EL SANTO DEL DÍA ES:

 24 de Junio

NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA

En verdad, os digo, ninguno de entre los hijos
de mujer ha sido mayor que Juan Bautista.

(Mateo, 11, 11).

   Toda la tierra se alegra del nacimiento de San Juan; pero, ¿no debemos nosotros afligirnos al comparar lo que él ha hecho con lo que hacemos nosotros? Él deja el mundo y se retira al desierto para hacer penitencia; su alimento es un poco de miel silvestre con langostas; su vestidura, la piel de un camello. Sus ejemplos, más aun que sus palabras, son una exhortación a la penitencia. Viendo a Jesucristo, ex clama: He ahí el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo; y el Salvador quiere ser bautizado por él.

MEDITACIÓN: SOBRE SAN JUAN BAUTISTA
   
I. He aquí un penitente que no es culpable de pecado alguno, y a quien la presencia de Jesús,  oculto en el seno de su Madre, ha purificado antes de su na cimiento hasta de la mancha original. ¿Qué falta había cometido él cuando se retiró al desierto a hacer penitencia? Nos enseña con ello que el hombre, aun el más inocente, debe hacer penitencia. ¿Comenzaste tú este ejercicio? Te parece muy penoso, y he aquí un niño que lo hace como juego. Pon manos a la obra, y pronto experimentarás cuán indecible satisfacción reserva Dios a los que renuncian al placer para darse a Él. ¡Cuán instantáneamente pareció dulce a mi corazón privarse de las dulzuras de las vanidades del mundo! Temía perderlas, y dejarlas llegó a ser para mí la fuente de la dicha. (San Agustín).
   
II. Temprano comienza este santo su penitencia y la prolonga hasta el fin de su vida. No basta que te mortifiques por algún tiempo, hay que hacerla hasta la muerte. Siempre tienes contra ti a tu cuerpo, al demonio y al mundo. El único medio para triunfar de estos tres enemigos es combatirlos sin des canso hasta el fin. Piensa en el infierno que debes evitar, en el paraíso que debes ganar, y nunca te cansarás de hacer penitencia.
   
III. Si la humildad no las acompaña, tus austeridades no te servirán sino para atormentarte. San Juan rechaza los honores que le rinden los judíos llamándole Profeta y Mesías; se humilla delante de Jesucristo. Humíllate tú ante Dios y los hombres. Lo que haces, lo que sufres, nada es comparado con los trabajos y sufrimientos de los santos. ¿De qué sirve mortificar el cuerpo por la paciencia, si el espíritu está hinchado de orgullo? (San Jerónimo).

La humildad
Orad 
por la conversión de los pecadores

ORACIÓN
     Oh Dios, que habéis solemnizado este día con el nacimiento de San Juan Bautista, conceded a vuestro pueblo la gracia de los gozos espirituales, y dirigid las almas de los fieles por el camino de la salvación eterna. Por J. C. N. S. Amén.


EL SANTO DEL DÍA ES:

23 de Junio

SANTA EDILTRUDISVirgen

  Si viviereis según la carne, moriréis;
 si, en cambio, con el espíritu hacéis
morir las obras de la carne, viviréis.

(Romanos, 8, 13).

   Santa Ediltrudis no vivía según la carne, puesto que guardó virginidad perpetua con el príncipe Tombrecto y el rey Ecfrido, que fueron sucesivamente sus maridos. Obtuvo de este último permiso para entrar en un monasterio. Por sus virtudes fue nombrada abadesa después de un año de profesión religiosa. Soportó con mucha paciencia un tumor que le sobrevino en el cuello. Oraba a Dios desde medianoche hasta la salida del sol. Dieciséis años después de su muerte, su cuerpo fue encontrado incorrupto. Acaeció su dichosa muerte el 23 de junio del año 679.

MEDITACIÓN: SOBRE LA MORTIFICACIÓN
   
I. Debes mortificarte si quieres vivir como hombre racional. Tu razón no será la soberana si concedes a tus sentidos todo lo que te piden. En todos tus actos ten puesta la mira no en lo que agrada, sino en lo que es razonable. No te dejes arrastrar al amor, al aborrecimiento, al placer; ello sería vivir a manera de animal. ¡Cuán pocos hombres hay que siguen las luces de la razón! Y tú, ¿lo haces? 
   
II. No basta vivir como hombre: para salvarse, hay que vivir como cristiano; es decir, que hay que obrar según el espíritu de Jesucristo, y no perseguir con nuestra conducta otro fin que el de agradar a Dios. Para esto, nada debe hacerse que contente la sensualidad y la ambición, nada que satisfaga las pasiones. Es preciso despojarse de las malas inclinaciones de la naturaleza corrompida, y hacer todo lo contrario de lo que ella exige: así es como hacen los verdaderos cristianos. Comienzan por aborrecer su vida pasada y por practicar lo que ellos aborrecían. (Tertuliano).
   
III. Si eres sacerdote o religioso, motivo de más para mortificarte, puesto que tu estado te separa del mundo y te consagra totalmente a Jesucristo; y esta mortificación debe extenderse al cuerpo y al espíritu, pues ambos están consagrados a Dios de manera especial. ¿Puedes decir en verdad: He muerto a todo el resto; las cosas de Jesucristo son las únicas que me encuentran vivo y pronto a obrar? (San Bernardo).

La mortificación
Orad 
por la Iglesia.

ORACIÓN
   Escuchadnos, oh Dios Salvador nuestro, y que la fiesta de la bienaventurada Ediltrudis, al regocijar nuestra alma, la enriquezca con los sentimientos de una tierna devoción. Por J. C. N. S. Amén.



HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:
  • San José Cafasso 
  • Santa Agripina, Mártir
  • Santa Audrey
  • Santa Etelreda
  • San Liberto de Cambrai
  • Beato Lanfranco de Pavía
  • Beata María Ognies

TIEMPO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

 

( Doble - Ornamentos blancos )
   
   Ya el Domingo anterior se nos inculcaba la práctica de la condescendencia y de la caridad fraterna; fruto sabrosísimo del misterio eucarístico, llamado con razón por S. Agustín "atadura de caridad".
   Hoy la liturgia nos trae el Evangelio del convite, figura que era del magno convite eucarístico, al que todos estamos invitados por el gran Padre de familias, por el Rey, que es Dios; todos, aun los pecadores baldados por la culpa, pues precisamente, para enderezarlos y darles fuerzas, instituyó y preparó la divina Sabidurla este banquete, del que nadie es excluido, si a él se que acercare con la debida buena voluntad, y demás disposiciones de cuerpo y alma.
   En esta semana léese en los Maitines el Libro de los Reyes, cuando trata del niño Samuel ofrecido por su madre Ana al servicio de Dios en el templo aun antes de verlo nacer. En el templo de Jerusalén servía al Señor este niño privilegiado y gran profeta, bajo la tutela del sumo sacerdote Helf, orgulloso y débil con sus hijos Ofni y Finees, los cuales servían también como sacerdotes en el Templo de Jehová. Estos dos sacerdotes sacrílegos apartaban para si las carnes de las víctimas ofrecidas por los fieles, además de otros abusos abominables en que incurrieron. Pero su padre nada de esto les echó en cara; y así le vino el ejemplar castigo del cielo, porque el Arca del Testamento fue robada por los Filisteos, y en la refriega murieron Helf y sus dos hijos.
   Preferían éstos las delicias sensuales a esa "gran Cena" de que habla el Evangelio de hoy; por eso perdieron lo uno y lo otro. En cambio, el niño Samuel encontraba todas sus delicias en las divinas consolaciones. Helí y sus hijos "amaban su misma hambre" como dice gráficamente S. Gregorio en la Homilía de hoy, porque hambre y no otra cosa causan los deleites carnales, que no pueden aquietar ni saciar al hombre creado para mayores cosas, y no para ser siervo de su cuerpo y de las bajas pasiones que bullen en él y retozan.
   "Los goces corporales que prenden en nosotros vehementes deseos antes de poseerlos, traen en seguida el hastío, por la misma indigestión que causan al que los experimenta. Los goces espirituales, por el contrario, provocan el desprecio antes de su posesión, pero acucian el deseo una vez poseídos; y el que los ha gustado queda más hambriento de los mismos, cuanto más los saborea. (Homilía, mait.).
   Mas ¡ay! que son muchas las almas que corren alocadas tras los placeres mundanos, y rehusan entrar en el banquete de la fe cristiana, en que la Iglesia las saciaría con el manjar de la doctrina evangélica. "Gustad, y ved cuán suave es el Señor. No conoceréis su dulzura mientras no la gustéis; pero tocad con el paladar de vuestro corazón el alimento, para que gustando de su dulcedumbre, seáis capaces de amarla. El hombre perdió sus delicias cuando pecó en el Paraíso, y de él salió el día que cerró la boca al alimento de la eterna dulzura". (S. Gregorio, Mait.).
   Pero gracias al Espíritu Santo, «hemos pasado de la muerte a la vida. (Ep.) Y por eso buscamos nuestras delicias más bien junto al Tabernáculo en que está oculto Jesús, como aquellos baldados y pobres del Evangelio, como el niño Samuel, cuyas delicias eran morar junto a su Dios y servirle en su santuario.
Huyamos del orgullo y del apego a las cosas terrenales, para que «sólidamente cimentados en el amor del santo nombre de Dios" (Or.), y teniendo a éste siempre como norte supremo, nos vayamos de día en día haciendo más celestiales. (Sec.); y así " la gracia de la comunión eucarística, recibida en el divino banquete, acrecentará en nosotros los frutos de salvación (Posc.).
   El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.

IntroitoPs 17
    INTROITUS Factus est Dominus protector meus, et eduxit me in latitudinem: salvum me fecit, quoniam voluit me. Ps. Diligam te, Domine, virtus mea: Dominus firmamentum meum, et refugium meum, et liberator meus. V. Gloria Patri, V. Gloria Patri.   Introito - El Señor se ha constituido en mi protector, y me ha sacado de mi opresión; me ha salvado, porque me ha querido. - Ps. Amarte he, oh Señor, fortaleza mía: el Señor es mi firme apoyo, mi asilo y mi libertador. V. Gloria al Padre.
Oración-Colecta
   ORATIO - Sancti nominis tui, Domine, timorem pariter et amorem fac nos habere perpetuum: quia numquam tua gobernatione destituis, quos in solitate tuae dilectionis instituis. Per Dominum.
  Per Dóminum.    R. Amen   
    Haz,  Señor, que profesemos siempre un gran respeto y un gran amor a tu santo Nombre; ya que jamás retiras tu dirección a los que una vez has cimentado en la base inconmovible de tu amor. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   R. Amen.
Oración-Colecta (del Corpus)
     ORATIO - Deus, qui nobis sub sacramento mirábili passionis tuae memóriam reliquisti: tríbue, quaesumus; ita nos Córporis et Sanguinis tui sacra mysteria venerari, ut redemtionis tuae fructum in nobis jugiter sentiamus: Qui vivis et regnas.   R. Amen   
     Oh Dios, que bajo la forma de este admirable Sacramento, nos dejaste el memorial de tu Pasión; danos la gracia de venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención: Tú que vives y reinas..   R. Amen.
Epístola
   El amor de Dios nos comunica la vida de Cristo y se manifiesta naturalmente amando al prójimo; por eso, el que no ama al prójimo indica estar muerto a la vida de Cristo y no tener una chispa de caridad.
EPISTOLALectio Epistolae beati joannis Apostoli  (1,  3, 13-18)  - Carissimi: Nolite mirari, si odit vos mundus. Nos scimus de morte ad vitam, quoniam translati sumus de morte ad vitam, quoniam diligimus fraters. Qui non diligit, manet in morte: omnis qui odit fratrem suum, homicida est. Et scitis quoniam omnis homicida non habet vitam aeternam in sementipso manentem. In hoc cognovimus caritatem Dei, quoniam ille animam suam pro nobis posuit: et nos debemus pro fratribus animas ponere. Qui habuerit substantiam hujus mundi, et viderit fratrem suum necessitatem habere, et clauserit viscera sua ab eo quomodo caritas Dei manet in eo? Filioli mei, non diligamus verbo neque lingua sed opere et veritate.
   Lección de la Epístola del Apóstol S. Juan        Carísimos: No os extrañéis si os aborrece el mundo. En esto conocemos haber sido nosotros trasladados de la muerte a la vida, en que amamos a nuestros hermanos. Porque el que no ama a su hermano está muerto más todavía: todo el que aborrece a su hermano es homicida. Y ya sabéis que ningún homicida posee en sí el tesoro de la vida eterna. En esto hemos conocido la caridad de Dios para con nosotros: en que Él dio su vida por nosotros; y así también nosotros debemos darla por nuestros hermanos. Si uno está lleno de bienes materiales, y ve a su hermano sufriendo necesidad y, endureciendo su corazón, le niega su ayuda: ¿es posible que exista en él el amor de Dios? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y de veras.
    GRADUALE (Ps. 119, 1-2 ) Ad Dominum, cum tribularer clamavi, et exaudivit me. V. Domine, libera animam meam a labiis iniquis, et a lingua dolosa.   Alleluia, alleluia. V.(Ps. 7, 2) - Domine, Deus meus, in te speravi: salvum me fac ex omnibus persequentibus me, et libera me. Alleluja.   Gradual - Hallándome atribulado, clamé al Señor, y me escuchó. V. Libra, Señor, mi alma de los labios injustos y de la lengua engañadora.
Aleluya, aleluya - V.  Oh Señor y Dios mío, en ti espero: ponme a salvo de todos mis perseguidores, y líbrame, Aleluya. 
Evangelio
      En un gran rasgo de infinita bondad y generosidad, Dios invita al gran banquete del Cielo –y, mientras ese no llega, al de la Eucaristía-, a todos los mortales, sin distinción de raza, de sexo ni edad; pero muchos prefiriendo unas piltrafas de bienes y placeres pasajeros, desoyen la invitación y menosprecian el celestial banquete.
USequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam ( 14, 16-24)
   In illo témpore: Dixit Jesus pharisaeis parabolam hanc: Homo quidam fecit coenam magnam, et vocavit multos. Et misit servum suum hora coenae dicere invitatis ut venirent, quia jam parata sunt omnia. Et coeperunt simul omnes excusare. Primus dixit ei: Villam emi, et necesse habeo exire, et videre illam: rogo te, habe me excusatum. Et alter dixit: Juga bonum emi quinque, et eo probare illa: rogo te, habe me excusatum. Et alius dixit: Uxorem duxi, et ideo non possum venire, Et reversus servus nuntiavit haec domino suo. Tunc iratus paterfamilias, dixit servo suo: Exi cito in plateas, et vicos civitatis: et pauveres, ac debiles, et caecos, et claudos introduc huc. Et ait servus: Domine, factum est ut imperasti, et adhuc locus est. Et ait dominus servo: Exi in vias,et sepes, et compelle intrare, ut impleatur domus mea. Dico autem vobis, quod nemo virorum illorum, qui vocati sunt, gusyabit coenam meam. Credo
Credo.
  Continuación del Santo Evangelio según San Lucas - En aquel tiempo: Propuso Jesús a los fariseos esta parábola: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos. A la hora de cenar envió un criado a decir a los convidados que viniesen, porque todo estaba ya dispuesto. Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero le dijo: He comprado una grnja, y necesito ir a verla: ruégote me des por excusado. El segundo dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y quiero ir a probarlas: te ruego me excuses. Y dijo otro: Acabo de casarme, y por eso no puedo ir(1). Habiendo vuelto el criado, refirió todo esto a su amo. Irritado entonces el padre de familias, dijo a su criado: Sal luego a las plazas y barrios de la ciudad, y tráeme acá cuantos pobres, lisiados, ciegos y cojos hallares. Y dijo el criado: Señor, hecho está todo como mandaste, y aun hay lugar. Respondióle el amo al criado: Sal a los caminos y cercados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa. Pero os aseguro, que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados probará mi cena. Credo
    OFFERTORIUM Domine, convertere, et eripe animam meam: salvum me fac propter misericordiam tuam.   Ofertorio -  Vuélvete, Señor, a mí, y libra mi alma: sálvame por tu misericordia.
Oración-Secreta
    Oblatio nos, Domine, tuo nomini dicanda purificet: et de die in diem ad caelestis vitae transferat actionem. Per Dominum.  Per Dominum.    Haz, Señor, que el sacrificio que vamos a ofrecer a tu nombre nos purifique, y nos empuje a la práctica de una vida celestial(2). Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.  
2ª Oración-Secreta (del Corpus)
    Eclesiae tuae, quaesumus, Domine, unitatis et pacis propitius dona concede: quae sub obiatis muneribus mystice designantur- Per Dominum.    Concede, Señor, bondadosamente a tu Iglesia la gracia de la unidad y de la paz, las cuales están místicamente figuradas en estos dones que te ofrecemos. Por J. N. S.
Prefacio de la Santísima Trinidad
    Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus...

   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  Cantabo Domino, qui bona tribuit mihi, et psallam nomini Domini altissimi. 
   Comunión. - Cantaré al Señor, que me ha colmado de beneficios, y alabaré al nombre del Señor.
Oración-Postcomunión
     Sumptis moneribus sacris, quaesumus, Domine, ut eum frequentatione mysterii, crescat nostrae salutis effectus. Per Dominum   Rogámoste, Señor, que, al recibir tu Sacramento, experimentemos un refuerzo en el alma y en el cuerpo; a fin de que, salvados ambos, nos gloriemos con la plenitud del remedio celestial Por Nuestro Señor Jesucristo.

2ª Oración-Postcomunión (del Corpus)
      POSTCOMMUNIO - Fac nos quaesumus, Domine, divinitatis tuae sempiterna fruitione repleri; quam pretiosi Corporis en Sanguinis tui temporalis preceptio praefigurat. Qui vivi et regnas   Haz, Señor, que seamos plenamente saciados con el goce de tu divinidad, goce del cual es una anticipación temporal la recepción de tu precioso cuerpo y sangre. Tú que vives y reinas.

  • (1)  En estas tres excusas están comprendidas todas las que los hombres suelen alegar para no comulgar a menudo, y ni siquiera para cumplir con Pascua. El afán de los bienes materiales y de los placeres ahoga a la inmensa mayoría y les cierra el camino del confesionario y del comulgatorio, y, en consecuencia, el del Cielo. ¡Pobrecitos! Podrían usar de todo eso con moderación, con la moderación que encaja al fiel cristiano, y no perder la bienaventuranza eterna.
  • (2) La Comunión frecuente, así como la asistencia frecuente a la Santa Misa, deben acercar día a día a las almas a Dios y hacerlas mejores y mas edificantes.

EL SANTO DEL DÍA ES:

22 de Junio

SAN JUAN FISHER, Obispo y Mártir

Juan Fisher - Wikipedia, la enciclopedia libre
Era libre respecto de todos
y de todos me hice siervo, para ganar más almas.

(1 Corintios, 9, 19).

   Juan Fisher, nacido en 1469, cursó sus estudios en Cambridge y llegó a ser canciller de esta universidad. En 1502, fue nombrado capellán de lady Margarita Beaufort, madre del rey. de Inglaterra, y en 1504 obispo de Rochester. En todos sus cargos distinguióse por su piedad y amor al estudio. Bajo Enrique VIII, se opuso a los deseos del rey que quería obtener la anulación de su matrimonio y la dignidad de jefe supremo de la Iglesia en Inglaterra. Fue en encarcelado en la Torre de Londres y, después, decapitado en 1535.

MEDITACIÓN: SOBRE EL AMOR AL PRÓJIMO
   
I. Bien está amar a los demás más que a sí mismo al punto de sacrificar la propia libertad para sacar a un desdichado de la esclavitud, tal como hizo San Paulino. Imita esta heroica virtud, amando al prójimo por lo menos como a ti mismo. Sírvele, complácele, habla en su favor; en una palabra, trátalo como quisieras que te trataran a ti, si estuvieras en su lugar. ¿Por ventura podría decirse de ti lo que se decía de los primeros cristianos: Ved cómo se aman, están dispuestos a morir unos por otros? (Tertuliano).
    
II. Te inclinas naturalmente a hablar favorablemente de ti mismo, a encontrar excelentes tus acciones, a disculpar tus defectos, a interpretar bien lo que te concierne. Haz lo mismo respecto de tu prójimo; trátalo con indulgencia. No quieres que se tengan ojos para tus faltas ni lengua para hablar de ellas. ¿Eres ciego y mudo tú cuando los otros hacen mal?
   
III. Tu amor por el prójimo debe ser universal, sin acepción de personas. Todos los hombres llevan la imagen de Dios, todos han sido redimidos por la sangre de Jesucristo, todos pueden ir al cielo; así, debes amarlos a todos, sin dejarte guiar jamás por tu humor y tu capricho. De otro modo, tu amor no es más que amor natural que no tiene derecho a re compensa alguna en el cielo. San Paulino se hizo esclavo para rescatar a un hombre que no conocía, pero en quien veía la imagen de Dios. Nuestro amor, decía él, no considera ni la persona ni la condición de los hombres, ve sólo las almas.

El amor al prójimo
Orad 
por el acrecentamiento de la caridad.

ORACIÓN
   Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis nuevo motivo de alegría en la solemnidad de vuestro mártir y pontífice, el bienaventurado Juan, haced, por vuestra bondad, que honrando la nueva vida que ha recibido en el cielo, experimentemos aquí abajo los efectos de su protección. Por J. C. N. S. Amén



HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:
  • San Paulino de Nola, Obispo y Confesor
  • San Albán Albino o Albano, Mártir
  • San Eberardo o Everardo de Salzburgo,
  • San Niceto de Remesiana
  • Beato Inocencio V

EL SANTO DEL DÍA ES:

21 de Junio

SAN LUIS GONZAGA, Confesor

Os conjuro, hermanos, por la misericordia de Dios,
a que ofrezcáis vuestros cuerpos como hostia viva,
santa, agradable a Dios
.
(Romanos, 12, 1).

   San Luis Gonzaga, desde la edad de siete años recitaba todos los días, de rodillas, los siete salmos penitenciales y el Oficio de la Santísima Virgen; a los ocho años, hizo voto de castidad perpetua; a los trece, ayunaba tres días a la semana a pan y agua, y tres veces al día desgarraba su delicado cuerpo con la disciplina. Alrededor de los dieciocho años entró en la Compañía de Jesús y murió cinco años después, víctima de una enfermedad contraída por cuidar a los atacados de peste. Tan recogido era en sus oraciones, que todas sus distracciones en seis meses no sumaban la duración de un Ave María.

MEDITACIÓN: SOBRE LA VIDA DE SAN LUIS GONZAGA

I. El joven santo fue víctima del amor de Dios; le sacrificó su fortuna, abandonando su marquesado para entrar en la Compañía de Jesús, a pesar de los obstáculos que oponía su padre a su piadoso designio. ¿Estás acaso, retenido en el mundo por lazos tan fuertes como los suyos? Dios bien merece que dejes todo lo que tienes, para seguir su llamado y ganar su paraíso; deja todo, si no materialmente, por lo menos por el espíritu y la voluntad.
   
II. Sacrificó Luis su cuerpo a Dios por el voto de virginidad, que renovó al entrar en religión. Émulo de la pureza de los Ángeles, llevó la molestia hasta no poner nunca sus ojos en una mujer. Además, mortificó su cuerpo con rigurosa y continua penitencia. ¿Quieres consagrar tu cuerpo a Jesucristo como hostia viva y santa? Custodia tus sentidos, mortifícalos. La vida de un cristiano debe ser continuo martirio.
  
III. Consagró el santo su libertad a Dios por el voto de obediencia. Los honores que ahora recibe, en el cielo y en la tierra, son el precio de su voluntario abatimiento. El camino más seguro para ir al cielo es el de la obediencia. Obedece a tus superiores fiel mente, prontamente, sin murmurar; a Jesucristo es a quien obedeces, Él es quien te recompensará. En fin, recuerda que no sólo los religiosos, sino también los cristianos deben ser víctimas que se inmolan sin cesar a Dios. Los cuerpos de los fieles son hostias de Dios, miembros de Cristo, templos del Espíritu Santo. (San Agustín).
  
La castidad
Orad 
por las órdenes religiosas

ORACIÓN
   Oh Dios, dispensador de los dones celestiales, que habéis unido en el angélico Luis, una admirable inocencia de vida con un gran espíritu de mortificación, haced, por sus méritos y oraciones, que, si no hemos imitado su pureza, por lo menos imitemos su penitencia. Por J. C. N. S. Amén.


EL SANTO DEL DÍA ES:

20 de Junio

SAN SILVERIO, Papa y Mártir

  Para acercarse a Dios, es menester creer que existe,
y que es remunerador de los que le buscan.
(Hebreos, 11, 6)

   San Silverio, Papa, negó a la emperatriz Teodora restablecer al hereje Antimo en la sede de Constantinopla, y fue confinado en la isla Pontia. Se refiere que desde allí escribió en estos términos al obispo Amador: "Me alimento con el pan de la tribulación y el agua de la angustia, pero jamás he renunciado, y tampoco ahora renuncio a mi cargo". Murió hacia el año 537, a consecuencia de los malos tratos que se le infligieron.

MEDITACIÓN: SOBRE TRES ATRIBUTOS DE DIOS

I. Dios es todopoderoso; de nadie depende, y todas las creaturas dependen de Él; y, sin embargo, ¡Yo me atrevo a ofender a este Dios que puede entregarme a los suplicios eternos! Si Él está contra mí, ¿quién estaría a mi favor? ¿Dónde ocultarme si Él me persigue? Desde que pequé soy su enemigo, y no puedo vivir en paz y sin temor. ¡Ah! es que yo no medito es tas verdades como debería hacerlo. A menudo repetiré este acto de fe: Creo, Señor, que sois omnipotente, y que tendréis en cuenta toda acción tanto buena como mala, porque todo Juez es remunerador en  la causa sobre la cual pronuncia sentencia. (Tertuliano). 

II. Ese Dios será mi juez al fin de mi vida y al fin del mundo. Ese juez está presente en todas partes y a nadie teme; sabe todo lo que hago, nada puede substraer se a su conocimiento; es justísimo y la compasión no tendrá cabida en Él. Lo que hay de más tremendo es que este juez está irritado; y, a la vez, es juez y parte, porque a Él es a quien ofendí. ¿Qué será de mí, Señor, si Vos me tratáis según el rigor de vuestra justicia? Es horrible caer culpable en las manos del Dios vivo. (San Pablo).

III. Dios es eterno; sus decretos son inmutables: lo que Él ha resuelto ejecútase infaliblemente; la sentencia que pronunciará contra mí nunca será revocada. Sin embargo, ¡cuán insensatos somos!, ¡preferimos la amistad inconstante de los hombres a la amistad del mismo Dios! ¡Preferimos desobedecer a Dios antes que disgustar a los hombres; nos adherimos a bienes transitorios, y despreciamos los bienes eternos e inmutables!

El temor de Dios
Orad 
por la conversión de los herejes.

ORACIÓN

   Pastor eterno, mirad benevolente a vuestro re baño, y guardad lo con protección constante por vuestro bienaventurado mártir y Sumo Pontífice Silverio, a quien constituisteis pastor de toda la Iglesia. Por J. N. S. Amén

19/VI SANTA JULIANA DE FALCONIERI, Virgen

19 de Junio

SANTA JULIANA DE FALCONIERI, Virgen

 

Quien come mi carne, y bebe mi sangre,
en Mí mora y Yo en él.
(Juan, 6, 57).

   Juliana apenas si sabía balbucear, cuando ya se la oía en su cuna pronunciar distintamente los santos nombres de Jesús y María. Tanta era su modestia, que nunca miró la cara de un hombre; tanto su fervor por la oración, que pasaba días enteros orando; tanta su caridad por el prójimo, que nada era capaz de detenerla cuando se presentaba la ocasión de hacer un servicio. Soportó con rostro siempre alegre una larga y dolorosa enfermedad. Una sola cosa la afligía: no poder, a causa de sus vómitos continuos, recibir el cuerpo de Nuestro Señor. En su lecho de muerte, pidió que por lo menos se le acercase al pecho la Santa Hostia. Accedió el sacerdote a su pedido; pero la Hostia desapareció y, al mismo tiempo, sonriendo, expiró Juliana. Cuando se la envolvió en el sudario, encontróse impresa en su pecho, como un sello, la sagrada Forma. Su muerte acaeció en 1341.

MEDITACIÓN: SOBRE LA COMUNIÓN FRECUENTE

I. La frecuente recepción del Sacramento del altar avivará tu fe. Es el misterio de fe por excelencia: las delicias inefables que experimentarás después de una comunión bien hecha serán para ti una prueba sensible de la presencia de Dios. La Comunión forti ficará tu esperanza, porque la Eucaristía es la prenda del amor que Dios te profesa. En fin, perfeccionará tu caridad para con Dios y el prójimo; Jesús, en efecto, quiso darse a nosotros por amor; ha querido darse a los pobres como a los ricos, para enseñamos a amar 'igualmente a todos los hombres en su Persona.

II. Muy grandes mercedes recibirás por la virtud de este Sacramento, todas las veces que te acerques a él dignamente. Dios te colmará de gracias especiales proporcionadas a la preparación que para ello pongas. Además, este pan de ángeles, este vino que engendra vírgenes, es todopoderoso para someter la carne al espíritu y reprimir los movimientos de la sensualidad. Quien ame el pan de los ángeles será enemigo de su propia carne. (San Gregorio de Niza).

III. Recibe, pues, a Jesucristo; si tu amor es tibio, se inflamará mediante la recepción de este Sacramento, porque es la fuente del fervor y de la devoción. No temas que la familiaridad engendre el menosprecio; por el contrario, ella te hará descubrir en Jesús nuevas hermosuras y acrecentará así tu amor por Él. Si te acercas a él con estas disposiciones, encontrarás allí remedio para todas las enfermedades de tu alma. (San Juan Crisóstomo).

La devoción al Santísimo Sacramento
Orad 
por los enfermos en peligro de muerte.

ORACIÓN

   Oh Dios, que consolasteis en su lecho de muerte a la bienaventurada Juliana, vuestra virgen, alimentándola milagrosamente con el precioso cuerpo de vuestro Hijo, haced, os lo suplicamos en nombre de sus méritos, que, alimentados y fortificados en nuestra última hora por el divino Viático, logremos llegar a la patria celestial. Por J. C. N. S. Amén.

JUEVES DEL CORPUS CHRISTI

SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CUERPO DE CRISTO
(El jueves siguiente a la Sma. Trinidad)
(Doble de primera clase - Ornamentos blancos)


   El objeto de esta fiesta es la conmemoración solemne de la Institución del Santísimo Sacramento de la Eucaristía. El Jueves Santo, que fue su día propio, se celebró una fiesta incompleta, debido al luto que, en aquella fecha, cubría a la Iglesia. Hoy ésta despliega sus galas, y por espacio de ocho días enteros se deshace en cánticos y alabanzas a la divina Eucaristía. Y no bastándole el recinto del templo ni la quietud del santuario, se derrama por las calles y plazas de pueblos y ciudades en devoto y bulliciosa Procesión, paseando en artísticas custodias y bajo palio al Rey de reyes, encerrado en la Hostia consagrada. Es el Rey del pueblo, el Rey de la ciudad, el Rey de todos.¡Paso al Santísimo Sacramento! ¡Para Él campanas, para Él las salvas de los cañones! Y que Él , en cambio, bendiga y consuele a los que lo pasean en triunfo, reconociéndolo como Dueño y Señor. 
IntroitoPs. 80
    INTROITUS -  Cibávit eos ex ádipe frumenti, allelúia; et de petra, melle saturávit, eos, allelúia. - Ps.  Exsultáte Deo adjutóri nostro: jubiláte Deo Jacob.     V. Glória Patri
   Introito - Los alimentó con flor de trigo, aleluya; y los sació con la miel sacada de la piedra(1), aleluya, aleluya, aleluya. -Ps. Cantad alegremente a Dios, nuestro protector; cantad con júbilo al Dios de Jacob. V. Gloria al Padre.
Oración-Colecta
  ORATIO - Deus, qui nobis sub sacramento mirábili passionis tuae memóriam reliquisti: tríbue, quaesumus; ita nos Córporis et Sanguinis tui sacra mysteria venerari, ut redemtionis tuae fructum in nobis jugiter sentiamus: Qui vivis et regnas.   R. Amen   
    Oh Dios, que bajo la forma de este admirable Sacramento, nos dejaste el memorial de tu Pasión; danos la gracia de venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención(2): Tú que vives y reinas..   R. Amen.
Epístola
   A la vez que relata aquí San Pablo la Institución de la Eucaristía, en la noche del Jueves Santo, encarece los graves castigos a que se expone quien se acerca a comulgar sacrílegamente, por no examinar atentamente su conciencia y purificarla de antemano con una buena confesión.
   EPISTOLA   Lectio Epístolae B. Pauli Apóstoli ad Corinthios  1, 11, 23-29. Fratres: Ego enim accépi a Domino quod et tradidi vobis, quóniam Dominus Jesus in qua nocte tradebatur, acceptit panem, et gratias agens fregit, et dicit: Accípite, et manducate: hoc est corpus meum, quod pro vobis tradetur: hoc facite in meam commemorationem. Simíliter et cálicem, postquam coenávit, dicens: Hic calix novum testaméntum est in meo sanguine. Hoc fácite, quotiescúmque bibétis, in meam commemorationem. Quotiescúmque enim manducabitis panem unc, et calicem bibetis mortem Dómini anuntiabibitis, donec veniat. Itaque quicúmque manducáverit panem hunc, vel bíberit panem hunc, vel bíberit cálicem Dómini indigne, reus erit córporis et sánguinis Dómini. Probet autem seípsum homo: et sic de pane illo edat, et de cálice bibat. Qui enim mandúcat et bibit indigne, judícium sibibi manducat, et bibit: non dijúdicans corpus Dómini.  

   Lección de la Epístola del Apóstol San Pablo a los Corintios (XI, 23-29) - Hermanos: Yo aprendí del Señor lo que os tengo enseñado, y es: que el Señor Jesús, la noche misma en que había de ser traicionado, tomó el pan, y dando gracias, lo partió y dijo: "Tomad y comed; esto es mi Cuerpo, que por vosotros será entregado; haced esto en memoria mía." Y de la misma manera, tomó el Cáliz, después de haber cenado, diciendo: "Este Cáliz es el Nuevo Testamento de mi Sangre; haced esto siempre que lo bebiereis en memoria mía. Así que, cuantas veces comiereis esta pan, y bebiereis este Cáliz, anunciaréis la muerte del Señor, hasta que venga(3). Por tanto: cualquiera que comiere este pan, o bebiere el Cáliz del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y Sangre del Señor. Examínese, pues, así mismo cada cual, y así coma de aquel Pan, y beba de aquel Cáliz. Porque quien le come y bebe indignamente, se come y bebe su propia condenación, no haber respetado el cuerpo del Señor(4).   
Gradual
   Oculi omnium in te sperant, Domine: et tu das illis escam in tempore opportuno. V. Aperis tu manum tuam: et imples omne ánimal benedictione.   Los ojos de todos en Ti esperan, Señor; y Tu les das comida en el tiempo conveniente. Abres tu mano, y llenas a todo viviente de bendición.
Salmodia
   Allelúja, allelúja. Joann, 6, 56-57 Caro mea vere est cibus, et sanguis meus vere est potus: qui mandúcat meam carnem, et bibit meum sanguinem, in me manet, et ego in eo.    Aleluya, aleluya. - Mi carne es verdadera comida, y mi sangre verdadera bebida: el que come mi carne y bebe mi sangre, mora en mí, y yo en él.
Secuencia    
   Lauda, Sion, Salvatórem
Lauda ducem et pastorem,
In hymnis et canticis.   2. Quantum potes, tantum aude: Quia maior omni laude,
Nec laudare sufficis.
   3. Laudis thema specialis,
Panis vivus et vitalis
Hodie proponitur.
   4. Quem in sacræ mensæ coenæ,
Turbæ fratrum duodenæ
Datum non ambigitur.
   5. Sit laus plena, sit sonora,
Sit iucunda, sit decora
Mentis iubilatio.
   6. Dies enim solemnis agitur,
In qua mensæ prima recolitur
Huius institutio.
   7. In hac mensa novi Regis,
Novum Pascha novæ legis,
Phase vetus terminat.
   8. Vetustatem novitas,
Umbram fugat veritas,
Noctem lux eliminat.
   9. Quod in coena Christus gessit,
Faciendum hoc expressit
In sui memoriam.
   10. Docti sacris institutis,
Panem, vinum in salutis
Consecramus hostiam.
   11. Dogma datur christianis,
Quod in carnem transit panis,
Et vinum in sanguinem.
   12. Quod non capis, quod non vides,
Animosa firmat fides,
Præter rerum ordinem.
   13. Sub diversis speciebus,
Signis tantum, et non rebus,
Latent res eximiæ.
   14. Caro cibus, sanguis potus:
Manet tamen Christus totus
Sub utraque specie.
   15. A sumente non concisus,
Non confractus, non divisus:
Integer accipitur.
   16. Sumit unus, sumunt mille:
Quantum isti, tantum ille:
Nec sumptus consumitur.
   17. Sumunt boni, sumunt mali:
Sorte tamen inæquali,
Vitæ vel interitus.
   18. Mors est malis, vita bonis:
Vide paris sumptionis
Quam sit dispar exitus.
   19. Fracto demum sacramento,
Ne vacilles, sed memento
Tantum esse sub fragmento,
Quantum tot tegitur.
   20. Nulla rei fit scissura:
Signi tantum fit fractura,
Qua nec status, nec statura
Signati minuitur.
   21. Ecce Panis Angelorum,
Factus cibus viatorum:
Vere panis filiorum,
Non mittendus canibus.
   22. In figuris præsignatur,
Cum Isaac immolatur,
Agnus Paschæ deputatur,
Datur manna patribus.
   23. Bone pastor, panis vere,
Iesu, nostri miserere:
Tu nos pasce, nos tuere,
Tu nos bona fac videre
In terra viventium.
   24. Tui qui cuncta scis et vales,
Qui nos pascis hic mortales:
Tuos ibi commensales,
Coheredes et sodales
Fac sanctorum civium.
   Amen. Alleluia. 


   Canta, oh Sion, con voz solemne
al que a redimirte viene, 
a tu Rey, y a tu Pastor,   2. Alaba cuanto se puede,
que a toda alabanza excede, 
toda es poca en su loor.
   3. De alabanza sin medida,
el pan vivo y que da vida, 
alto objeto es hoy doquier.
   4. Que al colegio de los Doce,
nuestra Iglesia reconoce, 
dado en la cena postrer.
   5. Al cantar lleno y sonoro,
con transporte, con decoro, 
acompañe el corazón.
   6. Pues la fiesta hoy se repite, 
que recuerda del convite, 
la primera institución.
   7. Nueva Pascua es la ley nueva, 
el Rey nuevo al mundo lleva, 
y a la antigua pone fin.
   8. Luz sucede a noche oscura, 
la verdad a la figura, 
el nuevo al viejo festín.
   9. Lo que practicó en la cena,
repetirlo Cristo ordena, 
en memoria de su amor.
   10. Y en holocausto divino
consagramos pan y vino, 
al ejemplo del Señor.
   11. Siendo dogma, el fiel no duda que en sangre el vino se muda 
y la hostia en carne divina.
   12. Lo que ni ves ni comprendes
con fe valiente defiendes 
por ser preternatural.
   13. Bajo especies diferentes 
sólo signos y accidentes, 
gran portento oculto está.
   14. Sangre, el vino es, del Cordero;
carne el pan; mas Cristo entero
bajo cada especie está.
   15. No en pedazos dividido, 
ni incompleto, ni partido, 
sino entero se nos da.
   16. Uno o mil su cuerpo tomen,
todos entero lo comen, 
ni comido pierde el ser.
   17. Recíbelo el malo, el bueno:
Para éste es de vida lleno, 
para aquél manjar mortal.
   18. Vida al bueno, muerte al malo,  da este manjar regalado. 
¡Oh qué efecto desigual!
   19. Dividido el Sacramento, 
no vaciles un momento, 
que encerrado en el fragmento  como en el total está.
   20. En la cosa no hay fractura, 
la hay tan sólo en la figura,
ni en su estado ni estarura 
detrimento al cuerpo da.
   21. ¡Pan del Ángel, pan divino, 
nutre al hombre peregrino; 
pan de hijos, don tan fino, 
no a los perros se ha de echar!
   22. Por figuras anunciado,
en Isaac es inmolado, maná del cielo bajado, 
cordero sobre el altar.
   23. ¡Buen pastor, Jesús clemente!  tu manjar de gracia fuente, 
nos proteja y apaciente, 
y en la alta región viviente, 
haznos ver tu gloria, ¡oh Dios!
   24. Tú, que lo sabes y puedes, 
y que al mortal lo sostienes; 

por comensales perennes, 
al festín de eternos bienes 
con tus Santos, lámanos. 
¡Amén -aleluya!
  
Evangelio
   La Comunión, verdadera comida y alimento espiritual del alma, une a ésta íntimamente con Dios, desarrolla en ella la vida divina y la habilita para la vida eterna en el Cielo. Si esto es así, como lo es: ¿a título de qué esperan la bienaventurada inmortalidad los que nunca comulgan, o comulgan raras veces y mal? 
  Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joannem. 6, 56-59 - In illo tempore: Dixit Jesus turbis Judaerórum:  Caro enim mea vere est cibus et sanguis meus vere est potus. Qui manducat meam carnem et bibit meum sanguinem in me manet et ego in illo. Sicut misit me vivens Pater et ego vivo propter Patrem et qui manducat me et ipse vivet propter me. Hic est panis qui de caelo descendit non sicut manducaverunt patres vestri manna et mortui sunt qui manducat hunc panem vivet in aeternum

   Credo.
  Continuación del Santo Evangelio según San Juan (VI, 56-59) - En aquel tiempo, dijo Jesús a las turbas de los judíos: Mi carne verdaderamente es comida, y mi sangre es verdaderamente bebida. Quien come mi carne y bebe mi sangre, en Mi mora , y Yo en él. Así como el Padre que me envió, vive, y Yo vivo por el Padre; así también el que me come vivirá por mí(5). este es el pan que bajó del cielo. No es como el maná que comieron vuestros padres, y murieron(6). Quien come de este pan, vivirá eternamente. Credo
    OFFERTORIUM Sacerdotes Domini incensum et panes offerunt Deo: et ideo sancti erunt Deo suo, et non polluent nomen ejus, alleluia.   Ofertorio -  Los sacerdotes del Señor ofrecen a Dios el incienso y los panes: consérvense, por tanto, santos para el servicio de su Dios, y no profanen su nombre, aleluya.
Oración-Secreta
    Eclesiae tuae, quaesumus, Domine, unitatis et pacis propitius dona concede: quae sub obiatis muneribus mystice designantur- Per Dominum.  Concede, Señor, bondadosamente a tu Iglesia la gracia de la unidad y de la paz, las cuales están místicamente figuradas en estos dones que te ofrecemos(7). Por J. N. S.
Prefacio 

      Vere dignum et justum est, aequum et salutare nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Quia per incarnati Verbi mysterium, nova mentis nostrae oculis lux tuae claritatis infulsit: ut dum visibiliter Deum cognoscimus, per hunc in invisibilium amorem raplamur, et ideo cum Angelis et Archagelis, cum Thronis et Dominationbus, cumque omne militia coelistis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar ¡Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Por cuanto, por el misterio de la Encarnación del Verbo, ha brillado a los ojos de nuestra alma un nuevo resplandor de tu gloria: para que, al conocer a Dios visiblemente, seamos por Él arrebatados al amor de las cosas invisibles. Y por eso, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo si cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  Cotiescumque manducabitis panem hunc, et calicem bibetis, mortem Domini annuntiabitis, donec veniat. Itaque quicúmque manducáverit panem vel bíberit panem hunc, vel bíberit cálicem Dómini indigne, reus erit córporis et sánguinis Dómini. alleluia.    Comunión. -  Cuantas veces comiereis este pan, y bebiereis este cáliz, anunciaréis la muerte del Señor, hasta que venga. Por tanto: cualquiera que, indignamente, comiere este pan o bebiere el cáliz del Señor, reo será del cuerpo y sangre del Señor, aleluya.
Oración-Postcomunión
     POSTCOMMUNIO - Fac nos quaesumus, Domine, divinitatis tuae sempiterna fruitione repleri; quam pretiosi Corporis en Sanguinis tui temporalis preceptio praefigurat. Qui vivi et regnas   Haz, Señor, que seamos plenamente saciados con el goce de tu divinidad, goce del cual es una anticipación temporal la recepción de tu precioso cuerpo y sangre. Tú que vives y reinas.


  • (1) Alusión bíblica a la manera con que Dios alimentó providencialmente a su pueblo necesitado, donde se revela cuánto  más privilegiados somos nosotros, al ser alimentados, no ya con flor de harina ni con miel milagrosa, sino con el preciosísimo y divino Cuerpo del Señor.
  • (2) El fruto especial que la Iglesia desea saquemos del culto eucarístico es la devoción verdadera al Santísimo Sacramento, devoción que, si bien se manifiesta en adoraciones, oraciones y procesiones, consiste principalmente en asegurar y conservar para nosotros la gracia y la eficacia de esta víctima de redención.
  • (3) Hasta que venga: es decir, hasta el fin del mundo, en que Jesús volverá de nuevo, pero esta vez en carácter de Juez.
  • (4) El sacrílego que comulga, recibe realmente el Cuerpo del Señor; pero, por su mala disposición, se le convierte en veneno y materia de condenación.
  • (5) Afirmación profunda: como el Padre tiene la vida por esencia y se la comunica íntegra a su Hijo, así el que comulga recibe al Hijo y con él recibe una participación de la vida de Dios.
  • (6) Por más agradable y milagroso que fuera el maná, su efecto, como alimento, era pasajero y sólo sostenía algún tiempo la vida del cuerpo, en cambio, la Eucaristía asegura al alma la vida eterna.
  • (7) En el pan y el vino, hechos de muchos granos de trigo y de uva, que se ofrecen en la Misa, están representadas, efectivamente, la paz y unión de todos los cristianos, hijos de muchos países y de infinidad de razas, pero identificados todos en el Cuerpo místico.

EL SANTO DEL DÍA ES:

19 de Junio

SANTOS HERMANOS GERVASIO Y PROTASIO, Mártires

 

    Habiendo descubierto san Afubrosio por divina revelación los sepulcros de estos santos mártires de Milán, halló a la cabecera una escritura con estas palabras: "Yo, Filipo, siervo de Cristo, en compañía de mi hijo hurté los cuerpos de estos santos, y dentro de mi casa los sepulté. Su madre se llamó Valeria, y Vital su padre. Nacieron de un parto, y llamáronlos Gervasio y Protasio. Siendo ya difuntos sus padres, y habiendo sucedido ellos abintestato en sus bienes, vendieron la casa propia en que habían nacido y toda su hacienda, y repartieron el precio de ella a los pobres y a sus esclavos, dándoles libertad. Diez años vacaron a solo Dios, dándose a la lección y a la oración, y al onceno, alcanzaron la corona del martirio. A esta sazón pasó por Milán el general Astasio que iba a la guerra contra los .bárbaros: saliéronle al camino los sacerdotes de los ídolos, y dijéronle que si quería alcanzar victoria de sus enemigos apremiase a Gervasio y Protasio, que eran cristianos, para que sacrificasen a los dioses inmortales, los cuales estaban de ellos tan enojados, que no querían hacer a los pueblos el favor que solían con sus oráculos. Mandóles Astasio buscar y prender, y rogóles que le hiciesen placer de ofrecer con él sacrificio a los dioses, para que prosperase su jornada y tuviese buen suceso aquélla guerra: a lo que respondió Gervasio: «la victoria ¡oh Astasio! la da del cielo el Dios verdadero y no las estatuas vanas y mudas de los dioses». Enojóse Astasio sobremanera, con esta respuesta, y mandóle luego azotar y herir con plomadas fuertemente hasta que allí muriese; y con este tormento Gervasio dio su espíritu al Señor. Quitado de aquel lugar el cadáver, hizo llamar a Protasio y díjole: «¡Desventurado y miserable! mira por ti, y no seas loco como tu hermano». Respondió Protasio «¿Quién de los dos es miserable, tú que me temes a mí, o yo que no te temo a ti, ni hago caso de tus dioses ni de tus amenazas?» Al oír el general estas palabras mandóle moler a palos con unos bastones nudosos, y le dijo: «¿Quieres perecer como tu hermano?» El santo respondió: «No me enojo contigo porque mi Señor Jesucristo no abrió su boca contra los que le crucificaron: te tengo lástima y te perdono porque no sabes lo que haces. Finalmente el general le hizo degollar, y mandó arrojar los sagrados cadáveres de los dos hermanos en un muladar. Y yo Filipo, siervo de Cristo, con mi hijo tomé de noche los cuerpos de estos santos y los llevé a mi casa y siendo Dios solo testigo los puse en un arca de piedra ".

REFLEXIÓN

   Habiéndose aparecido los santos a san Ambrosio, arzobispo de Milán, convocó éste a todos los obispos comarcanos, y cavando la tierra en el lugar señalado que estaba en la iglesia de san Nábor y san Félix, hallaron el arca de piedra. La abrieron, y vieron los cuerpos de los mártires, y el fondo del se pulcro lleno de sangre, exhalando un maravilloso olor que se extendió por toda la iglesia, e ilustrándoles el Señor con estupendos milagros, señaladamente dando vista a un ciego muy conocido en toda aquélla ciudad de Milán. Roguemos al Señor que estos auténticos prodigios referidos largamente por san Ambrosio que los presenció, abran los ojos de nuestra alma para ver con mayor luz del cielo la divinidad de la fe por la cual dieron sus vidas tan ilustres mártires.

ORACIÓN

    ¡Oh Dios! que cada año nos alegras con la festividad de tus bienaventurados mártires Gervasio y Protasio; asístenos con tu gracia para que nos inflamen con sus ejemplos estos santos de cuyos méritos nos alegramos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.




*Flos Sanctorum de la Familia Cristiana, P Francisco De Paula Morell, S. J., Ed. Difusión, S. A., Buenos Aires, 1943.


HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:
  • Santa Juliana de Falconieri, Virgen
  • San Lamberto
  • San Adalberto de Magdeburgo
  • San Bonifacio  o Bruno de Querfurt, Mártir
  • San Deodato o Didier de Nevers
  • Beato Odón de Cambrai

EL SANTO DEL DÍA ES:

18 de Junio

SANTOS MARCOS Y MARCELINOMártires


Si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de Arriba, allí donde Cristo está sentado a la diestra de Dios.
(Colosenses, 3, 1)

   Los dos hermanos Marcos y Marcelino, detenidos por cristianos, fueron atados y clavados por los pies a un poste. Como los exhortara el juez a que tuviesen piedad de sí mismos y se librasen de sus crueles tormentos, le respondieron: Jamás hubo para nosotros banquete de delicias comparable al gozo que experimentamos al sufrir por Jesucristo. ¡Plazca a Dios que estos sufrimientos duren tanto tiempo cuanto estemos revestidos de este cuerpo corruptible!" Pasaron así un día y una noche, cantando las alabanzas de Dios, hasta que, finalmente, atravesado el corazón con un lanzazo, obtuvieron la corona del martirio, hacia el año 287.

MEDITACIÓN: SOBRE LA VISTA DEL CIELO

I. Mira al cielo en la prosperidad: todos los bienes de este mundo poca cosa te parecerán en comparación a la gloria de los bienaventurados. Míralo en la adversidad y hazte la siguiente reflexión: ¿Por qué me asombraré de ser infeliz en este valle de lágrimas? En el cielo solamente están los verdaderos bienes, las alegrías sin mezcla. Ningún dolor sentirás, ni en tu cuerpo ni en tu espíritu, en el cielo. (Tertuliano)
   
II. Pregunta a los bienaventurados qué piensan ahora de las cosas de este mundo; consúltalos en tus dudas. ¡Con cuánta lástima consideran ellos el afán que ponemos en correr tras los bienes que habrá que abandonar cualquier día! ¿Qué es la tierra para quien posee el cielo? (San Juan Crisóstomo).
   
III. Según San Clemente de Alejandría, Dios ha dado al hombre un triple Decálogo: el primero es la razón, que dicta al hombre lo que debe evitar; el segundo es la ley que dio a Moisés; el tercero es la vista del cielo. En efecto, ¿quién podría, durante una noche serena, contemplar el cielo sin amar y adorar a Aquél que lo ha creado? ¿Se le puede ver, cuando está cargado de truenos y relámpagos, sin temer a Dios y sin humillarse? ¿Se puede mirar los astros que lo decoran sin menospreciar la tierra? Amar, adorar, temer a Dios, despreciar la tierra, suspirar por el cielo, ¿no es, acaso, obedecer los preceptos del Decálogo? ¡Cuán despreciable me parece la tierra cuando miro el cielo! (San Ignacio de Loyola).

El pensamiento del paraíso
Orad 
por la conversión de los cismáticos.

ORACIÓN
   Haced, os lo suplicamos, oh Dios omnipotente, que la intercesión de los bienaventurados mártires Marcos y Marcelino, cuyo nacimiento al cielo celebramos, nos libre de todos los males que nos amenazan. Por J. C. N. S. Amén.

INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa