más torturantes porque el alma ha experimentado en otros tiempos algo de la luz de Dios, "estamos llenos de presentimientos, experimentamos una proximidad muy grande como de brazos abiertos y desde las estrellas un interminable advenimiento..." "Nos hallamos envueltos por este nocturno raudal de la luz de la fe, y allí estamos y vivimos, amando como se ama con sencillez, sin buscar la razón o la esencia de la vida" (MÜLLER, Angustia y esperanza).

   La fe es la que tiene poder para cambiar el "hálito oscuro" de los modernos pensadores en hálito de esperanza. Y ya con la esperanza se superan obstáculos, se allanan los caminos.

   Los santos están revestidos de un cierto sentido de infinitud y producen en el alma la impresión de lo que está muy cerca de Dios. Dijimos que Él les constituye en sus colaboradores, y por ello se obliga a regalarles más con sus dones. Los santos son un eco de la eternidad de Dios. Por eso para ellos no hay tiempos ni lugares, aunque también respondan, en el orden de la Providencia, a la necesidad concreta de un tiempo y un espacio.

   Santa Rita, como todos los santos, es un triunfo definitivo de la fe y del amor. De ese amor que nunca se da por vencido.

Mª DEL PILAR ALASTRUÉ CASTILLO

ORACIÓN

   ¡Oh gloriosa Santa Rita de Casia! Con el alma llena de confianza por los continuos favores que alcanzas del cielo, en bien de tus fieles devotos, vengo hoy a tu presencia, a rogarte que intercedas con tu Amado Esposo y Redentor del mundo, a fin de que oiga benigno lo que solicito de su gran poder e infinita misericordia. A ti, que recibiste en el transcurso de tu larga y santa vida, tantas y tan repetidas muestras de ser un alma privilegiada de su Amor, te atenderá bondadoso, si le ruegas por mí con ese ardiente fervor que siempre te animaba cuando te postrabas a orar a los pies del santo Crucifijo. Por J. C. N. S. Amén.


*Año Cristiano, Tomo II, bibliotecade Autores Cristianos, Madrid, 1966.

·EL SANTO DEL DÍA ES:

21 de Mayo

SAN HOSPICIO O SOSPIS, Recluso

 

   Vestido de áspero cilicio, rodeado de cadenas de hierro y atado a una de ellas, dentro de una torre, comiendo solo un poco de pan con unos dátiles y algunas raíces de yerbas y bebiendo solo agua, vivía en la ciudad de Niza un varón santísimo llamado Hospicio o Sospis. Junto a esta torre había un monasterio cuyos monjes dirigía el siervo de Dios. Agradó tanto al Señor su gran penitencia y vida encerrada, que hizo por él grandes maravillas. Tuvo espíritu de profecía con que muchos años antes que viniesen los fieros Longobardos a Francia, lo anunció; y así aconsejó a los monjes que se fuesen a vivir a otro lugar; y a los vecinos de Niza que se ausentasen, porque los bárbaros destruirían su ciudad y otras seis poblaciones. Todo fue así como el santo Hospicio lo profetizó. Llegaron también los Longobardos a la torre del santo, y quitando tejas y rompiendo el techo entraron, y como vieron a aquel hombre rodeado de cadenas, dijeron: «Este es, sin duda, algún insigne malhechor»; y por un intérprete le preguntaron que «por qué estaba de aquel a manera preso» El santo respondió, «porque soy el hombre peor del mundo»: y diciendo y haciendo, uno de los bárbaros sacó la espada para cortarle la cabeza; pero al ir a descargar el golpe, se le quedó seco el brazo y cayó la espada en tierra. Entonces el soldado se echó a los pies del santo, confesando su culpa; y el santo le echó la bendición sobre el brazo y le sanó; con que reducido el bárbaro, se convirtió y se hizo monje. Así predicándole a Jesucristo desde sus cadenas redujo a muchos de aquellos bárbaros. Curaba toda suerte de enfermedades, sanaba mudos, ciegos y tullidos, y lanzaba los demonios con poderosa virtud. Pasada la furia de los Longobardos, los monjes volvieron a su monasterios y cuando el glorioso Hospicio conoció que se acercaba su muerte, de la que tuvo divina revelación, llamó al prior y le dijo: «Trae las herramientas necesarias y rompe esta pared, y dile al obispo que venga a sepultar mi cuerpo, porque mi hora es llegada, pues dentro, de tres días dejaré este mundo y me iré a gozar del eterno descanso». Luego avisaron al obispos Niza, rompieron las paredes, entraron dentro y halaron al santo lleno de gusanos y le desataron de sus cadenas. «Ciertamente, les dijo, ya soy desatado de las prisiones del cuerpo y me voy a reinar ron Cristo». Pasados tres días se postró en oración y después de orar un grande espacio con mucha abundancia de lágrimas, se puso sobre un es caño, y tendiendo los pies y alzando las manos al cielo, entregó su espíritu al Se ñor. Luego que hubo muerto, desaparecieron los gusanos que roían sus carnes y quedó el cadáver hermoso y resplandeciente: por lo cual el obispo lo hizo sepultar con grande pompa y solemnidad.

REFLEXIÓN

  Hemos visto en el glorioso San Hospicio otro santo Job: pues comiendo sus carnes los gusanos, estaba tan alegre y contento, cual pudiera estar otro cualquiera gozando de los regalos y delicias del mundo. "Oh padre, le dijo uno de los que entraron a verle cuando estaba para morir: ¿Y cómo es posible que puedas sufrir estos gusanos?": A lo que respondió el santo: "Porque me conforta aquel Señor por quien yo padezco". ¡Oh si nosotros pusiésemos también en el Señor nuestro amor y confianza! ¡Qué ligeros y suaves nos parecieran los trabajos y dolores que para nuestro bien el Señor nos envía!

ORACIÓN

Te rogamos, Señor, que nos recomiende la intercesión del bienaventurado Hospicio penitente, para que alcancemos por su patrocinio lo que no podemos conseguir por nuestros merecimientos. Por J. C. N. S. Amén.


*Flos Sanctorum de la Familia Cristiana, P Francisco De Paula Morell, S. J., Ed. Difusión, S. A., Buenos Aires, 1943.


HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

EL SANTO DEL DÍA ES:

 22 de Mayo

SANTA JULIA, Virgen y Mártir

 Sed prudentes como serpientes
y sencillos como palomas.
(Mateo, 10, 16).

   Tuvo esta santa la prudencia de la serpiente, pues expuso su cuerpo a los tormentos para salvar su alma; tuvo también la sencillez de la paloma, pues, siendo esclava, servía a su dueño con la fidelidad y sencillez que San Pablo recomienda a los servidores. Aunque totalmente pagano como era su señor, admiraba su virtud, y la instaba, aunque inútilmente, a que moderase sus ayunos y mortificaciones. Encarcelada en su carácter de cristiana, fue abofeteada, arrastrada de la cabellera y, finalmente, crucificada en la isla de Córcega. Se vio salir su alma del cuerpo en forma de paloma.

MEDITACIÓN: SOBRE LA PRUDENCIA DEL CRISTIANO

 I. La virtud de la prudencia consiste en dirigir nuestras acciones hacia el fin que nos proponemos alcanzar. Este fin debe ser Dios, nuestro soberano bien; toda nuestra vida debemos trabajar, para gozar de este bien supremo. Al verte consagrar todo tu tiempo a la búsqueda de los bienes de la tierra, ¿diríase acaso que Dios es tu fin supremo? Es lo último en que piensas. Los negocios más importantes deben ocupar el primer lugar. (San Euquerio).

 II. Hay que emplear los medios más seguros para alcanzar este fin, así lo exige la verdadera prudencia. Los medios para llegar a Dios son: la observancia de los mandamientos, la frecuencia de los sacramentos, sobre todo de la Confesión y de la Eucaristía, la práctica de las virtudes y de las buenas obras. ¿Cómo te sirves de estos medios? Sin emplearlos bien, es imposible que llegues a tu fin. Quieres ir al cielo, y no tomas su camino; ¿dónde está, pues, tu prudencia?

 III. La verdadera prudencia exige que se sacrifique un bien de poca importancia para obtener un bien considerable. Por lo tanto, rehúsa a tu cuerpo las satisfacciones pasajeras de aquí abajo, a fin de que tu cuerpo y tu alma puedan gozar de una felicidad eterna. ¿Acaso no haces todo lo contrario? Envíame, oh Dios mío, tu divina sabiduría, a fin de que ella me acompañe, trabaje conmigo, y me haga conocer la locura de la sabiduría humana.

La prudencia
Orad por la conversión de los infieles.

ORACIÓN

   Que la bienaventurada Julia, virgen y mártir, implore por nosotros vuestra misericordia, Señor, ella que siempre os fue agradable por el mérito de la castidad y por su valentía en confesar vuestro Santo Nombre. Por J. C. N. S. Amén.


*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:
  • Santa Rita de Cassia, Viuda
  • Santa Joaquina Vedruna de Mas, Viuda
  • San Casto, Mártir
  • San Emilio, Mártir
  • Santa Humildad
  • Santa Quiteria, Virgen y Mártir*
  • San Román

·EL SANTO DEL DÍA ES:

20 de Mayo

SAN BERNARDINO DE SIENA, Confesor


En todas las cosas muéstrate dechado de buenas
obras, en la pureza de la doctrina, en la integridad
de vida, en la gravedad de conducta.

(Tito, 2, 7).

  La modestia y la pureza de San Bernardino eran tan continuas, que toda conversación indecente cesaba acercándose él. Todos los días visitaba una capilla de la Santísima Virgen, diciendo que iba a ver a su  Madre. Abandonó el mundo para combatirlo y, durante dieciséis años, ni un día pasó sin predicar. La devoción que tenía al Nombre de Jesús hacía que lo llevara siempre sobre su corazón. Murió en el año 1444.

MEDITACIÓN: SOBRE LA VIDA DE SAN BERNARDINO
  
I. Desde tierna edad descolló por un gran amor a la pureza. Su modestia era un freno que retenía a los más disolutos. Reprendía modestamente a los que tenían conversaciones indecentes. ¿Qué haces tú cuando delante de ti se pronuncian palabras demasiado libres? Si tienes autoridad sobre el culpable, repréndele su falta; si no, que tu silencio y tu actitud severa se lo hagan comprender. ¿Se podría decir de ti lo que Tertuliano decía de sí mismo: Mi sola presencia hace avergonzar al vicio?
    
II. Todos los días visitaba el santo una capilla de la Santísima Virgen. ¿Qué devoción practicas tú en honor de María? Te has comprometido a servirla; sé, pues, fiel en observar lo que le has prometido, y no pases ni un solo día sin tributarle tus homenajes, sea en una de sus iglesias, sea en tu casa, ante su imagen. Jesús nada rehúsa a María, y María nada rehúsa a sus servidores.
   
III. Tenía el Santo una singular devoción al Nombre de Jesús: sin cesar lo pronunciaba, y lo llevaba escrito sobre su corazón. Pronuncia tú, a menudo, este adorable Nombre, pero hazlo con devoción. En tus tristezas y tentaciones sírvete de él como de un escudo y de una espada, para rechazar y vencer al demonio. ¡Cuán dulce y consolador es el Nombre de Jesús! ¿Estás triste? Llama a Jesús en tu corazón. Que de tu corazón pase su Nombre a tus labios y la nube se disipará. (San Bernardo).

La modestia
Orad por los predicadores.

ORACIÓN
   Señor Jesús, que habéis concedido a San Bernardino, vuestro confesor, un amor tan grande por vuestro Santo Nombre, dignaos, por sus méritos y su intercesión, difundir en nosotros el espíritu de vuestra divina caridad. Vos que, siendo Dios, vivís y reináis por los siglos de los siglos.  Amén.


*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)



HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:
  • Santa María de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba
  • San Austrillo o Austregisilo de Bourges,
  • Santa Basilia o Basilisa, Mártir
  • San Baudilio, Mártir
  • Beata Columba de Rieti
  • San Etelberto, Mártir
  • San Talaleo

EL SANTO DEL DÍA ES:

 19 de Mayo

SAN PEDRO CELESTINO, Papa y Confesor

 Sed perfectos como vuestro
 Padre celestial es perfecto.

(Mateo, 5, 48).

 San Pedro Celestina mostró desde su infancia que había nacido para el cielo, pues, desde entonces, decía a su madre: Quiero ser un buen servidor de Dios. Después de haber estudiado las ciencias humanas, se retiró a la soledad para conversar familiarmente con los habitantes del paraíso. Jesucristo, su Santa Madre y su buen Ángel a menudo se le aparecían. Su fama de santidad lo elevó al trono de San Pedro; pero su humildad hízole dejar la primera dignidad del mundo para volver a su querida soledad. Murió santamente, después de haber fundado la orden de los Celestinos.


MEDITACIÓN: SOBRE LOS TRES GRADOS QUE HAY QUE SUBIR PARA LLEGAR A LA PERFECCIÓN
   
I. Todos debemos tender a la perfección cada cual en su estado. Tú, que estás en el mundo, observa por lo menos los mandamientos de Dios y de la Iglesia, no cometas nunca pecado mortal alguno y practica buenas obras: he ahí lo que Dios te pide; si lo haces, te salvarás. ¿Hay acaso algún mandamiento de Dios que no puedas cumplir? Tu avaricia y tus pasiones exigen de ti cosas mucho más difíciles, y tú las obedeces. Es el demonio quien manda, ¡Y se le escucha! (Tertuliano).
   
II. Para ser perfecto, no hay que contentarse con guardar los mandamientos, también hay que seguir los consejos que Jesucristo ha dado en el Evangelio: vivir en la pobreza, en la castidad y en la obediencia; éstos son tres votos que nos desapegan del mundo y de nosotros mismos para unirnos estrechamente al Señor. ¿Tú, a quien Dios ha concedido la gracia de llamar a su casa, con cuánta fidelidad cumples lo que le has prometido tan solemnemente?
   
III. Las almas que quieren llegar a la cumbre de la perfección no sólo siguen los mandamientos y los consejos evangélicos. Son también fieles a las inspiraciones secretas por las cuales Dios les manifiesta su voluntad. Dios tiene grandes proyectos sobre ti: escucha lo que te dice en el fondo del corazón, no resistas las gracias particulares que te concede. No basta, evitar el mal, es preciso también hacer el bien. Aquél que conoce el bien y no lo practica, comete pecado. (Santiago).

El deseo de la perfección
Orad por la Orden de los Celestinos.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis elevado al bienaventurado Pedro Celestino al sumo Pontificado, y le habéis enseñado a preferir una vida humilde al brillo de la dignidad suprema, concedednos la gracia de despreciar, siguiendo su ejemplo, todas las grandezas del mundo, y llegar felizmente a las recompensas prometidas a los humildes. Por J. C. N. S. Amén.
   


*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·EL SANTO DEL DÍA ES:

18 de Mayo

SAN VENANCIO, Mártir


Lo que es agradable a Dios, es que, con la mira de
agradarlo, suframos los males y las penas que se nos
hace sufrir injustamente.

(1 Pedro, 2, 19).

   San Venancio, después de haber sufrido los tormentos más espantosos, fue arrojado a un estercolero. Curado milagrosamente por un ángel, se presentó nuevamente ante el juez que lo había condenado. Mientras el santo hablaba, cayó el juez boca arriba y expiró exclamando: "El Dios de Venancio es el solo Dios verdadero, destruid vuestros ídolos". Los leones a los que fuera arrojado como alimento, en seguida, posternáronse a sus pies, mientras el santo predicaba la fe a los espectadores. En fin, después de haber sido arrastrado por entre zarzales y precipitado desde lo alto de una roca sin que sufriese mal alguno, fue decapitado a la edad de 17 años.

MEDITACIÓN: UN MÁRTIR ES UN EXCELENTE PREDICADOR

I. El cristiano que sufre generosamente por la causa de Jesucristo es motivo grande de júbilo para Dios y los elegidos. Es un espectáculo digno de toda la Corte celestial, ver un hombre que desafía las amenazas, los suplicios, los halagos de los tiranos, e imita, tanto cuanto puede, a Jesús crucificado. ¿No se abrieron acaso los cielos para que los bienaventurados fueran espectadores del martirio de San Esteban? No depende sino de mí proporcionar a Dios este espectáculo tan agradable a sus ojos: basta, para esto, sufrir con alegría todo lo molesto que me acaece.
   
II. El mártir tiene oyentes en la tierra: son los infieles a quienes su heroísmo atrae a la verdadera fe. Así fue como Menas convirtió a Hermógenes. ¡Gran Dios! ¿Se puede acaso dudar de vuestra bondad, cuando se ve a los mártires colmados de consuelos en medio de los tormentos? ¿Se puede por ventura dudar de vuestro poder, cuando se contemplan los milagros que realizan? Si los mártires no experimentasen alivio alguno en sus suplicios, no soportarían con tanta paciencia la amargura de sus tribulaciones; todos podían comprender la violencia de sus torturas, muy pocos la dulzura de sus consolaciones. (San Agustín) .
   
III. En fin, este excelente orador toca y con mueve los corazones de los fieles. Los cristianos más cobardes, a la vista de la sangre de los mártires, sentían renacer su coraje. Y aun hoy, ¿se puede acaso leer las vidas de estos ilustres atletas sin desear servir a un Dios tan bueno, y sufrir algo por su amor? Los mártires nos hablan todavía desde el cielo; nos ad vierten no perdamos, en la tranquilidad de la paz, la fe y la amistad de Dios que conservaron ellos en me dio de las pruebas de la persecución.

La paciencia
Orad por los países infieles.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis consagrado este día por el triunfo del bienaventurado Venancio, vuestro mártir, escuchad las plegarias de vuestro pueblo, y haced que honrando sus méritos, aprendamos a imitar su constancia. Por J. C. N. S. Amén.

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:


TIEMPO PASCUAL:

DOMINGO INFRAOCTAVA DE LA ASCENCIÓN

(Doble - Ornamentos blancos)


El día de la Ascensión nos llenábamos de alegría por el triunfo de Cristo, que es también el nuestro; pero hoy su ausencia arroja sobre nosotros un velo de melancolía. Él ha subido a los Cielos, y, aunque es verdad que prometió no dejarnos huérfanos, el Espíritu Consolador no ha venido todavía. Llena de nostalgia, la Iglesia "eleva su voz hacia Él y busca su rostro" (Introito). Antiguamente le buscaba hasta de una manera sencilla, reuniéndose como lugar de estación en la iglesia de Santa María "ad Mártyres", en el viejo Panteón de Agripa, donde se guardaba el lienzo de la Verónica. Es una Misa llena de calor, de añoranza y de esperanza. San Pedro nos habla del poder de la caridad (Epístola), que realiza la unidad de los que creen en Cristo. El Evangelio nos prepara a recibir el Espíritu Santo, que es el que ha de infundir en nosotros el temple viril de los mártires. La Iglesia ama y padece. En el amor se verá si vive en nosotros el Espíritu de Dios; pero el amor se prueba en las contradicciones y en los sufrimientos. En la prueba recordemos las palabras de Cristo: "Padre: cuando estaba con ellos, Yo los guardaba; pero Yo vuelvo a Ti. No te ruego que los saques del mundo, sino que los libres del mal" (Comunión).

Introitos. 26, 7, 8 Y 9 

 INTROITUS -  Exaudi, Domine vocem meam, qua clamavi ad te, alleluia: tibi dixit cor meum, quaesivi vultum tuum, Domine, requiram: ne avertas faciem tuam a me. Sed haec locutus sum Ps. 26. Dominus illuminatio mea, et salus mea: quem timebo? V. Gloria Patri.Introito - Oye, Señor, mi voz que te implora, aleluya: mi corazón te dijo: busqué tu rostro, bus- caré, Señor, buscaré tu rostro; no apartes de mí tu cara, aleluya, aleluya.- Salmo El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? Gloria al Padre, etc

Oración-Colecta

  ORATIO - Omnipotens sempiterne Deus, fac nos tibi semper et devotam gerere voluntatem et majestati tuae sincero corde servire. Per Dominum.   

   R. Amen   

     Oh Dios Omnipotente y Sempiterno, haz que esté siempre nuestra voluntad a la tuya sometida, y que sirvamos a tu Majestad con un corazón sincero. Por Nuestro Señor, etc.

   R. Amen.

2ª Oración-Colecta (de la Ascensión)

  ORATIO - Concéde, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, qui hodiérna die Unigénitum tuum Redemptórem nostrum ad cælos ascendísse crédimus; ipsi quoque mente in cæléstibus habitémus. Per eúndem Dóminum.

   R. Amen   

 

    Rogámoste, suplicantes, oh Dios omnipotente, que a los que creemos que, en este día, subió al cielo tu Unigénito y redentor nuestro, nos concedas la gracia de vivir también con Él espiritualmente en el cielo. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

   R. Amen.

Epístola

   Movidos por la caridad, debemos obrar todos con miras al bien común, poniendo en juego las propias facultades y las gracias particulares que hemos recibido de Dios, para que en todo sea Él honrado. 

   EPISTOLA

   Lectio Epistolae beati Petri Apostoli (I, 4, - 7-11)  - Carissimi: Estote prudentes, et vigilate in orationibus. Ante omnis autem, mutuam in vobismetipsis caritatem continuam habentes quia caritas operit multitudinem peccatorum. Hospitales invicem sine murmuratione: unusquisque, sicut accepit gratiam in alterutrum illam administrantes sicut boni dispensatores multiformis gratiae Dei: si quis loquitur, quasi sermones Dei: si quis ministrat, tamquam ex virtute, quam administrat Deus: ut in omnibus honorificetur Deus per Jesum Christum Dominum nostrum.

 

   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pedro (4,7-11) - Carísimos: Sed prudentes, y velad orando. Pero ante todo, amaos siempre unos a otros; porque la caridad cubre muchedumbre de pecados. Practicad la hospitalidad unos con otros, sin murmuración. Cada cual, según la gracia que recibió, comuníquela a los demás, como buenos dispensadores de la gracia de Dios, que es de múltiples formas. Si alguno habla hágalo de modo que parezca que habla Dios por su boca;. quien ejerce algún ministerio, sea conforme a la virtud que Dios da: para que en todo sea Dios glorificado(1), por Jesucristo, Nuestro Señor. 

Salmodia

    Allelúja, allelújaV. (Ps. 46)     Regnavit Dominus super omnes gentes: Deus sedet super sedem sanctam tuam.

   Alleluia V. Joann XIV9 Non vos relinquam orphanos: vado, et venio ad vos, et gaudebit cor vestrum, alleluia.

     V. Aleluya, Aleluya - Reina el Señor sobre todas las naciones; Dios está sentado en su santo trono. Aleluya. V. "No os dejaré huérfanos: Voy, y vengo a vosotros, y vuestro corazón se regocijará." Aleluya.                  

Evangelio

    Asistidos por el Espíritu Santo Consolador, que Jesús va a envirle del Cielo, la Iglesia y sus ministros se dedicarán a dar testimonio de Dios, mal que pese a sus enemigos y perseguidores, los cuales, tan cegados estarán a veces en su sectarismo, que decretarán martirios y destierros, creyendo honrar así a la misma Religión.
 

   Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joanem. Jo. XV, 26-27; XVI, 1-4 - In illo témpore: Dixit Jesus Discipulis suis: Cum venerit Paraclitus, quem ego mittam vobis a Patre, Spiritum veritatis, qui a Patre procedit, ille testimonium perhibebit de me: et vos testimonium perhibebitis, quia ab initio mecum estis. Haec locutus sum vobis, ut non scandalizemini. Absque synagogis facient vos: sed venit hora, ut omnis, qui interficit vos, arbitretur obsequium se praestare Deo. Et haec facient vobis, quia non noverunt Patrem, neque me. Sed Haec locutus sum vobis: ut, cum venerit hora eorum, reminiscamini, quia ego dixit vobis.

   Credo.

  Continuación del Santo Evangelio según San Juan (XV, 26-27; XVI, 1-4) - En aquel tiempo:  Dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando viniere el Consolador, que yo os enviaré del Padre, el Espíritu de Verdad que del Padre procede, El dará testimonio de mí, y vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. Esto os he dicho para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas(2) mas, llega la hora en que cualquiera que os diere muerte, pensará hacer un servicio a Dios(3). y esto os harán, porque no conocieron al Padre ni a mí. Mas, esto os lo he dicho, para que cuando viniere la hora, os acordéis de que ya os lo tenía anunciado." Credo.   
    OFFERTORIUM Ps. 46  Ascendit Deus in jubilatione: et Dominus in voce tubae, alleluia.   Ofertorio -  Subió Dios entre voces de júbilo, y el Señor al son de trompeta. Aleluya.              

Oración-Secreta

    Sacrificia nos, Domine, immaculata purificent: et mentibus nostris supernae gratiae dent vigorem. Per Dominum.      Purifíquenos Señor, este sacrificio inmaculado, y dé a nuestras almas el vigor de la gracia celestial. por Nuestro Señor, etc.

Oración-Secreta (de la Ascensión)

    Súscipe, Dómine, múnera, quæ pro Fílii tui gloriósa Ascensióne deférimus: et concéde propítius; ut a præséntibus perículis liberémur, et ad vitam perveniámus ætérnam. Per eúndem Dóminum.  Recibe, oh Señor, los dones que te ofrecemos para honrar la gloriosa Ascensión de tu Hijo, y concédenos la gracia de vernos libres de los peligros presentes, y de llegar a la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

Prefacio propio de la Ascensión
(Hasta la Vigilia de Pentecostés)

    Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: per Christum Dominum nostrum. Qui post resurrectionem suam omnibus discipulis suis manifestus apparuit, et ipsis cernentibus est elevatus in caelum , et nos divinitatis suae tribueret esse participes. Et ideo cum Angelis et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus, cumque omni militia caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:

   Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.

   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, ¡Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios!,  por Jesucristo nuestro Señor, El cual, después de su Resurrección, se apareció visiblemente a todos sus discípulos y subió al Cielo ante sus ojos, para hacernos partícipes de su Divinidad. Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO - Pater, cum essem cum eis, ego servabam eos, quos dedisti mihi, alleluia: nunc autem ad te venio: non rogo, ut tollas eos de mundo, sed ut serves eos a malo, alleluia, alleluia.
   Comunión. - ¡Padre! mientras estaba con ellos, yo guardé lo que Tú me diste," aleluya; "mas, ahora vengo a Ti; no te pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal," aleluya, aleluya.

Postcomunión

     POSTCOMMUNIO - Repleti, Domine, muneribus sacris, quaesumus; ut in gratiarum semper actione maneamus. Per Dominum.
   Alimentados Señor, con tus sagrados Dones, te pedimos la gracia de permanecer siempre agradecidos por tan insigne beneficio. Por Nuestro Señor, etc.

  • (1) Esta hermosa frase de San Pedro: ut in omnibus honorificetur Deus: "para que en todo sea Dios honrado", que San Benito estampó en su Regla, reemplazando "honorificetur" por "glorificetur" (sea glorificado", viene siendo, desde tiempo inmemorial, el tema de la Orden Benedictina, del que es un calco feliz el "Ad Majorem Dei Gloriam" de la Compañía de Jesús.

  • (2) Os echarán, por consideraros apóstatas de su religión, excomulgados y personas que hay que repeler.

  • (3) Hoy también, los perseguidores del clero y de las Órdenes Religiosas quieren hacer creer al vulgo ignorante y crédulo que, al despojarlos de sus bienes y expulsarlos de sus casas e iglesias, hacen una obra de civilización y de cultura y hasta de depuración religiosa. Sin llegar a este extremo, muchos buenos cristianos, al criticar sin escrúpulos a los mandatarios de la Iglesia, también quieren hacer creer que lo hacen por celo santo.

EL SANTO DEL DÍA ES:

17 de Mayo

SAN PASCUAL BAILÓN, Confesor


Quien conserva su vida, la perderá, y quien perdiere
su vida por amor mío, la volverá a hallar.

(Mateo, 10, 39).

   Nació San Pascual de padres piadosos, pero tan pobres, que no pudieron enviarlo a la escuela. Encargado de cuidar los rebaños, tomaba consigo un libro, y rogaba a las personas que encontraba le enseñasen sus letras por amor a Dios. Por este medio, en poco tiempo llegó a leer y se perfeccionó así en el conocimiento de la religión. Después de haber consultado a Dios, creyóse llamado al estado religioso; y como estaba resuelto, decía, a morir pobre como había nacido, entró en un convento franciscano, donde quiso, por humildad, ser admitido en calidad de hermano lego. La Santísima Virgen, por quien tenía tierna devoción, obtúvole varias señaladas gracias, pero, fue célebre sobre todo por su amor al Santísimo Sacramento. Murió en Villarreal, cerca de Valencia, el 17 de mayo de 1592, alrededor de los 52 años de edad.

MEDITACIÓN: SOBRE LA SALUD y LA SANTIDAD
   
I. Amamos naturalmente la vida y tememos la muerte; así, nada ahorramos por conservar la salud del cuerpo: nos dejamos sangrar, cortar los miembros, ayunamos, tomamos medicinas amargas. ¿No serías un gran santo si hicieses por el cielo una parte siquiera de lo que haces por la tierra? Pero, ¡ay!, uno hace todo por el cuerpo y nada por el alma; hacemos todo por conservar una vida que nos es común con los animales, y nada por vivir eternamente. Cada día declinamos, cada día nos morimos, y nos creemos eternos. (San Jerónimo).
   
II. Debes moderar ese deseo que tienes de vivir mucho tiempo. Por corta que sea tu vida, bastante larga será si la quieres emplear bien. Cuanto más se prolongue tu vida tanto más terrible será la cuenta que debas dar a Dios. Y no te quieras persuadir de que al envejecer te harás más virtuoso: el agotamiento de tus fuerzas, las enfermedades y los hábitos más inveterados, te harán más difícil que nunca la práctica de la virtud.
   
III. Si amas la vida y la salud, ama la virtud y la santidad. La sobriedad, el ayuno, la templanza, mucho más sano te habrán de conservar que las prescripciones y regímenes de los médicos. Reprime tus pasiones: la intemperancia y los excesos han hecho morir a una infinidad de personas; el ayuno y la austeridad han hecho vivir a los antiguos anacoretas hasta una extrema vejez, sin enfermedades y sin incomodidad. En fin, las enfermedades son a me nudo el castigo de tus pecados al mismo tiempo que un remedio para las llagas de tu alma. Dios las envía para curarte, pero lo hace según su juicio, sin consultar al enfermo. (San Agustín).

La mortificación
Orad por las vírgenes.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis adornado al bienaventurado Pascual, vuestro confesor, con un amor ardiente por los misterios adorables de vuestro cuerpo y de vuestra sangre, concedednos el vigor espiritual que él bebía en este banquete divino. Por J. C. N. S. Amén.




*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)


HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·TIEMPO PASCUAL:

DOMINGO INFRAOCTAVA DE LA ASCENCIÓN

(Doble - Ornamentos blancos)


El día de la Ascensión nos llenábamos de alegría por el triunfo de Cristo, que es también el nuestro; pero hoy su ausencia arroja sobre nosotros un velo de melancolía. Él ha subido a los Cielos, y, aunque es verdad que prometió no dejarnos huérfanos, el Espíritu Consolador no ha venido todavía. Llena de nostalgia, la Iglesia "eleva su voz hacia Él y busca su rostro" (Introito). Antiguamente le buscaba hasta de una manera sencilla, reuniéndose como lugar de estación en la iglesia de Santa María "ad Mártyres", en el viejo Panteón de Agripa, donde se guardaba el lienzo de la Verónica. Es una Misa llena de calor, de añoranza y de esperanza. San Pedro nos habla del poder de la caridad (Epístola), que realiza la unidad de los que creen en Cristo. El Evangelio nos prepara a recibir el Espíritu Santo, que es el que ha de infundir en nosotros el temple viril de los mártires. La Iglesia ama y padece. En el amor se verá si vive en nosotros el Espíritu de Dios; pero el amor se prueba en las contradicciones y en los sufrimientos. En la prueba recordemos las palabras de Cristo: "Padre: cuando estaba con ellos, Yo los guardaba; pero Yo vuelvo a Ti. No te ruego que los saques del mundo, sino que los libres del mal" (Comunión).

Introito. s. 26, 7, 8 Y 9 

 INTROITUS -  Exaudi, Domine vocem meam, qua clamavi ad te, alleluia: tibi dixit cor meum, quaesivi vultum tuum, Domine, requiram: ne avertas faciem tuam a me. Sed haec locutus sum Ps. 26. Dominus illuminatio mea, et salus mea: quem timebo? V. Gloria Patri.Introito - Oye, Señor, mi voz que te implora, aleluya: mi corazón te dijo: busqué tu rostro, bus- caré, Señor, buscaré tu rostro; no apartes de mí tu cara, aleluya, aleluya.- Salmo El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? Gloria al Padre, etc

Oración-Colecta

  ORATIO - Omnipotens sempiterne Deus, fac nos tibi semper et devotam gerere voluntatem et majestati tuae sincero corde servire. Per Dominum.   

   R. Amen   

     Oh Dios Omnipotente y Sempiterno, haz que esté siempre nuestra voluntad a la tuya sometida, y que sirvamos a tu Majestad con un corazón sincero. Por Nuestro Señor, etc.

   R. Amen.

2ª Oración-Colecta (de la Ascensión)

  ORATIO - Concéde, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, qui hodiérna die Unigénitum tuum Redemptórem nostrum ad cælos ascendísse crédimus; ipsi quoque mente in cæléstibus habitémus. Per eúndem Dóminum.

   R. Amen   

 

    Rogámoste, suplicantes, oh Dios omnipotente, que a los que creemos que, en este día, subió al cielo tu Unigénito y redentor nuestro, nos concedas la gracia de vivir también con Él espiritualmente en el cielo. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

   R. Amen.

Epístola

   Movidos por la caridad, debemos obrar todos con miras al bien común, poniendo en juego las propias facultades y las gracias particulares que hemos recibido de Dios, para que en todo sea Él honrado. 

   EPISTOLA

   Lectio Epistolae beati Petri Apostoli (I, 4, - 7-11)  - Carissimi: Estote prudentes, et vigilate in orationibus. Ante omnis autem, mutuam in vobismetipsis caritatem continuam habentes quia caritas operit multitudinem peccatorum. Hospitales invicem sine murmuratione: unusquisque, sicut accepit gratiam in alterutrum illam administrantes sicut boni dispensatores multiformis gratiae Dei: si quis loquitur, quasi sermones Dei: si quis ministrat, tamquam ex virtute, quam administrat Deus: ut in omnibus honorificetur Deus per Jesum Christum Dominum nostrum.

 

   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pedro (4,7-11) - Carísimos: Sed prudentes, y velad orando. Pero ante todo, amaos siempre unos a otros; porque la caridad cubre muchedumbre de pecados. Practicad la hospitalidad unos con otros, sin murmuración. Cada cual, según la gracia que recibió, comuníquela a los demás, como buenos dispensadores de la gracia de Dios, que es de múltiples formas. Si alguno habla hágalo de modo que parezca que habla Dios por su boca;. quien ejerce algún ministerio, sea conforme a la virtud que Dios da: para que en todo sea Dios glorificado(1), por Jesucristo, Nuestro Señor. 

Salmodia

    Allelúja, allelúja. V. (Ps. 46)     Regnavit Dominus super omnes gentes: Deus sedet super sedem sanctam tuam.

   Alleluia V. Joann XIV9 Non vos relinquam orphanos: vado, et venio ad vos, et gaudebit cor vestrum, alleluia.

     V. Aleluya, Aleluya - Reina el Señor sobre todas las naciones; Dios está sentado en su santo trono. Aleluya. V. "No os dejaré huérfanos: Voy, y vengo a vosotros, y vuestro corazón se regocijará." Aleluya.                  

Evangelio

    Asistidos por el Espíritu Santo Consolador, que Jesús va a envirle del Cielo, la Iglesia y sus ministros se dedicarán a dar testimonio de Dios, mal que pese a sus enemigos y perseguidores, los cuales, tan cegados estarán a veces en su sectarismo, que decretarán martirios y destierros, creyendo honrar así a la misma Religión.
 

   Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joanem. Jo. XV, 26-27; XVI, 1-4 - In illo témpore: Dixit Jesus Discipulis suis: Cum venerit Paraclitus, quem ego mittam vobis a Patre, Spiritum veritatis, qui a Patre procedit, ille testimonium perhibebit de me: et vos testimonium perhibebitis, quia ab initio mecum estis. Haec locutus sum vobis, ut non scandalizemini. Absque synagogis facient vos: sed venit hora, ut omnis, qui interficit vos, arbitretur obsequium se praestare Deo. Et haec facient vobis, quia non noverunt Patrem, neque me. Sed Haec locutus sum vobis: ut, cum venerit hora eorum, reminiscamini, quia ego dixit vobis.

   Credo.

  U Continuación del Santo Evangelio según San Juan (XV, 26-27; XVI, 1-4) - En aquel tiempo:  Dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando viniere el Consolador, que yo os enviaré del Padre, el Espíritu de Verdad que del Padre procede, El dará testimonio de mí, y vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. Esto os he dicho para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas(2) mas, llega la hora en que cualquiera que os diere muerte, pensará hacer un servicio a Dios(3). y esto os harán, porque no conocieron al Padre ni a mí. Mas, esto os lo he dicho, para que cuando viniere la hora, os acordéis de que ya os lo tenía anunciado." Credo.   
    OFFERTORIUM Ps. 46  Ascendit Deus in jubilatione: et Dominus in voce tubae, alleluia.   Ofertorio -  Subió Dios entre voces de júbilo, y el Señor al son de trompeta. Aleluya.              

Oración-Secreta

    Sacrificia nos, Domine, immaculata purificent: et mentibus nostris supernae gratiae dent vigorem. Per Dominum.      Purifíquenos Señor, este sacrificio inmaculado, y dé a nuestras almas el vigor de la gracia celestial. por Nuestro Señor, etc.

Oración-Secreta (de la Ascensión)

    Súscipe, Dómine, múnera, quæ pro Fílii tui gloriósa Ascensióne deférimus: et concéde propítius; ut a præséntibus perículis liberémur, et ad vitam perveniámus ætérnam. Per eúndem Dóminum.  Recibe, oh Señor, los dones que te ofrecemos para honrar la gloriosa Ascensión de tu Hijo, y concédenos la gracia de vernos libres de los peligros presentes, y de llegar a la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

Prefacio propio de la Ascensión
(Hasta la Vigilia de Pentecostés)

    Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: per Christum Dominum nostrum. Qui post resurrectionem suam omnibus discipulis suis manifestus apparuit, et ipsis cernentibus est elevatus in caelum , et nos divinitatis suae tribueret esse participes. Et ideo cum Angelis et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus, cumque omni militia caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:

   Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.

   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, ¡Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios!,  por Jesucristo nuestro Señor, El cual, después de su Resurrección, se apareció visiblemente a todos sus discípulos y subió al Cielo ante sus ojos, para hacernos partícipes de su Divinidad. Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO - Pater, cum essem cum eis, ego servabam eos, quos dedisti mihi, alleluia: nunc autem ad te venio: non rogo, ut tollas eos de mundo, sed ut serves eos a malo, alleluia, alleluia.
   Comunión. - ¡Padre! mientras estaba con ellos, yo guardé lo que Tú me diste," aleluya; "mas, ahora vengo a Ti; no te pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal," aleluya, aleluya.

Postcomunión

     POSTCOMMUNIO - Repleti, Domine, muneribus sacris, quaesumus; ut in gratiarum semper actione maneamus. Per Dominum.
   Alimentados Señor, con tus sagrados Dones, te pedimos la gracia de permanecer siempre agradecidos por tan insigne beneficio. Por Nuestro Señor, etc.

  • (1) Esta hermosa frase de San Pedro: ut in omnibus honorificetur Deus: "para que en todo sea Dios honrado", que San Benito estampó en su Regla, reemplazando "honorificetur" por "glorificetur" (sea glorificado", viene siendo, desde tiempo inmemorial, el tema de la Orden Benedictina, del que es un calco feliz el "Ad Majorem Dei Gloriam" de la Compañía de Jesús.

  • (2) Os echarán, por consideraros apóstatas de su religión, excomulgados y personas que hay que repeler.

  • (3) Hoy también, los perseguidores del clero y de las Órdenes Religiosas quieren hacer creer al vulgo ignorante y crédulo que, al despojarlos de sus bienes y expulsarlos de sus casas e iglesias, hacen una obra de civilización y de cultura y hasta de depuración religiosa. Sin llegar a este extremo, muchos buenos cristianos, al criticar sin escrúpulos a los mandatarios de la Iglesia, también quieren hacer creer que lo hacen por celo santo.

INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa