27/VIII SAN JOSÉ DE CALASANZ, Confesor

27 de agosto

SAN JOSÉ DE CALASANZConfesor
El Espíritu del Señor reposó sobre mí;
por lo cual me ha consagrado con su unción,
y me ha enviado a evangelizar a los pobres.

(Lucas, 4, 18)

   Este santo consagró su vida a la educación cristiana de la niñez. En su juventud, reunía ya a su alrededor a los niños para enseñarles las oraciones y los misterios de la religión. Ordenado sacerdote, se dedicó primero a la predicación en España, su patria; pero, sintiéndose llamado a vida más perfecta aun, se trasladó a Roma, donde la vista de un tropel de niños entregados a los vicios a los que arrastra la falta de educación, le inspiró el pensamiento de fundar escuelas pías. Asoció a su intento a varios eclesiásticos animados de los mismos sentimientos, y su congregación fue erigida por Gregorio XV en Orden religiosa, bajo el nombre de Clérigos regula res de la Madre de Dios de las escuelas pías.
 
MEDITACIÓN
SOBRE LA INSTRUCCIÓN
DE LOS POBRES


I. Hombres apostólicos, aprended de San José a instruir a los pobres. Esta función no es brillante a los ojos de los hombres, pero es grande ante los de Dios y digna de todo vuestro celo. Es fecunda en méritos y en consuelos para vosotros, y en frutos de salvación para esas pobres almas, ¡ay! muy a menudo abandonadas. No se os ama, Señor, porque no se os conoce; si el mundo os conociese, os amaría. (San Agustín).

II. Padres de familia, velad por la instrucción de vuestros servidores. Enviadlos a la Iglesia para que aprendan en ella el camino del cielo; instruidlos vosotros mismos sobre los deberes que la religión les impone. Una palabra de vuestra boca hará mucha impresión en su corazón; no toleréis sus vicios, y demostrad bondad especial a los que son más virtuosos. ¡Qué gloria para vosotros, si ganáis para Dios el alma de vuestro servidor! No repeláis a vuestros servidores, poseen la misma naturaleza que vosotros. (San Ignacio).

III. Si tu posición no te permite trabajar en la instrucción y edificación de tu prójimo, por lo menos ora a Dios por la conversión de los pecadores. Tus oraciones atraerán acaso más almas a Dios que los trabajos de los hombres apostólicos. Mientras ellos riegan la tierra con su sudor y su sangre, tú obtendrás del Cielo la gracia, ese rocío celestial que la debe hacer fértil. ¿Qué haces tú por la conversión de los pecadores? Por lo menos humíllate: y si nada puedes hacer por la salvación de los demás, trabaja seriamente por salvar tu alma.


El buen ejemplo
Orad por la educación
cristiana de los niños.


ORACIÓN
   Oh Dios, que por San José de Calasanz, vuestro confesor, habéis dado a la Iglesia un nuevo auxilio para formar a la infancia en el espíritu de inteligencia y de piedad, concedednos, por sus ejemplos e intercesión, la gracia de practicar y enseñar vuestra doctrina, de modo que merezcamos las recompensas eternas. Por J. C. N. S. Amén.

24/VIII SAN AUDOENO, Obispo

 24 de agosto 

SAN AUDOENOObispo
Si vas discurriendo por todas las plegarias
de la santa Escritura, creo que nada
hallarás que no se encuentre y contenga
en esta oración dominical (Padrenuestro).

(San Agustín: Carta 130, a Proba)

   San Audoeno nació en Sancy en el año 600. Sus padres eran ricos y tenían tres hijos con nombres rimados: Adón, Radón y Dodón. Este último era el santo de hoy que pasó a llamarse Audoeno. Ocupó durante cuarenta y cuatro años la sede de Ruán, Francia, y fue recordado como un gran obispo. Fue maestro de San Amalberto y consejero del rey Dagoberto. Tomó parte en la vida civil y religiosa de su diócesis toda su vida. Murió en el año 684.

24/VIII SAN BARTOLOMÉ, Apóstol

 24 de agosto

SAN BARTOLOMÉApóstol
Somos embajadores en nombre de Cristo
y es Dios mismo quien os exhorta por boca nuestra

(2 Corintios, 5, 20)

   San Bartolomé, Apóstol, llevó el Evangelio a las regiones más bárbaras de Oriente. Penetró hasta las extremidades de las Indias. Después de haber obra do allí numerosas conversiones y sufrido mucho por la causa de Jesucristo, volvió a la gran Armenia. Convirtió allá al rey Polemón, con doce ciudades de su reino. Los sacerdotes de los ídolos excitaron contra él a Astiages, hermano del rey, que lo hizo desollar vivo, después de lo cual fue decapitado. Refiérese que cien veces al día arrodillábase para orar a Dios.
  
MEDITACIÓN
SOBRE SAN BARTOLOMÉ

I. Para ser un verdadero apóstol, es decir, un embajador de Cristo, hay que serle fiel, tomar a pecho los intereses de Dios a, costa de los propios. Es lo que hace San Bartolomé deja él todo para seguir a Jesucristo, para predicar su Evangelio; sacrifica sus placeres, sus intereses; hasta da su vida para ganarle almas y extender su reino. ¿Qué haces tú por la gloria de Jesucristo y por la salvación de las almas? Esto es sin embargo lo más agradable a Dios que puedes hacer.
   
II. Un embajador debe estar perfectamente instruido acerca de lo que quiere su príncipe, a fin de hacer su voluntad en todo. San Bartolomé ora a Dios cien veces al día, para saber cuál es la voluntad de Jesucristo, para implorar sus luces y su auxilio. Trabajes lo que trabajes, si tus acciones no están con formes con las miras de Dios, pierdes tu tiempo. ¿Cuántas veces rezas al día y cómo lo haces? Dios mío, ¡que se cumpla en mí vuestra santa voluntad!
   
III. Un embajador ha menester de prudencia para llevar a buen término los negocios de su señor; necesita valor para resistir a sus enemigos y dar su vida, si es preciso. San Bartolomé poseyó ambas cualidades. ¿Las tienes tú? Eres tan prudente en las cosas de este mundo, y un niño en las atinentes a tu salvación. Nada te resulta costoso cuando están en juego tus intereses, y el menor obstáculo te detiene cuando se trata de la gloria de Dios. ¡Ah! ¡cuán pocos verdaderos obreros apostólicos existen hoy! ¿Adónde se fue el espíritu de los apóstoles? ¿Dónde están la humildad, los trabajos, el celo de la primitiva Iglesia? (San Bernardo). 


La paciencia
Orad por la India.

ORACIÓN
   Dios omnipotente y eterno, que nos inspiráis santa fe en la solemnidad del Apóstol San Bartolomé, os suplicamos que concedáis a vuestra Iglesia que ame lo que él ha creído y que predique lo que él ha enseñado. Por J. C. N. S. Amén.

MISA DEL DÉCIMO SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

DÉCIMO SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

( Doble - Ornamentos verdes )

   
    Salomón es viva figura de Jesucristo, Rey de la paz y de la celestial Jerusalén, Rey sabio que dijo un día a los incrédulos Judíos: "He aquí uno mayor que Salomón". En todos estos domingos quiere la Iglesia que leamos los escritos que el Espíritu Santo inspiró a aquel gran monarca para aprovechamiento de todos los venideros. Leamos esos libros saturados de celestial sabiduría, y escuchemos sobre todo la voz de Jesús que será siempre nuestro maestro por excelencia.
   Este Domingo insiste en la caridad. Cumpliéndola debidamente, hemos cumplido toda la Ley y no correremos peligro de desmandarnos, porque esa virtud nos atará a la divina voluntad con atadura y vínculo perfecto, de manera que se podrá decir con todas veras: "Ama, et fac quod vis".
   Cumplir la ley cristiana como Dios manda y no quedarse en su corteza es hacer lo que hizo el buen Samaritano con el pobrecito que los ladrones dejaron maltrecho a la vera del camino. Este buen Samaritano es Jesús, Jesús nuestro médico sapientísimo, cariñoso y desinteresado el cual se vistió traje de pecador, y anduvo, como nosotros, por el camino de una vida mortal buscando precisamente a los pecadores heridos por los dardos del demonio, derramando sobre nuestras llagas gangrenadas el bálsamo del consuelo y el óleo y vino de sus Sacramentos, ese óleo y ese vino de que hablan el Evangelio y la Comunión. Bendigamos, pues, al Señor en todo tiempo (Gr.), por haber extremado así sus bondades con nosotros.
Pero quiere Cristo que lo que Él hizo con todos, como buen Samaritano, lo hagamos también nosotros con nuestros semejantes, sobre todo con los miembros doloridos de Cristo que son los cristianos, máxime cuando son pobres, atribulados o pecadores. Recordemos también que el amor al prójimo ha de ser sobrenatural y así, le hemos de amar en Dios y por Díos, y la limosna que le demos, debemos dársela por Dios, como él la pide por Dios. En el cristiano, siquiera sea pobre y de exterior repugnante no debemos mirar sus harapos y la envoltura de carne magullada que aprisiona su alma preciosa, sino a un ser divinizado, como nosotros, por la gracia de Cristo.
   Hagamos también lo que hizo Moisés, figura de Jesucristo que devolvió bien por males, orando por su pueblo que tan desagradecido se había mostrado (Ofert.). Así es como podremos servir a Dios de un modo digno y merecedor de encomio, y correr por el sendero del cielo, que el Señor nos tiene prometido sin peligro de lamentables caídas (Or.).
   No miremos, pues, con indiferencia, ni menos con asco la miserias físicas y morales de nuestros hermanos, porque por tal camino tampoco nos haríamos acreedores a la compasión que de Dios necesitamos para conseguir las promesas de vida eterna hechas a los misericordiosos.
   El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.

IntroitoPs 69. 
    INTROITUS Deus, in adjutórium meum inténde: Dómine, ad adjuvándum me festina: confundántur, et revereántur inimici mei, qui quaerunt ánimam meam. - Ps. Avertántur retrórsum, et erubéscant, qui cógitant mihi mala. V. Gloria Patri.   Introito - ¡Oh Dios! ven en mi socorro; Señor, corre a ayudarme; confusos y avergonzados queden mis enemigos, que me persiguen a muerte. - Ps. Arrédrense y sean confundidos los que medican males contra mí. V. Gloria al Padre.
Oración-Colecta
   ORATIO - Omnípotens et miséricors Deus, de cujus múnere venit, ut tibi, a fidélibus tuis digne et laudabíliter serviátur tríbue, quaesumus, nobis; ut ad promissiónes tuas sine ofensióne corrámus. Per Dóminum.    R. Amen       Omnipotente y misericordioso Dios, de cuyo don proviene el que los fieles podamos servirte de un modo digno y laudable: Haz, te suplicamos, que corramos sin tropiezo a la consecución de tus promesas. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   R. Amen.

Epístola
   San Pablo hace resaltar aquí la superioridad de los ministros y predicadores del Nuevo Testamento sobre los del Antiguo, superioridad que estriba en que la letra de aquel estaba destinada a morir, mientras que la de éste sobrevivirá siempre como vivificada que ha sido por el Espíritu Santo.
EPISTOLALectio Epistolae beati Pauli Apostoli ad Corinthios II (3, 4-9)  - Fratres: fiduciam autem talem habemus per Christum ad Deum. Non quod sufficientes simus cogitare aliquid a nobis quasi ex nobis sed sufficientia nostra ex Deo est. Qui et idoneos nos fecit ministros novi testamenti non litterae sed Spiritus littera enim occidit Spiritus autem vivificat. Quod si ministratio mortis litteris deformata in lapidibus fuit in gloria ita ut non possent intendere filii Israhel in faciem Mosi propter gloriam vultus eius quae evacuatur. Quomodo non magis ministratio Spiritus erit in gloria. Nam si ministratio damnationis gloria est multo magis abundat ministerium iustitiae in gloria.

 


   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Corintios:  - Hermanos: Tal confianza tenemos en Dios por Cristo, no porque podamos  pensar algo bueno como propio nuestro, sino que nuestra suficiencia nos viene de Dios(1); el cual nos ha hecho idóneos ministros del Nuevo Testamento, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas, el espíritu vivifica(2). Pues, si el ministerio de muerte grabado con letras sobre piedras fue tan glorioso, que no podían los hijos de Israel fijar la vista en el rostro de Moisés por el resplandor de su cara que no era duradero, ¿cómo no ha de ser sin comparación más glorioso el ministerio del Espíritu? Porque si el ministerio de la ley de condenación fue acompañado de tanta gloria, mucho más glorioso es el ministerio de justicia(3).
    GRADUALE (Ps. 33 ) Benedícam Dóminum in omni témpore: semper laus ejus in ore meo. V. In Domino laudábitur ánima mea: áudiant mansuéti et laetéwntur. Alleluia, alleluia. V.(Ps. 87) - Dómine Deus salútis meae, in die clamávi, et nocte coram te,  Alleluia.   Gradual - Alabaré al Señor en todo tiempo; no cesarán mis labios de alabarle. En el Señor se gloriará mi alma; óiganlo los mansos de corazón y regocíjense.
Aleluya, aleluya - V. Oh Señor Dios de mi salvación, de día y de noche estoy clamando en tu presencia, Aleluya. 
Evangelio
      Con el ejemplo de caridad del buen Samaritano, Jesús condena el egoísmo sin entrañas de los sacerdotes y rabinos judíos, y proclama el reinado de la caridad fraterna, entre los cristianos.
USequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam ( 10, 23-37)
   In illo témpore: Dixit Jesus discípulis:  Beati oculi qui vident quae videtis. Dico enim vobis quod multi prophetae et reges voluerunt videre quae vos videtis et non viderunt et audire quae auditis et non audierunt. Et ecce quidam legis peritus surrexit temptans illum et dicens magister quid faciendo vitam aeternam possidebo. At ille dixit ad eum in lege quid scriptum est quomodo legis. Ille respondens dixit diliges Dominum Deum tuum ex toto corde tuo et ex tota anima tua et ex omnibus viribus tuis et ex omni mente tua et proximum tuum sicut te ipsum. Dixitque illi recte respondisti hoc fac et vives. Ille autem volens iustificare se ipsum dixit ad Iesum et quis est meus proximus. Suscipiens autem Iesus dixit homo quidam descendebat ab Hierusalem in Hiericho et incidit in latrones qui etiam despoliaverunt eum et plagis inpositis abierunt semivivo relicto. ccidit autem ut sacerdos quidam descenderet eadem via et viso illo praeterivit. Similiter et Levita cum esset secus locum et videret eum pertransiit. Samaritanus autem quidam iter faciens venit secus eum et videns eum misericordia motus est. Et adpropians alligavit vulnera eius infundens oleum et vinum et inponens illum in iumentum suum duxit in stabulum et curam eius egit. Et altera die protulit duos denarios et dedit stabulario et ait curam illius habe et quodcumque supererogaveris ego cum rediero reddam tibi. Quis horum trium videtur tibi proximus fuisse illi qui incidit in latrones. At ille dixit qui fecit misericordiam in illum et ait illi Iesus vade et tu fac similiter.





Credo.
  Continuación del Santo Evangelio según San Lucas - En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis, Porque os digo, que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron. Levantóse en esto un doctor de la ley, y le dijo para tentarle: "¿Maestro, que haré para poseer la la vida eterna?" Y Él le dijo: "¿qué es lo que se halla escrito en la ley? ¿Qué es lo que en ella lees?" Respondió él: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y todas tus fuerzas, y todo tu entendimiento: y a tu prójimo como a ti mismo". "Bien has respondido", díjole Jesús: "haz eso, y vivirás". Mas él, queriendo pasar por justo(4), dijo a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?" Entonces Jesús, tomando la palabra, dijo: "Un hombre bajaba de de Jerusalén a Jericó(5), y cayó en manos de unos ladrones, los cuales despojáronle, y después de haberlo herido, lo dejaron medio muerto, y se fueron. Llegó a pasar por el mismo camino un sacerdote, y aunque lo vio, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó también de largo. Mas, un viajero samaritano se llegó cerca de él; y cuando lo vio, movióse a compasión, y acercándose, le vendó las heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole en su jumento, lo llevó a una venta y lo cuidó. Y al día siguiente sacó dos denarios , y dióselos al posadero, diciéndole: "Cuídamelo, y cuanto gastares de más, yo te lo abonaré cuando vuelva". "¿Cuál de estos tres te parece que fue el prójimo de aquél, que cayó en manos de los ladrones?" Respondió el doctor: "El que usó con él de misericordia". Díjole Jesús: "Pues vete, y haz tu otro tanto"(6)Credo.
    OFFERTORIUM  Precátur est Móyses in conspéctu Dómini: Dei sui, et dixit: Quare, Dómine, irásceris in pópulo tuo? Parce irae ánimae tuae: meménto Abraham, Isaac, et Jacob, quibus jurásti dare terram fluéntem lac et mel. Et placátus factus est Dóminus de malignitáte, quam dixit fácere pópulo suo. Per Dominum.   Ofertorio -  Oró Moisés en presencia del Señor, su Dios, y dijo: ¿Por qué, Señor, te enojas contra tu pueblo? Apláquese tu ira: acuérdate de Abrahán, de Isaac y de Jacob, a los cuales juraste dar la tierra que fluye leche y miel. Y se aplacó el Señor, y dejó de ejecutar contra su pueblo el castigo con que le había amenazado. 
Oración-Secreta
   Hóstias, quaesumus, Dómine, propítius inténde, quas sacris altáribus exhibémus: ut nobis indulgéntiam largiéndo, tuo nómini dent honórem. Per Dominum nostrum.       Rogámoste, Señor, que mires propicio las hostias que ofrecemos en los sagrados altares, para que, consiguiéndonos el perdón, den a tu nombre el honor debido. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.  

Prefacio de la Santísima Trinidad
    Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus...

   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  De fructu óperum tuórum, Dómine, satiábitur terra: ut edúcas panem de terra, et vinum laetíficet cor hóminis: ut exhílaret fáciem in óleo, et panis cor hóminis confirmet. 
   Comunión. - Del fruto de tus obras, Señor, se saciará la tierra y el vino que alegra el corazón del hombre; el óleo que pone lustrosa la cara, y el pan que fortalece el corazón del hombre. 
Oración-Postcomunión
     Vvíficet nos, quaesumus, Dómine, hujus participátio sancta mystérii: et páriter nobis, expiatiónem tribuat et munímen.   Haz, oh Señor, que la participación de este santo misterio, nos vivifique, y que juntamente nos sirva de expiación y de fortaleza. Por Nuestro Señor Jesucristo.



  • (1)   La gracia de Dios, que Jesucristo nos ha merecido nos es tan necesaria en orden a la salvación, que sin ella no somos capaces de tener ni un buen pensamiento, ni un buen deseo digno de la vida eterna.
  • (2) Estas frases, al parecer enigmáticas, quieren decir la Ley mosica del Antiguo Testamento, que sólo contiene mandamientos y amenazas de castigo para los inobservantes, era ocasión para muchos de condenación, precisamente, por no fijarse más que en la letra, que les era ocasión de desobediencia, en tanto que la Ley evangélica, vivificada por el Espíritu Santo, es instrumento de salvación para los que la practican impulsados por su amor.
  • (3) O sea: Si Dios rodeó de tanta solemnidad la promulgación de la Ley vieja, ¿con cuál no rodeará la de la nueva Ley de amor?
  • (4) Es decir, queriendo disculparse de no observar esos preceptos tan sublimes de la Ley que Cristo le acababa de resumir, porque no encontraba él, soberbio fariseo, quien fuera digno de ser su prójimo.
  • (5) De Jerusalén a Jericó hay un desnivel de 1000 metros en el camino y su travesía era en tiempo de Jesús, aun lo es hoy, sumamente peligrosa.
  • (6) Aquí Jesús nos recomienda a todos la caridad integral y pura.

23/VIII BEATO SANTIAGO DE BEVAGNA, Abad

23 de agosto

BEATO SANTIAGO DE BEVAGNAAbad

Dios no manda cosas imposibles, sino que, 
al mandar, te enseña a que hagas cuanto
puedes, y a que pidas lo que no puedes
(
San Agustín)

   El nacimiento de Santiago Bianconi fue precedido y acompañado de signos milagrosos. El más asombroso fue la aparición de fúlgidos astros en el cielo, algunos de los cuales llevaba la figura de un dominico y no sólo brillaron toda la noche, sino también durante la mañana siguiente, día de su nacimiento. Ante estas apariciones, algunos comenzaron a gritar: "¡A la escuela, a la escuela, porque ya han nacido los maestros!"  En efecto, en aquélla misma época nacieron tres santos Dominicos: Santiago de Brevagna, Ambrosio Sansedoni y Tomás de Aquino. Santiago, todavía joven, a los dieciseis años, vistió el hábito dominico en el convento de Spoleto. Sus pasos hacia la santidad y la doctrina, fueron de gigante. La penitencia y la adoración fueron las fuentes genuinas a que atizaban el foco de caridad que hizo de él uno de los más grandes apóstoles y predicadores de su tiempo. Fundó el Convento de Bevagna, y lo gobernó más con su ejemplo que con autoridad. Al extenderse en la Umbría la secta de los Nicolaiti, que esparcía innumerables errores, obtiene con su santa palabra la abjuración de su jefe. Escribió dos obras: “Espejo de la Humanidad de Jesús" y "Espejo de los pecadores o último juicio universal”. Próximo a morir, se hizo llevar agua fresca para edificar a sus cofrades con un último milagro. Al bendecirla, el agua se convirtió en vino generoso y, cuando todos hubieron bebido, expiró dulcemente. Era el 15 de agosto agosto de 1301. Su cuerpo reposa en la iglesia San Jorge de la ciudad. Nuestro Señor le había garantizado su eterna salvación mediante una milagrosa  aspersión de su preciosísima sangre. El Papa Clemente X, el 18  de mayo de 1672 confirmó su culto culto.

23/VIII SAN EUGENIO, Obispo y Confesor

23 de agosto 
SAN EUGENIOObispo y Confesor
   Yo no viviré un instante en cual no viva en el amor.
(San Agustín)

   San Eugenio, es el más importante de los santos irlandeses que llevan ese nombre (Eoghan en gaelico, Owen en inglés). Hijo de Caimeach de la estirpe real de Laeghaire Lorc, se narra en una "Vita" latina publicada en el 1645 que Eugenio todavía adolescente, fue raptado por unos piratas, junto con Tigernach y Cairpre, siendo llevados a Bretaña, donde fueron vendidos como esclavos. Milagrosamente liberado, volvió a su patria, y después de haber estudiado durante algunos años  en el gran monasterio de Rosnat, fundó junto con San Lochan y San Enna, un monasterio en Wickolw donde estuvo quince años.
   Después se trasladó a Irlanda del Norte, donde primero ayudó a San Tigernach, su antiguo compañero de esclavitud, a erigir el monasterio  de  Clones. Después, se estableció con sus discípulos en Ardsratha actual Ardstraw en Tyrone, donde en seguida fue elegido obispo, el primero de la serie de esta sede episcopal, sede que en 1254 fue transferida a Derry.
    En toda Irlanda su fiesta se celebra el 23 de agosto, día de su muerte, y también en esta fecha se lo conmemora en el  Martirologio de Tallaght.  

23/VIII SANTOS CLAUDIO, ASTERIO, NEÓN, DONINA Y TEONILA, Mártires

 23 de agosto

SANTOS CLAUDIO, ASTERIO, 
 NEÓN, DONINA Y TEONILAMártires

   Durante la persecución ordenada por el Emperador Dioclesiano, los hermanos Claudio, Asterio y Neón, fueron denunciados a Lisias, procónsul de Cilicia, por su madrastra. También fueron martirizadas con ellos dos mujeres: Domnina, y Teonila, viuda. Así son relatados estos martirios en las "Actas de los Mártires"(1)
   I. Lisias, presidente de la provincia de Licia, sentado en su tribunal en, la ciudad de Egea, dijo: -Preséntense a recibir mi sentencia los cristianos que han sido entregados a los curiales de esta ciudad por los agentes de la audiencia.
   El secretario, Eutalio, dijo:

   -Señor, según tu mando, aquí se presentan tres jóvenes hermanos, dos mujeres y un niño  pequeño, que son los que han podido, capturar los curiales de esta ciudad. De ellos, uno ya está ante los ojos de tu Excelencia. ¿Qué manda sobre él tu Nobleza?
   Lisias.-¿Cómo te llamas?
   Respondió: -Claudio.
   Lisias. -No vayas a perder tu juventud por tu locu- ra, sino acércate ahora y sacrifica a los dioses, según el mandato de nuestro señor el Augusto, y de ese modo es- caparás a los tormentos que te están aparejados.
   Claudio. -Mi Dios no tiene necesidad de tales sacrificios. Lo que le agrada es la limosna y la vida santa. Vuestros dioses, en efecto, son demonios inmundos, y por eso se complacen en sacrificios de esa calaña, perdiendo para siempre a las almas, aunque sólo a las que les dan culto; por eso, jamás has de persuadirme a que yo también los honre.
   Entonces el presidente Lisias le hizo atar para azotarle con varas, pues se decía: "No tengo otro rnedio de vencer su locura."
   Claudio. -Aun cuando me apliques más duros torrnentos, en nada me dañas; a tu alma, en cambio, le estás preparando tormentos eternos.
   Lisias. -Nuestros señores los emperadores han mandado que los cristianos sacrifiquéis a los dioses; los que se resistan, deben ser castigados de muerte; a los que obedezcan, se les prometen honores y recompensas.
   Claudio.-Las recompensas de los emperadores son temporales; la confesión de Cristo es salvación eterna.
   -Entonces Lisias dio orden de que se le suspendiera del caballete y se le aplicara una llama a los pies, y hasta le arrancaron pedazos de sus talones y se los presentaban ante su cara.
   Claudio. -Los que temen a Dios no pueden recibir daño ni del fuego ni de las torturas. Más bien les aprovechará para la salud eterna, pues todo eso lo sufren por Cristo.
Entonces Lisias mandó que se le desgarrara con garfios de hierro.

   Claudio. -Mi intento es demostrarte que lo que tú defiendes son demonios. Con tus tormentos ningún daño me podrás hacer; a tu alma, empero, le preparas un fuego que jamás se extingue.
   Lisias, a los verdugos:
   -Tomad un casco de teja asperísima y raedle con él los costados, y luego aplicad a las heridas teas encendidas.
   Cumplida la orden, Claudio dijo:
   -Tu fuego y tus tormentos han de salvar mi alma, pues cuanto padezco por Dios lo tengo por grande ganancia, y mi mayor riqueza es la muerte por Cristo.
   Lisias, hecho una furia; lo mandó bajar del potro y que lo volvieran a la cárcel.
   Eutalio, escribano, dijo:
   II -Según el mandato de tu Potestad, señor presidente, aquí está Asterio, el segundo de los hermanos.

   Lisias. -Tú, al menos, hazme caso y sacrifica a los dioses, pues a la vista tienes los tormentos que están aparejados para los que se resisten.
   Asterio. -No hay sino un solo Dios, el sólo que ha de venir, que habita en los cielos y que, en su soberana virtud, no se desdeña de mirar a los humildes. Mis padres me enseñaron a adorar y amar a este Dios; esos, por lo contrario, que tú adoras y llamas dioses, yo los desconozco. Perdición de cuantos te hacen caso en esa invención, que no verdad.

   Lisias, sin más, ordenó que se le suspendiera del potro:
   -Decidle: "Por lo menos ahora, cree y sacrifica a los dioses".
   Asterio contestó:
   -Yo soy hermano del que poco antes ha respondido a tus preguntas. Un sólo ánimo tenemos, una sola confesión. Haz lo que está en tu mano. Sobre mi cuerpo tienes poder; sobre mi alma ninguno.
   Lisias. -Echad mano de los garfios de hierro, atadle de los pies y atormentadle duramente, a fin de que sienta torturas de alma y cuerpo.
   Asterio. -Estúpido, loco, ¿por qué motivo me atormentas? ¿Por qué no te pones ante los ojos la cuenta que por ellos has de dar al Señor?
   Lisias. -Extended carbones encendidos bajo sus pies. Azotad su espalda y vientrecon varas y nerviosdurísimos.
   Así se hizo, y tras ellos dijo Asterio:
   -Estás ciego en todo. Sin embargo, una cosa te pido, y es que no dejes parte de mi cuerpo sin torturar.
   Lisias. -Que pase a la cárcel con los otros.
   III. Eutalio, secretario, dijo:
   -Aquí está el tercer hermano, por nombre Neón.
   Lisias. -Hijo, por lo menos tú, acércate y sacrifica a losdioses, con lo que escaparás a los tormentos.
   Neón. -Si tus dioses tienen algún poder defiéndanse ellos a sí mismos de quienes los niegan y no requieran tu defensa. Mas si tú te haces compañero de su malicia, yo soy mejor que tus dioses y que tú, pues no os obedezco, teniendo por Dios al verdadero Dios que hizo el cielo y la tierra.
   Lisias. -Rompedle el cuello y decidle: "No blasfemes contra los dioses".
   Neón. -¿Blasfemo te parezco por decir la verdad?

   Lisias. -Extendedle de los pies y echadle carbones encendidos encima, y desgarrad su espalda con nervios.
   Hecho que fue, Neón dijo:
   -Yo he de hacer lo que sé es útil para mí y ganancia para mi alma; no puedo mudar mi propósito.

   Lisias concluyó:
   -Bajo el cuidado del secretario Eutalio y del vedugo Arquelao, que estos tres hermanos sean crucificados como merecen , fuera de la ciudad, a fin de que las aves de rapiña despedacen sus cuerpos.
   IV. Eutalio, secretario, dijo:
   -Señor, según el mandato de tu Claridad, aquí está Domnina.
   Lisias. -Ya ves, mujer, qué tormentos y qué fuego se te preparan. Así que, si quieres escapar de ellos, acércate y sacrifica.
   Domnina. -Para no caer en el fuego eterno y en los  tormentos sin fin, yo adoro a Dios y a su Cristo, que hizo el cielo y la tierra y cuanto en ellos hay. Pero vuestros dioses son de piedra y leño, hechos por mano de hombre.
   Lisias. -Quitadle esos vestidos, extendedla desnuda y desgarrad todos sus miembros a varazos.
   Arquelao, verdugo, dijo:
   -Por tu Sublimidad, Domnina ha expirado.

   Lisias. -Echad su cuerpo a un lugar profundo del río.
   V. El secretario Eutalío dijo: -Aquí está Teonila.
   Lisias. -Ya ves, mujer, qué fuego y qué tormentos esperan a los que tuvieren la osadía de resistir. Por lo tanto, acércate y honra a los dioses, para que puedas escapar a tales tormentos.
   Teonila. -Yo temo el fuego eterno, que puede atacar al cuerpo y al alma y atacará, sobre todo, a los que abandonaron impíamente a Dios y adoraron los ídolos y demonios.
   Lisias. -Rompedle la cara a bofetones y arrojada a tierra, atándola los pies, y atormentadla duramente.
   Habiéndolo hecho así, Teonila dijo: -Tú veras si  está bien que a una mujer noble y forastera la atormentes de este modo. Dios ve lo que estás haciendo.
   Lisias.-Colgadla de los cabellos y abofeteadle la cara.

   Teonila. -¿No te basta haberme dejado desnuda? No me has deshonrado a mi sola, sino a tu madre y a tu mujer en mí, pues todas tenemos la misma naturaleza de mujeres.
   Lisias. -¿Tienes marido o eres viuda?
   Teonila. -Veintitrés años hace el día de hoy que quedé viuda, y por amor a mi Dios he permanecido en ese estado, entregada al ayuno, a la vigilia y oración, desde que me aparté de los ídolos inmundos y conocí a mi Dios.
   Lisias. -Raedle la cabeza a navaja, a ver si así, por lo menos, tiene un poco de vergüenza. Ceñidle una corona de zarza campestre, extendedla en cuatro palos y, con una dura correa, desgarradle no sólo las espaldas, sino el cuerpo entero. Echadle brasas encima del vientre, y que así muera.
   -El secretario, Eutalio, y el verdugo, Arquelao, dijeron: -Señor, acaba de expirar.
   Lisias. -Traed un saco, meted en él el cuerpo, y, fuertemente atado, arrojadlo al mar.
   Eutafio, secretario, y Arquelao, verdugo, dijeron:
   -Según mandato de tu Eminencia, señor, tal como ordenaste, así se ha hecho con los cuerpos de los cristianos.
   VI. Este martirio sucedió en la ciudad de Egea, bajo el presidente Lisias, el diez de las calendas de septiembre, en el consulado del Augusto y Aristóbulo.
Por el martirio de estos santos es a Dios honor y gloria.




(1)Acta Martyrum Bytiniae Texto bilingüe. Introducciones, notas y versión española por D. Ruiz Bueno, "Actas de los Mártires", Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) (Madrid, 1968). Las "Actas de los Mártires", constituyen uno de los documentos más importantes que dan testimonio delos procesos seguidos contra los cristianos en los tribunales romanos y de su muerte a causa de su fe. Son una reproducción de los procesos verbales (preguntas de la autoridad y respuestas de los mártires). Los cristianos obtenían copia de los archivos oficiales. San Clemente Romano,  el tercer sucesor de San Pedro, mandó que se hiciera con sumo cuidado estas copias.

23/VIII SAN FELIPE BENICIO, Confesor

23 de agosto 
SAN FELIPE BENICIOConfesor
No es aprobado el que se recomienda a si mismo,
sino aquél a quien recomienda el Señor.

(2 Corintios, 10, 18)

   San Felipe, muy joven aún, exhortó un día a su madre a que diese limosna a los servitas. Una vez que terminó sus estudios, tomó el hábito de esta Orden y recorrió Europa y una parte de Asia, obran do a su paso numerosas conversiones y estableciendo en todas partes cofradías en honor de Nuestra Señora de los Siete Dolores. A la muerte de Clemente IV, sabiendo que los cardenales pensaban elevarlo al solio de San Pedro, huyó a las montañas y allí permaneció escondido hasta la elección de Gregorio X. Murió en Siena, en el año 1285, abrazando el crucifijo que él llamaba su libro.
  
MEDITACIÓN
SOBRE EL CONOCIMIENTO
DE SÍ MISMO

I. Pocas personas se conocen, porque pocos estudian su interior. Y sin embargo el conocimiento de sí mismo es el más importante de todos los que se pueden adquirir. Mira, pues, hoy, al pie de tu crucifijo, lo que eres en el fondo de tu alma. ¿Qué bien has hecho? ¿Qué pecados has cometido? ¿Qué virtudes has practicado? ¿Qué defecto domina en ti? Examina con cuidado todas estas cosas.

II. Tienes buena opinión de ti mismo porque crees fácilmente a los que elogian tus virtudes. Una falsa apariencia puede engañar a los hombres; pero Dios, que escruta los corazones, no puede ser engañado. Además, comparas tu vida con la de los impíos, y te tienes por santo, porque no eres autor de crímenes monstruosos. Examina el fondo de tu con ciencia, compara tu vida con la de los santos, y te resultará fácil la humildad. Muchas cosas se conocen y uno se ignora, se examina a los otros y se tiene miedo de mirarse a uno mismo.

III. Ve lo que Dios aprueba o desaprueba en ti. Esas brillantes cualidades que te atraen la atención de los hombres, tal vez te hacen incurrir en la des gracia de Dios. ¿Trabajas únicamente por amor a Dios? ¿Cumples tus deberes de estado? ¿Juzgas tú mismo de tus acciones como juzgarías las de otro, sin prevención y sin amor propio? Colócate frente a ti mismo como si estuvieras frente a otro, y llora sobre ti mismo. (San Bernardo).


La penitencia
Orad por los pecadores.

ORACIÓN

   Oh Dios, que habéis proporcionado un modelo admirable de humildad en la persona del bienaventu rado Felipe, vuestro confesor, concedednos la gracia de despreciar como él los bienes de la tierra para no aspirar sino a las cosas del cielo. Por J. C. N. S. Amén.

22/VIII FELICITACIÓN SABATINA A LA VIRGEN DEL CARMEN (Terciarios Carmelitas y portadores del Escapulario del Carmen)

FELICITACIÓN SABATINA A LA VIRGEN DEL CARMEN



Oración preparatoria


   ¡Oh Virgen Santísima del Carmen, Reina gloriosa de cielos y tierra! Vengo a honrarte en este día escogido por Ti para mostrar tu gloria, tu poder y tu misericordia. Acuérdate que a tus queridos cofrades, por tu santo y bendito Escapulario, les has prometido ayuda en la vida, amparo en la muerte y socorro en el Santo Purgatorio. Mírame con ternura, amorosa Madre, y mira también misericordiosamente a las almas que en el Purgatorio se encuentran y acepta ésta mi felicitación y visita sabatina, como homenaje de mi amor y cariño y para alivio de las almas que sufren, para que todos juntos te alabemos algún día feliz en el cielo. Amén.

Aspiraciones


  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo mis propias necesidades. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de mi familia. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de mis parientes. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de mis amigos. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de la Iglesia. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de la Nación. Avemaría...
  • Virgen del Carmen, te felicito por tu gloria y te encomiendo las necesidades de las almas del Purgatorio. Avemaría...


Oración final

Gracias mil, Madre querida, por todos los favores que de tu bondadosa mano he recibido, particularmente el de haberme escogido, por tu santo Escapulario, para verdadero hijo tuyo. Yo quiero alabarte siempre, y es mi deseo que mi lengua cante tus bondades sin cesar y mi corazón te ame y que te quiera como a la mejor y mas cariñosa de las madres. Me regocijo por la inmensa gloria que en el cielo gozas, del poder que sobre todo lo creado tienes, de las virtudes soberanas que tu alma adornan. Sírvete, Madre mía de esa gloria, de ese poder y de esas virtudes para ampararme en la vida y en la muerte, para cubrir mi pobreza y desnudez, para librarme de tantos y tan fieros enemigos como me rodean, para salvarme y ser feliz en el cielo por toda la eternidad. Amén.

22/VIII SAN ANDRÉS DE FIÉSOLE, Abad

22 de agosto
SAN ANDRÉS DE FIÉSOLE
Abad

La verdadera perfección consiste en esto:
hacer siempre la santísima voluntad de Dios.
(Santa Catalina de Siena)

   San Andrés nació en la primera mitad del siglo IX, probablemente en Irlanda, por lo que en muchos países europeos a cualquier peregrino se le daba el nombre de  "Scotus", de donde debe haber salido la leyenda de un Andrea Scoto. Andrés, fue educado por Donato, irlandés y maestro de filosofía a quien luego sigue en una peregrinación a Roma. Llegado a Fiésole llamado por una voz sobrenatural, Donato es elegido obispo, y permanece allí cuarenta y siete años. Andrés es ordenado diácono y como archidiácono asistente de Donato, adquiere gran fama por la austeridad de vida y su caridad sin límites.  Restaurada la iglesia de San Martín, destruida por los húngaros, Andrés construye junto a ella un monasterio y se retira allí con algunos compañeros. Es dudoso que hayan abrazado la regla benedictina, en todo caso, el Mabillon, lo excluye del Catálogo de santos de la Orden.
   Pocos años después de la muerte de Donato (876) también Andrés cayó gravemente enfermo. Antes de morir, expresó su ardiente deseo de ver a su hermana, Santa Brígida a quien muchos años antes había dejado en Irlanda, y ésta fue milagrosamente transportada a su cabecera. Rodeado de sus hermanos de congregación, entregó su alma al Señor, a fines del siglo IX.
   Fue sepultado en la iglesia de San Martín en Mensola. Su tumba se descubrió en 1285 pues con numerosas apariciones, impidió que junto a ella fuera sepultada una pecadora. El obispo Leonardo Bonafede (m. 1545) transportó las reliquias de San Andrés a un nuevo altar de la iglesia. Su fiesta se celebra en Fiésole el 2de agosto y su culto es antiquísimo. Se tienen noticias de una hermandad que llevaba su nombre, fundada a fines de 1600,  y la Compañía del Santísimo Sacramento bajo el Título de San Andrés de Escocia aún hoy existe y está activa en la iglesia de San Martín en Mensola.
   Hay una vida de San Andrés escrita en italiano en el siglo XIV o XVI: la obra está precedida por una dedicatoria a un Leonardo Bonafede y el autor es Filippo Villani. Si ese Leonardo es el obispo que se ocupó de la traslación de las reliquias del santo, puede decirse que esta biografía fue escrita en el siglo XVI o, en el siglo  XIV si el Leonardo de la dedicatoria no es el obispo de Fiésole.
   Gougaud, partiendo de la constatación de que el nombre de San Andrés no figura en la vida de Donato, tiene fuertes dudas de que haya sido irlandés.

INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa