MISA DEL CUARTO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

CUARTO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

(Doble - Ornamentos verdes)

   
   El amor de Dios sigue en este domingo revelándonos sus delicadezas. El mundo se nos presenta con la imagen de un mar lleno de tormenta y peligros. Estamos salvos -pensamiento de la Pascua- pero el enemigo, envidioso de nuestra felicidad, se esfuerza por perdernos de nuevo. No debemos desalentarnos. En medio de todas las luchas, la Providencia de Dios vigila sobre nosotros. Este es el pensamiento dominante de la liturgia de hoy. 

IntroitoPs 26

    INTROITUS Dominus illuminatio mea, et salus mea, quem timebo? Dominus defensor vitae meae, a quo trepidabo? Qui tribulant me inimici mei, ipsi infirmati sunt, et ceciderunt. – Ps. Si consistant adversum me castra non timebit cor meum. V. Gloria Patria! Gloria al Padre, etc.   Introito - El Señor es mi luz y mi salvación: a quién temeré? El Señor es el defensor de mi vida; ¿quién me hara temblar? Mis enemigos, que me atribulan, han flaqueado y caído.
Ps. Aunque se enfrenten ejércitos contra mí, no temerá mi corazón. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO - Da nobis quaesumus, Domine, ut et mundi cursus pacifice nobis tuo ordine dirigatur: et Ecclesia tua tranquilla devotione laetetur. Per Dominum. Per D. N.

   R. Amen   

    Suplicámoste, oh Señor, nos concedas la gracia de ver pacíficamente dirigida por el orden de tu 
Providencia la marcha del mundo; y que tu Iglesia goce también de paz en el ejercicio del culto. Por Nuestro Señor, etc.. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.

   R. Amen.

Conmemoración

Epístola

   Por el pecado, no solo el hombre sino toda la creación quedo sujeta a servidumbre y en estado de abyección; pero, por la redención de Jesucristo, toda ella ha adquirido un cierto derecho a la adopción de hijos de Dios y ha sido elevada a la dignidad de causa instrumental para la santificación del hombre, si este sabe usar de ella con discreción.

EPISTOLA

Lectio Epistolae beati Pauli Apostoli ad Romanos (I Rom. 8, 18-23)  - Fratres: Existimo, quod non sunt condignae passionis hujus temporis ad futuram gloriam, quae revelabitur in nobis. Nam exspectatio creaturae revelationem filiorum Dei exspectat. Vanitati enim creatura subjecta est, non volens, sed propter eum, qui subjecit eam in spe: quia et ipsa creatura liberabitur a servitute corruptionis, in libertatem gloriae filiorum Dei. Scimus enim quod omnis creatura ingemiscit et parturit usque adhuc. Non solum autem illa, sed et nos ipsi primitias spiritus habentes; et ipsi intra nos gemimus, adoptionem filiorum Dei expentantes, redemptionem corporis nostri: in Christo Jesu Domino nostro.
 Amen.

 

 

   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Romanos: (I Rom. 8, 18-23)  - Hermanos: Creo que los sufrimientos de la presente vida no son comparables con la gloria venidera, que se ha de manifestar en nosotros. Así las criaturas todas ansían la manifestación de los hijos de Dios. Porque se ven sujetas a la vanidad, no de grado, sino por causa de Aquél que las puso en tal sujeción: esperando también ellas ser redimidas de esa servidumbre a la corrupción, para participar de la libertad y gloria de los hijos de Dios. Porque sabemos que hasta ahora todas las criaturas están suspirando, y como con dolores de parto. Y no solamente ellas, sino también nosotros mismos, que tenemos ya las primicias del Espíritu Santo, suspiramos de lo intimo del corazón, aguardando la adopción de los hijos de Dios, esto es, la redención de nuestro cuerpo en Jesucristo, Nuestro Señor(1).
    GRADUALE Ps. 78 Propitiue esto, Domine, peccatis nostris: nequando dicant gentes: ubi est Deus eorum? V. Djuva nos, Deus 
salutaris noster: et propter honorem nominis tui, Domine, libera nos.

Alleluia, alleluia. V. Deus, qui sedes super thronum, et judicas aequitatem, esto refugium pauperum in 
tribulatione. Alleluia.

   Gradual - Ps. 78 - Se propicio, Señor, en perdonar nuestros pecados, para que no digan las gentes ¿Dónde está su 
Dios? Ayúdanos, oh Dios Salvador nuestro; y libranos, Señor por la honra de tu Nombre. 
Aleluya, aleluya Oh Dios que estás sentado sobre el trono, y que juzgas con rectitud, sé refugio de los pobres 
en la tribulación. Aleluya. 

Evangelio

      Con el relato de la pesca milagaarosa, que ahora vamos a escuchar, debemos aprender a no trabajar, ni en el orden apostolico y ni siquiera en el orden material de la vida, sin invocar la ayuda de Dios, en la que hemos de poner toda nuestraa confianza.

USequéntia sancti Evangélii secúndum Lucas. Luc. 5, 1-11

   In illo témpore: Cum turbae irruerunt in Jesum, ut audirent verbum Dei, et ipse stabat secus stagnum: Genesareth. Et vidit duas naves stantes secus stagnum: piscatores autem descenderant, el lavabant retia. Ascendens autem in unam navim, quae erat Simonis rogavit eum a terra reducere pusillum. Et sedens docebat de navicula turbas. Ut cessavit autem loqui, dixit ad Simonem: Duc in altum et laxate retia vestra in capturam. Et respondens Simon, dixit illi: Praeceptor, pero totam noctem laborantes, nihil cepimus, in verbo autem tuo laxabo rete. Et cum hoc fecissent, concluserunt piscium multitudinem copiosam: rumpebatur autem rete eorum. Et annuerunt sociis, qui erant in alia navi, ut veniren, et adjuvaren eos. Et venerunt, et impleverunt ambas naviculas, ita ut pene mergerentur. Quod cum videret Simon Petrus, procidit ad genua Jesu, dicens: Exi a me, quia homo peccator sum, Domine. Stupor enim circumdederat eum, et omnes, qui cum illo erant, in captura piscium, quam ceperant: similiter autem Jacobum, et Joannem, filios Zebedaei, qui erant socii Simonis. Et ait ad Simonem Jesus: Noli timere: ex hoc jam homines eris capiens. Et subductis ad terram navibus, relictis omnibus, secuti sunt eum. 

Credo.

 

  Continuación del Santo Evangelio según San Lucas (5, 1-11)  – Hallándose Jesús junto al lago de Genezaret, las gentes se agolpaban en torno suyo, ansiosas de oír la palabra de Dios En esto, vio dos barcas a la orilla del lago, cuyos pescadores habían bajado, y estaban lavando las redes. Subiendo, pues, a una de ellas, que era de Simón, pidióle la desviase un poco de la orilla. Y sentándose dentro, predicaba desde la barca al numeroso gentío. Acabada la plática, dijo a Simón: "Guía mar adentro, y echad estas redes para pescar." Replicóle Simón: "Maestro, toda la noche hemos estado fatigándonos, y nada hemos recogido, no obstante, fiado en tu palabra, echaré la red"(2). Y habiéndolo hecho, recogieron tan gran cantidad de peces, que la red se rompía. Por lo cual, hicieron señas a sus compañeros de la otra barca, para que viniesen a ayudarles. Vinieron luego, y llenaron con tantos peces las dos barcas, que poco faltó para que se hundiesen. Viendo esto Simón Pedro, echóse a los pies de Jesús, diciendo: "Apártate de mí, Señor, que soy un hombre pecador". Y es que el asombro se había apoderado así de el, como de todos los demás que con el estaban, en vista de la pesca que acababan de hacer: lo mismo sucedía a Santiago, y a Juan, hijos de Zebedeo, y compañeros de Simón. Entonces dijo Jesús a Simón: "No temas: de hoy en adelante serás pescador de hombres."
Y estad seguros que yo estaré siempre con vosotros, hasta la consumación de los siglos. Credo.   
    OFFERTORIUM - Illumina oculos meos, ne umquam abdormiam in morte: nequando dicat inimicus meus: Praevalui adversus eum.
   Ofertorio -  Alumbra mis ojos, para que no me duerma yo jamás en el sueño de la muerte; no sea que mi enemigo diga: He podido mas que el.

Oración-Secreta

    Oblationibus nostris, quaesumus, Domine, placare susceptis: et ad te nostras etiam rebelles compelle propitius voluntates. Per Dominum nostrum..    Aplacate oh Señor, aceptando nuestras ofrendas, y reduce suavemente a tu obediencia nuestras rebeldes voluntades. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.  

Conmemoración

Prefacio de la Santísima Trinidad

    Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:

   Sanctus, Sanctus, Sanctus...

 

 

   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  Dominus firmamentum meum, et refugium meum, et liberator meus, Deus meus, adjutor meus.

   Comunión. - El Señor es mi mas firme apoyo, mi refugio y mi libertador, mi Dios, y mi ayudador.

Oración-Postcomunión

     Mysteria nos, Domine, quaesumus, sumpta purificent, et suo munera tucantur. Per Dominum nostrum.   Haz, Señor, que nos purifique este Sacramento que acabamos de recibir, y que con su virtud nos defienda. Por Jesucristo Nuestro Señor.

 Conmemoración



  • (1) Los verdaderos cristianos, aun sabiendo que han recibido una adopción de hijos de Dios, pero imperfecta todavía, por la gracia, se sienten en esta vida como en un destierro y encarcelados en la prisión de su cuerpo, y suspiran sin cesar por la perfecta adopción, que se consigue en el Cielo mediante la gloria, la cual nos renovará completamente en el cuerpo y en el alma.

  • (2) Cuando Dios nos manda algo, aunque sea difícil y sobrehumano, o el cumplimiento de nuestro deber nos exige emprender cosas arduas, debemos lanzarnos a la brega en el nombre del Señor. En Él está el darnos buen éxito, si le place. ¡Cuántos milagros se han obrado y se obran todos los días con esta poderosa arma de la confianza en Dios!

EL SANTO DEL DÍA ES:

16 de Junio

SAN FRANCISCO DE RÉGISConfesor


Nada hay oculto que no deba ser descubierto,
 ni escondido, que no haya de ser conocido y publicado.

(Lucas. 8, 17).

   San Francisco impresionóse de tal modo de lo que oyó decir un día a su madre concerniente a las penas del infierno, que toda su vida experimentó sumo horror por el pecado mortal. Cobijó su inocencia bajo el manto de la Reina de los cielos; y para mejor servir a esta bondadosa Madre, ingresó a una de las piadosas congregaciones erigidas en su honor. Entró en la Compañía de Jesús y, con tanto celo y fruto trabajó en la salvación de las almas, que mereció ser llamado apóstol de Vivarais. Murió el año 1640 en Lalouvesc, donde su tumba se ha hecho célebre por la afluencia de peregrinos que a ella acuden y por los milagros que allí se producen.

MEDITACIÓN SOBRE
LOS TRES OBSTÁCULOS
PARA UNA BUENA CONFESIÓN
   
I. La negligencia en prepararte a la Confesión a menudo es la causa de que no aproveches de un remedio tan salutífero. No indagas tus pecados con suficiente esmero; no te excitas lo suficiente a la contrición, porque no consideras el mal que te causan tus pecados, ni el bien de que te privan. Has perdido el más valioso de los bienes, la gracia, y todavía has menester que se te mande que tengas dolor de ello.
   
II. El respeto humano impide a menudo que se declaren todos los pecados. El demonio que nos había quitado la vergüenza cuando cometíamos nuestros crímenes, quiere ahora devolvérnosla en el santo tribunal. Desecha esta mala vergüenza, a menos que prefieras ver, en el día del juicio, expuestos tus pecados a la vista de todos antes que declararlos aquí a un solo hombre. Esta confusión que sufres ahora te será saludable, la otra será inútil. No te avergüences de tener que decir lo que no tuviste vergüenza de hacer. (San Bernardo).
   
III. Recaes siempre en las mismas faltas, siempre te confiesas de lo mismo, porque no tienes un firme propósito de enmienda y no prevés los escollos allí donde tienes costumbre de naufragar. Piénsalo seriamente en lo porvenir, deja esas ocasiones peligrosas, y no te preocupes por lo que diga el mundo. ¿Dónde estamos si más tememos disgustar a los hombres que a Dios? (Tertuliano)

La huida del pecado
Orad 
por los que están
en pecado mortal.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis otorgado al bienaventurado Francisco, vuestro confesor, una admirable caridad y una paciencia invencible en los trabajos que emprendió para la salvación de las almas, haced, por vuestra misericordia, que siendo enseñados por sus ejemplos y ayudados por su intercesión, obtengamos las recompensas de la vida eterna. Por J. C. N. S. Amén.

EL SANTO DEL DÍA ES:

14 de Junio
SAN BASILIO MAGNO, Obispo y Confesor

No tenemos aquí ciudad permanente, sino que vamos
en busca de la que ha de venir.
(Hebreos, 13, 14).

   San Basilio, vástago de una familia de santos, tuvo por padre a San Basilio el Antiguo, y por madre a Santa Emilia. Su educación fue confiada a Santa Matrina su abuela, que lo formó en la práctica de todas las virtudes cristianas. Cuéntanse entre sus hermanos y hermanas: a San Gregorio Niceno, a San Pedro de Sebaste y a Santa Macrina la Joven, que era la mayor de diez hermanos, notables todos por su eminente santidad. San Basilio, habiendo sido elevado al arzobispado de Cesárea, atrájose, por su adhesión a la fe, las persecuciones de Juliano el Apóstata y de Valente, emperador arriano. A este último, que lo amenazaba con el destierro, le contestó: Échame a donde quieras, el mundo entero es un lugar de exilio para mí: no tengo otra patria fuera del cielo. Murió en el año 379.

MEDITACIÓN: EL MUNDO ES UN EXILIO

I. El mundo es un destierro y el cielo nuestra patria. De esta verdad saco tres conclusiones: la primera es que debemos tener gran deseo de ir al cielo. Los exilados emplean sus riquezas, su influencia y el crédito de sus amigos para volver a su patria; imítalos, emplea todos los bienes que poseas, tu espíritu y tu salud, para llegar a la casa de tu bienaventurada eternidad: allí está Dios tu Padre, Jesucristo tu Hermano mayor, Maria tu bondadosa Madre, con incontables santos, acaso con muchos de tus parientes y amigos. Dirijamos todos nuestros esfuerzos en esa dirección. Miremos al cielo y no podremos menos que exclamar: ¿Cuándo llegaré y apareceré ante la Faz del Señor? (Salmo).

II. Puesto que el mundo entero es un exilio, debe serte indiferente habitar en un lugar más bien que en otro. Tu patria debe estar allí donde la gloria de Dios y el bien de tu alma te reclaman. Por todas partes encontrarás la tierra que te sostiene y alimenta, por todas el sol que te alumbra. No te afanes, pues, por el lugar donde habrás de habitar; esta inquietud podría justificarse, dice San Agustín, si se te pudiese enviar a algún lado donde Dios no estuviera. No puede ser exilado quien a Dios tiene en su corazón (San Cipriano).

III. Si en este mundo, que es un lugar de destierro, hay tantas cosas que agradan, ¿qué no será en el paraíso? Si los bienes, que Dios ha otorgado indistintamente tanto a sus amigos como a sus enemigos, tienen ya tanto atractivo, ¿qué no será de los bienes que Él ha preparado a sus amigos e hijos? Por el contrario, si los elegidos y amigos de Dios deben sufrir tanto en este mundo, ¿cuáles no serán los tormentos que el Señor reserva en el infierno para sus enemigos?

El pensamiento del paraíso
Orad 
por la conversión de los infieles.

ORACIÓN

   Os suplicamos, Señor, escuchéis las oraciones que os dirigimos en la solemnidad de vuestro confesor pontífice, el bienaventurado Basilio, a fin de que la intercesión y los méritos de quien tan dignamente os ha servido, nos obtengan el perdón de nuestros pecados. Por J. C. N. S. Amén.

EL SANTO DEL DÍA ES:

13 de Junio

SAN ANTONIO DE PADUAConfesor

Serás justificado por tus palabras
y por tus palabras condenado.

(Mateo, 12,37).

   San Antonio de Padua se hizo religioso de San Francisco con el propósito de ir a morir mártir predicando la fe a los moros. La enfermedad le impidió mantener este designio. Predicó a la gente y convirtió a muchos; predicó a los peces y le escucharon. Ordenó al mulo de un hereje que adorase la Santa Hostia; obedeció le el animal, confundióse y convirtióse su dueño. Resucitó a un muerto para justificar a su propio padre. Tenía gran devoción a la Santísima Virgen y la invocaba en todas sus tentaciones. Nuestro Señor lo asistió en la hora de su muerte, que acaeció en el año 1231, en el trigésimo sexto año de su edad.

MEDITACIÓN: CÓMO HAY QUE GOBERNAR LA LENGUA
   
I. Treinta y dos años después de la muerte de San Antonio de Padua, se encontró su lengua tan fresca como lo estaba en el momento de su muerte. Dios quiso recompensar mediante este milagro el buen uso que de ella había hecho hablando siempre de Dios, sea en sus predicaciones, sea en sus conversaciones familiares. Y tú, ¿hablas sólo de Dios o a Dios? ¿Tu corazón está de acuerdo con tus palabras cuando hablas de Dios, y cuando le dices que lo amas y que detestas tus pecados?
   
II. No siempre se puede hablar de Dios, pero se puede referir a Dios todo lo que se dice. Consolar a los afligidos, reprender a los pecadores, hablar de los quehaceres temporales de que Dios quiere que te ocupes, no es hablar de Dios; pero si haces esto por amor de Dios, por esto serás recompensado. No pronuncies, pues, ni una sola palabra que no tienda a la gloria de Dios. Para ello, imita a los primeros cristianos. Ellos hablan como hombres que saben que los escucha Dios. (Tertuliano).
   
III. Es menester que te calles por amor de Dios, cuando eres calumniado, cuando se te dice alguna palabra hiriente a la cual podrías responder con otra aguda, y cuando se presenta la ocasión de alabarte de vituperar a los otros; nunca debe decirse una palabra inútil, ni hablar de las faltas del prójimo. ¿Nada dices tú que pueda fastidiarlo o escandalizarlo? Saber callarse es más difícil que hablar (San Ambrosio).

El silencio
Orad 
por la conversión de los pecadores.

ORACIÓN
   Que la piadosa solemnidad de vuestro confesor San Antonio difunda santa alegría en vuestra Iglesia, Señor, a fin de que ella reciba sin cesar el auxilio de vuestras gracias, y merezca gustar un día de los gozos eternos. Por J. C. N. S. Amén


HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:
  • Santa Aquilina, Mártir
  • San Fándilas, Mártir
  • Santa Felícula, Mártir
  • San Gerardo de Clairvaux
  • San Trifilo de Nicosia

13/VI SAN ANTONIO DE PADUA, Confesor

 13 de Junio

SAN ANTONIO DE PADUAConfesor

Serás justificado por tus palabras
y por tus palabras condenado.

(Mateo, 12,37).

   San Antonio de Padua se hizo religioso de San Francisco con el propósito de ir a morir mártir predicando la fe a los moros. La enfermedad le impidió mantener este designio. Predicó a la gente y convirtió a muchos; predicó a los peces y le escucharon. Ordenó al mulo de un hereje que adorase la Santa Hostia; obedeció le el animal, confundióse y convirtióse su dueño. Resucitó a un muerto para justificar a su propio padre. Tenía gran devoción a la Santísima Virgen y la invocaba en todas sus tentaciones. Nuestro Señor lo asistió en la hora de su muerte, que acaeció en el año 1231, en el trigésimo sexto año de su edad.

MEDITACIÓN: CÓMO HAY
QUE GOBERNAR LA LENGUA
   
I. Treinta y dos años después de la muerte de San Antonio de Padua, se encontró su lengua tan fresca como lo estaba en el momento de su muerte. Dios quiso recompensar mediante este milagro el buen uso que de ella había hecho hablando siempre de Dios, sea en sus predicaciones, sea en sus conversaciones familiares. Y tú, ¿hablas sólo de Dios o a Dios? ¿Tu corazón está de acuerdo con tus palabras cuando hablas de Dios, y cuando le dices que lo amas y que detestas tus pecados?
   
II. No siempre se puede hablar de Dios, pero se puede referir a Dios todo lo que se dice. Consolar a los afligidos, reprender a los pecadores, hablar de los quehaceres temporales de que Dios quiere que te ocupes, no es hablar de Dios; pero si haces esto por amor de Dios, por esto serás recompensado. No pronuncies, pues, ni una sola palabra que no tienda a la gloria de Dios. Para ello, imita a los primeros cristianos. Ellos hablan como hombres que saben que los escucha Dios. (Tertuliano).
   
III. Es menester que te calles por amor de Dios, cuando eres calumniado, cuando se te dice alguna palabra hiriente a la cual podrías responder con otra aguda, y cuando se presenta la ocasión de alabarte de vituperar a los otros; nunca debe decirse una palabra inútil, ni hablar de las faltas del prójimo. ¿Nada dices tú que pueda fastidiarlo o escandalizarlo? Saber callarse es más difícil que hablar (San Ambrosio).

El silencio
Orad 
por la conversión de los pecadores.

ORACIÓN
   Que la piadosa solemnidad de vuestro confesor San Antonio difunda santa alegría en vuestra Iglesia, Señor, a fin de que ella reciba sin cesar el auxilio de vuestras gracias, y merezca gustar un día de los gozos eternos. Por J. C. N. S. Amén

EL SANTO DEL DÍA ES:

12 de Junio

SAN JUAN DE SAHAGÚNConfesor


No amemos de palabra y con la lengua,
sino con obras y de veras.

(1 Juan, 3, 18).

 Este santo preludió ya en su infancia el papel de predicador y de pacificador que debía desempeñar más tarde tan brillantemente y con tanto éxito. Predicaba a los niños de su edad, los exhortaba a la piedad y a la virtud, y calmaba las disputas que surgían entre ellos. Después de haber vivido edificantemente como sacerdote seglar, entró en el convento de los Ermitaños de San Agustín, en Salamanca, y allí fue notable por su humildad, su austeridad y su celo por la oración. Encargado en seguida, del ministerio de la predicación, muy pronto renovó el aspecto de Salamanca, dividida entonces en facciones encarnizadas unas contra otras. Murió el 11 de junio de 1479.

MEDITACIÓN: SOBRE EL AMOR SANTO DE SÍ MISMO
   
I. La caridad te obliga a amarte y a no hacer nada que te sea dañoso. Si te amases, ¿no tratarías, acaso, de procurarte el mayor de todos los bienes? Pues bien, ¿qué mayor bien para tu alma que la posesión de la gracia, primero, y la de la eternidad bien aventurada, después? ¿Qué tirano podría causarte tanto mal como el que te haces cuando cometes un pecado mortal, y aun un pecado venial, puesto que por este pecado venial deberás sufrir en el purgatorio dolores incomparablemente más crueles que los de los mártires?
   
II. Ama a tu cuerpo, ámalo; pero procúrale el mayor de todos los bienes, que es la gloria de que gozará después de su resurrección, si ha sido fiel a Dios. Para obtener esta gloria, es preciso que sufra durante esta vida. Cuerpo mío, ¿sabes tú de qué debes alegrarte? De ser desgarrado, abrumado de dolores por Jesucristo. Si yo te amo, debo desear verte mortificado, a fin de verte un día envuelto en gloria. El cristiano será glorificado en su carne, pero con la condición de que haya sido mortificada por Jesucristo. (Tertuliano).
   
III. ¿No es verdad, acaso, que no te amas? Amas a tus placeres, a tus riquezas, a tu reputación; pero no amas ni a tu alma ni a tu cuerpo. Amas a tus padres, a tus amigos, si tratas de hacerlos virtuosos, pero, ¿te tomas gran trabajo por llegar a serlo tú mismo? ¡Ah! si verdaderamente te amases, no rehuirías ninguna fatiga para merecer para tu cuerpo y tu alma una gloria eterna. Cuando se ama, no se rehuye el trabajo: el amor impide que se sienta su peso.

El amor de Dios
Orad 
por los que son llamados a la vida religiosa.

ORACIÓN
   Oh Dios, autor de la paz y amigo de la caridad, que habéis dotado al bienaventurado Juan, confesor vuestro, de talento admirable para reconciliar a los enemigos, haced, en consideración a sus méritos y a su intercesión, que, consolidados en vuestra caridad, no nos dejemos separar de Vos por ninguna tentación. Por J. C. N. S. Amén.

EL SANTO DEL DÍA ES:

11 de Junio

SAN BERNABÉApóstol

Buscad la paz con todos y la santidad,
sin la cual nadie verá a Dios.
(Hebreos 12, 14).

   San Bernabé fue discípulo de Jesucristo y compañero de trabajos de San Pablo. Habiendo meditado estas palabras del Salvador: Si quieres ser perfecto, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, vendió lo que poseía y llevó el dinero obtenido a los Apóstoles. Predicó el Evangelio en Antioquía con San Pablo. Fue en seguida con el gran Apóstol a Seleucia, después a Salamina y a Pafos; y, después de haber evangelizado también a muchos otros pueblos, murió hacia el año 60.

MEDITACIÓN SOBRE LA SANTIDAD
A LA CUAL DEBEMOS TENDER,
CADA CUAL EN SU ESTADO   

I. Como en este mundo no hay estado o vocación en el que no se pueda uno salvar, tampoco hay alguno en el que no sea posible condenarse, porque siempre tenemos libertad para ofender a Dios. No te fíes, pues, en la santidad de tu vocación, ni en el lugar en que habitas, ni en la posición que ocupas. Ni el lugar, ni el traje, ni la profesión son las que santifican al hombre; son las buenas obras que él hace; ellas solas le seguirán al otro mundo. ¿Cómo cumples las obligaciones que te impone el estado de vida en el que Dios te ha colocado? Se merecen elogios, no por haber ha bitado en Jerusalén, sino por haber vivido bien en ella. (San Jerónimo).

II. Vive conforme a tu estado. Una es la virtud del hombre de mundo, otra la del religioso. La vida del apóstol no es la del solitario. Estudia el espíritu de tu vocación y trata de conformarte a él. Si estás so metido a una regla, obsérvala; si no, cumple los mandamientos de Dios, consulta al director de tu conciencia y sigue sus consejos.

III. Imita a los santos que han ejercido la misma profesión que tú; toma entre ellos uno por patrono y modelo, invócalo y trata de imitarlo. No hay profesión que no tenga santos; compara su vida a la tuya, imita las virtudes de que te dan ejemplo. Ten siempre el corazón vuelto hacia el cielo al cual atraen, y al cual debes ir tú mismo, pues allí es donde está Dios, tu tesoro. Que nuestro corazón esté allí donde nosotros queremos tener nuestro tesoro. (Tertuliano).

La santidad y la perseverancia en nuestra vocación
Orad por la conversión de los infieles

ORACIÓN

   Oh Dios, que nos alegráis por los méritos y la intercesión de vuestro apóstol San Bernabé, dignaos concedernos las gracias que os imploramos por su intermedio. Por J. C. N. S. Amén.

EL SANTO DEL DÍA ES:

10 de Junio

SANTA MARGARITA, Reina de Escocia

Salvaréis vuestras almas por la paciencia.
 
(Lucas, 21, 19).

   Tan santamente educó esta reina a sus hijos, que varios abrazaron el estado religioso. No se sentaba a la mesa sin antes haber dado de comer a nueve huérfanos y a veinticuatro pobres; durante el Adviento y la Cuaresma, alimentaba hasta a trescientos necesitados. Después de haber pasado el día en la práctica de la caridad, pasaba la noche en oración. Estando moribunda, se le quiso ocultar la muerte del rey su esposo y de su hijo, acaecida en la guerra. Exclamó: "Sé lo ocurrido. Os agradezco, omnipotente Dios, que enviándome un dolor tan grande en la última hora de mi vida, me purifiquéis de mis pecados, como es pero, por vuestra misericordia". Murió cuatro días después de su esposo, el 16 de noviembre de 1093.

MEDITACIÓN: CUAL DEBE SER NUESTRO
CONSUELO EN LAS AFLICCIONES
   

I. No se podría vivir mucho tiempo en la tierra sin ser visitado por las aflicciones; nadie está exento de ellas. Es más feliz quien las sabe soportar con más paciencia. Mira, pues, todos los accidentes que te su ceden como ocasiones que Dios te ofrece de practicar la paciencia. No consideres la malicia de las personas que te apenan, sino sólo la bondad de Dios que quiere o que permite que te persigan, a fin de tener ocasión de coronarte. Poco importa que se me traicione o maltrate, pues Dios permite que se traicione a los que Él se dispone a coronar.

II. Consuélate de la pérdida de tus bienes, de tus padres y de tus amigos; las lágrimas y la tristeza no reparan las pérdidas que has sufrido, al contrario, no hacen sino aumentar las. Porque, si el mal que te aflige no tiene remedio, ¿para qué sirven tus lágrimas? y si lo tiene, trabaja en ello y no consumas inútilmente el tiempo en vanos lamentos y en lágrimas estériles. Reserva tus lágrimas para llorar tus pecados y para apagar el fuego del infierno. No se debe llorar sino por las faltas que se han cometido o por el paraíso que se ha perdido.

III. La gran razón que debe consolarte en todas tus aflicciones, es que Dios te las envía o permite para su mayor gloria y la salvación de tu alma. Alégrate, pues, de tener ocasión de contribuir a la gloria del Señor y de trabajar en la salvación de tu alma. Te suceda lo que te suceda, di siempre con el santo varón Job: "¡El Señor me dio todo, el Señor me ha quitado todo, bendito sea su santo Nombre!"

La paciencia
Orad 
por Inglaterra, Escocia e Irlanda.

ORACIÓN

   Oh Dios, que hicisteis admirable a la bienaventurada reina Margarita por su gran caridad para con los pobres, haced que su intercesión y su ejemplo acrecienten de día en día la caridad en nuestras almas. Por J. C. N. S. Amén.

·TIEMPO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS:

 DOMINGO INFRAOCTAVA DEL SGDO. CORAZÓN Y TERCERO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

(Doble - Ornamentos verdes)
   
  La liturgia de este día canta las divinas misericordias para con los hombres. Porque así como Jesús vino a llamar no tanto a los justos como a los pecadores, no a curar a los sanos, sino a los enfermos; así el Espíritu Santo, que continúa la obra de Jesús en los corazones, viene a establecer el reinado de Dios en las almas pecadoras oras, y esto mismo proclama la Iglesia en el Breviario y en el Misal.
      En Maitines leemos hoy la historia de Saúl. Muerto el sacerdote Helí, los Israelitas habíanse puesto en manos del profeta Samuel, considerándole un nuevo Moisés; pero viéndole ya anciano, pidiéronle un rey que los gobernase; y Samuel, accediendo a sus deseos, les nombró y consagró como rey a un apuesto joven de la tribu de Benjamín, llamado Saúl.
   Unas asnillas de su padre se habían extraviado y él andaba en su busca cuando llegó a Rama, en donde estaba entonces Samuel. Fuése en seguida a preguntar al profeta por el paradero de las asnillas, "Las asnillas, le dijo Samuel, han sido encontradas hace tres días".
   El día siguiente, Samuel tomó su cuerna de aceite, y la derramó sobre la cabeza de Saúl.
Dícenos San Gregorio, en el 2º Nocturno de Maitines que "Saúl, enviado por su padre a buscar las asnillas perdidas, es figura de Jesús, el cual fué enviado por su Padre en busca de las almas que se habían extraviado.
   El enemigo está merodeando continuamente en torno nuestro, buscando a quien devorar, y así como Saúl fue ungido para defender a su pueblo, así Cristo, el Ungido por excelencia, vino a librarnos del enemigo infernal.
Cuadra muy bien esto con el Evangelio, en que vemos al buen Pastor buscando a la oveja descarriada y cargando con ella sobre sus hombros, conduciéndola así al aprisco: representación que, después y ya en los siglos primeros, fue tan frecuente en la iconografía cristiana.
   La Epístola nos aconseja también que andemos con cautela por causa del enemigo que anda al acecho, cual león rugiente, que busca a quien devorar. Pero, gracias a la fortaleza y a la confianza que la fe nos da, "nos ponemos totalmente en manos de Dios, pues Él cuida de nosotros" (Ep.), y nos pone al abrigo de todos nuestros enemigos (Grad.); es el protector de los que esperan en Él (Or.), y no abandona a los que le buscan (Ofert.).
   Pero al recordar la suerte desastrosa de Saúl, que se envaneció con los dones de Dios, y le desobedeció temerario, sin querer reconocer sus yerros, "humillémonos delante de Dios" (Ep.) y digámosle: "¡Dios mío! considera mi miseria y ten piedad de mi" (Int.); y como quiera que sin Ti nada hay robusto, nada santo, haz que usemos de tal modo de los bienes temporales que no perdamos los eternos (Or.). Danos por fin en la tentación "firmeza inquebrantable" (Ep.).
   El párroco celebra ho la Misa por sus feligreses.

IntroitoPs 24
    INTROITUS Respice in mei, Domine, quoniam unicus et pauper sum ego vide humilitatem meam, et laborem meum, et dimitte omnia peccata mea. Deus meus. Ps. Ad te, Domine, levavi animam meam: Deus meus, in te confido, non erubescam.V. Gloria Patri, V. Gloria Patri.   Introito - Mírame, Señor, y ten misericordia de mí, porque me veo solitario y pobre: considera mi humillación y mi pena, y perdóname todos mis pecados, oh Dios mío. - Ps. A ti, Señor, levanté mi espíritu: oh Dios mío, en ti confío, haz que no sea yo confundido. V. Gloria al Padre.
Oración-Colecta
   ORATIO - Protector in te sperantium Deus, sine quo nihil est validum, nihil sanctum: multiplica super nos misericordiam tuam; ut, te rectore, te duce, sic transeamus per bona temporalia, ut non amittamus aeterna. Per Dominum.
  Per Dóminum.    R. Amen   
    Oh Dios, protector de los que en ti esperan, y sin el cual nada es valedero, nada santo: multiplica sobre nosotros tu misericordia, de suerte que, siendo Tú nuestro pastor y guía, de tal modo usemos de los bienes temporales, que no perdamos los eternos(1). Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   R. Amen.
2ª Oración-Colecta (del Sagrado Corazón)
   ORATIO - Deus qui nobis, in Corde Fili tui, nostris vulneráto peccátis, infinitos directiónis thesáuros misericórditer largíri dignáris; concéde, quaesumus, ut illi devótum piétatis nostrae praestántes obséquium, dignae quoque satisfactiónis exhibeámus officium. Per eúndem Dóminum.   R. Amen       Oh Dios, que misericordiosamente te dignas prodigarnos los infinitos tesoros de tu amor, en el Corazón de tu Hijo herido por nuestros pecados, rogámoste nos concedas la gracia de poderte tributar el devoto homenaje de nuestra piedad, a la vez que cumplimos con el deber de darle una competente satisfacción. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor etc.   R. Amen.
Epístola
   Las tribulaciones y tentaciones de esta vida debemos soportarlas amorosa y resignadamente, convencidos de que son permitidas por Dios, a quien ninguna criatura tiene derecho de pedirle razón de su proceder, y seguros de que en todo busca nuestro bien.
EPISTOLAELectio Epistolae beati Petri Apostoli  (1, 5, 6-11)  - Carissimi: Humillamini sub potenti manu Dei, ut vos exaltet in tempore visitationis; omnem sollicitudinem vestram projicientes ein eum, quoniam ipsi cura est de vobis. Sobrii estote, et vigilate: quia adversaries vester diabolus tamquam leo rugiens circuit, quaerens quem devoret: cui resistite fortes fide scientes eamdem passionem ei, quae in mundo est, vestrae fraternitati fieri. Deus autem omnis gratiae qui vocavit nos in aeternam suam gloriam in Christo Jesu modicum passos ipse perficiet, confirmabit solidabitque. Ipsi imperium in saecula saeculorum. Amen

   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pedro - Carísimos: Humillaos bajo la mano poderosa de Dios, para que os ensalce cuando venga a juzgarnos: descargando en Él todas vuestras preocupaciones, puesto que Él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios, y vigilad, porque vuestro enemigo, el diablo, anda girando, como un león rugiente, a vuestro alrededor, buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe, sabiendo que la misma tribulación padecen los hermanos que con vosotros viven en el mundo(2). Mas Dios, dador de toda gracia, que nos llamó a su eterna gloria, por Jesucristo, después que hayáis padecido un poco, Él mismo os perfeccionará, fortalecerá y consolidará. A Él por tanto, sea dada la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Así sea.
    GRADUALE (Ps. 54, 23, 17, 18 et 19 ) Jacta cogitatum tuum in Domino: et ipse te enutriet. V. Dum clamarem ad Dominum, exaudivit vocem meam ab his, qui appropinquant mihi.   Alleluia, alleluia. V.(Ps. 7, 12) - Deus judex Justus, fortis et patiens, numquid frascitur per singulos dies?, Alleluia.   Gradual - En Dios esperó mi corazón, y fue socorrido; y refloreció mi carne, y con todo mi corazón le alabaré. V. A Ti, Señor, clamaré. No te hagas sordo a mis ruegos, oh Dios mío, no te alejes de mi.
Aleluya, aleluya - V.  Alabad a Dios, nuestro ayudador, celebrad al Dios de Jacob; cantad himnos suaves con la cítara, Aleluya. 
Evangelio
      Jesús acoge con particular predilección a los pecadores, sin hacer caso de las críticas de los fariseos, y expresa, con dos comparaciones caseras, su inmenso gozo por la conversión de uno solo de ellos. ¡Es el Amor misericordioso de Dios inclinándose con ternura hacia la miseria humana!
USequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam 15, 1-10,)
   In illo témpore: Erant autem appropinquantes ad Jesum publicani et peccatores ut audirent illum. Et murmurabant Pharisaei et scribae dicentes: Quia hic peccatores recipit et manducat cum illis. Et ait ad illos parabolam istam dicens: Quis ex vobis homo qui habet centum oves et si perdiderit unam ex illis nonne dimittit nonaginta novem in deserto, et vadit ad illam, quae perierat, donec inveniat illam? Et cum invenerit eam inponit in humeros suos gaudens: et veniens domum convocat amicos et vicinos dicens illis: Congratulamini mihi, quia inveni ovem meam, quae perierat? Dico vobis, quod ita gaudium erit in caelo super uno peccatore poenitentiam agente quam super nonaginta novem iustis qui non indigent poenitentia Aut quae mulier habens dragmas decem si perdiderit dragmam unam nonne accendit lucernam et everrit domum et quaerit diligenter donec inveniat? Et cum invenerit convocat amicas et vicinas dicens: Congratulamini mihi, quia inveni drachmam quam perdideram? Ita dico vobis gaudium erit coram Angelis Dei super uno peccatore paenitentiam agente 
Credo.
  Continuación del Santo Evangelio según San Lucas - En aquel tiempo: Se acercaban a Jesús los publicanos y pecadores para oírle; mientras los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este recibe a los pecadores, y come con ellos. Y les propuso esta parábola: ¿Quién de vosotros es el hombre que tiene cien ovejas, y si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en la dehesa y va a buscar la que se perdió hasta encontrarla? Y en hallándola, se la pone sobre sus hombros muy gozoso: y al llegar a su casa, llama a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Congratulaos conmigo, porque he hallado mi oveja, que se había perdido. Os digo, que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que hiciere penitencia, que por noventa y nueve justos, que no han menester de penitencia(3). O ¿qué mujer, que tenga diez dracmas, si pierde una(4), no enciende la lámpara, y barre la casa, y lo registra todo hasta hallarla? Y después que  la ha hallado, convoca a las amigas y vecinas diciendo: Cangratuláos conmigo, porque he hallado la dracma, que había perdido. Así os digo yo, que habrá gozo delante de los Ángeles de Dios por un pecador que haga penitencia. Credo
    OFFERTORIUM Sperent in te omnes, qui noverunt nomen tuum, Domine: quoniam non derelinquis quaerentes te: psalite Domino, qui habitat in Sion: quoniam non est oblitus orationem pauperum.

Secreta – Respice, 
   Ofertorio -  Esperen en ti, Señor, cuantos conocen tu nombre, porque no abandonas a los que te buscan; cantad al Señor, que mora en Sión: porque no echa en olvido la oración de los pobres.
Oración-Secreta
    Répice, Domine, munera supplicantis Ecclesiae: et saluti credentium perpetua sanctificatione sumenda concede. Per Dominum.    Mira, Señor, favorablemente, los dones de la Iglesia suplicante; y haz que los fieles los reciban para su salud y perpetua santificación. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.  
2ª Oración-Secreta (del Sagrado Corazón)
    Répice, quaesumus, Domine, ad ineffábilem cordis dilécti Filii tui caritátem: ut quod offérimus sit tibi munus accéptum, et nostrórum explátio delictrórum. Per Dominum.    Suplicámoste, Señor, que mires a la inefable caridad del Corazón de tu querido Hijo para que el don que te ofrecemos te sea a Ti agradable, y a nosotros nos sirva de expiación de nuestros delitos. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.  

Prefacio del Sagrado Corazón
    Vere dignum et justum est aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias ágere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui Unigenitum tuum in cruce pendéntem láncea militis transfigi voluísti, ut apértum Cor, divinae largitatis sacrárium, torrentes nobis fúnderet miserationis et gratiae, et quod amóre nostri flagráre numquam déstitit, piis esset réquies et poeniténtibus patéret salútis refúgium. Et ideo cum Angelis et Arcangelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fide dicéntes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus...

   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Que quisiste que tu Hijo unigénito pendiente de la cruz fuese atravesado por la lanza del soldado, para que su Corazón abierto, sagrario de tu divina liberalidad, derramase sobre nosotros los torrentes de la misericordia y de la gracia; y ya que nunca dejó de estar abrasado por nuestro amor, fuese para las almas piadosas un lugar de descanso, y un refugio de salvación abierto para los pecadores. Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, cantamos el himno de gloria, diciendo sin cesar:  Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  Dico vobis: gaudium est Angelis Dei super uno peccatore paenitentiam agente. 
   Comunión. - Yo os aseguro que los Ángeles de Dios se alegran por un pecador que hace penitencia.
Oración-Postcomunión del día
     Sancta tua, nos, Domine, sumpta vivificent: et misericordiae sempiternae praeparent expiatos. Per Dominum Per Dominum nostrum   Haz, Señor, que el sacramento que acabamos de recibir nos vivifique, y que expiando nuestras culpas nos vaya disponiendo a recibir la eterna recompensa(5). Por Nuestro Señor Jesucristo.

Oración-Postcomunión (del Sagrado Corazón)
     Praebeant nobis, Domine Jesu, divinum tua sancta fervórem; quo dulcíssimi Cordis tui suavitáte percépta, discámus terréna despícere, et amáre caelestia: Qui vivis..    Dínate hacer, oh Señor Jesús, que estos santos misterios nos comuniquen un fervor divino: con el cual, después de haber gustado la suavidad de tu dulcísimo Corazón, aprendamos a despreciar las cosas terrenas, y a amar las celestiales:Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

  • (1)  Que Hermosa oración! Sin la intervención de Dios, nada en el mundo ni en el individuo puede durar, ni ser meritorio, ni realmente eficaz. Por que fallan los pactos de las Naciones? Por que no surten valor muchos contratos de los hombres? Por que fracasan muchas empresas, al parecer sólidamente lanzadas? Es que se ha procedido sin Dios. Los sin Dios no son solamente las milicias comunistas: aun entre los cristianos son legión. 
  • (2) Espiritualmente es esto siempre cierto, pues nuestras tribulaciones son incesantes: pero históricamente alude San Pedro aquí a la primera persecución de Nerón, que acababa entonces de estallar.
  • (3) Entiéndase bien esta frase: quiere decir, que en la conversión de un pecador hay una razón especial de gozo y hasta una exteriorización mayor de triunfo, como la hay en la recuperación de la salud de un enfermo grave, El padre se goza de una manera especial por la salud recobrada de un hijo enfermo, y la celebra; mientras nada especial hace para celebrar la salud de los demás hijos sanos.
  • (4) La dracma vendría a valer unos 0.50 centavos de nuestra moneda.
  • (5) Recompensa no merecida, por cierto, sino fruto de la divina misericordia.

09 de Junio

SANTOS PRIMO Y FELICIANO, Mártires


Temed al que, después de haberos quitado la vida,
tiene el poder de arrojaros al infierno.

(Lucas, 12, 5).

   San Primo y San Feliciano eran hermanos y se animaban mutuamente a la práctica de las virtudes cristianas. Fueron encarcelados por orden de Diocleciano y Maximiano; pero un ángel les abrió la prueba de la mazmorra. Apresados poco después nuevamente, fueron llevados ante el pretor. Éste los separó, esperando vencer así más fácilmente su constancia. Probó primeramente a Feliciano, pero sin éxito. En seguida, llamando a Primo, le dijo: "Imita la prudencia de tu hermano: ha obedecido a los emperadores, y ahora está colmado de honores. Un ángel, -respondió Feliciano-, me ha hecho saber lo que le ha sucedido a mi hermano. ¡Ojalá sea yo digno de participar de su martirio!" Irritado, el pretor los condenó a los dos a ser arrojados a los leones; pero éstos, olvidando su ferocidad natural, vinieron a hacerles fiestas. Finalmente los hizo decapitar; y estos dos hermanos, a quienes los tormentos no habían podido separar, fueron a gozar de la misma gloria en el cielo, alrededor del año 297.

MEDITACIÓN: SOBRE TRES CLASES DE TEMOR
   
I. El temor de Dios es el principio de la sabiduría. Teme a Dios, porque es omnipotente, ve todo y es soberanamente justo. Te juzgará con justicia; y habrá de castigarte inapelablemente si incurriste en pecado. Temes a los hombres, no te atreverías a come ter un crimen en su presencia. ¡Cuán ciego eres! ¿No ves que a Dios es a quien has de temerse? El temor es la base de la salvación. (Tertuliano).
   
II. Teme el infierno y no digas que este temor conviene a los grandes pecadores, puesto que Jesucristo te lo propone como medio de excitarte a la virtud, y los santos, estimulados por él, han avanzado rápidamente, en el camino de la salvación. El temor del infierno es el que los desapegó del mundo y los condujo a la soledad. ¡Oh infierno, si a menudo se pensase en ti, cuán rápido poblaríase el paraíso! Después de todo, por santo que seas al presente, puedes caer en el pecado. Teme siempre hasta que estés en el cielo.
   
III. Teme el pecado, puesto que él te hace enemigo de Dios y víctima del infierno. Los santos habrían más bien elegido la pérdida de sus bienes, de la vida y hasta el infierno, si ello fuera posible, antes que el pecado. Es que aun el menor pecado es un mal más grande que los más espantosos entre todos los tormentos, puesto que esa falta leve ofende a un Dios infinito. ¿Posees estos sentimientos? Vuelve tu temor para el lado de Dios; todo temor que no tiene a Dios por objeto es temor malo. (San Bernardo).

La fidelidad a Dios
Orad 
por la conversión de los pecadores.

ORACIÓN
   Señor, dignaos concedernos la gracia de celebrar siempre la fiesta de vuestros santos mártires Primo y Feliciano, de tal manera que sus sufragios nos aseguren los efectos de vuestra protección. Por J. C. N. S. Amén



HOY FESTEJAMOS TAMBIÉN EL TRIUNFO DE:

INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa