19/III/+2019 BEATO ANDRES DE SIENA, Fraile

19 de marzo
BEATO ANDRES DE SIENAFraile
(1251)

   El beato Andrés de Gallerani fue un aguerrido soldado que llevó a los sieneses a la victoria contra los orvietanos. Al dar muerte a un hombre que abiertamente blasfemó de Dios, fue obligado a huir de la justicia o de la venganza de los amigos de su víctima, y se retiró a una propiedad de su familia en la costa. Cuando regresó a Siena, se dedicó enteramente a las obras buenas.
   Fundó en aquella ciudad la Sociedad de la Merced para la asistencia a los enfermos y un hospital. El resto de su vida lo dividió entre actividades de caridad y la oración. Su sociedad, cuyos miembros usaban una especie de capa con una cruz y la letra M, continuó hasta el año de 1308, cuando se fusionó con la orden dominicana. Se atribuyeron muchos milagros al Beato Andrés. En cierta ocasión, sanó un pie que ya comenzaba a gangrenarse; otra vez, caminó a pie enjuto y sin mojarse con la lluvia por las calles de Siena, mientras caía un violento aguacero; en otra oportunidad, al regresar bien entrada la noche después de realizar una misión de caridad en un lugar distante, el portal y las puertas de su casa se abrieron por sí solas.
   Hay una biografía antigua en latín y aparentemente digna de confianza que se ha puesto en Acta Sanctorum, marzo, vol. III.   



*Vidas de los Santos, de Butler. Vol. I, ed. 1964

19/III/+2019 BEATO ISNARDO DE CHIAMPO, Dominico

19 de marzo
BEATO ISNARDO DE CHIAMPO, Dominico
(1244)

   Isnardo nació en Chiampo, un poblado cerca de Vicenza. Siendo todavía joven parece haber caído bajo el hechizo de la elocuencia de Santo Domingo, por lo que ingresó en la Orden de Predicadores, donde recibió el hábito de manos del santo fundador hacia el año 1219., junto con el Beato Guala Romanoni. A pesar de que Isnardo había llevado una vida extremadamente ascética, era muy corpulento, por lo que se le dificultaba cualquier clase de actividad física. Sin embargo nada podía disminuir su energía como predicador y, su persuasión y erudición eran tales, que logró muchas conversiones. En una ocasión, un burlón, ridiculizando la corpulencia del predicador, gritó: "Me sería tan difícil creer en la santidad de una vieja marsopa como el hermano Isnardo, que creer en que aquel barril saltara por sí mismo sobre mis piernas." Al punto, se dice, el barril cayó sobre él y le rompió una pierna. Isnardo fue uno de los primeros dominicos que predicaron en Pavía y, cuando se fundó ahí una casa de la orden en 1240, fue elegido prior. En esta casa murió en 1244, acreditándosele varios milagros antes y después de su muerte. Su culto fue confirmado en 1919.     



*Vidas de los Santos, de Butler. Vol. I, ed. 1964

19/III/+2019 BEATA SIBILA, Virgen

19 de marzo
BEATA SIBILA,
 Virgen
 
(1137)
Sería importante saber conservarse
inmaculado en medio de la maldad
del ambiente que nos rodea.
(San Agustín)

   Murió en Pavía, su villa natal, a los veinticuatro años. Era una terciaria dominica que quedó ciega a los doce años y se recluyó a los quince. Vivió emparedada en una pequeña celda adosada a la iglesia de los dominicos de Pavía. Su refugio tenía dos únicas ventanas: por una, que estaba frente al altar, recibía la comunión; por la otra, que daba a la plaza, aconsejaba a todos los que se confiaban a ella y explicaba el catecismo a los niños. No tuvo nunca necesidad de nada, pues el Espíritu Santo la ilustraba. Pero por caridad escuchaba a los charlatanes sin interrumpirlos ni dormirse. 

19/III/+2019 SANTOS LANDOALDO o LANDELINO y COMPAÑEROS, Mártires

19 de marzo
SANTOS LANDOALDO 
o LANDELINO y COMPAÑEROS,
Mártires
(668)

   Sólo tenemos una biografía muy poco digna de crédito sobre la vida de San Landoaldo y sus compañeros, escrita en 981, trescientos años después de su muerte, para reemplazar las actas originales que se dice que se perdieron en 954. Cuando San Amando decidió renunciar a la sede de Maestricht, con el fin de reanudar su labor de obispo misionero en las provincias que son hoy  Holanda y Bélgica, fue a Roma para obtener la autorización del Papa. San Martín I, no sólo le manifestó su cálida aprobación, sino que eligió a varios compañeros para que le ayudaran en sus trabajos. De éstos, el principal fue Landoaldo, un sacerdote de la Iglesia Romana, procedente de una familia lombarda, lleno de celo misional. Completaban el grupo el diácono San Amancio y nueve personas más, entre las cuales se contaban Santa Adeltrudis, la hija de San Bavo y Santa Vindiciana, hermana de Landoaldo. Llegaron al territorio entre el Meuse y el Scheldt, en donde permaneció Landoaldo a petición de San Remaclo. En la inmensa diócesis de Maestricht, encontró amplio campo para sus energías, pues el país sólo en parte estaba evangelizado y la gente seguía entregándose a groseras supersticiones y vicios.
   En Wintershoven, a orillas del río Herck, Landoaldo instaló su centro de operaciones y construyó una iglesia que San Remaclo dedicó por el año 659. Childerico II, rey de Austrasia, hizo de Maestricht una de sus residencias, y llegó a interesarse en la pequeña comunidad ubicada en Wintershoven, a cuyo sostenimiento contribuyó. Era necesario enviar un mensajero, de tiempo en tiempo, para recibir los regalos reales y uno de los discípulos de Landoaldo, por nombre Adrián, fue designado para ese objeto. Al regresar de una de sus expediciones, fue atacado y asesinado por ladrones y con ese motivo se le honró como mártir. San Landoaldo no sobrevivió mucho tiempo a su discípulo. Se cree que murió antes de que San Lamberto fuera el sucesor en la sede de Maestricht, después del asesinato de San Teodardo. San Landoaldo fue sepultado en la iglesia de Wintershoven, pero su cuerpo fue cambiado de sitio en distintas ocasiones y finalmente trasladado a Gante en 980. Se dice que hubo otra traslación de algunas de las reliquias a Wintershoven, en 1624, lo que al parecer dio ocasión para la fabricación de otros documentos espurios.
   Véase Acta Sanctorum, marzo, vol. III. Analecta Bollandiana, vol. IV (1885), pp. 196-198, y vol. XXVII (1908), p. 475. Véase también Pirenne en Biographie nationale de Belgique, vol. XI, pp. 256-257; Balau, Sources de fhistoire de Liége, pp. 135-139, pero especialmente a Holder-Egger en Aufsazte an Georg Waitz gewidmet, pp. 622-665, y L. van der Essen, Saints Mérovingiens, pp. 357-368.


  
*Vidas de los Santos, de Butler. Vol. I, ed. 1964

19/III/+2019 SAN JUAN DE PANACA, Abad

19 de marzo
SAN JUAN DE PANACA, Abad
(Siglo VI)

   Durante los disturbios monofisitas en el oriente, un sirio, llamado Juan dejó su tierra natal, se dirigió al occidente y se estableció no lejos de Espoleto. Allí construyó una abadía, de la cual llegó a ser superior, y también fundó otra casa religiosa cerca de Pésaro. Una leyenda no muy digna de confianza nos informa que cuando el santo estaba por abandonar Siria, su patria, oró de esta manera: "Señor, Dios de los cielos y de la tierra, Dios de Abraham, Isaac y Jacob, te suplico a Ti que eres la luz verdadera, que me ilumines, ya que espero de tí que hagas prosperar el camino que tengo delante y que sea para mí señal del lugar de mi descanso donde la persona a quien le preste mi salterio, no me lo devuelva ese mismo día". Desembarcó en Italia y viajó hasta los alrededores de Espoleto, donde encontró a una sierva de Dios, a quien le prestó su salterio. Cuando le pidió que se lo devolviera, ella dijo, "¿a dónde vas, siervo de Dios? Quédate aquí y emprende tu camino mañana". Juan accedió a pasar allí la noche y, recordando su oración, se dijo, "esto es ciertamente lo que le pedí al Señor: aquí me quedaré". A la mañana siguiente, recibió de nuevo su salterio y, no había caminado la distancia de cuatro tiros de flecha, cuando apareció un ángel que lo condujo a un árbol, bajo el cual le pidió que se sentara para anunciarle que era la voluntad de Dios que se quedara en aquel lugar y que allí tendría una gran congregación y encontraría el descanso deseado.
   Era el mes de diciembre y la tierra estaba endurecida por el hielo; pero el árbol, bajo el cual se hallaba sentado Juan, estaba en flor, como en primavera. Algunos cazadores que pasaron por allí le preguntaron de dónde venía y qué hacía. El santo les contó toda su historia y quedaron llenos de asombro, especialmente por la forma en que vestía, pues nunca habían visto cosa parecida. "Por favor no me causen daño, hijos míos", dijo Juan: "pues sólo he venido aquí al servicio de Dios". La súplica era innecesaria, pues los cazadores ya se habían fijado en el árbol florecido y reconocieron que el Señor estaba con aquel hombre. Lejos de querer hacerle daño, partieron entusiasmados a anunciar su llegada al obispo de Espoleto, quien se apresuró a ir a saludarlo, y lo encontró orando bajo el árbol. Los dos lloraron de alegría cuando se encontraron y todos los presentes dieron alabanzas a Dios. En aquel lugar, Juan edificó su monasterio y allí vivió por cuarenta y cuatro años más, hasta que se durmió en paz y fue sepultado con himnos y cánticos.
   San Juan, de quien se dice en el Martirologio Romano que edificó su abadía apud Pinnensem civitatem, aparece en el Martirologio de Ado. Su fiesta todavía se guarda en Espoleto. Véase el Acta Sanctorum, marzo, vol. III.

19/III/+2019 SAN JOSÉ, Esposo de la Bienaventurada Virgen María

19 de marzo
SAN JOSÉ, Esposo de la Bienaventurada Virgen María

Teniendo, pues, qué comer,
 y con qué cubrirnos,
contentémonos con esto. 
(1 Timoteo, 6, 8).


   San José fue esposo legal de María y padre nutricio de Jesús. Bastan estas dos palabras para su elogio. La gran humildad de que dio pruebas ejerciendo el oficio de carpintero, la solicitud con que rodeó la infancia del Salvador, su respeto para con la Madre de Dios, lo hicieron digno de morir en los brazos de Jesús y de María. ¡Oh dulce muerte! ¿Quieres tú morir como él? Imita sus virtudes e invoca su protección. 

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE SAN JOSÉ

I. San José mereció, por su pureza, el honor de ser elegido por Dios para ser el esposo de su Madre. ¡Qué gloria para ti, oh gran santo, mandar a una esposa omnipotente en el cielo y en la tierra! Imita la pureza, la humildad y la modestia de José, y María se mostrará contigo llena de ternura. Para que llegues a ser un gran santo, haz, siguiendo el ejemplo de San José, todas tus acciones pensando que Dios te ve.
   
II. Fue el padre nutricio de Jesús, y Jesús le estaba sometido. Admira la humildad del Salvador, que, pudiendo nacer en el palacio de Augusto o de Herodes, prefiere elegirse un padre pobre y desconocido, un padre que debe trabajar con sus manos para procurarle alimento y vestido. A ejemplo de San José, nunca te separes de Jesús: que en todos tus actos sea tu compañero, conversa a menudo con Él. Haz un lugar a Jesús en medio de tus hijos: que tu Señor venga a tu familia, que tu Creador se acerque a su creatura. (San Agustín).
      
III. San José murió en brazos de Jesús y de María. Tú también quieres terminar tu existencia con una muerte dichosa y santa: ten una gran devoción a San José. Nos asegura Santa Teresa que ha obtenido todo lo que ha pedido por los méritos de San José. Pídele esta última gracia que debe coronar tu vida y hacerte comenzar una eternidad de dicha. Con frecuencia durante tu vida, y sobre todo en la hora de tu muerte, pronuncia los tres hermosos nombres de Jesús, María y José.

La devoción a San José
Rogad por los agonizantes.

ORACIÓN
   Haced, Señor, que los méritos del bienaventurado José, esposo de vuestra Santísima Madre, nos ayuden, a fin de que obtengamos por su intercesión lo que nuestra flaqueza no puede merecer. Vos que, siendo Dios, vivís y reináis por todos los siglos de los siglos.  Amén.

19/III MISA DE LA FIESTA DE SAN JOSÉ, ESPOSO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

19 de Marzo
SAN JOSÉ, ESPOSO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

Doble de 1ª clase - Ornamentos blancos

   La Iglesia honra siempre a San José con María y Jesús, especialmente en las fiestas de Navidad.
   Oriundo de la estirpe davídica, fue San José el tipo consumado del varón justo (Ev.). Como por causa de su matrimonio con la Virgen María San José tiene derechos sobre el fruto bendito del seno virginal de su Esposa, existe gran afinidad de orden moral entre él y Jesús, ejerciendo sobre el Niño Dios cierto derecho paterno, que el Prefacio de San José describe muy delicadamente con los términos paterna vice. San José, sin que haya engendrado a Jesús, es legal y moralmente padre del Hijo de la Virgen Santísima, por los estrechos lazos que le unen con María.
   Estaban en la familia de Nazaret las tres personas más grandes y excelsas del universo: Cristo Hombre, la Virgen Madre de Dios, y José, padre nutricio y legal de Cristo. Dios le reveló el misterio de la encarnación y le confió la custodia del Verbo encarnado y la virginidad de María.
   El himno de Laudes dice que «Cristo y la Virgen le asistieron en su hora postrera con rostro sereno». San José voló al cielo para gozar claramente de la visión del Verbo, cuya humanidad tanto tiempo y tan cerca le había sido dado contemplar en la tierra. Con razón, pues, se le invoca como modelo de las almas interiores y contemplativas patrón de la buena muerte. Además, en el cielo, sigue siempre ejerciendo muy poderoso influjo sobre el corazón de Jesús Hijo y de María, su santísima Esposa (Dr.).
   
Imitemos en este santo tiempo la pureza, la humildad y el espíritu de oración y recogimiento de José en Nazaret, donde vivió con Dios, cual otro Moisés en la nube (Ep.).
   ¡
Glorioso Patriarca! ¡Esposo fidelísimo de María! durante tu vida fuiste el amparo de la Sagrada Familia. Continúa esa solicitud sobre toda la Iglesia, la Familia de Dios en la tierra. Que aprendamos de ti la verdadera sabiduría a la cual ajustaste perfectamente tus obras. Varón justo te llama el Evangelio; enseña a todos la verdadera justicia, a los que mandan y a los que obedecen, a los patronos y a los obreros, pues de todos eres ejemplo admirable. Danos un tierno amor a Jesús y María y protégenos sobre todo a la hora de la muerte.
   El sacerdote celebra hoy la misa por sus feligreses.
   
IntroitoPs. 91
   INTROITUS - Justus ut palma florébit: sicut cedrus Libani multiplicábitur: plantátus in domo Dómini, timo Pómin1, in átrís domus Dei nostri. Ps. Bonum est confltéri Dómino: et psáliere nómini tuo, Altíssime. V. Glórla Patri.   El justo florecerá como la palma: Se multiplicará como cedro del Líbano, plantado en la casa del Señor, en los atrios de nuestro Dios. - Ps. Bueno es alabar al Señor: y cantar a tu nombre, oh Altísimo. V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta
   ORATIO - Sanctissimae Genitrícis tuae Sponsi, quaesumus. Dómine, méritis adjuvémur: ut, quod possibilitas nostra non óbtinet, ejus nobis intercessióne donétur; Qui v1vís.    R. Amen     Rogámoste, oh Señor, que nos ayuden los méritos del Esposo de tu Madre Santísima: para que, por su intercesión, se nos conceda lo que no alcanzamos por nuestros méritos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
CONMEMORACIÓN Y ÚLTIMO EVANGELIO DE CUARESMA

Epístola
   La Iglesia aplica aquí a San José el elogio que la sabiduría hace de Moisés. Al igual que aquel Patriarca, San José fue amado de Dios y de los hombres, hizo prodigios de humildad y de mansedumbre y mereció vivir codo a codo con Dios, siendo jefe de su casa.  
    Lectio libri Sapiéntiae Sapiéntiae 45, 1-6   Diléctus Deo, et hominibusm eujus memória in benedictióne est. Símilem illum fecit in glória sanctórum et magnificávit eum in tímore inimicórum, et in verbis sua monstra placávit. Glorificavit illum in conspéctu régum et jussit illi coram pópulo suo, et ostendit illi gloriam suam. In fide et lenitate ipsíus sanctum fecit illum, et elégit eum ex omni carne. Audivit enim eum, et vocem ipsíus, et indúxet illum in nubem. Et dedit illi coram praecépta et legem vitae et discipinae.
  
   Lección del libro de la Sabiduría: Amado de Dios y de los hombres; cuya memoria se conserva en bendición. Hízole el Señor semejante en la gloria a los santos, y engrandecióle, e hizole terrible a los enemigos; y él, con su palabra, hizo cesar horrendas plagas. Glorificóle en presencia de los reyes; dióle preceptos que promulgase a su pueblo; y le mostró su gloria. Santificóle por medio de su fe y mansedumbre y escogióle entre los hombres. Por eso oyó a Dios y su voz; e hízole Dios entrar dentro de la nube; donde cara a cara le dio los Mandamientos y la Ley de vida y de ciencia.

Salmodia
   GRADUALEPs. 20, 4 et 5. - Dómine, praevinísti eum in benedictionibus dulcédinis: posuisti in cápite ejus corónam de lápide pretioso. V Vitam pétit a te, et tribuísti ei longitúdinem diérum in saeculum saeculi.   TRACTUSPs.111, 1-3  Beárus vir, qui timet Dóminum: in mandátis ejus cúpit nimis. V. Pótens in terra erit semen ejus: generátio rectórum benedicétur. V. Gloria et divítiae in domo ejus: et justitia ejus manet in saeculum saeuculi.    Gradual. - Oh Señor, le has prevenido con dulces bendiciones; pusiste sobre su cabeza una corona de piedras preciosas. V. Te pidió vida, y Tú le has concedido alargar sus días por los siglos de los siglos.   Tracto. - Bienaventurado el hombre que teme al Señor, y que pone sus delicias en cumplir sus Mandamientos. V. Poderosa será sobre la tierra su descendencia; bendecida será la generación de los justos. V. Habrá en su casa gloria y riquezas, y su justicia durará eternamente.
 
En tiempo Pascual, omitidos el Gradual y el Tracto, se dice en su lugar:
   ALLELUIAalleluia. Eccli. 45, 9. Amavit eum Dóminus, et ornávit eum: stólam gloriae índuit eum.   Aleluya V. O see 14 - Justus germinábit sicut lílium, et florébit in aeternum ante Dóminum, allelúia.  Aleluya, aleluya. V. Amóle el Señor, y le adornó; vistióle con un manto de gloria.    Aleluya V. El justo brotará como el lirio, y florecerá eternamente ante el Señor, aleluya.

Evangelio(3)
   Terrible congoja de San José y compasiva intervención del cielo para tranquilizarlo. No tiene por qué dudar ni temer, pues María, su esposa, ha concebido y dará a luz a Jesús, por virtud del Altísimo.
   USequentia sancti Evangelii secundum Matthaeum 1, 18-21. - Cum esset desponsata mater eius Maria Ioseph, antequam convenirent inventa est in utero habens de Spiritu Sancto. Ioseph autem vir eius, cum esset iustus et nollet eam traducere, voluit occulte dimittere eam. Haec autem eo cogitante, ecce angelus Domini in somnis apparuit ei dicens: “ Ioseph fili David, noli timere accipere Mariam coniugem tuam. Quod enim in ea natum est, de Spiritu Sancto est; pariet autem filium, et vocabis nomen eius Iesum: ipse enim salvum faciet populum suum a peccatis eorum ”.  
Credo    
   Continuación del santo Evangelio según S. Mateo. - Estando desposada la madre de Jesús, María, con José, antes de cohabitar, se halló que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo. Mas José, su esposo, como era justo, y no quería delatarla, deliberó dejarla secretamente. Estando él en este pensamiento, he aquí que un ángel del Señor le apareció en sueños diciéndole: José, hijo de David, no temas recibir a María tu esposa: porque lo que en ella se ha engendrado es obra del Espíritu Santo. Y dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de los pecados de ellos.  Credo.
   OFFERTORIUM. Ad te levavi animam meam: Deus meus, in te confido, non erubescam: neque irrideant me inimici mei: etenim universi, qui te exspectant, non confundentur.     Ofertorio. - Mi verdad y mi clemencia estarán con él: V. en mi nombre se acrecentará su poder.

Oración-Secreta
    Débitum tibi, Dómine, nostrae réddimus servitútis, supplíciter exorántes: ut sufrágiis beáti Joseph, Sponsi Genitrícis Fílii tui Jesu Christi Dómini nostri, in nobis tua múnera tueáris; ob cujus venerándam festivitatem laudis tibi h´sotias immolamus. Per eúmdemDóminum.   Te presentamos, oh Señor, el tributo de nuestra servidumbre, rogándote suplicantes, que por los méritos de San José, Esposo de la Madre de tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, en cuya veneranda festividad te ofrecemos esta hostia de alabanza, conserves en nosotros tus dones. Por el mismo Jesucristo N. S.

 Prefacio de la San José
  Vere dignum et justum est aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Et te in Festivitate beati Joseph débitis magnificare praecóntis, benedicere et praedicare. Qui et vir justus, a te Deiparae Virgini Sponsus est datus: et fidélis servus ac prudens, super Familiam tuam est constitútus; ut Unigénitum tuum, Sancti Spíritus obumbratoóne concéptum, paterna vice custodíret, Jesum Christum Dóminum nostrum.  Per quem majestatem tuam laudant Angeli, adórant Dominationes, tremunt Potéstates; Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostrae voces, ut admítti júbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus...  Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar ¡Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Que, en la Festividad de San José te honremos con las debidas alabanzas, te bendigamos y te ensalcemos. El fue el varón justo que diste por Esposo a la Virgen Madre de Dios, y el que constituiste como fiel y prudente servidor sobre tu Familia; para que guardase, haciendo las veces de padre, a tu Hijo unigénito y Señor nuestro Jesucristo, concebido por obra del Espíritu Santo. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, la adoran las Dominaciones, y lse sobrecogen de respeto las Potestades. Los Cielos y las Virtudes celestiales y los bienaventurados Serafines la ensalzan con el mismo júbilo. Por lo que te pedimos te dignes escuchar juntamente con las suyas nuestras voces, al prorrumpir en esta respetuosa alabanza: santo, Santo, Santo...
   COMMUNIO. Matth. 1, 20. Joseph fili David, noli timere accipere Mariam coniugem tuam. Quod enim in ea natum est, de Spiritu Sancto est          Comunión. José, hijo de David, no temas recibir a María tu esposa: porque lo que en ella se ha engendrado es obra del Espíritu Santo. 

Oración-Postcomunión
   POSTCOMMUNIO - Adésto nobis, miséricors Deus: et intercedénte pro nobis beáto Joseph Confessóre tua circa nos propitiátus dona custodi. Per Dóminu.   Asístenos, por favor oh Dios misericordioso: e intercediendo por nosotros San José, Confesor, guarda bondadosamente tus dones en nosotros. Por Nuestro Señor Jesucristo.

16/III/+2019 SAN HILARIO, Obispo y SAN TACIANO, Diácono y Compañeros Mártires

16 de marzo
SAN HILARIO, Obispo y SAN TACIANO, Diácono y Compañeros Mártires
(284)

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   Hilario de Aquilea fue educado desde su infancia en el cristianismo. Renunció al comercio con el mundo para dedicarse al estudio de las Sagradas Escrituras.
   Fue ordenado diácono y, más tarde, a instancias de sus compatriotas cristianos, fue consagrado obispo. Gobernó con sabiduría y prudencia a su rebaño. Él fue quien ordenó diácono a un discípulo suyo, por nombre Taciano, para que le ayudara en su ministerio.
   El césar Numeriano promulgó un edicto que obligaba a los cristianos a adorar a los ídolos. Estuvo encargado de su ejecución Beronio, prefecto de la ciudad. A instigación de un tal Monofanto, sacerdote de los ídolos, Hilario y su diácono Taciano fueron los primeros que comparecieron ante el prefecto. Se les hizo saber que debían obedecer a las órdenes del emperador.
   -"Desde mi infancia, dijo Hilario a Beronio, he aprendido a sacrificar al Señor, al Dios Vivo y adoro sin cesar a Jesucristo su Hijo. Pero a los demonios vanos y ridículos que llamáis dioses y no lo son, no les ofrezco sacrificio alguno".
   En vano trató Beronio de dominarlo con amenazas; no surtieron éstas el menor efecto. Sin ningún resultado tampoco, condujo a Hilario ante la estatua
 de Hércules en su templo suntuoso. El obispo no tuvo más que desprecio y desdén por esos dioses hechos por mano de hombres y que no podían hablar
 ni caminar.
   Entonces, Beronio lo hizo despojar de sus ropas y azotar con varas. Después mandó que lo extendieran en el caballete y que destrozaran sus costados con garfios hasta que aparecieran las entrañas. Hilario no cesaba de cantar himnos al Señor en medio del suplicio. Beronio ordenó que se multiplicaran y variaran los suplicios. Después lo encerró en una prisión para aplicarle más
tormentos aún.
   Al día siguiente, denunciaron ante el prefecto a Taciano, el diácono del obis- po Hilario. Taciano tuvo que comparecer ante Beronio, pero todas las tentativas para hacerle sacrificar a los dioses fueron igualmente infructuosas. Los mismos tormentos aplicados a Hilario, fueron renovados en su persona. Cuando se reunió con Hilario en la prisión, éste le saludó con alegría y los dos oraban juntamente al Señor para que confundiera a los que adoraban a los ídolos.
   Una terrible tormenta se desencadenó en la ciudad e infundió espanto a los paganos de Aquilea. Muchos murieron de la sola impresión. El templo de Hércules se derrumbó hasta los cimientos. Beronio dio orden de decapitar a Hilario y a Taciano, a petición de los sacerdotes de los ídolos. Con ellos fueron inmolados otros cristianos que también habían sido detenidos por el nombre de Cristo. Se llamaban, Félix, Largo y Dionisio. Todos murieron el
   Al día siguiente, el clero y los fieles consiguieron autorización para recoger sus cuerpos y enterrarlos con honores fuera de los muros de la ciudad.
   En los manuscritos del Martirologio Jeronimiano se encuentran sólo los nombres de Hilario y Taciano. Este último nombre se encuentra en diversas formas: Taciano, Casi ano, Daciano.
   Las Actas de estos mártires que vienen en el Acta Sanctorum del 16 de marzo, están consideradas como leyenda y de una época muy posterior.-P. Allard, Hist, des perséc., vol. XII p. 229.



*Vidas de los Santos, de Butler. Vol. I, ed. 1964

14/III/+2019 SANTA MATILDE, Reina

14 de marzo
SANTA MATILDE,
 Reina


Este pueblo me honra con los labios;
pero su corazón lejos está de mí.
(Mateo, 15, 8).


   ¡Admirable espectáculo! una reina enseña a sus súbditos las verdades de la religión; ¡llega hasta enseñarles una profesión a fin de ponerlos en condiciones de ganarse la vida! Su hospitalidad con los peregrinos, su generosidad con los pobres, pruebas son de esa misma caridad que manaba de su ardiente amor por Jesucristo. Todas las mañanas las consagraba a la oración y asistencia a la santa Misa. Próxima a morir distribuyó cuantiosos tesoros entre los pobres, como si hubiese querido ganar el favor de aquellos que custodian las puertas del paraíso.

MEDITACIÓN
TRES VENTAJAS
DE LA ORACIÓN

I. Es un honor tan grande para el hombre poder hablar a Dios en la oración, que, para comprenderlo, sería preciso concebir la infinita majestad de Dios. Si hubiese permitido que únicamente un hombre sobre la tierra pudiese rogarle, si hubiese prometido escucharlo en todos sus pedidos, de todas partes se acudiría a ese hombre, para obtener, por su intermedio, las gracias del Señor. Dios nos ha permitido que le oremos en todo tiempo y en todo lugar; ha prometido concedernos lo que le pidamos, y nosotros despreciamos esta concesión, y en nada apreciamos este honor. yo hablaré a mi Dios, yo, que no soy sino ceniza y polvo.
   
II. La oración es la llave de los tesoros de Dios, nos enriquece con todos los bienes de la naturaleza y de la gracia; prueba tú lo poderosa que es. Recurre a Dios como a tu padre. Dirígete a Él como un pobre que tiene conciencia de su indigencia y se juzga indigno de obtener algo. Cuando hayas sido escuchado, atribuye el beneficio recibido a la pura bondad de Jesucristo. La oración se eleva, y la misericordia desciende. (San Agustín).
   
III. Nada hay más dulce que conversar con Dios en la oración: en ella lo conocemos más perfectamente, lo amamos más ardientemente; y este conocimiento y este amor, que constituyen el paraíso de los bienaventurados, es el comienzo de la felicidad de los hombres sobre la tierra. No pido otro testigo de esta verdad que tú mismo: ¿no es verdad, acaso, que las lágrimas de contrición que has derramado llorando tus pecados en la oración, tienen dulzuras que no podrías expresar, encantos infinitamente superiores a todos los placeres de aquí abajo?

La oración
Rogad por la paz de las familias. 

ORACIÓN
   Escuchadnos, Oh Dios Salvador nuestro, y haced que la solemnidad de la bienaventurada Matilde, al mismo tiempo que regocija nuestra alma, la enriquezca con los sentimientos de una tierna devoción. Por J. C. N. S. Amén.

13/III/+2019 SANTA EUFRASIA, Virgen

13 de marzo
SANTA 
EUFRASIA, Virgen


Cuando ayunéis no os pongáis caritristes como los
hipócritas, que desfiguran sus rostros
para mostrar a los hombres que ayunan.
En verdad os digo que
 ya recibieron su galardón.
(Mateo, 6, 16).


   Esta santa despreció un brillante casamiento que el emperador le ofrecía, para consagrarse a Jesús en el claustro. Comía sólo una vez al día, y con frecuencia permanecía toda una semana sin tomar ningún alimento. Pidió a Dios que con un año de anticipación le hiciese conocer el día de su muerte; pero Dios, que la veía presta en todo tiempo, le advirtió sólo quince días antes de llevarla al cielo.

MEDITACIÓN
SOBRE EL AYUNO

I. La vida de Santa Eufrasia, llamada también Eufrosina, fue un ayuno perpetuo y riguroso. Jesucristo y todos los santos han ayunado; debes imitarlos en la medida en que tus fuerzas lo permitan, a fin de expiar, mediante esta mortificación, tu sensualidad en el beber y en el comer. ¿Eres más delicado que un niño de siete años? A esta edad, la santa comenzó su penitencia. No son las fuerzas corporales sino la buena voluntad y el valor los que te faltan.
   
II. Debes ayunar para impedir que la carne se rebele contra el espíritu; la virtud se fortifica a medida que el cuerpo se debilita. Tu mayor enemigo es tu cuerpo; no podrías tratarlo tan duramente como se merece. Si los santos, después de haber castigado sus cuerpos por medio del ayuno, la disciplina y el cilicio, experimentaron sin embargo las rebeliones de la carne, ¿qué será de ti que la tratas con tanta molicie?
   
III. Si tu salud no te permite ayunar, puedes, por lo menos, mortificar tus ojos y tu lengua; ello contribuirá grandemente a tu santificación, sin dañar en nada tu salud. ¡Cosa extraña! ¡los santos que son inocentes, hacen crueles penitencias, y nosotros que somos pecadores, no queremos hacerlas! Que los enfermos busquen los remedios que emplean los sanos, y que viendo a los santos llorar sobre sus imperfecciones, lloren los pecadores sobre sus crímenes. (San Eusebio).

La mortificación corporal
Orad por los enemigos de la Iglesia.

ORACIÓN
   Oh Dios, Nuestro Señor. escuchadnos y haced que la solemnidad de Santa Eufrasia. regocijando nuestra alma. desarrolle en ella los sentimientos de una tierna devoción. Por J. C. N. S. Amén.

INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa