LA SANTA CASA DE LORETO

LA SANTA CASA DE LORETO


   La Santa Casa en Nazaret tenía dos partes: Una parte era una pequeña gruta y la segunda parte una pequeña estructura de ladrillos que se extendía desde la entrada de la gruta. La estructura de ladrillos no tenía sino tres paredes ya que un lado pegaba con la pared de la gruta.
   ¿Cómo llegó la casa de Nazaret a Loreto, Italia? Hay varias tradiciones. Una de ellas habla de ángeles que transportaron la casa por los aires. Pero hay documentos que parecen indicar que el responsable del traslado es un comerciante llamado Nicéforo Angelo del siglo XIII. Quizás su apellido inspiró la idea del traslado por medio de ángeles. En todo caso, tan extraordinaria empresa sin duda tuvo la protección y guía del cielo. Ya lo había dicho el ángel a La Virgen en esa misma casa: "Para Dios nada es imposible". 
   La casas de Loreto es sagrada en virtud de quienes en ella habitaron. Muchos consideran la Santa Casa de Loreto como uno de los lugares mas sagrados del mundo y Dios no quiso que esta casa fuese profanada o destruida, sino preservada para siempre.
   El demonio, los hombres, y el mundo usualmente van contra todo lo que Dios quiere y con esta bendita casa no fue diferente. En 1291, los Sarracenos conquistaban la Tierra Santa. Quisieron acabar con toda la historia del Cristianismo y la mejor forma para ellos era destruyendo todos los lugares sagrados. Pensaban que eliminando todos los signos visibles del cristianismo, apagarían el amor y la devoción.
   Fueron en busca de cada lugar venerado por su asociación con la vida de Cristo. Cuando llegaron a las proximidades de Nazaret, la Santa Casa no tenía defensa humana. Esta era bien conocida porque los Cristianos desde el tiempo de los Apóstoles la tenían con gran reverencia y celebraban allí la Santa Misa. Los enemigos se decían: "nunca más los cristianos celebrarán aquí la Anunciación".
   La Basílica construida sobre la Santa Casa ya había sido destruida dos veces antes. La primera vez fue en 1090 A.D. Sin embargo  la casa quedaba intacta. Los cruzados reconstruyeron la Basílica, pero en 1263 fue destruida de nuevo. Una vez más la Santa Casa fue protegida.  Esta vez los cruzados no pudieron reconstruir la Basílica y la Santa Casa se quedó sin protección.
   Según esta tradición, en 1291, cuando los cruzados perdían control sobre la Tierra Santa, Nuestro Señor decidió enviar a los ángeles a proteger su Santa Casa y les dio el mandato de que movieran la casa a un lugar seguro.
   "Llévense la Santa Casa a un lugar seguro, lejos del odio de mis enemigos de esta tierra donde nací. Elévenla sobre los aires, donde no la puedan alcanzar. Que no la vean".
   El 12 de mayo de 1291 los ángeles trasladaron la casa hasta un pequeño poblado llamado Tersatto, en Croacia. Muy temprano en la mañana la descubrieron los vecinos y se asombraron al ver esta Casa sin cimiento y no se explicaban como llegó ahí. Se adentraron y vieron un altar de piedra. En el altar había una estatua de cedro de la Virgen María, que tenía al niño Jesús en sus brazos. El niño Jesús tenía sus dos dedos de la mano derecha extendido como bendiciendo. Con su mano izquierda sostenía una esfera de oro representando al mundo. Ambos estaban vestidos con unas batas y tenían coronas de oro.
   Unos días mas tarde la Virgen María se le apareció a un sacerdote de ese lugar, y le explicó de dónde venía la casa. Ella dijo, "Debes saber que la casa que recientemente fue traída a tu tierra es la misma casa en la cual yo nací y crecí. Aquí, en la Anunciación del Arcángel Gabriel, yo concebí al Creador de todas las cosas. Aquí, el verbo se hizo carne. El altar que fue trasladado con la casa fue consagrado por Pedro, el Príncipe de los Apóstoles. Esta casa ha venido de Nazaret a tu tierra por el poder de Dios, para el cual nada es imposible. Ahora, para que tu puedas dar testimonio de todo esto, sé sanado. Tu curación inesperada y repentina confirmará la verdad que yo te he declarado hoy."
   El sacerdote, que había estado enfermo por mucho tiempo, se sanó inmediatamente y anunció al pueblo el milagro que había ocurrido. Comenzaron las peregrinaciones a la Santa Casa. Los residentes de este pequeño pueblo construyeron sobre la santa casa un edificio sencillo para protegerla de los elementos de la naturaleza.
   Pero la alegría de los croatas duró poco tiempo. Después de tres años y cinco meses de estar la casa en este poblado, en la noche de el 10 de diciembre, de 1294, la casa desapareció de Tersatto para nunca mas volver.
   Un residente devoto de Tersatto, construyó una pequeña iglesia en el lugar donde estuvo la casa, una réplica de esta. Y puso la siguiente inscripción: ¨ La Santa Casa de la Virgen María vino de Nazaret el 10 de diciembre, de 1291 y estuvo hasta el 10 de diciembre, de 1294.¨
   La gente de Croacia continuó venerando a Nuestra Señora en la réplica de la Santa Casa. Fue tanta su devoción que el Papa Urbano V envió a la gente de Tersatto una imagen de Nuestra Señora en 1367. Esta imagen se cree fue esculpida por San. Lucas.
   El 10 de diciembre, de 1294, unos pastores de la región de Loreto en Italia reportaron que habían visto una casa volando sobre el mar, sostenida por ángeles. Había un Angel vestido con una capa roja (San Miguel) que dirigía a los otros y la Virgen María con el Niño Jesús estaban sentados sobre la casa. Los ángeles bajaron la casa en un lugar llamado Banderuola.
   Muchos llegaban a visitar esta santa casa, pero también había algunos que llegaban para asaltar a los peregrinos. Por esta razón las personas dejaron de llegar y la casa nuevamente fue trasladada por los ángeles a un cerro en medio de una finca. La Santa Casa no se quedaría aquí por mucho tiempo. La finca era de dos hermanos que comenzaron a discutir sobre quien era el dueño de la casa. Por tercera vez la casa es trasladada a otro cerro y la colocaron en el medio del camino. Ese es el lugar que ha ocupado ya por 700 años.
   Los habitantes de Recanati y Loreto verdaderamente no sabían la historia de la Santa Casa, sólo sabían de los milagros que acontecían ahí. Dos años más tarde, la Virgen María se le apareció a un ermitaño llamado Pablo y le contó el origen y la historia de la Santa Casa.
   "Se mantuvo en la ciudad de Nazaret hasta que por el permiso de Dios, aquellos que honraban esta casa fueron expulsados por los enemigos. Ya que no se le honraba y estaba en peligro de ser profanada, mi Hijo quiso trasladarla de Nazaret a Yugoslavia y de ahí hasta tu tierra".
   Pablo entonces se lo contó a las personas del pueblo y comenzaron hacer gestiones para verificar la autenticidad de la casa. Fueron primero a Tersatto y luego a Nazaret. Los expertos asignados a este proyecto fueron a Tersatto. Ahí verificaron que las paredes eran de color rojizo y cerca de 16¨ de ancho. Descubrieron también que la replica medía exactamente igual que la de Loreto: 31 ¼ pies de largo por 13 pies y 4 pulgadas de ancho por 28 pies de alto. Tenía una sola puerta de 7 pies de alto y 4 1/2 de ancho. Tenía también una ventana. Todas las descripciones, incluso las de los elementos interiores y las estatuas, coincidían.
   En Nazaret: descubrieron que de verdad era la casa de la Virgen. Las medidas de la fundación eran exactas a la de Loreto y la maqueta construida en Tersatto.
   Después de 6 meses regresaron a Loreto y declararon la autenticidad de la Santa Casa. Años mas tarde, encontraron monedas debajo de la casa, no solo del área de Nazaret, sino que de el período en que la casa estuvo en Nazaret. Las piedras y la tierra utilizada para el relleno de la casa era idéntica que las que se usaban en Nazaret en ese tiempo y civilización.
   La casa no tiene cimientos ya que estos se quedaron en Nazaret.
ALTAR DE LA SANTA CASA
   Llegó un tiempo que muchos peregrinos iban a este santuario y el Papa Clemente VII mandó que se cerrara la puerta original y se construyeran tres puertas, ya que solo había un puerta y las personas se peleaban para entrar y salir. Solo había un problema y era que nadie le había pedido permiso a la Virgen María para las alteraciones. Cuando el arquitecto cogió su martillo para comenzar, su mano se marchitó y comenzó a temblar.
   Enseguida se fue de Loreto y nadie mas quiso hacer el trabajo. Tiempo después un clérigo llamado Ventura Barino aceptó hacer el trabajo, pero primero se arrodilló y rezó a la Virgen. Este le dijo que no era su culpa, sino la orden del Papa, que si ella estaba enojada que lo tomara contra el Papa y no contra el¨. El clérigo pudo completar el trabajo.
   Las personas de Loreto también decidieron proteger la Santa Casa poniéndole una pared de ladrillo, pero después que terminaron con la pared, la pared se separo de la casa. Por eso hay un espacio entre la Santa Casa y la pared que fue construida.
   Una historia relata que el obispo de Portugal visitó la Santa Casa y quiso llevarse una piedra para  construir una Iglesia en honor a la Virgen de Loreto. El Papa le dio permiso y el obispo mandó a su secretario a sacar la piedra y llevársela. El obispo se enfermó de repente y cuando llegó su secretario casi estaba muerto. El obispo le pidió a algunas hermanas religiosas que rezaran por él y algunos días después recibió este mensaje:  "Nuestra Señora dice, si el obispo desea recuperarse, debe devolver a la Virgen lo que él se ha llevado." El secretario y el Obispo se asombraron de esto, pues nadie sabía lo de la piedra de la Santa Casa. El secretario se fue inmediatamente de regreso a Loreto con la piedra y cuando llegó, el obispo estaba completamente sanado. Por esta razón, durante los siglos, los Papas han prohibido, bajo amenaza de excomunión, la extracción de cualquier parte de la Santa Casa.
   La Santa Casa es considerada entre los lugares mas sagrados del mundo. Antes de que la Santa Casa fuese trasladada, San Francisco de Asís, había profetizado que un día Loreto se iba a llamar el lugar mas sagrado del mundo y que por ello debían abrir una casa allí.
   Muchos peregrinos van cada año a visitar a la Santa Casa. A visitar el lugar adonde la Sagrada Familia vivió y a recibir las gracias que Dios les quiere dar. Es una tradición rezar de rodillas el Santo Rosario alrededor de la Casa. Es un rosario penitencial pidiendo la intercesión poderosa de la Santísima Virgen. Procesiones con velas del Santísimo Sacramento forman parte de las celebraciones en la Basílica de la Santa Casa de Loreto.

SANTA GORGONIA, Matrona

09 de diciembre

SANTA GORGONIA, Matrona
(372 P.C.)



   San Gregorio Nazianceno el Viejo y su esposa, Santa Nona, tuvieron tres hijos: Santa Gorgonia, San Gregorio Nazianceno y San Cesario. Gorgonia era la mayor. Se casó y tuvo tres hijos, a los que dio una educación tan esmerada como la que había recibido. Gorgonia se repuso de dos graves enfermedades a base de confianza en Dios. Durante la primera, que sufrió como consecuencia de una de una seria caída, Gorgonia no permitió que la asistiese ningún médico. De la segunda enfermedad quedó curada al recibir la comunión. El hermano de la santa cuenta que, en cierta ocasión en que se hallaba enferma, Gorgonia fue a la iglesia durante la noche a buscar sobre el altar algunas migajas del Pan de los Ángeles, con la esperanza de obtener así la curación. Como se sabe, en aquélla época se usaba para los sagrados misterios el pan ordinario y así se hace todavía en muchas iglesia de oriente. Santa Gorgonia fue siempre muy amante de la liturgia y solía contribuir a la construcción de iglesias. Vivía piadosa y sobriamente y era muy generosa con los pobres. Sin embargo, de acuerdo con la costumbre de la época, no recibió el bautismo hasta la edad madura. Al mismo tiempo que ella, se bautizaron su esposo, sus hijos y sus nietos. Su hermano Gregorio pronunció su oración fúnebre, que fue en realidad un panegírico de la bondad de Santa Gorgonia. Dicho panegírico nos dice todo lo que sabemos de la santa.


*Vidas de los Santos, de Butler. Vol. IV, ed. 1964

SAN PEDRO FOURIER, Fundador y Educador

09 de diciembre
SAN PEDRO FOURIER, Fundador y Educador


El que mucho cultiva, mucho cosechará.
(San Pablo)

   San Pedro Fourier Nació en Lorena (Francia) en 1565.
   Habiendo terminado brillantemente sus estudios en la Universidad, ingresó en la comunidad de canónigos regulares de San Agustín y allá fue ordenado sacerdote. Como se sentía indigno de celebrar la Santa Misa, pasó tres meses sin hacer la celebración de su primera misa, preparándose para ello.
   Le dieron a elegir entre tres parroquias, para que dijera de cuál quería ser párroco. Él escogió la más abandonada, la que más problemas tenía, y la que más estaba necesitando de un trabajo fuerte y constante. Era un pueblecito de los Vosgos que estaba lleno de protestantes calvinistas y donde la moralidad estaba por el suelo. Allí trabajó durante treinta años. Aún hoy, cuando allí hablan de San Pedro Fourier. lo llaman "el buen padre Pedro".
   Lo primero que hizo para lograr convertir aquellas gentes fue dedicarse a orar, y a sacrificarse por ellas. Recordaba lo que decía Jesús: "ciertos malos espíritus no se alejan sino con la oración y los sacrificios". Aún en el más crudo invierno no encendía fuego para calentarse, y la estufa que iba a calentar el ambiente no se encendía sino cuando llegaban visitantes muy friolentos.
   Las otras dos armas con las cuales se propuso ganar las almas de aquellos pecadores fueron la limosna y el buen ejemplo. Quería cumplir aquel mandato del Señor que dice: "De tal manera luzca ante los demás la luz de vuestro buen ejemplo, que al ver vuestras buenas obras, glorifiquen al Padre Celestial". Y en cuanto a las limosnas los necesitados encontraban siempre dispuesto al Padre Pedro a darles alguna ayuda, siempre acompañada de buenos consejos que les sirvieran también para la salvación de su alma.
   En su parroquia existían numerosas personas que habían tenido bienes de fortuna pero por un mal negocio o un incendio o una enfermedad o un robo, etc., habían quedado en gran pobreza. Para ellos fundó nuestro santo una caja de Mutua Ayuda, en la cual depositaba las contribuciones que las gentes le hacían, y de allí iba sacando para prestar a quienes habían quedado en la ruina. Lo único que les exigía era que si un día lograban volver a tener otra vez los bienes suficientes, devolvieran lo que se les había prestado. Así muchas familias que no se atrevían mendigar, fueron socorridas a tiempo sin ser humilladas. La Caja progresó notablemente.
   En el convencimiento de que para poder hacer apostolado sin desanimarse ni desorientarse es necesario asociarse con algún grupo apostólico donde encontrar estímulo, guía, corrección y compañía. Por eso fundó en su parroquia tres asociaciones apostólicas: la de San Sebastián, para hombres, la del Rosario para señoras y la de la Inmaculada para señoritas. Hacía una reunión semanal para cada grupo por separado y allí organizaba los trabajos de apostolado y se animaban unos a otros para seguir adelante.
   Vio en la educación cristiana el remedio para muchos de los desórdenes existentes entre los pobres y la clase trabajadora. Trató de fundar en su parroquia una escuelagratuita, pero se encontró con que los sacerdotes no aceptaban dar clases en primaria y a los padres de familia si eran pobres, no les interesaba que sus hijos estudiaran, y los maestros que encontraba no tenían vocación para ello. Total: fracasó totalmente en su intento. El mismo lo reconoció humildemente. El terreno todavía no estaba abonado para tan grande cosecha. Solamente cuando La Salle un siglo después se dedique a preparar maestros totalmente entusiasmados por la educación, logrará llenar la nación de casas de educación.
   Habiendo fracasado en cuanto a escuelas para los niños, el santo se propuso hacer una fundación para las niñas. Pero amaestrado por la amarga experiencia anterior, se propuso preparar antes muy bien a las profesoras. Reunió cuatro muchachas (dirigidas por la beata Alicia, que fue la cofundadora de su comunidad) y empezó a darles a cada día una hora de clase de pedagogía y de técnicas para enseñar a la juventud. Luego las fue enviando a dar clases a grupos de jovencitas, y pronto ya pudo fundar con ellas la Comunidad de Hermanas de San Agustín, que fue aprobada en 1616 por el Sumo Pontífice. Los expertos en Roma decían que el Padre Pedro había obtenido en seis meses una aprobación que otras comunidades sólo habían conseguido en treinta años. Pero es que se hizo apoyar por unos padres jesuitas muy importantes y por varios padres franceses muy estimados en el Vaticano, y además su congregación había dado muestras del gran bien que se consigue educando a la juventud.
   Puso en práctica varios métodos educativos que después otros famosos educadores católicos popularizarán por todas partes. Lo primero: hacer que la educación fuera práctica. Que no se redujera sólo a aprender cuestiones teóricas, sino que enseñara a la juventud muchas cosas que en la vida práctica de cada día iban a ser necesarias. Y así le dio gran importancia a la contabilidad, tanto que sus colegios eran verdaderamente unos secretariados comerciales, donde las jóvenes se familiarizaban con todo lo que les iba a servir para ser después unas eficientes secretarias y unas hábiles contadoras. También se les enseñaban artes prácticas como bordado, pastelería, dibujo artístico, etc.
   Otro de sus métodos nuevos, fue el de enseñar por medio de la declamación. Como lo hará más tarde San Juan Bosco, preparaba dramas, sainetes, comedias, diálogos y recitales, donde mientras se hacía reír y se emocionaba a los oyentes, se iban enseñando verdades de la religión y de otras ciencias. Los domingos por la tarde daban sus alumnas representaciones muy amenas e instructivas para el pueblo, con notable asistencia. Era un modo de valerse del teatro para enseñar y hacer progresar. Y el mismo tener que declamar en público les daba a las jóvenes mayor facilidad para expresarse en reuniones de sociedad, y obtenían más habilidad para ser buenas maestras.
   Su parroquia estaba infestada de calvinistas y evangélicos, lo cual era un serio peligro para los católicos. Lo primero que se propuso el santo fue instruir a sus feligreses acerca de los los errores y herejías que enseñan los protestantes, para que no se dejaran engañar por ellos. Luego fue insistiendo en que el católico por pertenecer a la verdadera religión, debe tener un comportamiento mejor que el de los demás. Y a los protestantes les recordaba cuán bueno y provechoso es pertenecer a la Santa Iglesia Católica. Los feligreses de su parroquia comentaban: "el Padre Pedro ha logrado más en cuanto a los protestantes en varios meses, que lo que habían logrado los otros sacerdotes en 30 años".
   En 1622 fue nombrado superior de su comunidad de Canónigos de San Agustín, y al tomar posesión de su alto cargo dijo: "Así como Jesucristo se entrega a nosotros en la Sagrada Comunión, sin esperar pago alguno, y buscando solamente el bien de los que la reciben, así me dedicaré desde este día a todos los que pertenecen a nuestra comunidad, no para obtener algún honor, o ventaja alguna, sino pensando solamente en la salvación de las almas". Programa verdaderamente digno de ser imitado, por todos los superiores en todas partes.
   En su nuevo cargo se dedicó con todas sus fuerzas a mejorar el comportamiento de los socios de su comunidad, la cual había caído en bastante descuido en cuanto al cumplimiento de los reglamentos. Al principio encontró resistencia, pero poco a poco fue logrando que los canónigos de San Agustín empezaran a ser verdaderamente fervorosos.
   En 1636 el gobierno de Francia quiso exigirle que hiciera un juramento que iba contra su conciencia. En vez de jurar prefirió salir desterrado. Los últimos cuatro años de su vida los pasó en el destierro, enseñando en una escuela gratuita que él mismo había fundado.
   Dios lo llamó a Sí el 9 de diciembre de 1640. El Sumo Pontífice lo declaró santo en 1897. El santuario donde están sus restos es visitado por numerosas peregrinaciones y su comunidad logró extenderse por varios países. 

SAN HIPARCO, COMPAÑEROS Y LOS SIETE MÁRTIRES DE SAMOSATA

09 de diciembre

SAN HIPARCO, COMPAÑEROS Y LOS SIETE MÁRTIRES DE SAMOSATA

(¿297 o 308? P.C.)


A

   Al volver de la campaña contra los persas, el César Galerio (a no ser que haya sido Maximino, cuando gobernaba en Siria) celebró una fiesta en Samosata, junto al Eufrates, y ordenó que todos participasen en los sacrificios que se iban a ofrecer a los dioses. Los magistrados Hiparco y Filoteo se habían convertido al cristianismo poco antes. En la casa de Hiparco había una cruz, ante la cual solían ambos hacer oración. Cinco jóvenes amigos suyos, llamados Santiago, Paragro, Abido, Romano y Loliano, fueron a visitarlos y los encontraron postrados ante la cruz. Lógicamente les preguntaron porque hacían oración en casa, cuando el emperador había mandado que todo el pueblo se reuniese en el templo de la diosa Fortuna. Hiparco y Filoteo respondieron que adoraban al Creador del Mundo. Los jóvenes preguntaron ¿Acaso creéis que esa cruz creó al mundo? Hiparco replicó: "Adoramos a Aquél que murió en la cruz, pues era Dios e Hijo de Dios. Hace ya tres años que fuimos bautizados por Santiago, sacerdote de la verdadera religión, el cual nos da el cuerpo y la Sangre de Cristo. Consideraríamos como un pecado salir de casa durante estos tres días, pues aborrecemos el olor de los sacrificios que invade toda la ciudad". Después de mucho discutir, los cinco jóvenes declararon que deseaban recibir el bautismo. Hiparco escribió entonces una carta al sacerdote Santiago y la entregó al mensajero. El sacerdote se presentó inmediatamente en la casa de Hiparco, llevando escondidos bajo su manto los vasos sagrados. Al ver a los siete amigos, los saludó diciendo: "La paz sea con vosotros servidores de Jesucristo, que fue crucificado por sus criaturas".

   Romano y sus compañeros convertidos cayeron de rodillas y dijeron: Apiádate de nosotros e imprímenos el sello de Jesucristo a quien adoramos". Una vez que hubieron orado juntos, el sacerdote Santiago les dijo: "La gracia de Jesucristo sea con todos vosotros". Los jóvenes hicieron una profesión de fe y abjuraron de la idolatría. El sacerdote los bautizó y les dio el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Enseguida, cubrió con su capa los vasos sagrados y partió apresuradamente a su casa, pues temía que los paganos le viesen en tal compañía ya que él era un anciano pobremente vestido, en tanto que Hiparco, Filoteo y los cinco jóvenes eran personajes de alcurnia.

   Al tercer día de las fiestas, el emperador preguntó si todos los magistrados habían sacrificado en público. Con ese motivo se enteró de que Hiparco y Filoteo no habían participado en el culto desde hacía tres años. Inmediatamente, el emperador ordenó que se los condujese al templo y se los obligase a ofrecer sacrificios. Los mensajeros imperiales encontraron en la casa de Hiparco a los siete cristianos, pero sólo tomaron presos por entonces a Hiparco y Filoteo. El emperador les preguntó porque le despreciaban a él y a los dioses de Hiparco replicó que se avergonzaba de oír llamar dioses a unos ídolos de madera y de piedra. El emperador ordenó que se le propinasen cincuenta azotes y prometió a Filoteo que le nombraría pretor si se sometía. Filoteo repuso que consideraría como una ignominia un cargo comprado a ese precio.

   Enseguida, empezó a hablar con gran elocuencia sobre la creación del mundo, pero el emperador lo interrumpió, diciéndole que veía que era un hombre muy culto y que esperaba que abandonase sus errores para no verse obligado a torturarle. Enseguida, dio orden a los guardias de que le encerrasen en una mazmorra aparte de la de Hiparco, cargado de cadenas. Entretanto, un oficial había ido a arrestar a los otros cinco cristianos que estaban en la casa de Hiparco. Como también ellos se negasen a ofrecer sacrificios, el emperador les hizo notar que eran aún muy jóvenes y les dijo que, si perseveraban en su obstinación, los mandaría azotar y crucificar como a su maestro. Los jóvenes respondieron que no temían a la tortura. Al punto fueron encadenados y encerrados en diferentes calabozos, y no se les dio de comer ni de beber sino hasta después de las fiestas.

   Cuando terminaron las solemnidades en honor de los dioses, se erigió una tribuna en las riberas de Eufrates. El emperador se dirigió allá y mandó traer a los cautivos. Los dos magistrados, cargados de cadenas, abrían la marcha, seguidos por los cinco jóvenes, que tenían las manos atadas. Como se negasen nuevamente a ofrecer sacrificios, se los atormentó en el potro y se les propinaron veinte azotes a cada uno. Después, fueron conducidos otra vez a la prisión. El emperador ordenó que no se permitiese a nadie visitarlos ni prestarles auxilio y que sólo se les diese un poco de pan para que no muriesen de hambre. Al cabo de más de dos meses, los prisioneros comparecieron nuevamente ante el emperador. Por su aspecto parecían más bien cadáveres. Cuando se los incitó a ofrecer sacrificios a los dioses, los mártires rogaron que no tratase de apartarlos del camino de Jesucristo. El emperador replicó furioso: "Puesto que deseáis la muerte, voy a satisfacer vuestro deseo para que no sigáis insultando a los dioses". Enseguida, ordenó a los guardias que los amordazaran y los crucificaran. Los guardias los transportaron rápidamente al sitio de la ejecución. Algunos magistrados hicieron notar que Hiparco y Filoteo eran sus colegas en la magistratura y debían dar cuentas sobre el desempeño de su oficio, y que los otros cinco eran patricios y tenían cuando menos derecho a redactar su testamento, por lo tanto, pidieron que se dilatase la ejecución. El emperador accedió y puso a los condenados en manos de los magistrados para que se llevasen a cabo esos trámites. Los magistrados los condujeron a la entrada del circo, les quitaron las mordazas y les dijeron en privado: "Obtuvimos la dilación de la sentencia con el pretexto de arreglar con vosotros ciertos asuntos de interés público pero en realidad lo que queríamos era hablar con vosotros en privado para pediros que roguéis a Dios por nosotros y nos bendigáis, a nosotros y a la ciudad". Los mártires los bendijeron y dirigieron la palabra a la multitud que se había reunido. Cuando el emperador lo supo, envió una reprimenda a los magistrados por haber permitido que los condenados hablasen al pueblo.   Los magistrados se excusarondiciendo que no lo habían impedido por miedo a la multitud.

   El emperador mandó armar siete cruces cerca de las puertas de la ciudad, y ordenó otra vez a Hiparco que se sometiese. El anciano replicó, poniendo la mano sobre su cabeza calva: "Así como mi cabeza no puede, naturalmente, volver a cubrirse de cabellos, así tampoco puedo yo cambiar de parecer y someterme a tu voluntad". El emperador mandó que colocasen una piel de cabra sobre la cabeza del anciano, y le dijo burlonamente: "Ahora que tienes la cabeza cubiertos de pelos, ofrece sacrificios a los dioses, como conviene a tu condición". Enseguida, dio orden de crucificar a los prisioneros. Por la noche, algunas mujeres sobornaron a los guardias para que les permitieran limpiar la sangre del rostro de los mártires. Hiparco murió muy pronto. Santiago, Romano y Loliano murieron al día siguiente, apuñalados por los soldados. En cuanto a Filoteo, Abibo y Paragro, se los bajó de la cruz antes de que los cadáveres fueran arrojados al río. Pero un cristiano llamado Baso compró a los guardias y los sepultó durante la noche en su casa de campo.<El emperador mandó armar siete cruces cerca de las puertas de la ciudad, y ordenó otra vez a Hiparco que se sometiese. El anciano replicó, poniendo la mano sobre su cabeza calva: "Así como mi cabeza no puede, naturalmente, volver a cubrirse de cabellos, así tampoco puedo yo cambiar de parecer y someterme a tu voluntad". El emperador mandó que colocasen una piel de cabra sobre la cabeza del anciano, y le dijo burlonamente: "Ahora que tienes la cabeza cubiertos de pelos, ofrece sacrificios a los dioses, como conviene a tu condición". Enseguida, dio orden de crucificar a los prisioneros. Por la noche, algunas mujeres sobornaron a los guardias para que les permitieran limpiar la sangre del rostro de los mártires. Hiparco murió muy pronto. Santiago, Romano y Loliano murieron al día siguiente, apuñalados por los soldados. En cuanto a Filoteo, Abibo y Paragro, se los bajó de la cruz antes de que los cadáveres fueran arrojados al río. Pero un cristiano llamado Baso compró a los guardias y los sepultó durante la noche en su casa de campo.



*Vidas de los Santos, de Butler. Vol. IV, ed. 1964

09/XII/+2019 SANTA LEOCADIA, Virgen y Mártir

09 de diciembre

SANTA LEOCADIA, Virgen y Mártir


Cristo padeció por nosotros, dándonos ejemplo,
a fin de que sigáis sus huellas. 
(1 Pedro, 2,21)

   Santa Leocadia, hija de una de las casas más ilustres de Toledo, fue condenada por el gobernador Daciano, en el reinado de Diocleciano, a ser azotada porque era cristiana. Después de ello se la arrojó en una prisión para todo el resto de sus días. Entró en ella diciendo que ese lugar le sería más agradable que los palacios más bellos del mundo. Habiendo sabido que la persecución duraba siempre, pidió a Dios morir. Su oración fue escuchada: murió besando la cruz que había trazado en los muros de su prisión, hacia el año 304.

MEDITACIÓN 
SOBRE EL AMOR DE JESUCRISTO

I. Para prepararte a la Natividad de Jesús, debes pensar de vez en cuando en el amor que tuvo Él para nosotros. Su amor, según dicho de San Bernardo, ha sido tierno, fuerte y sabio. Nos ha amado tiernamente, se han conmovido sus entrañas a la vista de nuestras miserias; ¿le pagas tú con la misma moneda? ¡Ah! ¡soy insensible para con Vos, Salvador mío; os veo transido de frío en el pesebre, y mi corazón no se conmueve!
  
II. El amor de Jesús ha sido fuerte. Para hacerme bien, soportó los suplicios más crueles, sufrió la muerte misma. Y yo, mi Divino Jesús, yo os amo cuando nada hay que sufrir, pero ante la menor dificultad ¡me niego! y sin embargo, ¿qué cosa hay más fácil que amaros? No todo el mundo puede ayunar, velar o hacer limosna; pero todo el mundo puede amar a Dios. Para esto no hay necesidad de ser sabio, de tener salud ni ingenio: basta tener corazón. ¿Qué cosa más dulce que amar a un objeto infinitamente amable?
  
III. Jesús nos ha amado sabiamente, mostrándonos el camino del paraíso. Nos ha amado para la eternidad; así, no se apena por procurarte las comodidades de esta vida. ¿Amas tú de este modo? Es odiarse amar los placeres; es amar santa y sabiamente al cuerpo y al alma, rehusarles los placeres criminales que deben hacerlos desgraciados para siempre. Amas a tus riquezas, a tus padres, a tus amigos; amas todo lo que posees ¡Y no sabes amarte a ti mismo! Sé tú más querido para ti mismo que tus bienes. (San Euquerio).

El amor de Jesús
Orad por vuestros amigos.

ORACIÓN
   Señor, que la bienaventurada Leocadia virgen y mártir, implore por nosotros vuestra misericordia, ella que siempre os fue agradable por el mérito de su castidad Y por su valor en confesar vuestro Nombre. Por J C. N. S. Amén.



*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

08/XII/+2019 MISA DEL DOMINGO SEGUNDO DE ADVIENTO

SEGUNDO DOMINGO
DE ADVIENTO
ESTACIÓN EN SANTA CRUZ DE JERUSALÉN
Semidoble de 2ª clase - Ornamentos morados

   Estamos ya en pleno Adviento, o por mejor decir, en franca expectativa de la venida del Salvador del mundo. La Iglesia quiere hoy elevarnos, para que alcancemos a ver al que avanza hacia nosotros con dulce y suave majestad. La ausencia de pecado y un deseo cada vez más ardiente de llegar a Belén, acompañando a José y a María que viajan escoltados de ángeles hacia Jerusalén, será nuestra mejor disposición para este domingo y para la semana que con él empezamos.
   Introito. S. 79, 2
   INTROITUS - Pópulus Sion, ecce Dóminus véniet ad salvándas gentes: et audítam fáciet Dóminus glóriam vocis suæ in lætítia cordis vestri. Ps. 79, 2. Qui regis Israël, inténde: qui dedúcis, velut ovem, Joseph. V. Glória Patri.   Pueblo de Sion, he aquí al Señor que vendrá a salvar a las naciones: y el Señor hará resonar la gloria de su voz, para alegría de vuestro corazón. Ps 79: Pastor de Israel, prestad vuestro oído, vos que conducís a José como una oveja. Gloria al Padre. ..Pueblos de Sión. 
   El Gloria in excelsis no se dice en el Tiempo de Adviento, salvo en las fiestas.
Oración-Colecta
   ORATIO - Excita, Dómine, corda nostra ad præparándas Unigéniti tui vias: ut, per ejus advéntum, purificátis tibi mentibus servíre mereámur: Qui tecum vivit   R. Amen   Moved, oh Señor, nuestros corazones a preparar los caminos de vuestro Unigénito Hijo; a fin de que merezcamos serviros con un corazón puro, mediante la venida de Aquel que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos...     R. Amen.  
   No se dice ninguna otra oración.
Epístola
   Jesús viene a destruir el muro de división entre la raza de Abrahán, según la carne, y el resto de la humanidad, para formar de ambas una sola familia, que es la Iglesia, de la que Él es el monarca universal.
   Lectio Epístolæ beáti Páuli Apóstoli ad Romános. Rom. 15, 4-13 - Fratres: Quæcúmque scripta sunt, ad nostram doctrinam scripta sunt: ut per patiéntiam, et consolatiónem Scripturárum, spem habeámus. Deus autem patiéntiæ, et solátii, det vobis idípsum sápere in altérutrum secúndum Jesum Christum: ut unánimes, uno ore honorificétis Deum et Patrem Dómini nostri Jesu Christi. Propter quod suscípite invicem, sicut et Christus suscépit vos in honórem Dei. Dico enim Christum Jesum minístrum fuísse circumcisiónis propter veritátem Dei, ad confirmándas promissiónes patrum: gentes autem super misericórdia honoráre Deum, sicut scriptum est: Proptérea confitébor tibi in géntibus, Dómine, et nómini tuo cantábo. Et íterum dicit: Lætámini, gentes, cum plebe ejus. Et íterum: Laudáte, omnes gentes, Dóminum: et magnificáte eum, omnes pópuli. Et rursus Isaías ait: Erit radix Jesse, et qui exsúrget régere gentes, in eum gentes sperábunt. Deus autem spei répleat vos omni gáudio, et pace in credéndo; ut abundétis in spe, et virtúte Spíritus Sancti..   Excita, Dómine, corda nostra ad præparándas Unigéniti tui vias: ut, per ejus advéntum, purificátis tibi mentibus servíre mereámur: Qui tecum vivit



   
   Lección de la Epístola del Apóstol San Pablo a los Romanos (XV,  4- 13 J) Hermanos: Todas las cosas que han sido escritas en los Libros Santos para nuestra enseñanza se han escrito, a fin de que mediante la paciencia y el consuelo que se sacan de las Escrituras, mantengamos firme la esperanza. Quiera el Dios de la paciencia y de la consolación haceros la gracia de estar siempre unidos mutuamente : en sentimientos y afectos según el espíritu de Jesucristo, a fin de que con un solo corazón y una sola : boca glorifiquéis a Dios, el Padre de Nuestro Señor  Jesucristo. Por tanto, soportaos recíprocamente, así como Cristo os ha soportado y acogido con amor a vosotros para gloria de Dios. Digo, pues, que Jesucristo fue ministro primero para con los judíos circuncisos, a fin de que fuese reconocida la veracidad de Dios, en el cumplimiento de las promesas que él había hecho a sus padres. Mas los gentiles deben alabar a Dios por su misericordia, según está escrito: Por eso publicaré oh Señor! entre . las naciones tus alabanzas, y cantaré salmos a tu nombre y en otro lugar: Alegraos, naciones, con los judíos que son su pueblo. y en otra parte: Alabad todas las gentes al Señor, y ensalzadle los pueblos todos. Asimismo dice Isaías: De la estirpe de Jesé nacerá Aquel que ha de gobernar las naciones, y las naciones esperarán en él. El Dios de la esperanza nuestra os colme de toda suerte de gozo y de paz en vuestra creencia, para que crezca vuestra esperanza siempre más y más, por la virtud del Espíritu Santo.
Salmodia
      GRADUALE (Ps. 49) Ex Sion spécies decóris ejus: Deus maniféste véniet. V. Congregáte illi sanctos ejus, qui ordinavérunt testaméntum ejus super sacrifícia   ALLELUIA, alleluia. V. (Ps. 121, 1). Lætátus sum in tris, quae dieta sunt mihi: in domum Dómini íbimus. Allelúja.   Gradual.  - De Sion viene el esplendor de su belleza: Dios viene visiblemente. Congregad ante Él a sus  Santos, los que concertaron con El alianza en sus sacrificios.   Aleluya, aleluya. Gran contento tuve n cuando se me dijo: Iremos a la casa del Señor. Ale-
luya.
   En las feria de Adviento, es decir, cuando en un día de semana se dice la misa del Domingo, se omite el Aleluya y el versillo.
Evangelio
   Juan Bautista envía algunos de sus discípulos a entrevistarse con Jesús, para cerciorarse por sí mismos de si Él es el Mesías prometido. Jesús les demuestra su divina misión más que con palabras con obras, realizando en su presencia numerosos milagros. Despedidos ellos, hace a los presentes el panegírico de San Juan, para inculcarles la austeridad cristiana.
      
U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthæum. Matth. 11, 2-10 - In íllo témpore: Cum audísset Joánnes in vínculis ópera Christi, mittens duos de discípulis suis, set illi: Tu es, qui ventúrus es, an álium exspectámus? Et respóndens Jesus, ait illis: Eúntes renuntiáte Joánni, quæ audístis, et vidístis. Cæci vident, claudi ámbulant, leprósi mundántur, surdi áudiunt, mórtui resúrgunt, páuperes evangelizántur: et beátus est, qui non fúerit scandalizátus in me. Illis autem abeúntibus, cœpit Jesus dícere ad turbas de Joánne: Quid exístis in desértum vidére? arúndinem vento agitátam? Sed quid exístis vidére? hóminem móllibus vestítum? Ecce qui móllibus vestinutur, in dómibus regum sunt. Sed quid exístis vidére? prophétam? Etiam dico vobis, et plus quam prophétam. Hic est enim, de quo scriptum est: Ecce ego mitto Angelum meum ante fáciem tuam, qui præparábit viam tuam ante te.
   Credo  
  U Continuación del Santo Evangelio según San Mateo (XI, 2-10) -  En aquel tiempo: Habiendo oído Juan en la prisión de las obras maravillosas de Cristo, envió dos de sus discípulos a preguntarle: ¿Eres tú el Mesías que ha de venir, o debemos esperar a otro? A lo que Jesús les respondió: Id y contad a Juan lo que habéis oído y visto(1). Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia el evangelio a los pobres; y bienaventurado aquel que no tomare de Mí ocasión de escándalo. Luego que se fueron éstos, empezó Jesús a hablar de Juan, y dijo al pueblo: ¿Qué es lo que salisteis a ver en el desierto? ¿alguna caña que a todo viento se mueve? Decidme sino ¿qué salisteis a ver? , ¿a un hombre vestido con ropas delicadas? Ya sabéis que los que visten así, están en palacios de los reyes. En fin, ¿qué salisteis a ver? , ¿a algún profeta? Eso sí, yo os lo aseguro, y aún mucho más que profeta. Pues él es de quien está escrito: Mira que yo envío mi ángel ante su presencia, el cual irá delante de ti disponiéndote el camino(2). Credo.
      OFFERTORIUM. - Deus, tu convérsus vivificábis nos, et plebs tua lætábitur in te: osténde nobis, Dómine, misericórdiam tuam, et salutáre tuum da nobis.     Ofertorio. -  Devolvednos, oh Dios, la vida, y vuestro pueblo se regocijará en Vos. Mostradnos vuestra misericordia, Señor, y dadnos vuestra salud. 
Oración-Secreta
      Placáre, quæsumus, Dómine, humilitátis nostræ précibus et hóstiis: et ubi nulla súppetunt suffrágia meritórun, tuis nobis succúrre præsídiis. Per Dóminum.    Os rogamos, Señor, os aplaquéis con las oraciones y hostias de nuestra humildad: y no pudiendo alegar mérito alguno, socorrednos con vuestros auxilios. Por Nuestro Señor Jesucristo. 
   Prefacio de la Sma. Trinidad 
(Durante la semana, Prefacio común)
  Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus...  Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:
       COMMUNIO. - Jerúsalem, surge, et sta in excélso, et vide jucunditátem, quæ véniet tibi a Deo tuo      Comunión. - Levántate, Jerusalén, colócate en lo alto, y mira las alegrías que te vendrán de tu Dios. .   . 
Oración-Postcomunión
     POSTCOMMUNIO - Repléti cibo spirituális alimóniæ, súpplices te, Dómine, deprecámur: ut, hújus participatióne mystérii, dóceas nos terréna despícere et amáre cæléstia. Per Dóminum..  Saciados con este alimento espiritual, os rogamos, oh Señor, humildemente, que por la participación de este misterio nos enseñéis a despreciar las cosas terrenas y a amar únicamente las celestiales. Por Nuestro Señor Jesucristo.. .  . 




  • (1) Se omite para poderlo cantar con mayor regocijo la noche de Navidad
  • (2) Es decir: imitad los ejemplos de Jesucristo y revestíos de sus méritos y de su espíritu, para que viva en vosotros sin interrupción. 

08/XII/+2019 LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

08 de diciembre 

LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

Salve, llena eres de gracia; el Señor es contigo. 
(Lucas 1, 28) 


   La Virgen María, por un privilegio único en vista de su destino divino, fue concebida sin pecado. Nunca el demonio tuvo poder alguno sobre Ella, porque estuvo exenta de pecado original. Debes honrar muy especialmente esta prerrogativa de la Madre de Dios, porque es el comienzo de su santificación y de su gloria. Regocíjate con Ella por la dicha que tuvo de ser librada del pecado de Adán, y recibir más gracias, en ese momento feliz de su Concepción, que la que nunca poseyeron los hombres y los ángeles juntos.

MEDITACIÓN SOBRE
LA INMACULADA CONCEPCIÓN
   
I. María fue concebida sin pecado; es éste un favor que Dios pudo hacerle, porque nada es imposible para su omnipotencia. Reina de los Ángeles, Madre de mi Salvador, estoy lleno de alegría cuando considero que el pecado nunca entró en vuestra alma, y habéis estado plena de gracias desde vuestra concepción. Lo creo, Virgen Santísima, y por todas partes sostendré el honor de vuestra Inmaculada Concepción.
  
II. Dios ha debido por una cierta conveniencia, preservar a María del pecado original. Padre eterno, ¿hubierais podido acaso permitir que vuestra queridísima Hija, la Madre de vuestro Hijo, fuese, aunque sea por un instante, esclava del demonio? ¿Podíais Vos, Espíritu Santo, dejar que penetrara vuestro enemigo en el corazón de vuestra Esposa muy amada? y Vos, Verbo eterno, ¿Podíais dejar que se profanase el templo donde debíais habitar? ¡Oh, no! sería injuriar a vuestro amor filial sólo pensarlo. Creemos, pues, con la Iglesia católica que la Bienaventurada Virgen María ha sido, por privilegio único de Dios, enteramente preservada de la mancha original desde el primer instante de su Concepción. (Pío IX).
  
III. Cuando, después de haber puesto nuestros ojos en la Virgen Inmaculada, los bajamos a nosotros mismos, ¡cuán diferentes nos encontramos a nuestra Madre! ¡Nacemos pecadores, vivimos en el crimen y estamos expuestos a morir en el pecado! Pero Vos, Virgen Santa, vendréis en nuestra ayuda: no dejaréis perecer a vuestros hijos. El que recurre a María no puede perecer: es el fundamento de toda esperanza. (San Bernardo).

La devoción a la Inmaculada Concepción
Orad por las Congregaciones
 de la Santísima Virgen.

ORACIÓN
   Oh Dios que, por la Inmaculada Concepción de la Virgen, habéis preparado un santuario digno para vuestro Hijo, dignaos, después de haberlo preservado de toda mancha en previsión de la muerte de este mismo Hijo, concedernos a nosotros, por su intercesión, la gracia de llegar hasta Vos, purificados de toda mancha. Por J. C. N. S. Amén.

AD DIEM ILLUM LAETISSIMUN - Encíclica de San Pío X, anunciando al Orbe Cristiano el Jubileo extraordinario a propósito del aniversario del Dogma de la Inmaculada Concepción, la devoción a la Sma. Virgen, 2/2/1904

FULGENS CORONA - Encíclica de Pío XII, con motivo del primer centenario de la definición del dogma de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen, 8/9/1953


*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

07/XII/+2019 SANTA MARÍA JOSEFA ROSELLO, Virgen Fundadora

07 de diciembre 

SANTA MARÍA JOSEFA ROSELLO, Virgen Fundadora

A
   Esta activísima mujer tuvo el consuelo de que al morir ya había fundado 66 conventos de su comunidad. Es la fundadora de las Hermanas de la Misericordia.
   María Josefa Roselló nació en Albisola Marina, provincia de Savona, el 27 de jmayo de 1811. Cuarta hija de una numerosa familia, carente de bienes de fortuna, pues los padres eran modestos fabricantes de objetos de alfarería, pero con riqueza de fe y de piedad. También ella aprendió a modelar el barro y se hizo cargo de sus hermanos menores, permitiendo a su madre dedicarse a sus numerosas ocupaciones.Cuando todavía era muy jovencita, su papá la llamaba "la pequeña capitana", porque demostraba tener cualidades de líder y ejercía mucha influencia entre sus compañeras.
   Desde la infancia se distinguió en el estudio, en la caridad hacia los pobres y sobre todo en la devoción al Crucificado y a la Santísima Virgen. Un día todas las personas mayores del pueblo dispusieron irse en peregrinación a visitar un santuario de la Virgen, en otra población. Cuando ya los mayores se habían marchado, María Josefa organizó a las niñas de la población y con ellas se fue cantando y rezando, en peregrinación al templo del pueblo. Un joven subió a la torre e hizo repicar las campanas, y así también los menores tuvieron su fiesta religiosa.
   Se inscribió en la Tercera Orden Franciscana y poco a poco sintió nacer en su corazón el deseo de una vida más perfecta que le permitiese con mayor facilidad hacerse santa. A los 19 años  entró en una familia señorial de Savona, los Monleone, más como hija adoptiva de dos cónyuges sin hijos, que como doméstica, para asistir al patrón enfermo. Permaneció siete años en aquella casa, despertando con su conducta el afecto y la admiración, no sólo de los patrones, sino también de la servidumbre. Cuando la señora quedó viuda y le propuso quedarse siempre con ella, prometiéndole hacerla su heredera, ella lo rehusó. Se sentía llamada por otra vocación y pidió ingresar en un Instituto de caridad como hermana. Su petición fue rechazada porque la pobreza de su familia no le permitía aportar la dote.
   Para María Josefa siguieron años de duras pruebas, la muerte de su madre, de su hermano, de su hermana Josefina de 17 años y finalmente de su padre. Entonces ella vino a ser el principal sostén de la familia. El obispo de la diócesis, Agostino de Mari, le propuso la fundación de un Instituto para trabajar con la juventud femenina. Ella aceptó. Las tres primeras vocaciones vinieron de Albisola, donde sirvió como sede una modesta casa arrendada. La fundación lleva la fecha del 10 de agosto de 1837. El 22 de octubre de 1837 tuvo lugar la primera vestición de las hermanas de la nueva Congregación de las Hijas de nuestra Señora de la Misericordia y María Josefa Rosello fue su fundadora y primera Madre. El objetivo de la fundación era dedicarse a la instrucción y educación de las muchachas pobres y la asistencia a los enfermos.
   Con unos muebles viejos, una casona casi en ruinas, cuatro colchones de paja extendidos en el suelo, unos kilos de papas, un crucifijo y un cuadro de la Santísima Virgen, empezaron la nueva comunidad. Dios la bendijo tanto, que ya en vida de la fundadora se inauguraron 66 casas de la comunidad. Sus biógrafos dicen que María Josefa no hizo milagros de curaciones, pero que obtuvo de Dios el milagro de que su congregación se multiplicara de manera admirable. Cada vez que tenía en alguna de las casas unos centavos sobrantes, ya pensaba en fundar otra para las gentes más pobres.
   La esposa del paralítico al cual ella había atendido con tanta caridad cuando era joven, le dejó al morir toda su grande herencia y con eso pudo pagar terribles deudas que tenía y hacer nuevas fundaciones.
   La Madre Josefa tenía una confianza total en la Divina Providencia, o sea en el gran amor generoso con que Dios cuida de nosotros. Y aún en las circunstancias más difíciles no dudaba de que Dios iba a intervenir a ayudarla, y así sucedía.
   En su escritorio tenía una calavera para recordar continuamente en quá terminan las bellezas y vanidades del mundo.
   Durante cuarenta años fue superiora general, pero aún teniendo tan alto cargo, en cada casa donde llegaba, se dedicaba a ayudar en los oficios más humildes: lavar, barrer, cocinar, atender a los enfermos más repugnantes, etc.
   Ante tantos trabajos y afanes se enfermó gravemente. El obispo se dio cuenta de que se trataba de cansancio y exceso de trabajo. La envió a descansar varias semanas, y volvió llena de salud y de energías para seguir trabajando, por el Reino de Dios.
   Los misioneros encontraban muchas niñas abandonadas y en graves peligros y las llevaban a la Madre Josefa. Y ella, aun con grandes sacrificios y endeudándose hasta el extremo, las recibía gratuitamente para educarlas.
   Su gran deseo era el poder enviar misioneras a lejanas tierras. Y la ocasión se presentó en 1875 cuando desde Buenos Aires, Argentina, le rogaron que enviara a sus religiosas a atender a las niñas abandonadas. Y coincidió el envío de sus primeras misioneras con el primer grupo de misioneros salesianos que enviaba San Juan Bosco. Así que ellas en el barco recibieron la bendición y los consejos de este gran santo que estaba ese día despidiendo a sus primeros misioneros salesianos.
También en América sus religiosas fueron fundando hospitales, casas de refugio y obras de beneficiencia.
   Sus últimos años padeció muy dolorosas enfermedades que la redujeron casi a total quietud. Y llegaron escrúpulos o falsos temores de que se iba a condenar. Era una pena más que le permitía Dios para que se santificara más y más. Pero venció esas tentaciones con gran confianza en Dios y murió diciendo: "Amemos a Jesús. Lo más importante es amar a Dios y salvar el alma". El 7 de diciembre de 1880 pasó a la eternidad. En 1949 fue declarada santa.
Que la Divina Providencia de Dios envíe a su santa Iglesia muchas "capitanas" que, como María Josefa Rosello, se dediquen a llenar el mundo de obras de caridad.

07/XII/+2019 SAN EUTIQUIANO, Papa y Mártir

07 de diciembre

SAN EUTIQUIANO, Papa y Mártir


   San Eutiquiano nació en Luni, en Etruria, en 275 y murió en 283. Se sabe muy poco de él. Su pontificado fue bajo el imperio de Probo. Durante su pontificado la Iglesia fue objeto de muchas persecuciones y los mártires fueron muchísimos. 
   Hombre sencillo y misericordioso, se dio a la tarea de dar cristiana sepultura a multitud de cristianos que murieron martirizados por no negar su fe, recorriendo diversos sitios; en un mismo día dio sepultura a más de 300. Dispuso que que sus cuerpos fueran envueltos no en una simple sábana blanca, como era costumbre, sino cubiertos con una dalmática roja, rica túnica reservada al emperador. En la liturgia actual la llevan los diáconos en las funciones solemnes. 
   Instituyó la bendición de la recolección de los campos. 
   Murió mártir en Roma, víctima de la persecución pagana. Fue enterrado en las catacumbas de San Calixto, siendo el último Papa allí sepultado.

07/XII/+2019 SAN AMBROSIO, Obispo, Confesor y Doctor

07 de diciembre
SAN AMBROSIO, Obispo, Confesor y Doctor 

Considera bien el ministerio que has recibido
en nombre del Señor, a fin de cumplir
todos sus deberes.
(Colosenses, 4,17)
A
   A la muerte de Aujencio, obispo herético de Milán, católicos y arrianos estaban a punto de llegar a las manos en la iglesia con motivo de su sucesor, cuando Ambrosio, gobernador de la ciudad, se trasladó a ella para apaciguar los ánimos. Un niño exclamó entonces por tres veces: ¡Ambrosio obispo! y toda la concurrencia súbitamente lo aclamó. Nacido en las Galias hacia el año 340, Ambrosio tenía entonces 34 años y sólo era catecúmeno. Ilustre por su nacimiento, llegó a serlo mucho más por sus virtudes, su ciencia y su caridad. Contribuyó poderosamente a la conversión de San Agustín. Después de la masacre de Tesalónica, negó al emperador Teodosio la entrada a la iglesia, hasta que hubo hecho penitencia. Murió en el año 397.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE SAN AMBROSIO

I. San Ambrosio, en su cargo de gobernador de Milán, defendió los intereses del César, pero supo al mismo tiempo dar a Dios lo que era de Dios. Imita la prudencia de San Ambrosio en tus asuntos temporales: hay que contentar a los hombres, cuando ello es posible sin ofender a Dios. Se puede y se debe ser hombre de honor y buen cristiano a la vez. La honestidad es el fundamento de la virtud cristiana.

II. Elegido obispo de Milán por inspiración divina, huyó San Ambrosio a Pavía, pero Dios extravió sus pasos y se encontró al día siguiente por la mañana a las puertas de Milán; comprendió entonces el llamado de Dios. Huye de los honores a imitación de este Santo, pero no te opongas a los designios de Dios sobre ti; haz, por el contrario, lo que esté en tu poder para cooperar con ellos.
   
III. Este gran santo decía al morir: "No he vivido entre vosotros de modo que tenga aprensión de permanecer durante más tiempo con vosotros; pero tampoco temo morir, porque debo comparecer ante un Juez lleno de bondad". ¿Podrías tú hablar con esta santa confianza? ¿Nada deberían reprender los hombres en tu conducta ? ¿Nada tendría que reprocharte Dios? ¿Qué te dice tu conciencia? La conciencia es un juez insobornable; cuando se levanta contra los hombres, grita en alta voz, acusa y escribe, por decirlo así, ante los ojos de los pecadores, la magnitud de sus ofensas. (San Crisóstomo).

La dulzura
Orad por vuestro obispo.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis instruido a vuestro pueblo acerca de la salvación eterna por ministerio del bienaventurado Ambrosio, dignaos hacer que, después de haberlo tenido en la tierra como doctor y guía, lo tengamos como intercesor en el cielo. Por J. C. N. S. Amén.

  
*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa