EL SANTO DEL DÍA ES:

07 de Abril

SAN GERMÁN (o Herminio) JOSÉ, Confesor

n. 1150 en Colonia, Alemania;
† 7 de abril de 1241 en Steinfeld, Alemania


Procurad tener paz con todos, y la santidad,
sin la cual nadie puede ver a Dios.
(Hebreos 12, 14)

Herminio José abandonó el mundo a la edad de quince años para entrar en la orden de los Premonstratenses. Singularizose en ella por una tierna devoción a la Santísima Virgen y un gran celo en la imitación de sus virtudes. Recibió en cambio insignes favores. Cada vez que pronunciaba el dulce nombre de María exhalaba un exquisito perfume. Esta buena Madre a menudo se le apareció en compañía de su Hijo y de su castísimo esposo San José. Extremó la condescendencia al punto de ponerle a su Hijo en los brazos. Murió en el año 1241.


MEDITACIÓN: SOBRE LA DEVOCIÓN A MARÍA


I. Ten gran confianza en María, porque es tu Madre. Dirígete a Ella, aun en tus necesidades corporales: pídele los bienes, la salud y las otras cosas que te son necesarias para vivir y servir a Dios; gusta Ella de esta familiaridad: una madre se complace en ver a su hijo que se le dirige con entera confianza. María no tiene por ti menos amor que tu madre de la tierra, y tiene más poder. Para obligarla a que te socorra, jamás dejes de tributarle tus homenajes con regularidad todos los días de tu vida. Mas, ¿qué oración le rezas? ¿Qué buena acción haces cada día para honrarla?


II. Dirígete a Ella en tus aflicciones, consúltala en tus dudas, vete a su lado a aliviar tu corazón contándole la causa de tus penas: te dará los consejos más sanos, porque ningún amigo ni pariente tienes que te profese cariño comparable con el suyo. ¡Oh Virgen santísima, si supiéramos aprovechar la bondad que tienes para con nosotros, pronto seríamos consolados en nuestras aflicciones!

III. ¿Te sientes a punto de sucumbir a la violencia de tus tentaciones?, llámala en tu auxilio. ¿Caíste en pecado?, ruégale te ayude a volver a levantarte: es abogada de pecadores. No existe tentación de la que no puedas salir victorioso, si invocas a María. Es por ti, oh María, por quien los míseros obtienen misericordia de Dios, los desgraciados vuelven a encontrar gracia, los pecadores obtienen el perdón de sus pecados (San Agustín).



La devoción a la Santísima Virgen.
Orad por la buena educación de la juventud.


ORACIÓN
Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la fiesta del bienaventurado Herminio, vuestro confesor, haced, por vuestra bondad, que al honrar la nueva vida que ha recibido en el cielo, imitemos la que vivió en la tierra. Por J. C. N. S.




Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J., Tomo I; Patron Saints Index.

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:
  • San Egesipo, Autor Eclesiástico
  • San Afraates, Obispo
  • San Jorge El Joven
  • Beato Alejandro Rawlins,
  • Beato Enrique Walpole, Mártir
  • Beato Eduardo Oldcorne, Mártir (Con Beato Rodolfo)
  • Beato Rodolfo Ashley, Mártir
  • Beato Rodolfo, Mártir
  • Beato Guillermo Scili
  • Beata Ursulina

07/IV SAN HEGESIPO, Autor Eclesiástico

07 de Abril

SAN HEGESIPO, Autor Eclesiástico

 El glorioso y antiquísimo historiador de la Iglesia San Egesipo fue hebreo de nación; habiéndose convertido a la fe y recibido el santo Bautismo, se juntó con los demás fieles cristianos de la Iglesia de Jerusalén, de la cual dice el evangelista san Lucas que la muchedumbre de hombres y mujeres que creían en el Señor eran un solo corazón y una sola alma, y que los que tenía haciendas las vendían y repartían el precio a los pobres, conforme a la necesidad de cada uno, y que todos se reunían para alabar a Dios. Estaba san Egesipo lleno del espíritu de Jesucristo, y como había recibido la doctrina celestial del Evangelio de mano de los discípulos de los Apóstoles, viendo que algunos monstruos infernales derramaban el veneno de la herejía pretendiendo inficionar al pueblo de Dios y alterar las tradiciones de la Iglesia, con celo apostólico levantó el grito contra aquellos apostatas y herejes, publicando en una Historia eclesiástica, cuál era la doctrina de la verdad de Cristo que de mano en mano había llegado a todas las iglesias. Para esto fue el santo doctor a Roma donde conferenció con santísimos obispos elegidos Por los Apóstoles y discípulos del Señor, y habiéndose informado muy particularmente de las creencias y prácticas de todas las principales iglesias del Oriente y del Occidente, escribió en el año 133 los cinco libros de su Historia eclesiástica, de la cual nos conserva toda vía algunos lugares el sapientísimo Eusebio. En ella comenzaba san Egesipo por referir la Pasión de nuestro Señor Jesucristo y después los sucesos más señala dos de las primeras cristiandades, sus dogmas, sus costumbres piadosas y sus tradiciones hasta los días en que él vivía; manifestando en esta historia escrita en lenguaje muy sencillo y lleno de verdad, como el estilo de los Apóstoles, que a pesar de haber sembrado los herejes sus pestilenciales errores en el campo del Señor, ninguna de las iglesias había sido inficionada ni había caído en el error, sino que todas conservaban con grande ente reza la doctrina celestial que cien años antes había predicado a los hombres el divino Maestro. Finalmente después de haber pertrechado san Egesipo la casa de Dios con tan excelentes libros, y edificándola con sus santas y apostólicas virtudes, en el año 181 de Jesucristo, pasó de esta vida temporal a la eterna y gloriosa.

REFLEXIÓN

   Quien considere la perfectísima unidad de la fe, que ha conservado siempre la Iglesia Católica, echará de ver que por ella se distingue de todas las sectas y falsas religiones. Los idólatras no adoran unos mimos ídolos; cada nación y a veces cada pueblo y aun familia adora el suyo. Entre los turcos se contradicen sus Muftis y entre los herejes sus predicantes. Lutero en el solo artículo de la Comunión mudó de parecer treinta y seis veces: y la confesión Augustana que viene a ser como el credo de los protestantes Luteranos, ha variado sus dogmas cuantas veces se ha reimpreso. Pero la fe de la Iglesia católica siempre ha sido la misma: y a pesar de haberla enseñado cuatro Evangelistas, trece Apóstoles, setenta y dos discípulos, veintiún concilios ecuménicos y doscientos sesenta Pontífices hasta nuestro actual Papa León XIII(1), jamás ha variado ni ofrecido una sola discordancia en sus dogmas. ¿Cómo se explica esta maravillosísima unidad de fe? Sencillamente: porque las doctrinas de los hombres falibles se contradicen y mudan: mas la verdad de Dios permanece para siempre.   

ORACIÓN

   Atiende, Señor, a las súplicas que te hacemos en la solemnidad de tu bienaventurado confesor Egesipo, para que los que no confiamos en nuestra virtud, seamos ayudados por las oraciones de aquel que fue de tu agrado.   Por J. C. N. S.



  • *Extraído de: "FLOS SANCTORUM DE LA FAMILIA CRISTIANA", Las vidas de los Santos y principales festividades del año, ilustradas con otros tantos grabados y acompañadas de piadosas reflexiones y de las Oraciones litúrgicas de la Iglesia) del P. Francisco de Paula Morell, S. J. Ed. Difusión, Bs. As., 1943.

  • (1) Evidentemente, este libro ha sido escrito durante el pontificado de León XIII.

·EL SANTO DEL DÍA ES:

06 DE ABRIL

SAN GUILLERMO, Abad

 

Examinad todo, y ateneos a lo bueno.
(1 Tesalonicenses, 5, 21).

   San Guillermo nació en París y fue educado en el monasterio de San Germán del Prado. La regularidad de su conducta y la inocencia de sus costumbres lo constituyeron en ejemplo vivo para toda la comunidad. Entró en la orden de los Canónigos Regulares y mereció que lo eligieran subprior. El obispo de Roskilda, en Dinamarca, sabedor de sus virtudes, lo llamó a su diócesis y le encargó la dirección de los Canónigos Regulares de Eskilso, a quienes gobernó durante treinta años en calidad de abad. Lleno de virtudes y de méritos murió el 6 de abril de 1203.   

MEDITACIÓN: SOBRE NUESTRA VOCACIÓN

I. Debes elegir un género de vida. A fin de que no te arrepientas de la elección que hagas, ruega insistentemente a Dios que te haga conocer su santa voluntad, y mantente presto a ejecutar sus órdenes desde que te sean conocidas. Consulta en seguida a tu director espiritual, quien, con relación a ti, hace las veces del mismo Dios, y dile lo que te haya inspirado el Señor. La acertada elección del camino para seguir, depende de Dios; Él te ayudará, si de- muestras entera sumisión a su voluntad.
II. Examina después las razones que puedan inclinarte a talo cual género de vida, y las que puedan apartarte de él. Deducirás estas razones del fin para el cual estás en este mundo. No estás aquí sino para salvarte; que tu salvación sea, pues, la regla de tu elección: mira en qué estado puedes trabajar en esto más fácilmente. Haz lo que aconseja rías a un amigo que se encontrase en tu situación, y considera aquello que, en la hora de tu muerte, querrías haber hecho.

III. Cuando hayas conocido la voluntad de Dios, ejecútala prontamente; porque es burlarse de Dios consultarlo y, después, despreciar sus inspiraciones. No temas las dificultades, Dios te dará las gracias necesarias para superarlas. Contigo trabajará, pues trabajas con Él. Que tu salvación sea la regla única de tu conducta. ¿De qué le sirve al hombre amontonar todo lo que está fuera de él, y perderse él mismo? (San Gregorío).   

El examen de conciencia
Orad por las congregaciones religiosas.

ORACIÓN
   Señor, haced, os lo suplicamos, que la intercesión del bienaventurado Guillermo, abad, nos haga agradables a vuestra Majestad, a fin de que obtengamos por sus oraciones lo que no podemos esperar de nuestros méritos. Por J. C. N. S.


*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·EL SANTO DEL DÍA ES:

05 DE ABRIL

SAN VICENTE FERRER, Confesor

n. 1350 en Valencia, España;

† 5 de abril de 1419 en Vannes, Francia

Patrono de trabajadores de la construcción; fabricantes de ladrillos; plomeros.


Castigo mi cuerpo y lo reduzco a servidumbre,
no sea que habiendo predicado a los otros
venga yo a ser reprobado.
(1 Corintios 9, 27)

San Vicente Ferrer, religioso de la orden de Santo Domingo, convirtió por sus predicaciones a un gran número de judíos y de infieles, y movió a vida cristiana a una multitud de cristianos relajados. De ordinario predicaba sobre la penitencia, sobre la Pasión de Jesucristo, el infierno y el juicio. Hacíalo con tanta fuerza y unción, que él mismo lloraba, y sus oyentes, deshechos en lágrimas, no pocas veces hasta en público confesaban sus pecados. Murió en el año 1419.


MEDITACIÓN: SOBRE EL JUICIO FINAL

I. Todo lo que concierne al juicio final será terrible. Lo precederán señales espantosas: el sol sangrará, abrasarase el aire, se agitará el mar con violenta tempestad, vacilará la tierra sobre su eje; el hambre, la guerra, la peste desolarán la tierra. El Anticristo perseguirá a los fieles con tanta crueldad y refinamiento que apenas si los elegidos podrán resistir a sus tentaciones. Yo creo, Señor, que oiré las terríficas trompetas que me convocarán para dar cuenta de mi vida. Si te sientes movido a cometer un pecado, piensa en este juicio tremendo para todos (San Basilio).

II. Imagina a todos los pueblos de la tierra congregados en el valle de Josafat, y a Jesucristo que desciende del cielo, seguido de toda la corte celestial, para juzgar al mundo. A su diestra estarán los elegidos acompañados de los ángeles buenos; a su siniestra los réprobos rodeados de una multitud de demonios. Un día estaré en ese valle. ¿Y en qué estado será? Lo ignoro; ignoro si seré colocado a la derecha o a la izquierda, ¡y vivo ahora en medio de placeres, como si nada debiese temer!

III. Entra en el sentimiento de los elegidos: ¿qué dirán en ese momento? ¿Se arrepentirán de haber despreciado al mundo y mortificado sus cuerpos? ¿Cuáles serán los sentimientos de los réprobos, viéndose a punto de ser condenados? He ahí, exclamarán, hablando de los elegidos, aquellos de quienes nos burlamos; los tratamos de insensatos, despreciamos su vida oscura. Y ahora, helos ahí, elevados a la dignidad de hijos de Dios, copartícipes de los santos. Nosotros nos apartamos del camino de la verdad; no brilló para nosotros la luz de la justicia, para nosotros no salió el sol de la inteligencia. ¡Qué triste será ver a Dios y perderlo, perecer a vista del Redentor! (San Euquerio).

El pensamiento del juicio.
Orad por los predicadores.


ORACIÓN
Señor, que os dignasteis ilustrar a vuestra Iglesia por los méritos y predicaciones del bienaventurado Vicente, vuestro confesor, acordad, a vuestros siervos la gracia de ser instruidos por sus ejemplos, y de ser librados, por su protección, de toda adversidad. 
Por J. C. N. S.


Fuentes: Martirologio Romano (1956), Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J., Tomo I; Patron Saints Index.

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·TIEMPO PASCUAL | PASCUA DE RESURRECCIÓN

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

(Estación en Sta. María la Mayor)
(Doble de 1ª clase con Octava privilegiada)
Ornamentos blancos

IntroitoPs. 138
 INTROITUS S. 138, 18 y 5-6 -  Resurrexi et adhuc tecum sum, alleluia: posuisti super me manum tuam, alleluia: mirabilis facta est scientia tua, alleluia, alleluia. Ps. Ibid. 1-2. Domine, probasti me, et cognovisti me: tu cognovisti sessionem meam, et resurrectionem meam. V. Gloria PatriIntroito - Sal.138  Resucité, y aun estoy contigo, Padre mío Aleluya: pusiste sobre mí tu mano, aleluya : admirable es tu sabiduría, aleluya, aleluya. Señor, me probaste, y me conociste; Tú conociste bien mi humillación y mi resurrección. Gloria al Padre, etc.
Oración-Colecta
  ORATIO - Deus, qui hodierna die per Unigenitum tuum, aeternitatis nobis aditum devicta morte reserasti: vota nostra, quae praeveniendo aspiras, etiam adjuvando prosequere. Per eumdem Dominum nostrum.   R. Amen       Oh Dios, que en este día, por tu Hijo Unigénito, nos franqueaste de nuevo las puertas de la Eternidad; ayúdanos a realizar los santos deseos que Tú mismo nos inspiras, previniéndonos con tu gracia. Por el mismo, etc.   R. Amen.
Epístola
EPISTOLALectio Epistolae beati Pauli apostoli ad Corinthios (1, 5, 7-8)  - Fratres: Expurgate vetus fermentum ut sitis nova conspersio, sicut estis azyni. Etenim Pascha nostrum immolatus est Christus. Itaue epulemur: non in fermento veteri, neque in fermento malitiae, et nequitiae: sed in azymis sinceratis, et veritatis.   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Corintios(1, 5, 7-8) - Hermanos: Purificaos de la antigua levadura, para convertiros en nueva masa, como ázimos que sois. Pues ha sido inmolado Jesucristo, nuestro Cordero Pascual. Por lo tanto, regalémonos, no con vieja leva dura de malicia y de perversidad, sino con ázimos de sinceridad verdad.
Salmodia
    GRADUALE Ps. 117, 24 et 1. Haec dies, quam fecit Dominus: exsultemus, et laetemur in ea. V. Confitemini Domino, quoniam in saeculum misericordia ejus.   Allelúja, allelúja. V. (Cor. 5, 7) Pascha nostrum immolatus est Christus.   Gradual - Este es el día que hizo el Señor: regocijémonos, y alegrémonos en el Señor: regocijémonos, y alegrémonos en El. Alabad al Señor , porque es bueno: porque su misericordia permanece por lo siglos.    Aleluya, aleluya. V. Cristo, nuestra pascua, ha sido inmolado.
Secuencia
    1. Victimae paschali laudes immolent Christiani.   2. Agnus redemit oves: Christus innocens Patri reconciliavit peccatores.
   3. Mors et vita duello conflixere mirando: dux vitae mortuus regnat vivus.
   4. Dic nobis, maria, quid vidisti in via?
   5. Sepulcrum Christi viventis: et gloriam vidi resurgentis.
   6. Angelicos testes, sudarium, et vestes.
   7. Surrexit Christus spes mea: Praecedet vos in Galilaeam.
   8. Scimus Christum surrexisse a moruis vere: tu nobis, victor Rex, miserere.
   Amen. Alleluia.
  1. Ofrezcan, los cristianos, sacrificios de alabanza a Jesucristo, que es la Víctima de la Pascua.
  2. El Cordero ha redimido a las ovejas: Jesucristo, inocente, ha reconciliado a los pecadores con su Padre. 
   3. Han combatido la muerte y la vida ; el autor de ésta, después de muerto, reina vivo.
   4. Dinos tú, oh María, ¿qué has visto en el camino ?
   5. Yo he visto el sepulcro de Jesucristo vivo, y la gloria del que ha resucitado.
   6. He visto los Ángeles, que han sido testigos, y he visto el sudario y la sábana en que fue envuelto.   
    7. Cristo, mi esperanza, ha resucitado, e irá delante de vosotros a Galilea.
   8. Sabemos que Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos: oh Tú, Rey, vencedor de la muerte, apiádate de nosotros.
Evangelio
USequéntia sancti Evangélii secúndum Marcum. 16, 1-7 In illo témpore: Maria Magdalene, et Maria Jacobi, et Salome emerunt aromata, ut venientes ungerent Jesum. Et valde mane una sabbatorum, veniunt ad monumentum, orto jam sole. Et dicebat ad invicem: Quis revolvet nobis lapidem ab ostio monumenti? Et respicientes viderunt revolutum lapidem. Erat quippe magnus valde. Et introeuntes in monumentum viderunt juvenem sedentem in dextris, coopertum stola candida, et obstupuerunt. Qui dicit illis: Nolite expavescere: Jesum quaeritis Nazarenum, crucifixum: surrexit, non est hic, ecce locus ubi posuerunt eum. Sed ite, dicite discipulis ejus, et Petro, quia praecedit vos in Galilaeam: ibi eum videbitis, sicut dixit vobis
Credo.
  Continuación del Santo Evangelio según San Marcos (16, 1-7) - En aquel tiempo, María Magdalena y María,  madre de Santiago, y Salomé, compraron aromas para venir y embalsamar a Jesús. y muy de mañana, el primer día después del sábado, llegaron al sepulcro, salido ya el sol. Decían entre sí: "¿Quién nos ro dará la piedra de la entrada del sepulcro?" y dirigiendo a ella sus miradas, vieron rodada la piedra, que era muy grande. y entrando en el sepulcro, vieron un joven sentado a la diestra vestido de blanco, y se asustaron. Mas él les dijo: "No temáis. Buscáis a Jesús Nazareno, que fue crucificado. Pues ,bien, resucitó y aquí no está. Ved el lugar en donde le pusieron. y ahora, id, y decid a sus discípulos y a Pedro, que va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como El os dijo."   Credo.   
    OFFERTORIUM Ps. 75, 9-10 Terra tremuit et quievit, dum resurgeret in judicio Deus, alleluia.   Ofertorio -  La tierra tembló y tornó al reposo, al levantarse Dios a juicio. Aleluya.
Oración-Secreta
    Suscipe, quaesumus, Domine, preces populi tui cum oblationibus hostiarum: ut paschalibus initiata mysteriis, ad aeternitatis nobis medelam, te operante, proficiant. Per Dominum      Recibe, Señor, las oraciones de tu pueblo, juntamente con la oblación de estas ofrendas; para que, santificadas con los Misterios Pascuales, por un efecto de tu gracia, nos sirvan de remedio para la vida eterna. Por Nuestro Señor, etc.
Prefacio propio de Pascua
    Vere dignum et justum est, aequum et salutare: Te quidem, Domine, omni tempore, sed in hac potissimum die (in hoc potissimum) gloriosius praedicare, cum Pascha nostrum immolatus es Christus. Ipse enim verus es Agnus, qui abstulit peccata mundi. Qui mortem nostram moriendo destruxit, et vitam resurgendo reparavit. Et ideo cum Angelis et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus, cumque omni militia caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.   Verdaderamente es digno y justo, de bido y saludable, que en todo tiempo, Señor, te alabemos; pero principalmente con mayor magnificencia en éste, en que Jesucristo inmolado es, nuestra Pascua. Porque El es el verdadero Cordero que quita los pecados del mundo. El cual muriendo, destruyó nuestra muer te, y resucitando, reparó nuestra vida. Por esto, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, can tamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  Pascha nostrum immolatus est Christus, alleluia: itaque epulemur in azymis sinceratis, et veritatis, alleluia, alleluia alleluia 
   Comunión. - Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado, aleuya; por tanto, regalémonos con los ázimos de sinceridad y de verdad. Aleluya, aleluya, aleluya.
Oración-Postcomunión
    POSTCOMMUNIO -  Spiritum nobis, Domine, tuae caritatis infunde: ut, quos sacramentis Paschalibus satiasti, tua facias pietate concorde. Per Dominum ... in unitate ejusdem Spiritus Sancti.   Infúndenos, Señor, el espíritu de tu amor; y haz que vivan unidos de corazón tus fieles, a quienes has alimentado con los Sacramentos de la Pascua. Por Nuestro Señor,

   Hasta el Sábado in Albis inclusive se añaden al Ite Missa est dos aleluyas.

·TIEMPO PASCUAL:

SÁBADO SANTO


JESÚS EN LA TUMBA— La noche ha pasado sobre el sepulcro en que descansa el cuerpo del Hombre-Dios. Pero si la muerte triunfa en el fondo de esta gruta silenciosa; si tiene entre sus lazos a Aquel que da la vida a todos los seres, su triunfo será muy corto; en vano velan los soldados a la entrada de la tumba; no podrá retener al divino cautivo cuando emprenda su vuelo. Los santos ángeles adoran con profundo respeto el cuerpo inanimado de aquel cuya sangre va a «purificar al cielo y a la tierra». Este cuerpo separado del alma durante un corto instante ha permanecido unido al Verbo; el alma que momentáneamente cesó de animarle, no perdió tampoco su unión con la persona del Hijo de Dios. La divinidad permanece unida incluso con la sangre derramada en el Calvario y que debe entrar de nuevo en las venas del Hombre- Dios, en el momento de su próxima resurrección.

EL EXCESO DEL AMOR DIVINO. — Acerquémonos a esa tumba y veneremos nosotros también los restos del Hijo de Dios. Ahora conoceremos los efectos del pecado. «Por el pecado ha entrado la muerte en el mundo, y se ha comunicado a todos los hombres.»

Jesucristo, «que no conoció el pecado»permitió sin embargo a la muerte extender sobre El su dominio, con el fin de disminuir en nosotros la repugnancia que hacia ella profesamos y de devolvernos, una vez resucitado, la inmortalidad que el pecado nos había arrebatado. En su Encarnación se había dignado tomar «La forma de esclavo» 2; en este misterio se ha humillado todavía más. ¡Vedle muerto en una tumba! Si este espectáculo nos revela el afrentoso poder de la muerte, nos muestra aún en mayor grado el inmenso e incomprensible amor que Dios tiene para con el hombre. Este amor no ha retrocedido ante ningún exceso; y por esto podemos decir que, si el Hijo de Dios se ha bajado fuera de toda medida, nosotros hemos sido tanto más glorificados por sus humillaciones. Que esto nos lleve a amar esa tumba en la cual debemos nosotros nacer a la vida; y después de haberle dado gracias por haber querido morir por nosotros en la cruz, agradezcamos asimismo el haber aceptado por nosotros la humillación del sepulcro.

LA VIRGEN DE LOS DOLORES— Bajemos ahora a Jerusalén y visitemos a la Madre de los dolores. La noche ha pasado también por su corazón, y las escenas de la jornada no han cesado de asaltar su memoria. Su Hijo ha sido pisoteado por los hombres, mientras ella veía correr su sangre. ¡ Cuántas lágrimas no ha derramado ella durante estas largas horas; y, sin embargo, Jesús no le ha sido aún devuelto! Junto a ella Magdalena, completamente desecha por las sacudidas y empujones recibidos en las calles de Jerusalén y en el Calvario, está muda de dolor. Espera que amanezca el día siguiente para volver al sepulcro y contemplar de nuevo los restos de su querido maestro. Las otras mujeres, menos amadas que la Magdalena, mas, sin embargo, estimadas por Jesús que han desafiado las burlas de los judíos y de los soldados, por asistir a Jesús hasta* su muerte, rodean ahora cuidadosas a la Virgen, y piensan aliviar su propio – dolor, yendo con Magdalena, una vez pasado el Sábado, a depositar en el sepulcro el tributo de su amor.

LOS DISCÍPULOS. — Juan, el hijo adoptivo, el amado de Jesús, llora por el Hijo y por la Madre. Los demás Apóstoles, los discípulos José de Arimatea y Nicodemus, van visitando uno a uno esta mansión de dolor. Pedro, con la humildad de su arrepentimiento, no tiene miedo de presentarse en la presencia de la Madre de la misericordia. Se comenta en voz baja de una parte el suplicio de Jesús, y de otra, la ingratitud de Jerusalén. La Santa Iglesia, en el oficio de esta noche, nos sugiere algunas ideas de lo que debieron ser las conversaciones de estos hombres que han sido tan atrozmente conmovidos por tan terrible catástrofe. «Así muere el justo, dicen pilos, y nadie se conmueve; es arrebatado de en medio de la iniquidad; semejante a un cordero no ha abierto su boca; ha muerto rodeado de angustia; mas su memoria se conserva en paz»

LA ESPERA DE LA RESURRECCIÓN. — De este modo conversan estos hombres fieles, mientras que las santas mujeres, víctimas de su dolor, piensan en los cuidados de los funerales. La santidad, la bondad, el poder, los dolores y la muerte de Jesús están presentes en su pensamiento; mas no se acuerdan de su Resurrección que anunció y que sin duda no tardará en suceder. Solamente María vive con esta espera cierta. El Espíritu Santo, dice hablando de la mujer fuerte: «Durante la noche su lámpara no se extingue» 1; este pensamiento se cumple hoy de modo especial en la. Madre de Jesús. Su corazón no sucumbe, porque sabe que la tumba ha de devolver a. la vida a su Hijo, La fe en la Resurrección del: Salvador, esta fe sin la cual, como dice el Apóstol: «Nuestra religión será vana»2, está, por decirlo así, concentrada en el aliña de María. La Madre de la Sabiduría conserva este depósito precioso; y del mismo modo que ella llevó en su seno a aquel que no pueden contener el cielo y la tierra, asi en este día, a causa de su firme creencia en las palabras de su Hijo, está concentrada en sí misma toda la Iglesia. ¡Sublime jornada la del Sábado Santo que, en medio de todas sus tristezas, viene a enaltecer todavía a la Madre de Dios! La Santa Iglesia guardará siempre su recuerdo; y por esto, queriendo consagrar a su Reina un día especial en cada semana, le ha dedicado el Sábado.

Ha llegado la hora de dirigirse a la casa de Dios. Las campanas no se oyen todavía; pero los misterios de la Liturgia que se van a desarrollar en esta mañana no llaman menos a los fieles a concurrir a las más tiernas emociones. Conservemos el recuerdo de los que acabamos de sentir en el sepulcro así como a los pies de la Madre de los dolores y dispongamos nuestras almas a las alegrías que la fe nos ha de preparar.

EL OFICIO DE ESTE DÍA

RITOS DEL OFICIO. — Desde la antigüedad, tanto el día de hoy, como el de Viernes Santo se pasó sin la ofrenda del divino Sacrificio. Ayer la Iglesia no lo celebraba porque el aniversario de la muerte de Cristo parecía cubrir con sus negras sombras el día entero. La misma razón la conduce a privarse también hoy de la celebración del Sacriñcio. La sepultura de Cristo es la| continuación de su Pasión; y mientras su cuerpo reposa inanimado en la tumba, no conviene renovar el divino misterio en que aparece glorioso y resucitado. La misma Iglesia griega que durante el curso de la Cuaresma, tiene a gala no ayunar el Sábado, imita a la Iglesia Latina reservando para este día más austeras disciplinas. Este día es, en efecto, un día de profundo duelo, durante el cual la Iglesia se detiene junto al sepulcro del Señor, meditando su Pasión y Muerte, hasta el momento en que, habiendo celebrado la Vigilia solemne, nocturna espera de la Resurrección, recibirá la alegría pascual cuya plenitud desbordará durante los días siguientes.

Pero la Esposa de Cristo no puede menos de permanecer hoy sentada junto a la tumba en que reposa su Señor y sólo romperá el silencio por el canto o por la recitación de las diversas horas del Oficio, como en los dos días anteriores, Antes de salir el sol comienza por el canto de las Tinieblas; Prima, Tercia, Sexta y Nona, se sucederán luego para recordarla lo que Jesús sufrió la víspera a estas mismas horas.

Ya no padece más, descansa y la Iglesia lo sabe; descansa como vencedor cuyo triunfo está cercano. Por eso en el Oficio, después de haber cantado: «Cristo se hizo obediente hasta la muerte y muerte de Cruz», añade en seguida: «y así Dios le ha exaltado y le ha dado un nombre sobre todo nombre». Y concluye con la oración: «Suplicárnoste, oh Dios todopoderoso, que los que nos preparamos con devota espectación a la resurrección de tu Hijo, alcancemos la gloria de su misma resurrección. Por el mismo Jesucristo.»

Las Vísperas terminan este día. Mas la Iglesia suprime las Completas. No nos impone la celebración de este Oficio, que normalmente precede al reposo, puesto que nos convida a todos a estar en vela en esta noche hasta el dichoso instante en que proclamará llena de alegría la Resurrección del Señor.

·EL SANTO DEL DÍA ES:

 04 de Abril

SAN ISIDORO, Obispo, Confesor y Doctor

Ya la segur está aplicada a la raíz de los árboles,
y todo árbol que no produce buen fruto
será cortado y echado al fuego.

(Mateo, 3, 10).

   San Isidoro, sucesor de San Leandro, su hermano, en la sede arzobispal de Sevilla, fue el personaje más ilustre de la Iglesia de España y el alma y nervio de lo que se hizo en su tiempo para mantener la fe y las buenas costumbres. Sintiendo próximo su fin, se hizo conducir a la iglesia por dos obispos, uno de los cuales cubriólo con un cilicio, poniéndole el otro ceniza en la cabeza. Elevando, entonces, sus ojos al cielo, pidió perdón a Dios por sus pecados; y después de haber recibido el Santo Viático, se encomendó a la oración de los asistentes, perdonó a sus deudores lo que le debían e hizo distribuir entre los pobres el dinero que le quedaba. Murió el 4 abril del año 636, después de 37 años de laborioso episcopado, y fue enterrado en la catedral de Sevilla entre su hermano San Leandro y su hermana Santa Florentina.

MEDITACIÓN: SOBRE LA OCIOSIDAD

I. Huye de la ociosidad como de la madre de todos los vicios; mantente siempre ocupado en los deberes de tu profesión u oficio. Si no sabes en qué emplear tu tiempo, nunca te faltarán la oración y la lectura de los buenos libros. ¡El tiempo es muy precioso, la vida muy corta! ¡Ah! ¡qué no harían los condenados por tener un momento de este tiempo que tú pierdes, y con el cual podrías ganar una corona inmortal! ¡Día vendrá en que desearás tener todavía algunas horas para ocuparte de tu salvación, y esas horas te serán negadas! Aprovecha el tiempo que tienes ahora.
  
II. ¿En qué pasas tu vida? ¿No es verdad que con frecuencia no haces nada? ¡Cuidado!, Dios te pedirá cuenta de todo el tiempo perdido. ¡Cuántas ocupaciones inútiles te impiden trabajar en tu salvación! Pero lo más lastimoso es que cometes el mal que debieras evitar; no imites la conducta de los pecadores. ¿Cuánto tiempo consagras a Dios? ¿Cuánto tiempo sacrificas al mundo y a los placeres?
  
III. Mide tu tiempo y distribúyelo entre los intereses de tu alma y los de tu cuerpo. ¿Es justo dar todo a uno y nada a la otra, todo al mundo y nada a Dios? Si sigues mi consejo, tus días discurrirán santa y agradablemente. Trabaja siempre por Dios y en presencia de Dios; así tu trabajo será una oración continua y te ahorrará muchas tentaciones. Haz siempre algo, a fin de que el demonio siempre te encuentre ocupado. (San Jerónimo).   


La perseverancia en la vocación
Orad por la perseverancia de los justos.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis instruido a vuestro pueblo con las verdades de la salvación por ministerio del bienaventurado Isidoro, haced, os lo suplicamos, que después de haberlo tenido en la tierra por doctor y guía, lo tengamos por intercesor en el cielo.  Por J. C. N. S.


*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)


HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

·A LA VIRGEN DEL CARMEN EL SÁBADO:

 FELICITACIÓN SABATINA A LA VIRGEN DEL CARMEN

Para los fieles devotos y Terciarios Carmelitas

(ESCAPULARIO DEL CARMEN)


Oración preparatoria


   ¡Oh Virgen Santísima del Carmen, Reina gloriosa de cielos y tierra! Vengo a honrarte en este día escogido por Ti para mostrar tu gloria, tu poder y tu misericordia. Acuérdate que a tus queridos cofrades, por tu santo y bendito Escapulario, les has prometido ayuda en la vida, amparo en la muerte y socorro en el Santo Purgatorio. Mírame con ternura, amorosa Madre, y mira también misericordiosamente a las almas que en el Purgatorio se encuentran y acepta ésta mi felicitación y visita sabatina, como homenaje de mi amor y cariño y para alivio de las almas que sufren, para que todos juntos te alabemos algún día feliz en el cielo. Amén.

Aspiraciones


  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo mis propias necesidades. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de mi familia. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de mis parientes. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de mis amigos. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de la Iglesia. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de la Nación. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de las almas del Purgatorio. Avemaría...


Oración final

Gracias mil, Madre querida, por todos los favores que de tu bondadosa mano he recibido, particularmente el de haberme escogido, por tu santo Escapulario, para verdadero hijo tuyo. Yo quiero alabarte siempre, y es mi deseo que mi lengua cante tus bondades sin cesar y mi corazón te ame y que te quiera como a la mejor y mas cariñosa de las madres. Me regocijo por la inmensa gloria que en el cielo gozas, del poder que sobre todo lo creado tienes, de las virtudes soberanas que tu alma adornan. Sírvete, Madre mía de esa gloria, de ese poder y de esas virtudes para ampararme en la vida y en la muerte, para cubrir mi pobreza y desnudez, para librarme de tantos y tan fieros enemigos como me rodean, para salvarme y ser feliz en el cielo por toda la eternidad. Amén. 

·EL SANTO DEL DÍA ES:

03 de Abril

SAN RICARDOObispo y Confesor

Bienaventurados los pobres de espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.

(Mateo, 5, 3).

   San Ricardo, obispo de Chichester, insumía todas sus entradas en el alivio de los pobres. Quejóse su intendente un día de que sus limosnas excedían a sus entradas; respondióle el santo que no quedaba otro remedio que vender la vajilla y el caballo para equilibrarlas. Mostró Dios, mediante diversos milagros, cuánto le agradaba esta caridad. Un día el santo alimentó a mil personas con un solo pan. Fundó asilos para sacerdotes ancianos y para pobres. Murió invocando a María y abrazando la cruz, en el año 1253, en el noveno de su episcopado y a los 56 de edad.

MEDITACIÓN: SOBRE LA POBREZA Y SOBRE LAS RIQUEZAS

I. Sea que Dios te haya hecho nacer pobre, o que tú mismo te hayas despojado de tus bienes para abrazar la pobreza religiosa, ama tu pobreza. Sé verdaderamente pobre de espíritu, y reprime todo deseo inquieto de poseer; espera la herencia que Dios te promete, es decir, la posesión de su gloria. No busques otro tesoro que la gracia de Dios; poseyéndola poseerás a Dios mismo y serás feliz. Quien posee a Dios, ¿no es acaso suficientemente rico?
   
II. Si estás en una situación intermedia entre la opulencia y la pobreza, no trates de elevarte. Mira a los que son más pobres que tú, y estarás contento de tu medianía; darás gracias a Dios de que te haya puesto en el estado que anhelaba Salomón cuando decía: Señor, no me deis ni la pobreza ni la riqueza; concededme sólo lo que necesito para mi subsistencia. (Proverbios).
   
III. Si eres rico, mantente alerta; las promesas de Jesucristo no son para ti. Si tu corazón está adherido a tus riquezas, corres riesgo de perder el cielo. ¡Ah! ¡cuán difícil es no amar lo que se posee! ¿Cómo menospreciarás aquello que te obtiene estima y consideración? ¡Oh ricos, cuán peligrosa es vuestra condición! ¡Cuán de temer que, por haber gozado de los bienes de la tierra, no seáis privados de los bienes del cielo!  

El amor al prójimo
Orad por los pobres.

ORACIÓN
   Haced, oh Dios omnipotente, que la augusta solemnidad del bienaventurado Ricardo, vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de piedad y el deseo de la salvación. Por J. C. N. S.



*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

EL SANTO DEL DÍA ES:

02 de Abril

SAN FRANCISCO DE PAULA, Confesor
El mayor de entre vosotros, pórtese como el menor.
(Lucas, 22, 26).

   San Francisco de Paula, fundador de la Orden de los Mínimos, abandonó el mundo a la edad de quince años para vivir en la soledad. Su fama de santidad muy pronto le atrajo gran número de compañeros. Los soberanos pontífices lo tuvieron en gran estima. El rey Luis XI, al fin de su vida, lo hizo ir a la corte, con la esperanza de recobrar la salud por su intercesión. Sanó a gran número de enfermos, y obró una multitud de otros milagros. Murió en 1508 a la edad de 91 años.         

MEDITACIÓN: SOBRE LAS TRES PRINCIPALES VIRTUDES DE SAN FRANCISCO DE PAULA
   
I. Tanta fue la caridad de San Francisco de Paula, que quiso que la divisa de su orden fuese: "Caridad". Dio prueba de su amor a Dios dejando todo para agradar le, despreciando todos los placeres, y buscando sólo su gloria en todo. Mostró su amor: por el prójimo curando a los enfermos y trabajando con ardor en la salvación de las almas. ¿Cómo Imi tas tú la caridad de este santo?
   
II. El aborrecimiento que tenía a su cuerpo lo hizo abrazar un género de vida severísimo: se alimentaba sólo con aquello que se permite en la cuaresma, rigurosísima en su tiempo. Quiso que sus hijos se obligasen por un cuarto voto a practicar la misma austeridad. Un día este santo condenará tus refinamientos y tus excesos. ¡Su vida fue una continua cuaresma, y tú no la puedes observar una vez al año! Si pensases en la hiel y el vinagre que ofrecieron a Nuestro Señor en la cruz, y en el amargo brebaje que se destina en el infierno para los hombres sensuales, pronto te corregirías de tu glotonería.
   
III. Durante toda su vida manifestóse su humildad, quiso pasar desconocido ante los hombres; fue menester una orden expresa del Papa para obligarlo a ir a la corte de Luis XI. El nombre de mí nimos, que dio a sus hijos, deja ver a las claras el particular amor que profesaba a esta virtud. Imitan do el ejemplo de este santo, huye de la vanidad en la medida en que vayas siendo mejor: los otros vi cios se desarrollan a fuerza de vicio, la vanidad hace su pedestal con la virtud misma. (San Euquerio).

La caridad
Orad por el Papado.

ORACIÓN
   Oh Dios, grandeza de los humildes, que habéis ensalzado al bienaventurado Francisco, vuestro confesor, a la gloria de la santidad, haced, os lo suplicamos, que por sus méritos y mediante la imitación de sus virtudes alcancemos felizmente las recompensas prometidas a los humildes. Por J. C. N. S.



*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa