12/III/+2019 SAN GREGORIO MAGNO, Papa, Confesor y Doctor

12 de marzo
SAN GREGORIO MAGNO, Papa, Confesor y Doctor

El que los guardare y enseñare (a los mandamientos),
 ese será tenido por grande en el reino
de los cielos.
(Mateo, 5,19).

   La ciencia sublime y las heroicas virtudes de San Gregorio Magno inspiraron al Papa Pelagio II la idea de sacarlo del monasterio para hacerlo cardenal, y, más tarde, al clero y al pueblo de Roma la de elevarlo al trono pontificio. Ocultóse a fin de evitar esta dignidad; pero una columna de fuego reveló el lugar de su retiro, y puso en evidencia la voluntad de Dios a su respecto. En esta alta dignidad hizo brillar su profunda humildad, su admirable ciencia, y tantas otras virtudes que verdaderamente lo han hecho magno ante Dios y ante los hombres. Murió en el año 604.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE
SAN GREGORIO MAGNO

I. Grandes cosas ha hecho San Gregorio. Abandonó el mundo para hacerse religioso; hizo cesar la peste que asolaba a Roma; envió misioneros que convirtieron a Inglaterra; dictó gran número de decretos para el bien común de la Iglesia. ¿Qué has hecho tú hasta ahora por Dios, que sea semejante? ¿Te has privado de algún gusto? ¿Has convertido a algún pecador? ¡Pluguiera a Dios que por lo menos a ti mismo te hubieras convertido del todo! Por ahí debes comenzar.
   
II. San Gregorio ha sido grande por su ciencia; prueba de ello son sus doctos escritos, la doctrina que contienen es toda celestial; esto no debe asombrarnos, puesto que el Espíritu Santo se le aparecía a menudo, bajo forma de paloma, y le dictaba lo que debía escribir. No puedes escribir libros como los de este santo, pero puedes leerlos y extraer de ellos la ciencia de la salvación; puedes instruir a tus subordinados y enseñarles los misterios de nuestra fe; puedes consolar a los enfermos y a los af1igidos. ¿Lo haces tú?
   
III. Este santo Papa nunca se manifestó más grande que en los sufrimientos y en las humillaciones. Soportaba los crueles dolores de la gota con paciencia admirable. Rechazaba las alabanzas y se hacía llamar siervo de los siervos de Dios, y daba de comer a los pobres. Durante mucho tiempo rehusó el soberano pontificado. ¿No es ser grande pisotear lo más elevado que hay en el mundo? Es una grande y rara virtud hacer Cosas grandes e ignorar su mérito. (San Bernardo).

La humildad
Orar por el Sumo Pontífice.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis concedido al alma de vuestro siervo San Gregorio las recompensas de la beatitud eterna, haced, benignamente, que sus oraciones junto a Vos nos libren del peso abrumador de nuestros pecados. Por J. C. N. S. Amén.

12/III/+2019 SAN GREGORIO, Obispo de Nissa

12 de marzo
SAN GREGORIOObispo de Nissa
(+ 395)


   San Gregorio de Nissa es un padre griego del siglo IV. Es hermano del obispo de Cesarea San Basilio y forman un grupo de tres muy importante en el estudio filosófico y teológico con Gregorio de Nacianzo. Durante algún tiempo los tres se habían retirado a meditar, escribiendo tratados como el de la perfección cristiana De virginitate de San Gregorio de Nissa.
   Cuando San Basilio es nombrado obispo, la pequeña comunidad se termina y en poco tiempo sus dos compañeros son también llamados a la actividad pastoral.
San Gregorio de Nissa, bautizado muy joven, había preferido la cultura clásica de su tiempo, mezcla de aristotelismo, platonismo y estoicismo, era además casado. En un determinado momento, cambió totalmente su forma de vida abandonando todo, incluso a su esposa, no se sabe si de común acuerdo o por haber enviudado.
   Cuando es nombrado Obispo, los arrianos lo acusan de despilfarrar los bienes de la Iglesia siendo retirado de su cargo y enviado al destierro en el año 376. Pero dos años más tarde, se reconoció que las acusaciones eran infundadas y regresó a su sede.
Intervino en las disputas de varias iglesias orientales con problemas doctrinales y administrativos. En el 381 participó del concilio convocado por Teodosio, en el 394 participó del sínodo de Constantinopla

11/III/+2019 SAN EULOGIO DE CÓRDOBA, Mártir

11 de marzo
SAN EULOGIO DE CÓRDOBA
Mártir


No resistas al que te maltrate; antes, si alguno te
hiriere en la mejilla derecha, vuelve
también la otra.
(Mateo, 5,39).


   Mientras se conducía a San Eulogio para martirizarlo, recibió una bofetada; ofreció el santo la otra mejilla para cumplir el consejo del Evangelio. Había antes dejado la espada para aceptar el episcopado en lo más recio de la persecución, Resistió valerosamente al rey de los moros. Se le amenazó con los azotes, pero él pidió que, más bien, se le hiciese morir, pues los látigos eran tan impotentes para arrancarle la fe del corazón como para separar su alma de su cuerpo. Se le hizo decapitar, en el año 859.

MEDITACIÓN
SOBRE LOS TRES GRADOS
DE LA PACIENCIA

I. El primer grado de la paciencia consiste en sufrir con resignación todo lo que nos acaece, sea de parte de Dios, sea por la malicia de los hombres o por nuestra propia culpa. ¿Es así como sufres? El santo varón Job soportó las mayores desgracias, repitiendo: El señor me había dado todo, Él me quitó todo: bendito sea su santo nombre. Medita estas hermosas palabras, repítelas en las aflicciones que te embarguen; no te inquietes, no murmures contra tu prójimo. Has de cansar la malicia de tus enemigos con tu paciencia. (Tertuliano).

II. El segundo grado es desear ardientemente sufrir, y buscar las ocasiones para ello. Así, San Eulogio presentó la otra mejilla para recibir una segunda bofetada, y pidió que se le hiciese morir . Así es como tantos mártires anhelaron la muerte, como tantos penitentes buscaron el padecer. ¿No es verdad, acaso, que el fin de todos tus esfuerzos es evitar el sufrimiento? No te engañes, no hay otro medio para llegar al cielo que el de la cruz; si existiese otro más corto y agradable, Jesucristo nos lo hubiera enseñado.
   
III. El tercer grado de la paciencia es sufrir con alegría. Los apóstoles se regocijaban en los trabajos y tribulaciones; andaban llenos de gozo cuando habían sido reputados dignos de sufrir por Jesucristo. "Regocijaos -decía Nuestro Señor- si el mundo os aborrece, porque me ha aborrecido a mí antes que a vosotros". Qué bello espectáculo es para Dios ver a un cristiano en lucha con el dolor. (Minucio Félix).
La paciencia
Orad por la conversión de los infieles.

ORACIÓN
   Dios omnipotente, haced, os suplicamos, que la intercesión del bienaventurado Eulogio, vuestro mártir, cuyo nacimiento al cielo hoy celebramos, nos fortifique en el amor de vuestro Santo Nombre. Por J. C. N. S. Amén.

09/III/+2019 SANTA FRANCISCA ROMANA, Viuda

09 de marzo
SANTFRANCISCA ROMANA, Viuda

Jesucristo se humilló a sí mismo haciéndose
obediente hasta la muerte, ¡Y muerte de cruz! 
(Filipenses, 2, 8).

   Santa Francisca Romana veía siempre a su lado al ángel custodio. Éste se avergonzaba y se apartaba cuando ella cometía una falta, o cuando escuchaba conversaciones profanas. Jesús y María conversaban familiarmente con ella. ¿Admiras estas mercedes? Sin embargo, hay algo más admirable en la vida de Santa Francisca: su humildad y su obediencia. Por obedecer a su marido, en el acto abandonaba sus ejercicios de devoción. Es -decía- dejar a Dios por Dios". Murió en 1440.

MEDITACIÓN
SOBRE LA OBEDIENCIA

I. Cuarenta años vivió Santa Francisca con su marido sin que hubiera entre ellos la menor disensión, porque no tenía ella otra voluntad que la de él. ¿Quieres conservar la paz en tu familia y en tu conciencia? Obedece a los superiores que Dios te ha dado. Ve en ellos la persona de Jesucristo; deja tus placeres, tus pasatiempos, para hacer su voluntad en todo lo que no sea contrario a la ley de Dios. Tu obediencia será siempre recompensada.
   
II. Estás con frecuencia melancólico, nunca está tu espíritu tranquilo; ¿sabes la causa? Es porque no obedeces, o porque lo haces de mala gana; no sometes tu voluntad a la de aquellos que tienen derecho a mandarte. Para adquirir esta virtud, debes renunciar a tu voluntad propia; cosa difícil es, pero puedes lograrlo. ¡Qué feliz será tu vida, si no tienes otra voluntad que la de tus superiores!
   
III. Es preciso, además, que sometas tu juicio al del que te manda: no es cosa de los inferiores el discutir las órdenes de los superiores, a menos que tengas razones para creer que son contrarias a la ley de Dios. Jesús obedecía a María y a José, ¿y tú no puedes someter tu juicio al juicio de tus superiores? Nunca estarás contento, tu obediencia carecerá de vigor y de mérito, si no te habitúas a obedecer sin discutir lo que se te ordena. Aquél que aprendió a obedecer bien, no discute las órdenes que recibe. (San Gregorio)

La obediencia 
Orad por la paz.

ORACIÓN
   Oh Dios, que entre otros dones de tu gracia, habéis concedido a la bienaventurada Francisca, Vues tra sierva, la merced de conversar familiarmente con su ángel custodio, haced, benignamente, que, por el auxilio de su intercesión, merezcamos entrar un día en la sociedad de estos espíritus bienaventurados. Por J. C. N. S. Amén.

08/III/+2019 BEATO VICENTE, Obispo de Cracovia

08 de marzo
BEATO VICENTE, Obispo de Cracovia
   Vicente Kadlubek nació en Karnow, Polonia, hacia el año 1150. Estudió en Francia y en Italia, obtuvo el grado de maestro y desempeñó algunos oficios eclesiásticos, entre otros el de preboste del capítulo en la catedral de Sandornir. En 1208, fue elegido obispo de Cracovia. En aquella época, el arzobispo de Gnienzo, Enrique Kietlicz, estaba consagrado en cuerpo y alma a introducir en Polonia las reformas impuestas por el Papa Inocencio III. En ello le ayudó, con el mismo celo, su antiguo compañero de estudios, el Beato Vicente. El país atravesaba por una crisis de desorden político y desmoralización religiosa y el Beato Vicente solicitó principalmente la ayuda de las órdenes religiosas para su tarea. A fin de aumentar la influencia de los regulares, se convirtió en bienhechor de muchos monasterios y al mismo tiempo, secundó los esfuerzos de los monjes con su propia predicación y visitas pastorales. El beato tomó parte activa en la política y se preocupó mucho por el bienestar del pueblo.
   En 1218, renunció al gobierno de su diócesis y se retiró al monasterio de Jedrzejow, de la reforma cisterciense, donde hizo su profesión religiosa. Tal vez fue entonces cuando empezó a escribir el trabajo histórico que la ganó tanta fama, pues el Beato Vicente fue el primer cronista de Polonia. Los cuatro libros de su obra, "Crónica de los Reyes y Príncipes de Polonia" tiene especial valor por ser el fruto de la experiencia del autor y han sido reeditados repetidas veces, en los tiempos modernos. Sin embargo, por la falta de sentido crítico del beato, los historiadores le han comparado con Godofredo de Monmouth y dicen que "el latín que emplea es detestable." Vicente Kadlubek murió en su monasterio, el 8 de marzo de 1223, con gran fama de santidad. Su antiquísimo culto fue confirmado por la Santa Sede en 1764.


*Fuente: Vidas de los Santos, de Butler.

08/III/+2019 SAN ESTEBAN DE OBAZINE, Abad

08 de marzo 
SAN ESTEBAN DE OBAZINEAbad
   Los padres de Esteban vivían en Limousin (Francia). Desde su niñez, Esteban se sintió inclinado a las prácticas de devoción y de caridad. Después de su orde nación sacerdotal, llamado por Dios a una vida más austera, renunció a todos los placeres y empezó a practicar severas mortificaciones. Junto con otro sacerdote amigo suyo, decidió retirarse al bosque de Obazine, a dos leguas de la ciudad de Tulle. El día de la partida, ofrecieron una fiesta a sus amigos y distribuyeron todos sus bienes entre los pobres. Al poco tiempo se les reunieron otros compañeros, a quienes los siervos de Dios aceptaron como discípulos. El amigo de Esteban, llamado Pedro, fue a Limoges para ver al obispo Eustacio, quien les dio permiso de construir un monasterio y de celebrar los sagrados misterios a condición de que se atuviesen a las reglas tradicionales. Como se sabe, los monasterios de los ermitaños no consistían en un edificio propiamente dicho, sino en una serie de cabañas, en cada una de las cuales habitaban uno o dos monjes.
   La austeridad de la comunidad de Obazine era extraordinaria y, aunque San Esteban era bondadoso y amable por temperamento, urgía con gran rigor la observancia. Los monjes pasaban el día en la oración, la lectura espiritual, el trabajo manual y nunca comían antes de la caída del sol. San Esteban no se consideraba superior a los otros y participaba, como el último de los monjes, en el trabajo de la cocina y en el acarreo del agua. El monasterio no necesitaba ninguna regla escrita, pues San Esteban era la regla viviente. Sus hermanos le nombraron superior, pero él dejó la dirección de la comunidad a Pedro. San Esteban fundó también un convento de mujeres, casi tan estricto como el de los hombres y pronto hubo en él 150 religiosas. Se decía que vivían tan separadas del mundo y con tal frugalidad, que los únicos lazos que las ataban a la tierra eran los que no podían cortar, sin atentar contra la vida.
   Al cabo de algunos años, San Esteban, temiendo que la disciplina se relajase después de su muerte, por falta de constituciones escritas, pidió al monasterio cisterciense de Dalón que enviara a algunos monjes a su comunidad para instruirla en las reglas de la orden. En 1142, el propio San Esteban tomó el hábito del Cister y el obispo de Limoges le consagró abad. Su muerte ocurrió doce años más tarde.
   Existe una voluminosa biografía latina de San Esteban de Obazine, publicada por Baluzius; se encontrará un resumen de ella en Acta Sanctorum, marzo, vol. l.


*Fuente: Vidas de los Santos, de Butler.

08/III/+2019 SAN VEREMUNDO, Abad

08 de marzo 
SAN VEREMUNDOAbad
   La principal de las casas religiosas del reino de Navarra en el siglo XI era la abadía benedictina de Hyrache, gracias a la obra prodigiosa de San Veremundo. Había éste ingresado en el monasterio siendo todavía niño. El abad Munio, que era tío suyo, le concedió más tarde el hábito. Veremundo fue un monje ejemplar, que se distinguía particularmente por su ilimitado amor a los pobres. A este propósito, las crónicas de la abadía cuentan una anécdota: cuando ejercía el cargo de portero, Veremundo distribuía a veces entre los pobres una ración más abundante que la prescrita. Un día en que Veremundo se dirigía a la puerta, con muchos panes envueltos en su túnica, el abad le preguntó qué   llevaba. "Patatas", respondió el santo. (El cronista hace notar que las patatas equivalían prácticamente al pan, puesto que alimentaban igualmente a los pobres). Cuando el abad ordenó a Veremundo que abriera su túnica, los panes se habían transformado en patatas. El cronista comenta: "Así mostró Dios que la liberalidad de Veremundo con los pobres era agradable a Sus ojos y que sus palabras no habían sido una mentira, sino un misterio".
   A la muerte de Munio, Veremundo le sucedió en el cargo de abad. Su ejemplo y sus palabras llevaron a la comunidad a un grado de perfección aún más alto. Según parece, Veremundo poseía el don de curar a los enfermos. También se cuenta que detuvo milagrosamente el fuego que amenazaba con sumir las cosechas de la abadía. El cuidado que ponía en la recitación exacta y reverente del oficio divino le mereció aprobación y alabanza por parte de la Santa Sede. El santo fue uno de los que apoyaron la introducción de la liturgia española, llamada mozárabe. El rey de Navarra hizo grandes regalos a la abadía. La erección de la ciudad de Estela se debió a una de esas donaciones. Una noche, los pastores que cuidaban sus rebaños vieron caer una lluvia de estrellas sobre una colina. El sitio recibió más tarde el nombre de Yricarra, que significa "estrellado". En las investigaciones que se hicieron para localizar los meteoros, se encontró una estatua de la Virgen con el Niño. Esto impresionó tanto al rey Sancho Ramírez, que empezó inmediatamente a construir en ese sitio la ciudad de Estela. El mismo rey la regaló a Veremundo, con la condición de que la dedicase a la Madre de Dios. Por eso, prácticamente todas las casas de la ciudad, pagaban una renta o tributo al monasterio.
   En una época de hambre, los vecinos empezaron a acudir a su amigo el abad en busca de socorro y también lo solicitaban los peregrinos que iban a Santiago de Compostela. Los graneros de la abadía estaban ya vacíos, pero una multitud de tres mil personas clamaba a las puertas. Veremundo celebraba la misa; al llegar a las oraciones por el pueblo, rogó con muchas lágrimas por aquella multitud hambrienta. Súbitamente apareció una paloma blanca, que voló sobre los fieles y desapareció. El milagro fue extraordinario, pues todos los presentes sintieron satisfecha su hambre y experimentaron un delicioso sabor en la boca, como si hubiesen comido un alimento celestial. La muchedumbre lanzó gritos de alegría y alabó la infinita bondad de Dios.
   Ver Acta Sanctorum, marzo, vol. 1; y Mabillon.

08/III/+2019 SAN JULIÁN, Arzobispo de Toledo

08 de marzo 
SAN JULIÁN, Arzobispo de Toledo
   San Julián, arzobispo de Toledo, a su muerte en el año 690 era, el personaje más importante de España. Se dice que era descendiente de judíos, pero sus padres eran cristianos. Recibió el bautismo en la principal iglesia de Toledo, según cuenta su sucesor en la sede episcopal, quien escribió una corta biografía del santo. El joven fue educado por otro prelado de Toledo, San Eugenio II y tuvo por compañero al famoso Gudila Levita. Unidos por los gustos comunes tanto como por el afecto, los amigos se consagraron a la oración y el estudio en el retiro y muy pronto, el celo apostólico les hizo volver al mundo para intentar la conversión de los pecadores. San Julián, que era teólogo destacado y hombre de gran saber, llegó pronto a ocupar un puesto de importancia. Cuando los médicos desahuciaron a Wamba, el último de los reyes visigodos, San Julián le rasuró la cabeza y lo revistió del hábito monástico para que "muriese en religión". Todavía se conserva la vida del rey Wamba, escrita por San Julián, muy apreciada por los historiadores, que encuentran en ese documento una idea completa sobre el reinado de Wamba, lo que no sucede con sus predecesores ni con sus sucesores.
   Julián fue consagrado obispo de Toledo en 680 y parece que gobernó su diócesis con el mismo tino que le había caracterizado en los asuntos seculares. Su biógrafo narra que el cielo le había adornado con todas las gracias del alma y del cuerpo. Era tan bondadoso, que ninguno se acercó a él, sin recibir gran consuelo. El santo presidió varios sínodos y obtuvo para su sede la primacía sobre todas las diócesis españolas. Por eso se le da el título de arzobispo de Toledo, aunque el término no se empleaba generalmente en España por aquella época. Los historiadores posteriores acusan a Julián de haber alentado a los reyes a perseguir a los judíos. Sin embargo, debe hacerse notar que la más cruel y escandalosa de las leyes contra los judíos no fue publicada sino hasta cinco años después de la muerte del santo: Según dicha ley, todos los judíos adultos debían ser vendidos como esclavos, en tanto que sus hijos serían con fiados, desde los siete años de edad, a las familias españolas para recibir una educación cristiana. San Julián fue escritor muy fecundo: entre sus obras se cuenta un estudio de la liturgia mozárabe de la época, un libro contra los Judíos y los tres volúmenes de los "Pronósticos", que tratan de las postrimerías. El santo sostiene en esta obra que el amor y el deseo de ir a reunirse con Dios bastan para acabar con el temor natural a la muerte. También afirma que los bienaventu rados piden por nosotros en el cielo, que desean nuestra felicidad y que ven nuestras acciones, ya sea en la misma esencia de Dios o por ministerio de los ángeles, que son los mensajeros de Dios en la tierra.
   La corta biografía escrita por Félix, el sucesor de San Julián en la sede de Toledo, es nuestra principal fuente de información. Ver Acta Sanctorum, marzo, vol. I. También nos dan algunas noticias sobre el santo las crónicas de la época y las actas de los concilios que presidió.

08/III/+2019 SAN SENÁN, Obispo

08 de marzo 
SAN SENÁNObispo
   Este San Senan de Scattery, el más célebre de los veintidós santos irlandeses del mismo nombre, nació en Munster, de padres cristianos. Fue un niño extra ordinariamente precoz y piadoso. Esta última virtud la conservó al crecer y, no obstante que durante su juventud ejerció el oficio de gladiador, lo abandonó pronto para abrazar la vida religiosa. Se puso bajo la dirección de un abad llamado Casi do quien, al cabo de algún tiempo de impartir instrucción a su joven discípulo, lo dejó al cuidado de San Natalio en la abadía de Kilmanagh, en Ossory. Ahí se distinguió Senan por su piedad y su absoluta docilidad. Fue por entonces cuando comenzaron a obrarse en torno y por mediación del futuro santo los milagros excepcionales y fabulosos que figuran en sus innumerables leyendas. Transcurrido algún tiempo en el convento galés de Kilmanagh, el santo hizo un viaje a Roma y, a su regreso, por inspiracíón divina, decidió partir hacia Irlanda.
   Senan desembarcó en una islita de la costa de Leinster, donde se le apareció un ángel para anunciarle que su misión era la de construir muchas celdas e iglesias y promover la disciplina monástica en Irlanda, para la gloria de Dios. Así lo hizo Senan: fundó un convento en Inishcarra, cerca de Cork, donde fueron a reunírsele varios monjes italianos y convirtió aquel lugar en su centro de operaciones. Desde ahí partió a frecuentes misiones y fundó otros conventos en diversos sitios hasta que, ya entrado en años, recibió de nuevo la visita de un ángel que le condujo a la cumbre del monte Tese, le señaló un lugar llamado Arnanaingel (Colina de los Ángeles) en el estuario de Shanon, advirtiéndole que aquél era el lugar de su último retiro.
   En ese lugar, San Senan construyó un gran monasterio, el de Inniscattery (Isla de Scattery) que alcanzó pronto gran fama, de suerte que los aspirantes a la vida religiosa acudieron a él en gran número. Hasta hoy existe en la Isla de Scattery una torre circular que la tradición atribuye a la primitiva construcción de San Senan. Según parece, éste fue consagrado obispo, pero sus biógrafos no precisan dónde ni cuándo. Al sentir que se aproximaba el momento de su muerte, hizo una visita al monasterio galés de San Casi do, donde había iniciado su vida monacal. En su viaje de vuelta, antes de llegar a Inniscattery, se detuvo a descansar y ahí murió apaciblemente, a fines del año 560. Sus monjes llevaron su cuerpo al monasterio donde fue venerado durante largo tiempo. El 8 de marzo se le conmemora en Irlanda.
   Los documentos y las leyendas sobre San Senan se hallarán coleccionados en Acta
Sanctorum Hiberniae 
y en la Analecta Bollandiana, marzo, vol. l. Hay también una biografía irlandesa que se conserva en el "Libro de Dismore". Sobre su culto, véase el North Munster Antiquarian lournal, pp. 14-30.

08/III/+2019 SANTOS FILEMÓN Y APOLONIO, Mártires

08 de marzo
SANTOS FILEMÓN y APOLONIOMártires
   San Apolonio era un diácono de Antinoe de la Tebaida y Filemón era un músico y comediante, que se había convertido al cristianismo gracias a Apolonio. Ambos fueron arrestados durante la persecución de Diocleciano y comparecieron ante el juez Arriano, que había condenado ya a los santos Asclas, Timoteo, Pafnucio y algunos más. Tras de sufrir el interrogatorio y la tortura, fueron enviados a Alejandría, donde otro juez les condenó a muerte. Sus cadáveres fueron arrojados al mar. Las "actas" de estos mártires, tal como las popularizó en griego el Metafrasto, son muy extravagantes. Terminan, como todas las novelas del género, con la conversión y el martirio de los jueces. Sin embargo, no es imposible que el resto se base en hechos históricos, sobre todo teniendo en cuenta que los cristianos menos fervorosos acostumbraban durante las persecuciones pagar a algunos paganos para que ofreciesen sacrificios a los dioses y les obtuviesen así el certificado de que habían cumplido con la ley. La Iglesia obligaba a los "libellatici", como se llamaba a esos cristianos, a hacer penitencia; pero no en todas partes se les consideraba como apóstatas.
   Según cuentan las "actas", Apolonio, temeroso de la tortura, fue a ver a un famoso músico y bailarín, llamado Filemón, y le ofreció cuatro piezas de oro para que ofreciera sacrificios en su lugar. Filemón aceptó, pero le pidió que le prestase sus vestidos y su capa para disfrazarse. Así se presentó al juez, el cual, después de haberle interrogado, le ordenó que ofreciese el sacrificio. Pero en ese instante el Espíritu Santo descendió sobre Filemón y éste, confesó la fe cristiana. El juez discutió con él y al fin le dijo: "Hagamos venir al músico Filemón; tal vez su agradable música conseguirá hacer volver en sí a este loco."
   Como no pudiesen encontrar a Filemón, los guardias arrestaron a su hermano Teonás, quien le reconoció al punto. El juez pensó que se trataba de una broma de Filemón, que era muy hábil en la comedia, pero exigió de todos modos que cumpliese el mandato del emperador. Filemón se negó rotundamente. Arriano le dijo que era una locura que pretendiese ser cristiano, pues ni siquiera estaba bautizado. El músico se angustió mucho al oír al juez; pero se puso en oración y Dios hizo descender del cielo una nube con cuyas aguas quedó bautizado. Arriano trató de tentarle por el orgullo profesional, diciéndole que su presencia haría mucha falta en los próximos juegos y preguntándole cómo podía sufrir que su flauta cayese en manos de músicos ineptos. Filemón oró de nuevo y descendió del cielo una lengua de fuego que consumió la flauta.
   Entre tanto, los guardias habían arrestado a Apolonio, quien compareció ante el tribunal, muy arrepentido de su cobardía y proclamándose abiertamente cristiano. Como ambos santos se negasen a ofrecer sacrificios, el juez les condenó a ser decapitados. Antes de la ejecución, Filemón pidió a los soldados que trajesen una gran olla, dentro de la cual ordenó que metiesen a un niño; después indicó a los soldados que disparesen sus flechas contra la olla. Así lo hicieron; pero, aunque las flechas atravesaron la olla, el niño salió perfecta mente ileso. Entonces Filemón les explicó: "El cuerpo de un cristiano puede ser atravesado por las flechas, como la olla; pero su alma queda intacta, corno el niño." Al oir esto, el juez ordenó a los soldados que disparasen sus flechas contra Filemón, pero el músico levantó la mano y las flechas quedaron sus pendidas en el aire, excepto una, que fue a clavarse en los ojos de Arriano. Pero el juez recobró milagrosamente la vista más tarde, aplicándose a la herida un poco de tierra de la tumba del mártir. Esto provocó su conversión y la de los cuatro personajes de la corte que fueron a investigar el caso. Los cinco fueron encerrados en sacos y arrojados al mar.
   La primitiva historia de la muerte de estos mártires, sin las adiciones posteriores, se halla en la Historia Monachorum traducida por Rufino. (Ver Preuschen, Palladius und Rufinus, pp. 80-82). Rufino cuenta que él había visitado el santuario de los mártires y visto sus reliquias. Así pues, es evidente que ya entonces se les tributaba culto. Pero la traducción de Rufino no menciona la lengua de fuego que consumió la flauta, ni tam poco el incidente de las flechas; cierto que habla de una nube, pero dice que la nube apagó el fuego de la hoguera en que iba a ser quemado el mártir. En los sinaxarios hay otra versión de la misma leyenda; ver Delehaye, Synax. Constant, pp. 307-308. Los sinaxarios conmemoran a estos mártires el 14 de diciembre, pero el Martirologio Romano lo hace el 8 de marzo

INTRODUCCIÓN

Acerca de la Santa Misa